Domingo, 21 Junio 2020 00:00

Un “banderazo” unió marchas en todo el país contra el Gobierno y la expropiación de Vicentin - Por Guido Carelli Lynch

Escrito por  Guido Carelli Lynch
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En Avellaneda y Reconquista hubo miles de personas en las calles. También se armaron movilizaciones en el Obelisco porteño y en decenas de ciudades.

 

En la pantalla de led más grande de la región, frente al Obelisco, se leía la nueva campaña gráfica del Gobierno porteño. “Cuarentena responsable. El esfuerzo que hicimos valió la pena. No nos descuidemos ahora”, decía el mensaje desplegado en 567 metros cuadrados. Abajo, una multitud se movilizaba, a pie y en automóviles, con banderas argentinas para protestar contra el plan de intervención del Gobierno en Vicentin, en defensa de la propiedad privada y, también contra la crisis económica y el aislamiento preventivo social y obligatorio decretado por el Ejecutivo nacional para contener el coronavirus​ hace 93 días. La postal se replicó frente a la quinta de Olivos, en diferentes barrios de la Capital y en decenas de ciudades del interior del país.

El “banderazo nacional” convocado en las redes sociales también tuvo una participación masiva en las localidades santafesinas de Avellaneda y Reconquista, principales sedes de la empresa en concurso de acreedores.

 

La principal consigna para la movilización -en defensa de la propiedad- se mezcló en el día de la Bandera -sobre todo en el Obelisco- con las de grupos minoritarios, en contra de la cuarentena y del “nuevo orden mundial”. Varias columnas de manifestantes marcharon hasta la Plaza de Mayo.

El presidente Alberto Fernández concentró la mayoría de las críticas de los manifestantes, muchos de los cuales llevaban carteles. “Dejen de usar la cuarentena como excusa para robarse el país”; “la libertad no se negocia”; “queremos trabajar”; “Fernández dictador”, decían algunas de las pancartas de los asistentes a la marcha, la mayoría de los cuales inevitablemente no guardaban la distancia social recomendada. Muchos otros pedían “libertad para trabajar”. Nadie se acordó del jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta ni del gobernador bonaerense Axel Kicillof​, quienes el viernes sostuvieron que no les temblaría el pulso para endurecer la cuarentena en el área metropolitana de Buenos Aires.

Por la mañana, el Presidente había relativizado el posible impacto de las movilizaciones. “No me preocupa el banderazo; es gente que está confundida. Terminan haciéndose cargo o avalando a personas que tienen un nivel de cuestionamiento muy alto”, sentenció el Presidente en declaraciones a El Destape en alusión los dueños de Vicentin.

El Gobierno no está dispuesto a un plan alternativo a la expropiación si los dueños de la empresa no son apartados del directorio. “El Estado no puede asociarse con gente que llevó a la empresa a esta situación y que está denunciada por realizar manejos espurios como lavado y subfacturación. Los directivos que fueron a Olivos pidieron la ayuda del Estado”, explicaron en el entorno de Fernández.

Funcionarios del Ejecutivo también responsabilizaron a la oposición y a las entidades agropecuarias por fogonear el banderazo, que se replicó en 69 localidades de todo el país. El foco fue en Santa Fe y Córdoba, pero también hubo movilizaciones en Entre Ríos, Mendoza, Chaco, Salta, Corrientes y Santiago del Estero.

Héctor Vicentin, de la familia accionista de la empresa, participó de la movilización en Avellaneda, y expresó que las manifestaciones contuvieron más reclamos contra el Gobierno. “Sé perfectamente que no es por Vicentin, la gente siente que la están robando la libertad, quieren que actúe la Justicia y un país en paz”, dijo a TN.

Casi ningún dirigente de los partidos de oposición participó de la manifestación. El ex candidato presidencial José Luis Espert fue uno de los pocos que se mezcló con la multitud a los pies del Obelisco.

Los presidentes de los tres partidos de Juntos por el Cambio -Patricia Bullrich, del PRO; Alfredo Cornejo, de la UCR; y Maximiliano Ferraro, de la CC- participaron en un zoom en el que avalaron las protestas. “Sentí un gran orgullo de que tantos argentinos en todo el país dijeran libertad, república, Constitución, propiedad privada. Es como si recitasen nuestra Constitución”, expuso la ex ministra de Seguridad.

Cornejo criticó “la desfachatez” del Presidente, tildó al kirchnerismo de "fanáticos" y sostuvo que el Gobierno solo quiere ser evaluado por los muertos por Covid-19. Ferraro, que no terminó el encuentro por otro compromiso, fue el más moderado, aunque -alineado a Elisa Carrió y a Larreta- insistió en la necesidad de mostrar un contundente rechazo a los "atropellos institucionales".

El intendente de Vicente López Jorge Macri, uno de los alcaldes opositores de mejor vínculo con el Presidente, apoyó la movilización. "Es mucha la gente que en todo el País está alzando la voz. Libertad, trabajo, respeto a la ley y la propiedad privada. Es importante que el gobierno escuche a todos los Argentinos", tuiteó. Su primo, el ex presidente Mauricio Macri, publicó en la misma red la imagen de una bandera nacional.

Por la tarde, desde el entorno del jefe de Estado le quitaron dramatismo a las decenas de marchas en todo el país. “Era lo esperable. Es parte de gobernar. Administrar y resolver los conflictos. Sobre todo, en una sociedad como la nuestra muy dividida”, señaló uno de los funcionarios más cercanos a Fernández.

Cuando ya no quedaban manifestantes en las calles y rutas del país, el Presidente publicó un mensaje elocuente, con un video de Raúl Alfonsín. "Cuando me preguntan cómo estoy y si pienso aflojar, miro este video del padre de la democracia y reafirmo mis convicciones. Por los que sufren, por los que esperan, por la gente que confía en nosotros y por la salud de la República seguiremos marchando. Juntos. Siempre", expresó el mandatario.


Guido Carelli Lynch

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