Viernes, 02 Agosto 2019 00:00

Por qué la baja de tasa de la Fed nos puede favorecer - Por Fausto Spotorno

Escrito por  Fausto Spotorno
Valora este artículo
(1 Voto)

El Presidente de la Reserva Federal Jerome Powell anunció el miércoles pasado una baja de un cuarto de punto de la tasa de interés. Los mercados cayeron, pero los economistas locales lo tomamos como un dato positivo. ¿Por qué?

 

La respuesta rápida es que una tasa más baja en EE.UU. hace más tentadores los altos rendimientos de las economías emergentes. Sin embargo, hay que poner esto en su justa proporción, porque el mercado ya venía anticipando esto y en realidad la baja de tasas es más bien una confirmación de un proceso que el mercado ya estaba descontando y eso resulta moderadamente positivo para Argentina a mediano plazo. Hoy, los vaivenes políticos dominan el contexto financiero.

En efecto, la baja de tasas en Estados Unidos, así como se dio, implica un cambio muy marginal en las condiciones financieras internacionales, respecto a lo que se venía observando en los últimos meses. De hecho, los mercados cayeron luego del anuncio porque el discurso de Jerome Powell y el comunicado dieron a entender que este no sería el comienzo de un proceso de baja de tasas, sino que era una medida precautoria. O sea, fue una reducción de la tasa "sin convencimiento". Esto choca con las expectativas del mercado que vienen apostando a tasas cada vez más bajas, lo que se refleja en el rendimiento de los bonos más largos, que son los que nos interesan.

Podemos diferenciar el mercado de tasas entre las más cortas y las más largas. La más corta y segura de todas, es la tasa interbancaria que la Reserva Federal controla. Esta es una tasa de interés a un día de plazo y con garantía a la que se prestan los bancos. Semejante a la tasa de pases en el mercado argentino. Si bien esta es una entre bancos, la Reserva Federal tiene un control absoluto sobre ella. Las tasas de los bonos de corto plazo que operan en el mercado financiero como las Letras del Tesoro de EE.UU. se van a comportar muy parecido a la tasa que fija la Fed. Pero a medida que más largo sea el plazo del título o de un bono (2, 5, 10, 20 años) menos se va a relacionar con la tasa de la Reserva Federal. Las tasas de los bonos o notas del Tesoro de más largo plazo serán determinados por el mercado.

Cuando el mercado espera mayor crecimiento e inflación las tasas de los bonos del Tesoro suben, porque dado que la inflación va a ser mayor los ahorristas van a pedir más interés por su dinero. Por el contrario, cuando se espera deflación y recesión, las tasas deberían bajar. En cierta forma, se puede leer que un bono a cinco años implícitamente tiene una expectativa de la tasa de la Fed (que son a un día) para los cinco años que dura ese bono. Por ello, cuando hay expectativa de recesión y deflación y baja la tasa del bono puede interpretarse como que el mercado también espera una baja de la tasa de interés por parte del Fed. Eso es lo que ha estado pasando desde el 6 de noviembre, cuando la tasa del bono de 10 años llegó a 3,22% y hoy está apenas superando 2%. Eso se debe a que el mercado estima que la economía norteamericana se estaría frenando.

Para los países emergentes esta es una noticia mixta, dependiendo de la relación que se tenga con EE.UU. Si se trata de un país que principalmente comercia con esta economía norteamericana, entonces el hecho de que haya más chances de una recesión no resulta nada positivo, pero al menos están tratando de evitarla.

Pero si se trata de un país con una relación financiera, el dato resulta atractivo. Porque a medida que la tasa de los bonos norteamericanos baja, los mercados comienzan a buscar alternativas para invertir el dinero. Ello hace que muchos fondos se interesen por invertir en los altos rendimientos que presentan los países emergentes. Como consecuencia, los fondos comienzan a salir de activos americanos (y también de otros desarrollados) para comprar activos en países en desarrollo.

Argentina pertenece a este grupo. Vale la pena notar que desde que el rendimiento de los bonos de Estados Unidos dejó de subir en noviembre pasado, las corridas financieras locales se fueron desvaneciendo.

Eso se debe a que la cuenta capital argentina registró una entrada neta de capitales de u$s 6000 millones desde entonces, cuando en los 7 meses anteriores se había observado una salida de capitales netas de la misma magnitud según el balance cambiario. Ambos procesos estuvieron relacionados.

Pero nótese que lo relevante para estos movimientos de mercado no es la tasa de la Fed, sino la tasa de mercado. Porque los fondos de inversión y los inversores individuales no están conectados directamente a la tasa interbancaria.

Sin embargo, la baja de tasa por parte de la Reserva Federal consolida un proceso que los mercados ya habían anticipado y por ello resulta una buena noticia. Pero que es incapaz de compensar en el corto plazo el ruido de nuestra propia política en los mercados financieros.

Fausto Spotorno

Visto 209 veces

Fundado el 4 de agosto de 2003

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…