Domingo, 09 Septiembre 2018 00:00

Seguir remando

Escrito por 
Valora este artículo
(7 votos)

 

Fernández Díaz lo dijo con esa claridad meridiana que lo caracteriza: “Ningún manual dice cuál es la fórmula para manejar un déficit de 5 puntos del PBI”.

 

A pesar de la complejidad (o quizás por dicha complejidad) todos opinamos sobre cómo resolverlo, al igual que le recriminamos a Messi patear mal un penal, sin tener en cuenta los factores de presión que implican asumir el cargo de dicha responsabilidad (no la de patear, sino gobernar este país caótico).

En un artículo que publiqué en este medio hace unos meses comparaba lo que le tocó hacer a este gobierno, con la tarea de un cirujano al que le llega un baleado, con 15 proyectiles en el cuerpo, desangrándose y en shock, con un anestesista inexperto, un asistente incapaz y una instrumentadora bisoña, además de enfermeras y camilleros en huelga… Y para colmo, todos opinan y hasta el portero del hospital da consejos de por dónde hay que empezar.

Quizás reduciendo el esquema a un panorama familiar se podrá entender la dimensión del desastre que han dejado. Y no fueron maniobras ocultas, gran parte de lo que hoy sufrimos fue hecho con el aplauso de funcionarios y legisladores que hoy critican.

Supongamos que usted hereda un caserón antiguo, vieja propiedad de la familia adquirida en tiempos de esplendor, que por disposición testamentaria no puede vender. La casa está hipotecada en un 60 % de su valor y usted debe pagar los intereses de la hipoteca.

Supongamos que usted, además de su esposa e hijos, tiene a cargo a su suegra que cobra una magra pensión pero come como lima nueva, y además se debe hacer cargo de un cuñado medio vago, al que le gusta dormir hasta el mediodía y matear el resto de la jornada. El pobre es medio inútil, no consigue trabajo (o no quiere conseguirlo), pero es un buen tipo y decide bancarlo, aunque pida flan (que se ha convertido en el símbolo del asistencialismo), porque si no tendrá problemas con su conyugue.

Así que debe bancar a seis personas, la hipoteca, más los gastos de la casa, la comida y la educación de sus hijos, además de los gastos que tiene para mantener su negocio. Póngale que un día, para colmo, entran ladrones en su casa, y se llevan las pocas cosas de valor. ¡Bingo!

Para colmo está atravesando una época poco propicia y sus negocios no le cierran, las ventas no mejoran, se le van los clientes… pero resulta que un día la jefa sale de compras y carga en la tarjeta, ropa, abrigos y calzados para ella y los chicos, aprovechando las ofertas de temporada. La suma llega al el 5 % de sus ingresos ya menguados. Usted ¿qué hace?

Primero pide prestado. Ok, pero la tasa es alta. También le pide plata a su suegra, que no estará muy contenta con la solicitud. Más problemas para el futuro.

La casa se viene abajo porque en 12 años no le dieron una mano de pintura, y encima deben meses de ABL, y la luz. (La política energética del kirchnerismo fue suicida y desde éstas páginas lo advertimos desde el 2007 en adelante, pero, una vez más, los legisladores no se quejaron).

Usted ¿qué hace? Si sigue gastando como si no pasara nada (porque no quiere más problemas en casa), debe buscarse otro trabajo o ver cómo mejorar sus ingresos.

Trabaja más, su salud se resiente, su familia le reclama que llega tarde, cansado y de mal humor. Trata de tirar la pelota para adelante, a ver si gana la lotería o hereda a un tío (o que la soja vuelva a 600 dólares). Pero no. La lotería no llega y el tío tiene una salud de hierro. Para colmo su suegra se enferma, la cuenta de los medicamentos es cara y su cuñado además del flan, se toma el champagne que atesoraba para esas ocasiones especiales.

¿Cómo sigue? Un buen día decide cambiar los chicos de colegio y corta la prepaga ante la resistencia de la patrona que propone que todos se vayan de viaje a Europa, porque consiguió un plan de doce cuotas. (La clase media argentina adora viajar al exterior. El año pasado se gastó 16.000 millones, casi la tercera parte de lo que presta el Fondo).

A todo esto, se tapa la cañería (que no se cambia desde tiempos del bisabuelo) y el plomero cobra unos buenos mangos.

Ya los números no cierran de ninguna forma y usted ¿qué hace? Se pone el mejor traje y va al banco a chamullarse al gerente a ver si lo bajan la tasa o renegocia la deuda que no pudo pagar por tercera vez.

Obvio que no le quieren prestar más y vuelve a su casa hecho una piltrafa para encontrarse con su cuñado, que además del flan y el champagne, está organizando un asado para sus amigos, pero con su plata. Usted ¿cómo reacciona?

Es obvio que en algún momento usted no sepa qué hacer, reaccione malamente, pida plata prestada a usureros, y tenga ganas de mandar todo a la … Años de problemas lo hicieron hosco y desconfiado, no es Superman ni Mr. Simpatía, trae encima una pesada carga y algún trauma (cuando se acuerda que lo secuestraron a usted y a su hermana). No siempre es fácil moverse en un serpentario.

También caerá en la fantasía de ocultar la realidad, pero sabe y cree que con laburo y suerte las cosas podrán mejorar, pero la sequía de este año cayó en el peor momento (ver “Esperando la lluvia”) y por inocencia y desesperación no siempre se actuó de la mejor manera. El problema es que eso lo sabemos con el diario del lunes. Mientras tanto, todos opinan cómodamente sentados frente al televisor, viendo la película del Titanic.

También es natural que, en este contexto, sufra todo tipo de amenazas y recriminaciones, y haya algunos del núcleo familiar que no se den cuenta de lo que están pasando o directamente, se roben las pocas cosas de valor para salvarse ellos.

Más cuando el inútil, deshonesto y bueno para nada de su cuñado va por todo, para quedarse con la casa, aunque esta se venga abajo.

¿Quiénes son los cuñados de la Argentina? Pueden ser muchos: Los piqueteros, los sindicalistas… Pero hay que resaltar al Poder Legislativo, que a pesar que durante años siguieron servilmente los designios de la señora, hoy se oponen a todo, de cualquier forma. A pesar del esfuerzo económico que está haciendo el país para salir adelante, pagando más impuestos, los diputados no se han bajado las dietas y mantienen las mismas prerrogativas, con choferes, secretarias y asesores, demasiados asesores. ¡Gastan fortunas en viajes, que no necesitan hacer! No necesitamos de estos diputados. Tenemos que hacer una campaña para terminar con las prerrogativas innecesarias que tiene un Poder, que ha demostrado que es funcional al caos, opositor al desarrollo y de dudosa efectividad cuando se trata de progresar en paz en nuestro país. Votan leyes revanchistas o para defender la plata de sus jefes. Y cada uno ellos, lo voy a repetir hasta el cansancio, sea nacional o provincial, nos sale $ 25.000.000 que pagamos con nuestros impuestos. ¿Usted qué hace con un empleado inútil?

Después de años de penurias y esfuerzos nadie ve con simpatía seguir poniendo el hombro, hay cosas para criticar, especialmente la poca colaboración de la clase política, que fue partícipe necesario para llegar a este desastre. ¿Ningún ajuste los toca a ellos?

A los demás solo nos queda seguir remando.  

Omar López Mato
Médico y escritor  
Su último libro es El general y el almirante - Historia de la conflictiva relación entre José de San Martín y Thomas Cochrane
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
www.facebook.com/olmoediciones

Gentileza de www.olmoediciones.com para 

Visto 474 veces Modificado por última vez en Lunes, 10 Septiembre 2018 10:12

Fundado el 4 de agosto de 2003

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…