Omar López Mato

Omar López Mato

 

Desde los albores de la humanidad los hombres han tratado de conocer el futuro. Los griegos recurrían a la Pitonisa y los romanos a la Sibila quienes, de distintas formas, trataban de conocer la voluntad de los dioses. Como difícilmente lo podían predecir con exactitud, recurría un lenguaje oscuro, elíptico e impreciso que necesitaba de una exégesis. Esta predicción podía interpretarse después de conocido el resultado. Este es el antecesor del famoso diario del lunes.

 

 

Los hospitales públicos colapsados comenzaron a rechazar en 1918 la admisión de pacientes. Algunas personas sobornaban a los administrativos para ser admitidos. Pero ni así lograban sus cometidos.

 

 

Para mediados de 1918, la influenza había matado a casi el 5% de los combatientes franceses. Probablemente una cifra semejante haya eliminado a los soldados alemanes que no pudieron asistir al ataque final organizado por el alto mando. En Louisville, Kentucky, la letalidad había sido también muy alta.

 

 

A pesar de llevar su nombre la pandemia de 1917-18 no se originó en España, pero allí tuvo más difusión en ese país por no existir la censura como en los países beligerantes y porque el mismo rey, don Alfonso XIII, padeció la enfermedad.

 

 

A las enfermedades infectocontagiosas se las puede tratar con el aislamiento para evitar su diseminación, pero una vez que se declara la epidemia no existían otros recursos para frenarla.

 

 

En el año 166 a. C. se declaró una epidemia que asoló a Roma. Galeno describió detalladamente la sintomatología que llevó su nombre ("La peste de Galeno"). Gracias a su relato podemos inferir que se trataba del primer brote de la peste bubónica.

 

 

El general Gorgas temía que una epidemia azotase las barracas atiborradas de gente joven proveniente de distintas partes del país, citadinos se mezclaban con campesinos criados en áreas remotas donde las infecciones de las grandes urbes no habían llegado y, por lo tanto, no habían tenido la oportunidad de crear inmunidad.

 

 

El Dr. William Welch, contaba con la confianza del presidente Wilson a quien conoció durante sus estudios en la Johns Hopkins University.

 

 

A pesar de que el Lusitania fue hundido en 1915 por un submarino alemán con ciudadanos norteamericanos a bordo, entre los que se contaba el magnate Alfred G. Vandebilt, el presidente Wilson basó su campaña de reelección de 1916 bajo el eslogan "Permanezcamos afuera de esta guerra''.

 

 

La gripe española fue la gran pandemia del siglo XX. Sin embargo y a pesar de su nombre, no se generó en España, sino en Estados Unidos. Curiosamente, uno de los países más afectados fue China. Esta es la historia detallada de una afección que costó entre 50 y 100 millones de vidas, en medio de una de las guerras más atroces que haya conocido la humanidad.

 

 

La gripe española fue la gran pandemia del siglo XX. Sin embargo y a pesar de su nombre, no se generó en España, sino en Estados Unidos. Curiosamente, uno de los países más afectados fue China. Esta es la historia detallada de una afección que costó entre 50 y 100 millones de vidas, en medio de una de las guerras más atroces que haya conocido la humanidad.

El condado de Haskell, está muy cerca de Dodge City, la legendaria ciudad del Far West, cabecera del ferrocarril donde se embarcaba el ganado que crecía en Texas y Arkansas, con destino a los frigoríficos de Chicago. Era esta una tierra de extremos donde la temperatura podía tener registro bajo cero y en el verano trepar arriba de los 30°C. El lugar sufría sequías que quemaban la tierra en lluvias torrenciales que anegaban al condado. Pocas personas vivían en ese lugar barrido por vientos que solían convertirse en ciclones.

El único médico de pueblo se llamaba Loring Miner, un profesional egresado de la universidad de Atenas, Ohio, quien era también un enamorado de los clásicos griegos. No le iba a mal a Miner, ya que no solo era el médico del lugar, sino también el dueño de la única farmacia y almacén. Se había casado con la hija del mayor terrateniente de Kansas y fue candidato a diputado por Partido Demócrata.

A pesar de sus múltiples intereses Miner se mantenía actualizado. De mente abierta a las novedades científicas, había aceptado las teorías de Pasteur y construido un laboratorio para la mejor atención de sus pacientes. Era uno de los pocos médicos que sabía usar las antitoxinas para la difteria y el tétano. Su hijo había seguido los pasos de Miner y era médico de la marina americana.

En esos tiempos los médicos se trasladaban a visitar a su paciente. Miner podía viajar kilómetros para verlos, en caballo, en automóvil o tren. En febrero de 1918 uno de sus pacientes le consultó por fiebre, dolor de cabeza, molestias musculares y tos sin expectoración.

Para Miner el diagnóstico era claro: influenza, o como le decían los franceses, la grippe. Sin embargo algo le llamó la atención, la violencia de la sintomatología. Los casos se repitieron y Miner vio como esos hombres robustos y trabajadores, hechos a la adversidad, caían víctimas de la enfermedad como si les hubiesen disparado con una de esas Colt que muchos usaban al cinto.

Hombre de ciencia, Miner tomaba muestras de esputo y orina para llegar a conclusiones diagnósticas. Sin embargo estos casos lo tenían desconcertado. Las revistas que consultaba no hacían referencia a un cuadro tan brusco. De a poco sus pacientes se recuperaban y volvían al trabajo. Los diarios locales solo hacían referencias elípticas a estos enfermos.

Eran tiempos de guerra y existía una censura autoimpuesta. Sin embargo el Dr. Miner, a pesar que no hacía falta reportar los casos de influenza, decidió dar aviso a las autoridades sanitarias. De esta forma, quedó consignada una nueva y severa forma clínica de gripe que estaba afectando al condado de Haskell. ­

En esos días un joven soldado acantonado en Camp Funston visitó a su familia en Haskell, justo cuando su hermano caía enfermo. Por una semana lo cuidó y una vez recuperado, volvió a Funston donde esperaba cumplir con su deber patriótico. La guerra en Europa se había convertido un tema de incumbencia norteamericana después del hundimiento del HMS Lusitania. ­

CONGESTIONAMIENTO

Los jóvenes corrieron a enlistarse y eso produjo un congestionamiento en los cuarteles. Camp Funston no era una excepción. Allí se juntaban 56.000 soldados cuando solo tenían capacidad para albergar 40.000, y para empeorar las cosas ese invierno fue uno de los más fríos que se recordara. Los jóvenes se apiñaban para mantener el calor, ya que el ejército no había provisto suficiente indumentaria ni alimentos para esta contingencia.

Sin saberlo estaban incubando el desastre. El 4 de marzo un soldado que trabajaba en la cocina se reportó enfermo. A las 3 semanas 1.100 hombres eran admitidos al hospital, de ellos 237 sufrieron neumonía y 38 fallecieron. Mientras tanto muchos de los hombres del cuartel estaban camino a Europa.

A lo largo de 36 meses el virus se expandió por el mundo afectando a 500 millones de personas, ocasionando entre 17 y 50 millones de muertes (algunos historiadores estiran la cifra a 100 millones). ­

Nadie está seguro si realmente la gripe se inició en Haskell country, un lugar alejado e inhóspito, poco probable para que un virus mute. Algunas investigaciones hechas con tecnología del siglo XXI apoyan la posibilidad que el virus H1N1 se haya generado algún tiempo antes. Profesionales del Instituto Pasteur de París creen que este virus se generó en China y viajó a EEUU a través de sus trabajadores o llegó a Europa por los casi 100.000 chinos llevados por los ingleses y franceses para realizar labores en la retaguardia.

De una cosa se está segura, la guerra con la enorme movilización de personas, las malas condiciones climáticas y la desnutrición, asistieron a crear la pandemia más grave que había conocido la humanidad desde 1350 y que el primero en reportar estos casos de gripe fue un médico de Haskell County que admiraba a los griegos...

Omar López Mato

 

La única palabra que sirve como sinónimo de médico es "galeno". Las demás expresiones son títulos o términos que por extensión se aplican al profesional.

 

 

Luego de una desastrosa campaña por Egipto, derrotado en batalla y con la peste diezmando su ejército, el futuro emperador utilizó el arte y la palabra para convencer a todos de haber conseguido una gesta. La historia

 

 

La Argentina es uno de los países con mayor cantidad de médicos per cápita del mundo. Según la OMS necesitamos un médico cada mil habitantes (aunque esta cifra parece que ha quedado desactualizada)

 

 

Yo no diría que estamos pasando tiempos difíciles, de esos hemos sufrido décadas, los que corren son tiempos impensados. Y los llamo así porque a la dificultad se le agrega la incertidumbre, la estupidez y una oscura intencionalidad política.

 

Yo no diría que estamos pasando tiempos difíciles, de esos hemos sufrido décadas, los que corren son tiempos impensados. Y los llamo así porque a la dificultad se le agrega la incertidumbre, la estupidez y una oscura intencionalidad política.

 

Desde que el mundo es mundo, la culpa de guerras, desastres naturales y epidemias, ha sido ajena. Siempre aparece un dedo acusador que empuja a las tropas a pelear contra el país vecino, contra los miembros de una religión que no es la propia, contra otro grupo social, contra el inmigrante, el extranjero, o simplemente contra la persona que vive en la acera del frente. Proyección se le dice a este fenómeno psicológico propio de la condición humana.

 

 

¿A quién aplauden las personas en sus balcones? Los médicos argentinos hoy continúan la mejor tradición de abnegación de sus maestros y aquellos que los precedieron en esta gesta.

 

 

Casi la tercera parte de la humanidad está encerrada en sus casas esperando el fin de la cuarentena.

 

 

Probablemente no existió un momento de la historia de la humanidad en que esta no haya sido asolada por una pandemia, plaga o peste.

 

 

Para la historia oficial el general José Francisco de San Martín nació el 25 de febrero de 1778, el menor de los cinco hijos del matrimonio del capitán Juan de San Martín y Gregoria Matorras.

 

 

Después de los fracasos monárquicos de Pueyrredón, del rechazo de la constitución unitaria de 1819 y la derrota de Rondeau (que no contó con el apoyo de las tropas que San Martín había llevado a Chile) las fuerzas artiguistas de Estanislao López y Pancho Ramírez entraron a Buenos Aires gracias a la mediación de Sarratea que hizo posible el Tratado de Pilar, evitando un mayor derramamiento de sangre.

 

Después de los fracasos monárquicos de Pueyrredón, del rechazo de la constitución unitaria de 1819 y la derrota de Rondeau (que no contó con el apoyo de las tropas que San Martín había llevado a Chile) las fuerzas artiguistas de Estanislao López y Pancho Ramírez entraron a Buenos Aires gracias a la mediación de Sarratea que hizo posible el Tratado de Pilar, evitando un mayor derramamiento de sangre.

 

 

En los últimos tiempos se ha hablado mucho sobre la reestructuración de la deuda hecha “a la uruguaya”. Para entender mejor el proceso vale la pena citar algunas reflexiones del Dr. Ricardo Pascale, uno de los artífices de la reestructuración de los compromisos con el FMI realizados por el país vecino.

 

En los últimos tiempos se ha hablado mucho sobre la reestructuración de la deuda hecha “a la uruguaya”. Para entender mejor el proceso vale la pena citar algunas reflexiones del Dr. Ricardo Pascale, uno de los artífices de la reestructuración de los compromisos con el FMI realizados por el país vecino.

 

 

En 1846, Henry David Thoreau, un docente y fabricante de lápices, se negó a pagar sus impuestos y, por tal razón, fue apresado.

 

El 21 de enero de 1790, la Asamblea Nacional Constituyente, el grupo de legisladores que sucedieron a los Estados Generales convocados por Luís XVI, dado el lamentable estado de las finanzas, declaró que todos los ciudadanos son iguales ante la ley, incluyendo al clero y la aristocracia.

 

Friedrich Gustav Emil Martin Niemöller, fue un pastor luterano, pero antes de ser predicador fue oficial naval de submarinos durante la Primera Guerra. Finalizada la contienda, después de la experiencia vivida, decidió estudiar teología en Munster.

 

 

En marzo de 1835, después del fracaso de varios gobiernos que no contaron con el apoyo de la facción rosista, y después de la muerte de Facundo Quiroga en Barranca Yaco, la Junta Representante de la provincia de Buenos Aires convocó a don Juan Manuel para ofrecerle una vez más el gobierno.

 

 

El general, con su verborragia incontinente decía que él había visto malos que se habían vuelto buenos (habría que conocer los mecanismos de tal conversión), “pero jamás vio un bruto volverse inteligente”.

 

El general, con su verborragia incontinente decía que él había visto malos que se habían vuelto buenos (habría que conocer los mecanismos de tal conversión), “pero jamás vio un bruto volverse inteligente”.

 

 

Ya que la historia la ha juzgado (afirmación temeraria, porque la reelección no es un juicio de la historia, sino de un grupo de ciudadanos que vota inspirado en temas circunstanciales), que sea Dios y la Patria quienes demanden a la vicepresidente los ilícitos que ha cometido.

 

 

A pesar de nuestros esfuerzos, de una lucha desesperada por no retornar al pasado, la loba ha vuelto y está al acecho.

 

A pesar de nuestros esfuerzos, de una lucha desesperada por no retornar al pasado, la loba ha vuelto y está al acecho.

 

 

Lunes 28 de octubre. Más de la mitad de los argentinos experimentamos una zozobra semejante a la que nuestros ancestros sufrieron después de las derrotas de Vilcapugio y Ayohuma, o cuando las tropas de López y Ramírez entraron triunfales a Buenos Aires, después de derrotar a las tropas de Rondeau. Todos sabían que el país iba a la anarquía.

 

 

Cuando el mismo Diosdado Cabello advierte que lo que está pasando casi al mismo tiempo en Perú, Chile, Ecuador, Argentina y Honduras “no es una brisita, sino el comienzo de un huracán”, no nos conviene escudarnos en la comodidad de una teoría conspirativa, sino, por lo menos, calzarnos las botas de lluvia. Bien visto lo de Diosdado no es una advertencia, es una declaración de guerra.

 

“Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios”.
-Mateos 22: 15-21

 

 

Nos toca un revival de los ’70. Como nunca aprendimos nada de nuestros errores, estamos obligados a repetirlos, casi con precisión matemática.

 

 

Tuve la oportunidad de conocer al Dr. César Vidal hace varios años, cuando vino a presentarnos su libro sobre la revolución rusa. Doctor en historia, teología y derecho, ha escrito numerosos textos, donde expone su pensamiento y sus conocimientos con claridad meridiana.

 

El día que el Tío asumió la presidencia con los votos prestados.

 

 

En todos los tiempos hubo conversos, hipócritas y traidores, parte ineludible de la condición humana. Los tiempos procelosos, constituyen el momento necesario para generar estos individuos que radicalizan sus discursos, y buscan la forma de lograr “consenso popular”, para mostrar su ferviente adhesión a causas que hasta ayer nomás, le eran ajenas.

 

 

Decían que los argentinos descendemos de los barcos; de hecho, nos conocernos por el origen de nuestros ancestros: somos rusos, gallegos, vascos, tanos, yankies, gringos, turcos, paraguas, bolitas…

 

 

En realidad, serán 77 días en Buenos Aires para esperar la próxima elección, pero no podía dejar de hacer la analogía con la notable película de Samuel Bronston (1963) en la que cuenta como las delegaciones internacionales son sitiadas en el Palacio Imperial por las inmensas masas de “boxers”. Resisten a lo largo de esos 55 días mientras se acercan las tropas de distintos países que vienen a rescatarlos.

 

 

Más allá de una victoria electoral, más allá de los votos, de quien gane o sea derrotado en las urnas, hay algo que cada día me resulta más claro: estamos perdiendo la batalla en la contienda cultural.

 

 

Al Dr. Favaloro lo conocí cuando intervino a mi padre. Había pedido que él lo operara de una obstrucción de la coronaria descendente anterior. Por entonces, Favaloro acababa de publicar un libro sobre San Martín. En las entrevistas que mantuve, después de interiorizarme de la evolución de la cirugía de mi padre, tuvimos una breve charla de historia. René idolatraba la figura del Libertador. Tenía una imagen canónica de San Martín, algo edulcorada e idealizada para mi gusto, pero que en él actuaba como guía rectora.

 

 

A las estrellas por el duro camino, es una frase romana atribuida a Séneca el joven, quien fuera tutor de Nerón. Filósofo estoico, Séneca tuvo poca suerte en la instrucción de su discípulo, ya que éste, bajo falsos cargos de traición, lo condenó a muerte. Para evitar las crueldades de Nerón, Séneca se quitó la vida.

 

 

¿Para qué sirve la historia? Nos solemos preguntar… y nadie está muy seguro de que estudiando el pasado podamos enmendar nuestros errores. A veces las simplificaciones esquemáticas y didácticas atentan contra esta finalidad reveladora.

 

 

 

Una breve historia de alianzas y traiciones

 

 

 

Disfrazada de oveja, tras el bigote de Alberto Fernández, Cristina sabe que es menester ser sigilosa e impredecible como una loba al acecho.

 

 

Quizás debamos remontarnos hasta “La Razón de mi Vida”, para encontrar otro libro que haya conmovido con tal intensidad la vida política argentina.

 

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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