•Europa
pide la suspensión del enriquecimiento de uranio para negociar
el plan nuclear
•Ofrece a cambio acuerdos económicos, políticos y
científicos
GINEBRA.- La inédita presencia de un emisario estadounidense en
las reuniones mantenidas entre la diplomacia europea y la iraní
no ha evitado que la tensión disminuya por el polémico programa
nuclear de Mahmud Ahmadineyad. "Esperamos que los ciudadanos iraníes
entiendan que sus líderes deben tomar una decisión entre
la cooperación, que traerá beneficios para todos, y la confrontación,
que sólo traerá aislamiento", advirtió el portavoz
del Departamento de Estado estadounidense Sean McCormack.
Occidente ha ofrecido a Irán
entrar en un período de pre-negociación de seis semanas,
durante el que ese país podría continuar con la actividad
nuclear al nivel actual, pero se comprometería a no poner en marcha
nuevos centrifugadores. A cambio, las seis potencias (los cinco miembros
del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania) no adoptarían
nuevas sanciones en su contra. Posteriormente, se pasaría a una
fase de negociaciones formales, durante las cuales Teherán aceptaría
detener temporalmente sus actividades nucleares.
En las negociaciones estuvo presente
el subsecretario de Estado estadounidense William Burns, quien no mantuvo
ningún contacto con la delegación iraní por separado
de la delegación europea. No obstante, su asistencia fue significativa
porque es la primera vez en 30 años que un diplomático norteamericano
se reúne con otro iraní.
Por su parte, el jefe de la diplomacia
europea, Javier Solana, afirmó que Irán deberá dar
"una respuesta clara" antes de dos semanas sobre la propuesta
occidental de incentivos a cambio de la cancelación del programa
nuclear. "No hemos tenido ni un 'sí' ni un 'no'", dijo
Solana tras reunirse con el negociador iraní para asuntos nucleares
Said Yalili en Ginebra.
Las negociaciones fueron "constructivas",
según el diplomático europeo, pero Irán ya había
rechazado de antemano congelar sus planes de enriquecimiento de uranio
actuales, uno de los primeros pasos que le exige EEUU para negociar sobre
su programa nuclear.
A cambio de la supresión
del programa, Europa ofrece acuerdos de cooperación científica,
económica y política a Teherán. No obstante, los
contactos continuará, pues, según ha publicado el diario
'The Guardian', Estados Unidos se plantea abrir una oficina diplomática
en la capital iraní por primera vez en 30 años.
Fuente:
El Mundo (España)
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