Información General

Información General (885)


 

Asumen que no habrá recursos para subsidiarlas y empezaron una guerra para sobrevivir al reperfilamiento.

La guerra entre las empresas de generación eléctrica se trasladó insólitamente a un debate público abierto donde se echaron culpas unas a otras para tratar de sobrevivir a una ruptura de contratos que asumen inminente.

Lejos de cuestionar la promesa de Alberto Fernández de congelar y pesificar tarifas, ahora se muestran comprensivas de la decisión del presidente electo, pero luchan para que este "reperfilamiento" contractual se circunscriba a los esquemas de remuneración donde no tienen la mayoría de sus activos.

El eje de la cuestión radica en que con la restricción fiscal existente, parecería difícil que la próxima administración pueda aumentar los subsidios a modo de compensación por la merma que sufrirían las empresas si se mantienen sin cambios los montos de las facturas de luz.

"Las opciones que tiene el gobierno son aumentar tarifas o seguir subsidiando a través del Tesoro, pero en este momento suena poco probable. Entonces uno de los incentivos es tratar de bajar los costos. Ahí, los que tenemos energía vieja somos los más vulnerables, porque con una resolución te bajan el precio de la energía de potencia", afirmó Mariana Shoua, CEO de la generadora eléctrica Orazul, en el "Forbes Energy, Oil & Gas Summit".

En consecuencia, la ejecutiva sugirió que lo mejor sería "sacar un poquito de cada lado", en referencia a la posibilidad de modificar al mismo tiempo los contratos PPA en dólares a largo plazo.

En respuesta a esa propuesta, la presidenta de Luft Energy Doris Capurro -quien aseguró tener el récord de presentaciones de parques renovables que se rigen por el formato PPA-, dijo que este camino ocasionaría que las empresas acudan "al CIADI en tres minutos y medio".

Por el contrario, opinó que "los que tienen que ver con resoluciones presidenciales sí deberían ser sometidos a una revisión para adecuar los costos". Luego, pidió "distribuir entre todos un poco", pero dejó en claro que "no entre todos igual".

Shoua levantó la apuesta y directamente se preguntó "si tiene sentido incentivar los renovables en este contexto". "Con el diario del lunes podemos decir que en renovables se convalidaron precios que hoy son altos en relación a la energía basada en gas. Que haya demanda que se abastece con renovables significa que hay menos demanda que se abastece a gas", apuntó en un claro mensaje a su compañera de panel.

Más allá de la sorprendente discusión, el evento organizado por Forbes puso de manifiesto el fuerte lobby que las energéticas están ejerciendo sobre el próximo gobierno, al que ya no critican como lo hacían hace pocos meses.

En el peronismo ya hicieron los números y saben que sin un reperfilamiento de contratos, los subsidios se duplicarían al pasar del 0,8% al 1,6% del PBI, como indicó la consultora PxQ de Emmanuel Álvarez Agis. De acuerdo a este informe, incluso con una modificación de contratos que lleve el precio monómico de 68 dólares por mw/h a 50 dólares, las tarifas deberían subir entre un 30% y 35%, mientras que los subsidios saltarían al 1,2% del PBI.

A su vez, el pago de vencimientos de deuda en pesos durante el primer trimestre ya se llevaría el 68% de la emisión monetaria del 45% que tiene pensada impulsar Alberto Fernández. Como agravante, desde el búnker de la calle México han trascendido que también está decidido decretar una importante suba de jubilaciones y Asignación Universal por Hijo en los primeros días de mandato.

El problema es que una interrupción de los compromisos firmados no solamente derivaría en una ola de juicios como dijo Capurro, sino que afectaría a los fondos de inversión como Black Rock, que financiaron la mayoría de estos emprendimientos energéticos y pasarían a adoptar una postura mucho más agresiva a la hora de sentarse en la mesa de renegociación de la deuda.

Es por eso que una de las generadoras líderes afirmó a LPO que seguramente "van a romper los contratos de energía vieja en pesos, ya que los PPA en dólares tienen el blindaje de bancos multilaterales y de desarrollo como garantías del Banco Mundial".

También reconocieron a este medio que "en las decenas de charlas que hemos tenido con el equipo del nuevo gobierno, se estuvo negociando prorrogar concesiones", como moneda de cambio.

En la misma línea se pronunciaron desde la actual secretaría de Energía. "Los que tienen todas las de perder son la térmica y la hidroeléctrica vieja. Es la generación base, toda la venta spot que no tiene contrato. Representan el 72% de la energía que se genera y el 45% del costo del sistema. Eso se dolarizó en el 2017, pero como antes estaba en pesos no tienen posibilidad de reclamo legal de ningún tipo ante un cambio de resolución", subrayaron a este medio.

Fernando Heredia

 

El intendente de San Isidro, Gustavo Posse, participó de la cena en Lalín junto a dirigentes históricos del radicalismo. Pidió por la renovación dirigencial para tener “vocación de mayoría y de poder” con candidaturas a presidente y a gobernadores.

Anoche, el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, disertó en el encuentro que realizó el Grupo Progreso UCR que preside el ex Diputado nacional José Bielicki, en el restaurante Lalín de la Ciudad de Buenos Aires.

“El radicalismo es un partido fuerte, sólido, seguro, que tiene vocación frentista y de poder de lucha, que va a renovarse para luchar por su verdadero turno con candidatos a presidente y a gobernadores. Se terminan los vetos y esa cuestión de que alguien por ser radical se quedaba afuera del esquema”, afirmó Posse ante unos 300 dirigentes y militantes.

Si bien el jefe comunal ratificó la pertenencia al espacio de coalición, también exigió “una actuación cada vez más fuerte de carácter de la UCR”. Y señaló que van a ir por la renovación bonaerense, con una búsqueda de “más vocación de poder” para poner al radicalismo en el lugar que se merece.

En relación a la importancia de la UCR en el espacio político, señaló: “Fuimos la columna vertebral de una coalición suficientemente fuerte como reemplazar a los 28 años ininterrumpidos del peronismo”. Pero aclaró que se acompañó a un gobierno que era del PRO, pero desde una coalición parlamentaria.

Acerca de la renovación indicó que no es para inexpertos, y que se debe continuar con la formación de cuadros con una vocación frentista desde la experiencia.


 

La polémica por la derogación del aborto no punible abrió una grieta difícil en el oficialismo.

Por lo menos así lo expresan desde los diferentes partidos de la alianza que en poco más de dos semanas volverá a ser oposición. Sin embargo, la polémica no estará exenta de consecuencias: será tomada como ejemplo de lo que se debe corregir en los métodos de toma de decisiones una vez en el llano e incluso puede llegar a sumar conflictividad a la hora de resolver el reparto de cargos que debe darse en los próximos días.

“Es una más de muchas diferencias, pero no creo que altere las discusiones que se vienen por la institucionalización del espacio”, expresó un histórico dirigente del radicalismo, dejando bien en claro dónde está la apuesta del centenario partido: lograr sentarse a la misma mesa con Mauricio Macri pero en igualdad de condiciones. Desde el radicalismo salieron en tándem a defender a Adolfo Rubinstein (“Dolfi” para los que lo conocen) cuando el Gobierno tomó la decisión de anular la resolución que reglamentaba el aborto que la Justicia considera legal horas después de que fuera publicada en el Boletín Oficial.

A los dirigentes radicales llegó la versión de que tanto Macri como Gabriela Michetti habían tenido comentarios despectivos hacia Rubinstein en la reunión de gabinete donde se habló del protocolo. Eso generó que las tensiones internas que hoy vive la Unión Cívica Radical fueran dejadas rápidamente de lado. Todos los sectores que hoy viven una lucha descarnada por espacio de poder interno tuvieron una postura unificada en respaldo al renunciante secretario de Salud. Incluso firmaron un texto en apoyo tanto legisladores “verdes” como “celestes”.

Esa situación despertó suspicacias en el macrismo, que ven una estrategia política detrás de la firma del protocolo. “De ser así, fue una jugada de ajedrez, porque logró unir al radicalismo y golpear a Macri”, analiza una fuente del bloque radical. Sin embargo, aseguran que Rubinstein había acordado con la Casa Rosada en sacar el protocolo después de las elecciones. “El espanto nos va a terminar uniendo, es más lo que nos une que lo que nos diferencia” Más de uno apuntó a un hombre: Ernesto Sanz.

El mendocino viene manteniéndose aislado de los avatares cotidianos. Pero fuentes partidarias aseguran que en los últimos días abandonó su refugio para acercar posiciones y fortalecer al partido en la posición dentro de la alianza.

“Son tipos especiales los radicales, se ofenden por esto pero la verdad es que tuvo que venir este pibe del Newman para terminar un mandato”, dispara un diputado macrista que también puso la mira en un problema que tiene el radicalismo: la falta de referentes de peso electoral. “Dejen de pelear y formen candidatos”, les apuntó. De todas formas, terminó poniendo paños fríos: “El espanto nos va a terminar uniendo, es más lo que nos une que lo que nos diferencia”.

El diputado Fernando Iglesias, en la fracasada sesión para tratar el proyecto de ficha limpia, también dejó en clara esa idea, al asegurar que se presentaba al interbloque como “detonado” por el tema del protocolo pero que estaban todos juntos buscando quórum. Las esquirlas todavía se están esparciendo. La unidad de Cambiemos nadie la pone en duda. Pero todos ya se están acostumbrando: el clima de tensión y dardos cruzados será una constante en los tiempos que vienen.

El protocolo, al Congreso Diputados de la Unión Cívica Radical no perdieron tiempo y presentaron ayer un proyecto de ley para que el protocolo de aborto no punible que había salido publicado en el Boletín Oficial sea debatido en el Congreso.

El puntano José Riccardo tuvo la iniciativa que fue acompañada por otros miembros del bloque, algo que despertó resquemores en sus pares macristas. El texto, de tres artículos, establece la aplicación del protocolo que se agrega en un anexo. El protocolo propuesto es el mismo que se publicó en la resolución de la polémica, y hasta cuenta con la firma de Adolfo Rubinstein y su equipo.

 

 

Se aplicaría para denuncias de las empleadas, como la ex sobrina del tucumano. Debería implementarlo Cristina cuando reemplace a Michetti.

Las senadoras de la UCR pidieron aplicar el protocolo para la prevención de violencia laboral con perspectiva de género, aprobado en 2018, que le permite a las empleadas exponer posibles casos de acoso sexual

Fue en respuesta a la denuncia de la sobrina del senador tucumano José Alperovich, por supuesta violación durante dos los dos años y medio que trabajó con él para la campaña electoral de junio. Si bien no habría cumplido funciones en el Senado, la víctima describió haber sido víctima en su condición de subordinada laboral que el protocolo bien podría haber previsto.

Una sobrina de José Alperovich lo denunció por violación

"La Justicia debe investigar a fondo la grave denuncia que se radicó hoy contra José Alperovich. Consideramos que se deben poner a marcha todos los mecanismos previstos para proteger a las víctimas de delitos como los relatados en la denuncia contra el senador por Tucumán, a la vez que se debe garantizar la protección de la integridad quien denuncia y evitar su revictimización", pidió Silvia Elías de Pérez, senadora tucumana de la UCR.

El protocolo fue aprobado hace un año y las radicales le pidieron a Michetti aplicarlo. Desde el mes que viene, deberá implementarlo Cristina Fernández

"En el Senado, solicitamos a la Presidencia de la Cámara que active el protocolo previsto para estos casos, el cual fue sancionado en 2018. No queremos que especulaciones políticas tiñan de sospechas la investigación de estos graves hechos, solo pedimos que los jueces actúen sin más límite que la ley y la verdad", solicitó.

El protocolo fue aprobado en octubre de 2018 y contempla varias instancias para prevenir casos de abuso sexual y recibir denuncias anónimas de quienes se hayan sufrido violencia de género situaciones laborales.

Se contemplan casos de agresiones físicas, acoso y agresión sexual, acoso moral y psicológico y hechos de "connotación sexista simbólica". Un comité de seguimiento de acoso laboral será el encargado de chequear el cumplimiento del protocolo.

La implementación corre a cargo de la presidencia del Senado, que hasta el 10 de diciembre será Gabriela Michetti y luego Cristina Kirchner, la jefa política de Alperovich. Entre 2011 y 2013 respaldó como presidenta provisional a la esposa, Beatriz Rojkés.

Tanto es así que el martes el tucumano anunció que volvería a enrolarse a Argentina Federal, el bloque de los gobernadores, pero que la futura vicepresidenta será su única jefa. Anticipó la presión del día siguiente para mudar a Carlos Caserio al Gabinete y proclamar a José Mayans en la presidencia de bloque.

El caso Alperovich no tardará en debatirse en la banca de la mujer, presidida por la pampeana Norma Durango, que en diciembre trató la denuncia contra su coterráneo radical Juan Carlos Marino, finalmente sobrestimada en la justicia.

El tucumano se declaró inocente y se presentó ante los tribunales de su provincia para ser investigado, pero mientras tanto deberá dar explicaciones. Y, tal vez, someterse a un protocolo, implementado por Cristina Kirchner.


 

La actividad industrial se contrajo 7% en septiembre respecto a igual mes de 2018 y cayó 3,3% frente a agosto, afectada por la volatilidad cambiaria, una menor demanda interna y un fuerte deterioro en la cadena de pagos, según un informe elaborado por el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA).

De esta forma, la actividad fabril acumula diecisiete meses consecutivos con resultados negativos y septiembre además marcó el nivel más bajo de producción desde 2009 a la fecha.

“Los datos muestran el delicado estado de la industria, que se agravó aún más con la volatilidad cambiaria registrada en el mes de agosto, reflejada en una menor demanda interna, mayores costos y fuerte deterioro en la cadena de pagos”, sostuvo la UIA.

Los sectores más afectados fueron la industria automotriz, que acumuló el décimo tercer mes consecutivo con números en rojo; seguido por la industria de sustancias y productos químicos; y la metalúrgica.

En menor medida, también cayó la producción de minerales no metálicos, por la menor actividad de la construcción tanto pública como privada; la refinación de petróleo; y la producción de metales básicos.

No obstante, pese al contexto generalizado de contracción de la actividad, hubo algunos sectores que registraron mayores niveles de producción respecto a igual mes de 2018, entre los que se destacó la industria textil que aumentó su actividad, en gran parte por la baja base de comparación de doce meses atrás, aunque también influyó el atraso de la cosecha de algodón y su impacto en el subrubro preparación de fibras textiles.

También aumentó la producción de tabaco, mientras que la de alimentos y bebidas se mantuvo estable.

 

El cordobés quedó en responder. Intentan que haya un bloque único en el Senado y la ex presidenta acepta que no lo presida la camporista Fernández Sagasti para acercar posiciones.

Alberto Fernández le ofreció un ministerio al senador Carlos Caserio, el jefe del bloque del peronismo que Cristina Kirchner intenta unir con el suyo y controlarlo desde la presidencia de la Cámara.

Pero para lograr la unidad este miércoles cedió en su pretensión de imponer como jefa a la mendocina Anabel Fernández Sagasti y aceptó que el próximo jefe sea un peronista histórico, aunque se cuidó de anticipar que en ese caso su elegido es el formoseño José Mayans.  

Su mayor prioridad y la de Alberto es garantizar un bloque unido, con una mayoría sólida que asegure las leyes sin largos debates. Con Mayans, leal al gobernador Gildo Insfrán, compartió bloque entre 2001 y 2007 y desde el 2015 lo escuchó ser quien más le achacaba a Miguel Pichetto sus concesiones a Macri.

Caserio pide un bloque peronista y otro de Cristina: "Es diferente ser dirigente que empleado"

El año pasado, Mayans se desmarcó rápido del rionegrino para rechazar los allanamientos a los domicilios de Cristina, lo siguieron casi todos sus compañeros y se convirtió en enlace con la ex presidenta para negociar la sesión en la que finalmente habilitaron los procedimientos.

Caserio estaba dispuesto a resistir como jefe del peronismo, pero Alberto le ofreció un Ministerio. La semana que viene intentará unir su bloque con el kirchnerismo para evitar fisuras.

Retomaron el vínculo en esas semanas de tensión y en el Instituto Patria lo querían de jefe del PJ cuando Pichetto se confirmó macrista, pero Caserio juntó los votos y le ganó un pleito parejo que hasta estuvo por definirse con una votación secreta y a sobres cerrados.

El cordobés estaba dispuesto a resistir como jefe de un peronismo no kirchnerista y mantenía conversaciones con los senadores aliados de Alberto como los misioneros y santiagueños, para juntar una mayoría que se imponga a La Cámpora y defina las autoridades con Cristina de testigo.

El martes dejó claro que seguía con la intención de sostener bloques separados y el presidente electo quiso evitar esa tensión y le ofreció sumarse a su Gabinete, una forma de descomprimir la situación y premiarlo por haber desafiado a Juan Schiaretti, el único gobernador peronista declarado neutral en la elección presidencial.

No le fue mal: en Córdoba Macri doblegó a Alberto y lo obligó a pensar en una estrategia para intentar hacer pie y un ministro de esa provincia con poder de fuego podría ser un primer paso.

Caserio quedó en responderle y si bien no filtró a qué cartera se sumaría, en su currículum se destaca haber sido ministro de Obras Públicas de Córdoba en la primera gobernación de José Manuel de la Sota, cuando también siguió de cerca el sistema de Transporte.

Este miércoles Cristina puso manos a la obra en el Senado a través de figuras de confianza como Fernández Sagasti, quien fue una de las que le pidió a Mayans prepararse para presidir el bloque si con eso nadie sacaba los pies del plato. También hubo alguna charla de Insfrán con Eduardo "Wado" De Pedro, futuro ministro del Interior y muy activo en las negociaciones.

El formoseño esperará a verse con sus pares para garantizar consenso, pero no descarta que lo anuncien sin esperar ese trámite, que en el Senado no se demoraría menos de una semana porque los despachos quedan vacíos los jueves.

La mendocina cotiza como presidenta provisional, un cargo relevante puertas adentro porque participa de las reuniones de labor parlamentaria de la Cámara alta y toma el control de las sesiones cuando el jefe de Estado viaja al exterior el vice lo sustituye. Aunque también suena fuerte Oscar Parrilli y se estima que Jorge Taiana tendrá un lugar de peso. Pero los casilleros se distribuirán de tal forma que no alteren la fusión de los bloques.

Hace 15 días la unidad no estaba en los planes de camporistas y peronistas con terminal en gobernaciones pero ni bien Cristina aterrizó de Cuba se convirtió en prioridad, por la necesidad de despachar un amplio temario de leyes en los primeros 100 días de gobierno, entre ellas las que surjan de la renegociación de la deuda externa.

José Luis Gioja lo planteó en una cena de diputados del por ahora bloque FpV-PJ y Agustín Rossi, el jefe, le explicó que lo mejor era conservar identidades y definir los temarios en una mesa de notables líderes de bancada, como funcionó Cambiemos durante la presidencia de Mauricio Macri.

Gioja no improvisa: es de los pocos que habla con Alberto y Cristina, quienes ya convencieron a Rossi de volver a ser ministro de Defensa y liberar la jefatura de bloque. Confirmó que su sustituto sería Máximo Kirchner.

Si bien entre los legisladores abunda el desconcierto, los gobernadores no han involucrado y no los imaginan peleando a capa y espada por micro bloques. "El problema es que un senador o un diputado de una provincia peronista cotizó mucho estos años y le cuesta pensar que serán lleva papeles como en otras épocas. Pero va a ser así", se resigna un futuro ex compañero. Todo sea por la unidad.

Mauricio Cantando

 

Aunque el presidente electo dijo que el gabinete estaba listo, todo indica que la conformación de su equipo está todavía en "veremos". Idas, vueltas e internas, empañan algunos deseos y decisiones de Alberto Fernández, que tiene que negociar, principalmente con CFK.

 

En ese contexto, se supo hoy 20/11 que el economista Guillermo Nielsen, no será el ministro del Gobierno del Frente de Todos en materia económica y se lo notificaron esta noche. Aunque no será ministro, le ofrecerán otro cargo que hasta ahora no saben si aceptará.

Guillermo Nielsen no será el ministro de economía de Alberto Fernández

Luego de la reunión que mantuvo con CFK el martes pasado, Alberto Fernández salió diciendo que el gabinete "estaba todo definido", sin embargo, a menos de un mes de la transición, todo indica que futuro Gobierno todavía hay ciertos cargos que no están para nada cerrados.

Y es que esta noche trascendió que Guillermo Nielsen ya no será el ministro de Economía del Gobierno de Alberto Fernández, y la noticia se la dieron los mismos cercanos del presidente electo al economista. "Me han dicho las fuentes oficiales de Alberto que Nielsen no será ministro de nada, está confirmado", dijo esta noche 20/11 el periodista Fabián Doman en la transmisión de su programa, Intratables.

Posteriormente, U24 pudo confirmar la información y fuentes del Frente de Todos agregaron que, contrario al ministerio de economía, Nielsen podría ocupar un cargo como "negociador financiero externo", aunque otro sector alega que dado a la confianza que le tiene el presidente electo, podría considerar "darle el ministerio de Finanzas".

Con este escenario, queda demostrado que el binomio Fernández no tiene nada definido aún. Ni en el Gabinete, ni tampoco en el Congreso, en donde espera mandar únicamente la vicepresidente electa Cristina Fernández.

Así las cosas, la preocupación y nervios en el FdT empieza a notarse, y las negociaciones dentro de la gran coalición se aceleran contra reloj a 20 días de que Alberto asuma como nuevo Presidente.

Hasta ahora, los únicos cargos seguros son el de Agustín Rossi y Daniel Arroyo, que están confirmados por el mismo Alberto F. Rossi para ministro de Defensa (para así sacarlo del Congreso nacional y dejarle el camino libre a Máximo Kirchner) y Daniel Arroyo como ministro de Desarrollo Social, quien ya se encuentra trabajando desde antes de la transición en el "plan contra el hambre".


 

El Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFyB) advirtió sobre un informe que arrojó un aumento de medicamentos por encima de la inflación, y pidió que el próximo Gobierno “se pare distinto frente a los laboratorios”, y se logre la cobertura total por parte del PAMI de los medicamentos esenciales para los adultos mayores.

“Los medicamentos aumentaron por encima de la inflación y los salarios y jubilaciones están por debajo de la inflación”, aseguró Marcelo Peretta, Secretario General del SAFyB en declaraciones a Radio Provincia, y agregó que “es importante que el nuevo ministro de salud se pare distinto frente a los grandes laboratorios”.

Peretta se refirió a un informe elaborado por el Centro de Economía Política (CEPA) que indicó que el mes pasado los medicamentos tuvieron un ajuste de casi 9%.

Según el estudio, “la inflación de los medicamentos entre mayo de 2015 y octubre de 2019 alcanzó el 457%”, explicó Peretta y agregó que “en octubre el consumo de medicamentos cayó un 18%” por causa de la crisis”.

“Debería regularse el precio de los medicamentos, no para que estos pierdan y se fundan, son una parte importante de la matriz industrial argentina, pero indudablemente no pueden tener una taza de rentabilidad del 1.200 % porque es impagable”, consideró el dirigente.

En ese sentido, Peretta resaltó que “la gente hoy se está muriendo porque no puede pagar el precio que ellos dicen”.

“El nuevo gobierno tiene que establecer políticas más de regulación, porque la conclusión es cuando uno deja librado al mercado el precio de los medicamentos la gente no los puede pagar de tan altos que son”, lamentó.

En relación a la propuesta del presidente electo, Alberto Fernández, quien en campaña dijo que es necesario darle en forma gratuita los medicamentos esenciales a los jubilados, Peretta señaló que “para eso hay que hacer una ingeniería y ponerle freno a los laboratorios que son voraces” y explicó que el mismo laboratorio en Alemania, en EEUU no tiene una taza de rentabilidad que tiene en Argentina, y eso tiene que ver en “cómo se para el funcionario frente al poderío del laboratorio”.

“El nuevo desafió del nuevo PAMI es darle contención a los adultos mayores porque el presupuesto es importante, con lo cual se puede satisfacer la demanda total anual de medicamentos asegurando que el precio que se pague sea razonable. Esperemos que los laboratorios entiendan que la gente no puede comprar los medicamentos y que ellos deben moderar sus ganancias”, auguró.


 

Caserio pidió dos bloques y Alperovich exigió la unidad. Los gobernadores esperan una indicación de Alberto para bajar instrucciones.

En el peronismo del Senado hay nerviosismo. A tres semanas de su triunfo electoral, Alberto Fernández no se acercó a gestionar las nuevas autoridades de la Cámara que tendrá como presidenta nada menos que a Cristina Kirchner.

La ex jefa de Estado estuvo dos semanas en Cuba, retornó el domingo, se reunió con Alberto el lunes en su departamento de Recoleta para repasar los nombres del Gabinete de la Nación, de la provincia y los jefes del Congreso. En Diputados, Agustín Rossi podría dejar la jefatura vacante si lo confirman como ministro de Defensa, un área sobre la que ya comparte informes con Alberto.

Su lugar podría ser ocupado por Máximo Kirchner, nadie se lo disputa y en el último asado que compartieron los diputados José Luis Gioja sorprendió con la sugerencia de hacer un bloque único peronista y abandonar la fragmentación entre kirchneristas duros y peronistas ortodoxos, la mayoría leales a sus gobernadores.

"Yo tengo un profundo respeto con Cristina. La voté, trabajé para ella. Pero nunca trabajé con ella. Así pasa con muchos de los senadores que están acá", sostuvo Caserio. "La vice tiene el poder por haber triunfado", se diferenció Alperovich.

En el Senado esa idea empezó a tomar forma a través del tucumano José Alperovich, quien junto a su coterránea Beatriz Mirkin se alejó del PJ hace un año por su enfrentamiento al gobernador Juan Manzur, de los más cercanos a Alberto.

Quiere volver en diciembre pero para recibir órdenes de Cristina. "Es la que ganó y a ella entonces corresponde poner a las autoridades. No hay que pelearse por los cargos, hay que estar todos juntos", le dijo este lunes al diario Clarín. "Creemos que la vicepresidenta tiene el poder, por haber triunfado, de establecer las cuestiones en el Senado", agregó Mirkin, en diálogo con el diario La Gaceta.

El bloque de Argentina Federal del Senado, referenciado en los gobernadores peronistas, lo preside el cordobés Carlos Caserio, valorado por Alberto luego de desmarcarse de la neutralidad de su gobernador Juan Schiaretti en la elección presidencial.

Pero como anticipó LPO, Cristina Kirchner quiere como jefa a su protegida Anabel Fernández Sagasti y si hay un solo bloque quedaría al mando de los históricos. Caserio descartó esa posibilidad y garantizó que habrá dos bancadas oficialistas separadas, una de "Alberto (Fernández) y gobernadores, y otro a Cristina Fernández de Kirchner".

"No estamos desunidos: es una cuestión organizativa. Somos todos parte del mismo proyecto. Somos dos bloques, tenemos que ver cuáles son las coincidencias para funcionar en el Senado. Dos bloques que van a apoyar lo que mande el Gobierno nacional, estamos todos en el mismo barco", garantizó en declaraciones a radio El Destape.

Cristina quiere a Sagasti de jefa de bloque y crece la tensión con los senadores peronistas

"Yo tengo un profundo respeto con Cristina. La voté, trabajé para ella. Pero nunca trabajé con ella. Así pasa con muchos de los senadores que están acá. Tenemos un respeto enorme por todo lo que hizo, porque fue dos veces presidenta de la nación. Pero no somos dirigentes que hemos trabajado bajo la tutela o jefatura política de Cristina. Venimos de las provincias y la jefatura está expresada en los gobernadores".

"Somos dirigentes. Siempre hay una diferencia entre dirigente y empleado: nos gusta dirigir nuestras ideas, es la base de la política. Si yo fuese una persona que sólo acata órdenes, no hubiese aceptado trabajar con Alberto Fernández", completó Caserio.

Entre sus pares hubo reacciones de todo tipo. Hay quienes están dispuestos a resistir con él, quienes como Alperovich prefieren no pelearse con Cristina, mientras que los cercanos a los gobernadores están expectantes e intuyen que llegará una inapelable orden del presidente ya acordada con su vice.

"El bloque de gobernadores tenía sentido si servía para presionar a un Gobierno. Si hablas todo el día con el presidente el rol de los legisladores no es el mismo", se resignó ante LPO un diputado que supo maniobrar en la bancada del PJ. El problema es quién manda y, sobre todo, como.

El menú de senadores que tiene Alberto incluye 16 kirchneristas duros y el mismo número de peronismo ortodoxo, pero cuenta además con la dupla de tucumanos que se declaró kirchnerista, la de misioneros y la el trío de santiagueños; la puntana María Eugenia Catalfamo y la neuquina Silvia Sapag. Nadie quiere llegar a una votación.

Las autoridades se completan con las vicepresidencias y en el Senado es clave la provisional, que define la línea sucesoria y queda a cargo de la sesiones cuando el presidente viaja el exterior y el vice lo reemplazo. Podría ser un premio para el peronismo más reacio a recibir órdenes de Cristina. Ese que Alberto busca contener.

 

 

El acuerdo que buscará el nuevo presidente entre gremios y empresarios tendrá un capítulo de precios y salarios pero apunta a ser más ambicioso.

El Consejo Económico y Social que planifica Alberto Fernández se intentará desde el arranque de su gestión y, de obtener resultados, se extenderá a lo largo de todo su mandato.

Se trata de un eje fundante del programa que impulsará el presidente electo y sobre el que reposará una parte sustancial de los resultados de la primera etapa del mandato, en particular la posibilidad de establecer un sendero de precios y salarios como ancla inflacionaria.

El entendimiento, que ya comenzó a explorarse de manera sigilosa y por sectores, podrá incluir además una recomposición salarial para los sectores de la población más golpeados por el desfasaje que produjo en el último año la disparada en el valor de la canasta básica.

Las líneas directrices le fueron expuestas a este diario por los colaboradores de mayor confianza de Fernández, encargados de las tratativas preliminares entre los empresarios y sindicalistas que serán invitados a sentarse a la mesa. El acuerdo marco contendrá también un programa de viviendas sociales y de créditos blandos para la construcción y compra de inmuebles destinado a dinamizar todos los sectores económicos involucrados, por un lado, y a atender al menos una parte del déficit habitacional y de la demanda de la clase media en la actualidad imposibilitada de acceder a la casa propia.

En la mesa chica del mandatario electo reniegan del reduccionismo que identifica el acuerdo como un “pacto de precios y salarios”. En cambio mencionan la necesidad de dotar a la economía argentina de una “competitividad sistémica” a instancias de entendimientos sector por sector que deberán incluir, además de un mecanismo de contención y evolución programada de los valores de la canasta básica y de los sueldos, herramientas orientadas a generar mayor productividad en cada actividad económica, reglas impositivas comprensivas del deterioro de cada rubro y mejoras en la logística y el transporte.

Los futuros funcionarios aclaran, en tanto, que tal como les prometió Fernández a los líderes de la CGT no se avanzará hacia una reforma laboral en los términos en que lo intentó la gestión de Mauricio Macri ni de los antecedentes plasmados en los mandatos de Carlos Menem y Fernando de la Rúa.

Pero sí se explorarán todas las alternativas de modernización de los convenios colectivos de trabajo a partir de acuerdos entre los gremios y los dueños de las empresas. Ya desde el triunfo del Frente de Todos en las primarias del 11 de agosto arrancó una silenciosa procesión de dirigentes sindicales a las oficinas del entonces candidato para exponerle alternativas de actualizaciones de sus respectivas reglas laborales.

Entre las muchas incertidumbres que todavía campean en los equipos de Fernández –algunas de ellas por el hermetismo del futuro jefe de Estado y otras, por la propia incertidumbre frente a la dimensión de los problemas que deberán afrontar- existen en el rubro laboral algunas certezas: una de ellas es que no se propiciará una doble indemnización ni ningún otro esquema de penalización de los despidos incausados como el que rigió desde 2002 inaugurado Eduardo Duhalde y continuado durante el primer tramo de la gestión de Néstor Kirchner.

En este campo, en donde parece estar definida la asunción de Claudio Moroni como ministro de Trabajo (para entonces sin la parte de Producción que le adosó Macri) también destacan la necesidad de avanzar en un blanqueo de la economía pero con un programa heterodoxo: “ni un blanqueo generoso a ultranza ni el punitivismo ciego contra el empleador no registrado”, advierten los más cercanos a Fernández.

La importancia asignada por el futuro mandatario al Consejo Económico y Social la exponen sus eventuales alcances. Los técnicos hablan de un órgano con autonomía respecto de las carteras del Gabinete y una suerte de “vida propia” con una dinámica de reuniones y acuerdos a ser refrendados luego en cada mesa sectorial.

Sus resoluciones, en principio, tendrían un carácter consultivo pero al ser el fruto de un consenso previo entre empresarios y sindicalistas de cada rubro en los hechos tendrá un sesgo vinculante. Lo explican, sus impulsores, como una suerte de paritaria más amplia que la habitual negociación salarial mediante una deliberación soberana entre las partes.

Uno de los ejes que promete animar la participación del sindicalismo peronista será la alternativa de apuntalar los ingresos de los trabajadores más castigados por la pérdida producto de la inflación. Será, en ese caso, una concesión a los comprometidos socios de la cúpula de la CGT que le plantearon al mandatario la necesidad de reparar situaciones de inequidad salarial entre los gremios que este año lograron empardar los sueldos al costo de vida sin pérdida de poder adquisitivo y los que perdieron entre 10 y 30 puntos porcentuales contra la inflación.

En el primer pelotón en la central obrera mencionan ocho sindicatos (entre ellos, los albañiles de Uocra y la Asociación Bancaria) que lograron paritarias ajustadas a la inflación frente a una gran mayoría que perdió poder adquisitivo. Para los perjudicados el nuevo Gobierno propiciará reapertura de negociaciones salariales para acortar distancias y se tomarán en cuenta las necesidades también de los sectores empresarios mediante una activa participación estatal en esas conversaciones.

Mariano Martín

Página 4 de 64

Fundado el 4 de agosto de 2003

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…