Sergio Crivelli

Sergio Crivelli

El "debate" presidencial fue convocado bajo la excusa del "voto informado". Su objetivo teórico era que los electores supieran qué harían los candidatos en caso de llegar al poder. Pero como gran parte de la vida institucional argentina resultó una puesta en escena.

 

Fernández intenta dar señales de gobernabilidad, pero padece presiones sectoriales. Macri hace promesas como si gobernase otro. Gracias a Kicillof el narcotráfico se incorporó al debate.

 

Hace 48 horas Mauricio Macri rechazó por TV argumentos opositores sobre su responsabilidad en la brusca devaluación del 25% ocurrida el día posterior a las PASO. Dirigentes peronistas lo habían acusado de dejar subir el dólar para castigar a quienes habían votado al kirchnerismo.

 

Desde la brusca devaluación que siguió a las PASO los índices empeoraron en todos los frentes. Con Macri casi sin chances las expectativas se trasladaron a un Fernández que repite clisés

 

La semana pasada David Lipton del FMI definió la situación Argentina como `extremadamente compleja'. Sabe de lo que habla. Aquí los economistas que no esperan formar parte del nuevo gobierno hacen diagnósticos similares. Varios de esa gravedad se oyeron en la reunión del Instituto Argentino de Finanzas (IAEF) en Bariloche.

 

El candidato "K" promete crecimiento, aumento salarial, más empleo, etc., pero omite explicar de dónde saldrán los dólares para lograr el milagro. El FMI dio un paso atrás hasta noviembre.

 

“Hell has no fury like a woman scorned” - Congreve, The mourning bride, 1697

 

Las estrategias del gobierno y de la oposición dan por descontado un triunfo peronista en octubre. El oficialismo se apresta a una retirada en orden. El problema de Fernández es el ajuste.

Alberto Fernández consideró un `disparate' que el debate entre candidatos a presidente constituya una obligación legal. Cree que las definiciones de estos pueden generar problemas económicos. En lo del `disparate' tiene toda la razón; en lo de la generación de problemas, no tanto, porque sobrestima la credibilidad de los políticos.

 

Pidió a los piqueteros que salieran de la calle y fue desairado por los sectores más combativos. Macri se retiró a un segundo plano. El cristinismo en silencio. Cómo gobernar sin dólares.

 

Lo que propone Pichetto es obligar a CFK a un enfrentamiento a campo abierto. A debatir en lugar de discursear. La ex presidenta tiene fama de buena oradora, pero en realidad es una memorista.

 

La suspensión del pago de la deuda de corto plazo y las restricciones a la venta frenaron al dólar. Bajó el riesgo país y subieron los bonos. Todos miran a Alberto Fernández.

 

La calma de los mercados de las últimas 48 horas debe ser atribuida a la conjunción de dos circunstancias. El silencio del presidente eventual, Alberto Fernández, y las medidas draconianas del gobierno que restringieron la demanda de dólares.

 

El triunfo de Alberto Fernández generó una mala reacción de los mercados por dos causas: incertidumbre y antecedentes.

 

El sacudón de los mercados forzó a Alberto Fernández a hacer declaraciones para tranquilizar al "establishment". Pero para bajar la incertidumbre la que debe hablar es Cristina Kirchner.

 

Las declaraciones de Alberto Fernández constituyeron un sólido aporte de la desconfianza de los mercados.

 

Tres efectos del 47%: renuncia de Dujovne, corrida cambiaria y fortalecimiento de AF, que permitió romper el techo de cristal de CFK. Resta saber cómo siguen la interna kirchnerista y el dólar.

 

El 2 de agosto Alberto Fernández dijo que el dólar estaba atrasado y debía valer 57 pesos. El 11 sacó 11 millones y medio de votos. El 12 el dólar cerró a 57 pesos después de haberse disparado hasta los 62.

 

Hay coincidencia entre los analistas acerca de que si ganan los Fernández por amplia diferencia habrá una corrida hacia el dólar. Por qué las internas abiertas definen las generales de octubre

 

Con frecuencia se ha dicho que las PASO representan un gasto inútil porque no son usadas en los hechos para dirimir las candidaturas más importantes de los partidos o alianzas.

 

Es insólito que un presidente con un desempeño económico tan pobre le siga pisando los talones al principal opositor. CFK se equivocó al nombrar a un sustituto errático y poco creíble.

 

La campaña kirchnerista se está volviendo caótica, consecuencia de la designación de un candidato a presidente sin poder propio.

 

La franja de Mendoza a Entre Ríos es la más rica, poblada y macrista. Para ganar ahí Alberto Fernández necesita dejar atrás el recuerdo del calamitoso conflicto de CFK con el campo en 2008

 

Cristina Kirchner encabeza las encuestas porque promete volver al esquema de consumo estimulado artificialmente y baja productividad en lugar de pedir esfuerzos para racionalizar la economía.

 

A pesar de que Mauricio Macri se recuperó, todavía no alcanzó a CFK, porque ella también crece con la polarización. Si la tendencia persiste, la ex presidenta podría evitar el balotaje

 

El informe final de la comisión parlamentaria investigadora de la pérdida del submarino ARA San Juan tuvo dos facetas. Una política, que terminó siendo partidista, y otra técnica, que no aportó más que hipótesis.

 

El crecimiento de la fórmula de Juntos por el Cambio en las encuestas impuso tres paradojas: a) el temor del propio Gobierno ante la posibilidad de que la confianza lleve a los votantes a no concurrir a las PASO; b) la incertidumbre en materia económica que generaría el triunfo del binomio Fernández-Fernández; c) la imposibilidad de Cristina Kirchner de dejar atrás la idea de la puja entre el futuro y el pasado K.

 

Si Alberto Fernández constituye la apuesta por la moderación de Cristina Kirchner en la fórmula presidencial kirchnerista, el camuflaje no está resultando. Cada vez que toma la palabra expresa el pensamiento extremista de La Cámpora y jamás explica cómo respondería el Frente de Todos ante la situación económica.

 

Cristina Kirchner asoma como ganadora en todas las encuestas. Los votantes que prometen su apoyo a CFK están descontentos con la situación económica. Creen o simulan creer que durante la "década ganada' estaban mejor del mismo modo que la fórmula Perón-Perón en 1973 aseguraba el regreso al paraíso perdido.

 

Las distintas elecciones provinciales arrojaron un fenómeno contundente: en 15 de ellas se impuso el aparato peronista. La presencia del ex jefe del bloque de senadores K en la fórmula como candidato a vice de Mauricio Macri tiene el fin de captar a esas estructuras, en especial a las reticentes a encolumnarse tras la fórmula Alberto Fernández-Cristina Fernández.

 

Acá no hay doble comando. El propio Pichetto lo dijo claramente: “Macri tiene los votos, la autoridad y el poder”.

 

La jefa del FMI y el presidente del Brasil apoyaron a Mauricio Macri. CFK convirtió un video del Papa en un spot de campaña. Massa hizo su penúltima pirueta para volver al kirchnerismo.

 

Salió a la luz un posible acuerdo entre María Eugenia Vidal y Sergio Massa a través de listas colectoras. La táctica es consecuencia de que la gobernadora encuentra dificultades serias para vencer al kirchnerismo en la provincia y planteó ese procedimiento con el visto bueno de Mauricio Macri, que poco tiempo atrás lo había eliminado mediante un decreto.

 

Desde que Cristina Kirchner anunció que sería candidata la polarización se aceleró. Los radicales apoyaron a Macri. Lavagna quedó solo y Massa comenzó a tomar envión para volver con los K

 

Los miembros de Alternativa Federal tendrán fatalmente que alinearse con Mauricio Macri o Cristina Kirchner. No hay alternativa. Ni unitaria, ni federal.

 

La primera reacción fue de Roberto Lavagna que rompió con el PJ alternativo que, a su vez se alineó con Macri. Massa sigue gambeteando, pero con un margen de maniobra que se estrecha.

 

La compulsa electoral esta vez está definida por la suerte judicial de uno de los candidatos. No importan los proyectos ni los liderazgos. Por las dudas, Alberto Fernández ya se encargó de anunciar que no dudará en intervenir ante eventuales condenas para su jefa, Cristina Kirchner, la persona que lo ungió como aspirante a la Presidencia.

 

De manera sorpresiva Cristina Fernández anunció que competirá como candidata a vicepresidente de Alberto Fernández. La jugada instala la incertidumbre sobre quién ejercerá el poder real.

 

La elección cordobesa demostró dos cosas: que los candidatos que lideran las encuestas nacionales, Macri y CFK, no tienen un poder territorial propio y que el PJ federal es tan antikirchnerista como Macri

 

La causa de las crisis inacabables no es una supuesta grieta ideológica sino la incapacidad de la dirigencia para sanear la economía y renunciar a la demagogia electoral.

 

La ofensiva del "establishment" contra el presidente no prospera, entre otros motivos, porque la dirigencia política no puede ofrecer una figura aceptable para reemplazarlo

 

Un ataque contra el peso, los bonos y las acciones argentinas aumentó la incertidumbre económica. El "establishment" presionó al presidente para que no sea candidato, pero volvió a fracasar

 

Hay pesimismo sobre el futuro de la economía con el actual gobierno y nerviosismo porque un nuevo gobierno peronista repita la receta de 2001: default, megadevaluación y "corralón"

 

El Presidente parece estar en un callejón sin salida: si continúa aplicando el programa acordado con el FMI va a perder las elecciones. Si, por lo contrario, no lo hace habrá riesgo cierto de un nuevo default e hiperinflación.

 

Alarmado por encuestas en las que Macri baja, Cristina sube y Lavagna no aparece, el "círculo rojo" admite ahora colaborar con el gobierno. La clave de la elección estará en la inflación.

 

Si el proceso electoral sigue por su actual camino en octubre se medirán no sólo dos candidatos, el Presidente y la ex mandataria, sino dos maneras de ejercer la democracia.

 

Lo que empezó como una corrida cambiaria mutó en algo más grave: una crisis de liderazgo, porque el gobierno parece incapaz de sacar la economía de la coyuntura de inflación más estancamiento,

 

No sólo las encuestas cuantitativas le dan mal al gobierno. Las cualitativas revelan que la inflación y los saltos del dólar lo empujan a una derrota

 

Marcos Peña anticipó en el Senado el discurso electoral del gobierno: para salir de la crisis además de dejar atrás el pasado K, también hay que terminar con las "recetas mágicas" populistas.

 

La candidatura de Roberto Lavagna es producto tanto de la decadencia de la maquinaria electoral peronista como de la falta de un líder partidario.

 

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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