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Soldados
bolivianos junto al helicóptero de la fuerza aérea de Venezuela
que se estrelló el domingo pasado cerca de la localidad de Colomi,
en una zona montañosa del departamento de Cochabamba, con saldo
de cinco tripulantes fallecidos, cuatro de ellos venezolanos
Al ofrecer sus condolencias a las familias de los cinco tipulantes –cuatro
venezolanos y un boliviano, que murieron al estrellarse el domingo un
helicóptero de Venezuela en el que viajaban–, el presidente
Evo Morales señaló que “el proceso de cambio en Bolivia
va seguir costando sangre”.
En un acto político en el
departamento de Pando, Morales apuntó que hay “dolor, llanto
y luto, entre las familias que apostamos por el cambio en Bolivia, en
Latinoamérica, en Suramérica. Un proceso que tantas luchas
ha costado para cambiar Bolivia” y atender las demandas de los movimientos
popular, campesino, obrero e indígena, junto a patriotas profesionales
e intelectuales que apuestan por su pueblo y por su patria.
“El proceso de cambio en
Bolivia va a seguir costando sangre, algunos luchando y algunos, como
los pilotos, sirviendo al pueblo boliviano”, añadió
al recordar que él tenía que viajar en ese helicóptero
presidencial para visitar algunas alcaldías en Pando.
En la población San Lorenzo,
el mandatario agregó que llegó a esa conclusión después
de una profunda reflexión esta madrugada y pidió un minuto
de silencio en homenaje de la tripulación fallecida en el accidente.
Morales dijo que también
envió sus “condolencias y dolor” por la muerte de los
cuatro uniformados venezolanos, al presidente de Venezuela, Hugo Chávez,
quien en Caracas, calificó de “mártires de la revolución”
a los ciudadanos fallecidos en ese accidente.
Indicó que “su entrega
y sacrificio los ubica en la tradición de la solidaridad bolivariana”,
que llevó a los ejércitos a “cruzar fronteras patrias
para sembrar la libertad, soberanía y esperanza en América”.
El aparato siniestrado, de la fuerza
aérea venezolana, operaba en Bolivia en calidad de préstamo
al gobierno de este país. El accidente ocurrió la tarde
del domingo cerca de la localidad de Colomi, en el departamento de Cochabamba,
y los cuerpos de la tripulación quedaron calcinados pues el helicóptero
estalló en llamas.
Fuente:
La Jornada (México)
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