Daniel Muchnik

Daniel Muchnik

 

La transición hacia el 10 de diciembre presenta varias incógnitas que deberán despejarse más temprano que tarde

 

 

En el día a día del país se ven más los tironeos ideológicos más las propuestas en firme para escapar del momento

 

 

Los indicadores de pobreza que se dieron a conocer hace horas son una verdadera catástrofe social, política, religiosa y moral.

 

 

Cambiemos se dejó llevar por la omnipotencia y el temor a la reacción social. Recién a mitad de camino tomaron conciencia de que con gradualismo no llegaban a ningún lado

 

 

Una de las preguntas que asoma por estas horas es cómo hará el Frente para Todos para armonizar acciones entre los grupos de diferente pensamiento que nuclea

 

 

La grieta sigue abierta y no se ve en el horizonte que las cosas puedan cambiar. El presidente Macri hizo lo posible por bajar la tensión social en su contra y pocos días después de las PASO lanzó una serie de medidas económicas que son interesantes, pero traen cola.

 

 

Todo indica que Mauricio Macri no podrá seguir otro período más, La diferencia es muy grande en favor de la fórmula populista y el 11 de agosto recuerda al 2015

 

 

 

Hay inquietud por las novedades políticas y económicas que puedan surgir después de las PASO, el 11 de agosto.

 

 

Tras el serio apagón, Alberto Fernández, fue el único oportunista político que despotricó contra el gobierno macrista, que estaba shockeado por la oscuridad en todo el país y parte de los vecinos.

 

 

En lo que va de este 2019, todas las especulaciones giraron en torno a la recesión y después a los rumores sobre el fin de la crisis, pero sin certezas. En el último mes, la presión recayó en la política, en las alianzas, rupturas, imposibilidades, incompatibilidades y posibles derivaciones en la conformación del nuevo gobierno o de la continuidad corregida de la actual gestión.

 

 

Argentina es una obra de teatro de Shakespeare. Hay traiciones, hay gente que por acercarse al poder cambia de banderas y de ideología (dejan todo por lo que creen es un minuto de gloria) hay intrigas, hay miedos extendidos y hay traiciones.

 

 

¿La gente puede cambiar? Ese es un dilema filosófico, pero hay consenso en señalar que se puede cambiar hasta cierta edad. Cuando uno supera los 50 años de edad, es decir la mitad de la vida, es difícil que su personalidad y las relaciones con el mundo se modifiquen substancialmente.

 

 

Tiene todas las características de un golpe contra el Poder Ejecutivo y con el sentido mismo de la aplicación de las leyes. Más: es casi la demostración que la Corte, con la excepción de su presidente, hace su juego político arriba de la calesita de los acontecimientos en un país cuyo poder de gobierno está golpeado y desobedecido.

 

 

Todo sugiere que tanto el Fondo Monetario Internacional como el presidente norteamericano Donald Trump desean y sin tapujos que Mauricio Macri gane las próximas elecciones presidenciales.

 

 

Hay corresponsales periodísticos extranjeros que nos definen deprimidos con el bolsillo roto y el ánimo por el suelo al no ver la luz del túnel a lo largo de los próximos meses... o mucho más.

 

 

Estamos ya a finales de marzo y los nervios no son controlados por los participantes de la contienda electoral de octubre. Mientras tanto, prosigue el mismo derrotero económico plagado de problemas sin resolver.

 


El viernes se pudo avizorar el país que viene. Por un lado, un presidente que volvió a prometer mejoras, que tuvo su momento de gloria cuando pidió que se identifiquen los que cajonearon el decreto de extinción de dominio, que levantó la voz frente al griterío de barrabravas. Fue un presidente que, sin argumentos convincentes, empezó a correr como pueden sus fuerzas para posicionarse frente a las elecciones decisivas de este año.

 

 

Dos son los acontecimientos sociales que siguen en el mundo los empresarios más destacados, los banqueros y los más altos funcionarios de gobierno. Uno es el del Fondo Monetario, en los meses de septiembre u octubre, un organismo que aprovecha a rendir cuentas de cómo observa la marcha del mundo (dando prioridad a los que se sientan en la Mesa Ejecutiva de la entidad que son las naciones más ricas del planeta).

 

 

Como ya se informó el Gobierno ha dispuesto que 2019 sea el "Año de la Exportación". Pero lo que no se sabe si es propio del voluntarismo del gobierno, de su conocida "filosofía optimista" o si las condiciones son propicias y si tenemos que exportar, cuáles serán los beneficios que se conseguirán. El interrogante de peso: ¿Está el país preparado para ese esfuerzo?

 

 

¿Cómo viene el 2019? Pocos tienen la respuesta segura, a las puertas de ese año nuevo ¿Continuarán las mismas problemáticas sociales y económicas que las clases medias y bajas padecieron en 2018?

 

 

Son muchas las alarmas que suenan alrededor. Porque ya no sólo está planteada la discusión de hasta cuándo se extenderá la recesión, la caída del empleo y la pobreza en el país. ¿Se volverá a devorar el 2019, año de elecciones?

 

 

En las fotografías se ve al presidente Mauricio Macri exhausto. Más canoso, con gestos de agotamiento en su rostro y en sus desplazamientos después de días de preparativos, organización, puesta en marcha y de disponer de la mejor seguridad posible en donde se desarrolló el G20.

 

 

Paren el mundo que me quiero bajar. El populismo se está expandiendo con alta presión en el mundo enfrentándose al manejo de la política y la economía, como rechazo a la democracia histórica y a partir del pesimismo. Es decir, un peligro de grandes dimensiones.

 

 

Distintas circunstancias golpean con un gran martillo la puerta de entrada de Cambiemos, coalición gobernante.

 

 

Hace cinco meses que el país duerme en una cama con clavos. Muchos economistas y el mismísimo Fondo Monetario Internacional creen que todo pasa por resolver los números críticos y no piensan en los seres humanos que habitan en tierra.

 

 

Hay un viejo refrán que sigue divirtiendo a los vieneses desde los tiempos en que la ciudad fue cercada por las tropas turcas: "La situación es desesperante, pero no seria".

 

El lunes 3 no amanecimos con más noticias de las que ya teníamos el sábado por la noche. Se sabía que el Gobierno que había duplicado la cantidad de ministerios en enero de 2016 lo reducía a la mitad, los comprimía, les quitaba espacio. Y que vendrían cambios de figuritas y modificaciones de poder dentro del poder.

 

 

La corrida cambiaria tiene su propia sintomatología que parece no entrar en una interpretación racional.

 

 

Las complicaciones globales de la derechización extrema y las guerras comerciales

 

 

Esta es una semana signada por acontecimientos que repercuten en la vida económica, política e institucional del país. La ley de legalización del aborto ha puesto al mismísimo Papa Francisco y a los obispos argentinos en un estado parecido a una declaración de guerra. Es curioso que un Papa admirado en distintos rincones del mundo por sus manifestaciones adelantadas para el siglo, tome aquí partido por cierto segmento de la opinión pública y contra algunos representantes del Gobierno.

 

 

¿Tiene arreglo la Argentina?, ¿el Gobierno sabe el rumbo claro o no hay mago sobre la tierra para sacarle las espinas que no lo dejan poner en marcha?, ¿se puede seguir viviendo como hasta ahora?, ¿no hay en ciertos sectores que eligen una negación de la realidad que les impide ver las ola creciente de pobreza o creer que siempre viviremos por encima de nuestras posibilidades?

 

De los 18 stand-by o acuerdos con el Fondo Monetario (FMI) el del gobierno de Mauricio Macri ha sido el más veloz en resolverse. Todavía no se preparó la carta de intención, indispensable antes de colocar las firmas del acreedor y del deudor, pero ya salieron ministros a dar la cara y anunciar sus grandes lineamientos. Sorprende la rapidez de todo lo acontecido.

 

 

En uno de sus ensayos, Tomás Abraham, que es más que un filósofo, cita una reflexión del fallecido historiador Tulio Halperín Donghi: la Argentina es una "república sísmica", con períodos separados por desastres, crisis, sacudidas, temblores propios. Claro, aquí no tiembla la tierra ni se vienen abajo los edificios, pero se abren grietas, golpea en la estructura social, lleva a la quiebra a parte de su sociedad, una y otra vez y lo peor es que luego la memoria se pierde.

 

 

Sin tomar en cuenta el desembolso de hoy por las Lebac hay dos preguntas clave que tienen difícil respuesta. La primera es si seguirá la fuga de capitales. La segunda es si el Banco Central continuará vendiendo dólares.

 

 

El problema no es de ahora, donde se relaciona con los vaivenes del dólar y las presiones impositivas. Más un clima de desasosiego en ciertos sectores de la población.

 

 

Dos situaciones se han sumado para dar el puntapié inicial a 2018.

 

El actual gobierno argentino actuó con una lentitud increíble, exasperante. Dejó pasar el tiempo. No tuvo cintura política ni capacidad de respuesta

 

Han pasado 17 meses desde que asumió pero varias de sus promesas no se han cumplido, mientras el consumo está en caída precipitada, cierran por miles pequeñas y medianas empresas, se ha acrecentado la deuda externa en tanto no se reduce el déficit fiscal

 

Según el Centro de Opinión Pública de la Universidad de Belgrano el 22% (sobre 650 interrogados, hombres y mujeres) del universo especialmente encuestado opina que los escraches “al presidente Macri o a sus funcionarios” en distintos actos son espontáneos. Pero un 50% sostiene que son reacciones organizadas. Entre estos últimos, el 68% entiende que emprenden sectores afines al kirchnerismo.

 

Que esté procesada, no condenada, le ha dado libertad de movimiento a Cristina Fernández. Y aprovechó el bolsón de seguidores que le es leal para torearse con Florencio Randazzo

 

De un lado algunas luces y otros focos que iluminan al mínimo en el presente. Del otro lado la oscuridad.

 

Dos cuestiones salen a la superficie, la económica y la política del Gobierno y a partir de allí las opiniones se dividen, entran en contradicciones, no se ponen de acuerdo. Pero a esta altura del 2017 la verdad prima sobre la fantasía.

 

El lúcido pensador búlgaro-francés Tzvetan Todorov inició la primera página de uno de sus libros de esta manera: "La oración cristiana más extendida del mundo, aquella que comienza dirigiéndose a Dios como “Padre nuestro que estás en los cielos termina con un ruego cargado de sentido: y líbranos del mal”. Hay, por lo tanto un elemento malo en la naturaleza humana del que Dios pueda librarnos y nosotros le rogamos para que lo haga".

 

Sin duda Macri y su equipo tuvieron un coraje especial para tirarse a la pileta del poder después de administrar ocho años la principal ciudad de la Argentina. Una cosa es Buenos Aires y otra, muy distinta, la Argentina, con el peso de largos e históricos errores políticos y económicos.

 

El termómetro muestra un cuadro febril que hay que solucionar de manera contundente. Es el clima de violencia, de desborde, de falta de límites lo que está enfermando a la sociedad, por lo que le quita respaldo al Gobierno.

 

El arribo, por primera vez en 10 años, de una misión del Fondo Monetario para obtener estadísticas confiables de la marcha de la economía nacional ha despertado suspicacias, rechazos sin fundamento y reacciones políticas de variado tono.

 

Que los hay, los hay. Los macristas ven fantasmas “golpistas” (civiles) ocultos en distintos rincones de la vida económica y política. Según ellos se está preparado una ofensiva activa y comunicacional destinada a destruir, gastar, o esmerilar institucionalmente al Gobierno. Mauricio Macri sería el chivo emisario definitivo de gran parte de los males de la Argentina.

 

Mauricio Macri es hijo de Franco Macri. Por lo tanto lleva consigo la carga genética, la marca del apellido y parte de las culpas por las peripecias empresariales de su padre, aunque tenga poco que ver con ellas. Factores que quizás no lo haya tenido en cuenta cuando se postuló a la Presidencia de la Nación.

 

En el mundo se extiende el miedo y la ausencia de soluciones frente a la ignominia de los ataques sangrientos.

 

En el poder siempre se impone un límite. El que lo traspasa es un inmoral o un corrupto. Ese es el momento en el que debe actuar la Justicia fijando criterios y sanciones.

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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