Domingo, 22 Mayo 2016 09:09

El Contrato Social

Escrito por 
Valora este artículo
(0 votos)

Deténgase usted en cualquier esquina de Buenos Aires, y por 10 minutos preste atención a lo que ocurre a su alrededor. Casi con certeza usted verá a un conciudadano cometer algún tipo de infracción, no solo vehicular, habrá transeúntes que intentan cruzar a mitad de cuadra, sin respetar la luz roja, o simplemente arrojarán un papel al piso –cuando disponen de un cesto de basura a menos de cinco metros.

Por esta infracción en EE.UU. es  pasible de abonar U$S 500… ¡y se lo cobran! No es que las autopistas en EE.UU. estén impolutas porque los ciudadanos norteamericanos son virtuosos. ¡Qué va! Es que se cuidan porque la multa se la aplican. Acá no, por más que haya un cartel que lo prohíbe y una ley con número que la reglamente, no se aplica. ¡¿Cómo le vamos a cobrar una multa por ensuciar?!


Sin embargo, cuando volvemos del exterior embelesados por cómo funcionan las cosas, deberíamos percatarnos que así funcionan porque se cumplen las normas de convivencia: Eso es lo  que se llama un país “normal”.


Y eso es lo que queremos.


Las calles se ensucian porque los habitantes las ensucian y las autoridades no las limpian en tiempo y forma. El contrato social que une a los argentinos se ha roto. Hace tiempo que no funciona.


Esto es más grave que “la grieta”, porque diferencias políticas siempre hubo y es natural que haya dentro de una sociedad, mientras que no se recurra a la violencia –que es la peor forma de romper el vínculo que nos une.


El Contrato Social que nos aglutina delega una fuerza represora en manos del Estado, a condición que éste nos proteja y tome las medidas necesarias que conduzcan a mejores condiciones de vida de sus integrantes que respeten las normas de convivencia.


Sin embargo los dirigentes de ese Estado se creen que esta condición es sinónimo de autocracia. No son servidores públicos, son los dueños de la cosa…


Cómo decíamos, en un momento de nuestra historia ese contrato, ese vínculo, se rompió. ¿Acaso el Estado se excedió en sus poderes o la gente exageró sus aspiraciones? Cada uno lo verá de forma distinta, pero en una cierta instancia el Estado se tornó ineficiente, gastó más de lo que debía o recaudó menos de lo que imponía, y en lugar de ordenar sus finanzas pidió préstamos y créditos para mantener un mecanismo que no funcionaba, ni daba los servicios en tiempo y forma (y entre los servicios estaba la Justicia, la Seguridad y la Salud). Naturalmente, la gente dejó de cumplir con sus obligaciones, al ver que sus gobernantes no cumplían con las suyas, y encima se enriquecían descaradamente ante sus narices.


El límite entre lo bueno y lo malo se desdibujó, y se entró en un círculo vicioso. Se hace menos, se paga menos, se endeuda más, se vuelve a hacer menos, y así sucesivamente… Fuimos (fuimos todos) hacia una decadencia. Caímos bajo el efecto de una droga que nos adormecía y nos impedía reaccionar, hasta que una mañana nos despertamos envueltos en nuestras propias inmundicias.


Descubrimos lo peor de nosotros mismos, y mirándonos al espejo vimos la cara de la corrupción y el final de una larga cuenta de incumplimientos mutuos, evasiones, simulaciones, hipocresía, prebendas, ventajas inescrupulosas.


Llegó el momento de reconstruir este Contrato Social, de entender que tenemos derechos y también muchos deberes que cumplir, que tirar un papel en la calle es parte de una tragedia o mejor dicho, un drama, porque para los griegos la tragedia era un mal enviado por los dioses, mientras el drama es un mal buscado por las mismas personas. Y lo nuestro no es un castigo divino, es un castigo autoinflingido. Un drama con ribetes tragicómicos. Hemos llegado a esta situación por pensamiento, palabra (muchas palabras), obra (muy pocas) y omisión, sobre todo omisión.


Es tiempo de cambiar.


Aún tenemos tiempo.

Omar López Mato 
Médico y escritor    
Su último libro es IATROS Historias de médicos, charlatanes y algunos tipos con ingenio
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.  

www.facebook.com/olmoediciones

Gentileza de www.olmoediciones.com para 

Visto 2812 veces Modificado por última vez en Martes, 07 Marzo 2017 21:58

Fundado el 4 de agosto de 2003

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…