Domingo, 18 Junio 2017 00:00

¡Caradura! - Por Rubén Lasagno

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La jefa de la Asociación Ilícita de la década pasada, sigue hacia delante en un país donde la justicia ha dejado de ser tortuga para transformarse en caracol, analogía no solo referida a la lentitud de sus acciones, sino al arrastramiento detrás del poder.

 

En ese marco y tras largar prácticamente su candidatura, sepultando al Frente para la Victoria, nombre que se ha transformado indigerible hasta para ella, creó un partido trucho, porque plagió el nombre de un partido vecinal y colocó en su blog un decálogo, según ella, “para volver a tener futuro”…

Todos sabemos que si hay un país generoso es la Argentina, aunque no tan generoso como corrupto, a decir verdad. La corrupción, como todos señalan, es estructural, es decir, atraviesa todos los sectores de la política, la justicia y el empresariado. En ese marco, es que siendo el país de la región con casos de corrupción más evidentes, solo equiparado por Venezuela, nadie en el mundo real entiende cómo los autores del descalabro, el latrocinio y el vaciamiento público de los últimos 12 años, siguen libres y especialmente, la jefa de la banda, que como máxima ostentación de impunidad, desafía a los jueces postulándose una vez más a cualquier cosa, pero con la magna tarea de refundarse sobre la débil memoria de una parte del pueblo argentino.

Y los jueces, tapados de pruebas de todos los delitos imaginables, contra Cristina Fernández y Julio de Vido, dan vueltas y vueltas porque parece que aún no encuentran la prueba concluyente las cuales les permita encarcelar a quien ya ha sido caratulada oficialmente como Jefa de una Asociación Ilícita, junto a sus hijos, tras haber armado, con su esposo fallecido, una estructura para delinquir con retornos a través de la obra pública, por medio del mecanismo del lavado de dinero. Este delito, digo yo, es “como mínimo”, el que le cabe. Me animaría a decir que por el tenor y el volumen de los capitales lavados por Lázaro, Cristóbal, Sanfelicce y decenas de testaferros más que aparecen todos los días con cientos de millones de pesos en propiedades, la vertiente de tanta plata viene o del narcotráfico o de la impresión de billetes con la máquina de Boudou; o de todas las cosas al mismo tiempo.

Pero todos siguen libres. Excepto el caso de Jaime, cuya libertad era insostenible, Lázaro Báez que cayó por una equivocación de Casanello y en cualquier momento le dan prisión domiciliaria en su chacra 39 acá en Río Gallegos, el idiota de José López que lo vio un vecino revolear bolsos con millones de dólares en el convento y Milagro Sala, patotera y delincuente serial del norte argentino, todos están libres y los que purgan cárcel (sin condena aún) fueron descubiertos gracias a las denuncias periodísticas, nunca debido a una investigación judicial.

Estos jueces que Hebe de Bonafini (otra a la que le hacen precio) dijo que son “unos cagones y no tienen huevos”, admiten, permiten y alientan, que en este caso, la jefa de la banda haya decidido retornar a la política nacional, a la cual, a finales del 2015, creyó que nunca iba a poder retornar. Y ahora es una virtual candidata a algo, tras el rejunte impresentable de los desechos que dejó del Frente para la Victoria, denominación transformada en algo tan irrepetible hasta para ella misma, que decidió cambiarle el nombre, para ver si la gente en un descuido de su corta memoria y por efecto de nuestra lábil justicia, cree que está frente a un renovado partido político y la vota, sin advertir que se trata de la escoria, los rezagos de aquella facción delictiva que fundió la patria.

Sin embargo, en el apuro por dividir el peronismo junto con sus socios (y cómplices), Randazzo y el impresentable Ishi, en una pelea de gatos hambrientos por los restos de un partido que otrora tenía defensores y cierta mística nacional (hoy Cristina lo despojó hasta de ese patrimonio) lo denominó “Frente de Unidad Ciudadana”, nombre que ya existe y por el cual un partido vecinal de la Plata, pedirá su impugnación.

Haz lo que yo digo

En tren de anular toda memoria colectiva existente, el pelotudo de Parrilli (denominación oficial de Cristina al ex “Señor 5”), cuya mano se puede advertir en el texto, escribió por orden de su ama, un glosario de 15 puntos, donde arremete contra el gobierno de Macri, enemigo declarado y hacia el cual apunta con su discurso la ex presidenta, aunque en realidad tendría que agradecerle por la falta de voluntad en meterla presa que tiene “Cambiemos” en su conjunto y Mauricio Macri en lo personal.

No voy a transcribir ni analizar aquí las estupideces que coloca en el blog la reseteada Cristina Fernández, pero sí quiero resaltar dos párrafos que denota el delirio de esta mujer y la caradurez de la cual hace gala en esta especie de “panegírico” del FPV.

Luego de citar nueve puntos donde Macri está inmerso en corrupción o sospechado de estarlo y dejando en claro que si debemos detallar en los que está CFK sería imposible enumerarlos, refiriéndose a lo que hará su nuevo partido sin nombre, en caso de acceder al poder dice:

Estos casos son mucho más que hechos de corrupción de funcionarios públicos de un gobierno. Revelan una matriz de apropiación de los recursos del Estado, inédita en la historia argentina. Un plan sistemático de un Grupo económico que encaramándose en el Estado lo usa como plataforma local y global de sus negocios: Argentina S.A y ellos sus dueños.

Es necesaria una ley de incompatibilidades para desempeñar cargos públicos así como también otra que prohíba ejercer la función pública a todos aquellos que tengan cuentas o empresas en resguardos fiscales. Debe incluirse una Comisión Bicameral que tenga el contralor de las incompatibilidades de todos los funcionarios. Se revisará el origen de los fondos del blanqueo que no hayan sido repatriados, como así también la inclusión por afuera de la ley de familiares, parientes y amigos.

Lo que dice Cristina es así; exacto. Ojalá hoy mismo esto se aprobara, pero el FPV es el primero en anular todo tipo de avance legislativo en este sentido en defensa propia. Si acaso se redactara hoy una ley de incompatibilidades, ella tendría vedada la posibilidad de ser candidata, lo cual hoy se lo debe a los jueces caracoles. Lo que expresa la ex presidenta en estos párrafos es exactamente autorreferencial. Es lo realizado por ella y su marido en 12 años. Organizaron e implementaron una matriz de apropiación de los recursos del Estado, el cual usaron con Lázaro, Cristóbal, Sanfelice y muchos más como plataforma de negocios para enriquecimiento personal y familiar. Una definición exacta, de un hecho absolutamente comprobado.

En otro de los puntos, detalla “lo que se debe hacer” en defensa del sistema de seguridad social y devolución de derechos a jubilados y pensionados y dice:

El gobierno de Cambiemos ya consiguió aprobar por ley la creación de una comisión de reforma del sistema jubilatorio. En la misma planean aumentar la edad de la jubilación, eliminar la ley de movilidad y endurecer las condiciones de acceso…

Es necesario declarar la emergencia previsional con aumentos en la jubilación mínima. Una nueva legislación sobre el PAMI que garantice la cobertura de los medicamentos y tratamiento a los jubilados y pensionados, es impostergable para llevar tranquilidad a los hogares argentinos.

Principios absolutamente loables y deseables los de CFK. Lástima que nunca los aplicó ni los aplica en Santa Cruz, desde donde tuvo la posibilidad de hacer su carrera política. Ella, como presidenta, fue la impulsora, autora y ejecutora de la Armonización de la Caja de Previsión Social de la provincia, que sigue intervenida desde los años en que su marido era gobernador. La han desfinanciado y vaciado, sobrepoblado con jubilados truchos y destruido como institución. Aquella restructuración que había ordenado en el 2011 y solo impedida por los gremios, entre ellos el municipal, docentes y ATE, planeaba aumentar la edad jubilatoria, eliminar todo tipo de movilidad y restringir los accesos al beneficio. Es decir, ella sabe lo que propone, por cuando ella misma fue la ideóloga del sistema observado a Macri.

Otra cuestión que desautoriza a la ex presidenta a escribir algo cercano al bienestar de los jubilados del PAMI, es la existencia desde hace tres meses de carpas llenas de jubilados provinciales en Santa Cruz frente a la CPS en Río Gallegos, esperando que su cuñada les pague los salarios. Allí, bajo más de 10 grados bajo cero, nieve, viento y enfermedades, decenas de abuelos le piden misericordia a la gobernadora.

No ya que les regale nada, solo les pague la jubilación.

Una verdadera caradura, sin más palabras.

Rubén Lasagno

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