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En plena pandemia del coronavirus, el Presidente busca determinar cuáles fueron los motivos del caos. Por ahora, en Olivos no señalan a ningún culpable.

Alberto Fernández se llenó de bronca, cuentan en su entorno, cuando vio que los bancos habían amanecido con largas colas de gente, en lo que se convirtió en la imagen de la ruptura de la cuarentena ordenada para frenar el avance del coronavirus. Antes de que las sucursales abrieran sus puertas, a las 10, el Presidente dio la instrucción para que la reapertura se extendiera durante el fin de semana, pero el desorden ya había ganado las calles.

Conscientes de que el resultado del operativo fue muy malo, en el Gobierno defienden la decisión de haber cerrado los bancos el 20 de marzo, buscan explicaciones a lo sucedido, exploran alternativas para evitar que lo de hoy se repita y, por el momento, no señalan a un culpable.

"¿Con quién estaba enojado el Presidente?", consultó LA NACION. "Con la situación", respondió un funcionario que trabaja a diario con él en la residencia de Olivos. Ni el presidente del Banco Central, Miguel Pesce, ni el titular de Anses, Alejandro Vanoli, fueron blancos de críticas en Olivos. Tampoco el jefe del sindicato de La Bancaria, Sergio Palazzo.

En contra de los pedidos de la oposición, Fernández no castigó ni tiene previsto desplazar a ninguno de sus funcionarios por las fallas en el operativo. Estaba muy disgustado por lo que había sucedido, pero no responsabilizó a sus colaboradores.

"En esta crisis que estamos atravesando van a surgir muchas situaciones como estas", dijo un funcionario que visita Olivos a diario, para explicar por qué Fernández había evitado cargar las tintas contra alguno de sus funcionarios. En el entorno del Presidente insistían en que no había razones para que tanta gente fuera a los bancos. "Tenían cuatro días para ir a cobrar y fueron todos hoy", dijeron, desconcertados, sin reconocer errores. Admitían, sin embargo, que el resultado había sido "desastroso".

En el círculo más cercano del Presidente no había un clima de autocrítica. Más bien, primaban el desconcierto, la búsqueda de explicaciones y la bronca por el tropiezo. No había razones, insisten, para que se acumulara tanta gente en un solo día: esperaban que el universo habilitado para cobrar se distribuyera en los cuatro días previos al inicio de la Semana Santa.

"Mucha gente salió corriendo a cobrar el primer día, cuando sabían que tenían hasta el miércoles para cobrar", dijo un funcionario de confianza de Fernández. Renegaban también por la falta de uso de los cajeros automáticos y otros medios de pago.

En los últimos días, el Presidente propuso que se hiciera un cronograma de pagos, de acuerdo con la terminación de DNI, como se hace habitualmente para pagarles a los jubilados. Ese ordenamiento alcanzó a la primera tanda de los beneficiarios del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), unas 2.400.000 personas, de las cuales solo 800.000 (aquellos cuyo DNI finalizaba 0, 1, 2 o 3) debían cobrar hoy el auxilio de 10.000 pesos.

Ante la evidencia de que esos turnos no se habían respetado, Fernández dio instrucciones esta mañana para que las fuerzas de seguridad le dijeran a la gente que hacía cola que volviera otro día. El gobierno de la provincia de Buenos Aires sacó a la calle a 7000 efectivos que tenía en reserva. No para ordenar las colas, sino para evitar que los jubilados fueran un blanco fácil para robos y hurtos.

No hubo, en cambio, ningún sistema de turnos para los jubilados a los que se les depositó el haber entre el 20 y el 27 de marzo, de acuerdo con el cronograma de pagos de ese mes, y que no habían podido cobrar por ventanilla por el cierre de los bancos. Es alrededor del 20 por ciento del total de jubilados y pensionados.

"No son los jubilados de la mínima. La mayoría está bancarizada", matizaron en el Gobierno. También se pudo haber sumado un tercer grupo: el de titulares de AUH al que se le depositó el refuerzo de 3100 pesos el 27 de marzo y que, por algún motivo, no extrajo el dinero por cajero automático. "Muchos deben haber ido a buscar saldos de cuentas, si no, no tiene explicación", se lamentó un funcionario de confianza del Presidente.

Esto podría cambiar a partir de mañana, de acuerdo con lo que se está analizando en Olivos.

Señalamientos cruzados

El operativo estuvo a cargo de la Anses y del Banco Central. Los dos organismos se atribuyen mutuamente parte de la responsabilidad por el desorden. "Anses es el responsable de organizar un cronograma de pagos, no el Banco Central", dijeron en la autoridad monetaria.

En Anses, respondieron que el Banco Central podía haber extendido el horario de atención y haber dispuesto turnos por franja horaria. "De todos modos, quizás que la gente iba a hacer la cola antes de su horario", admitieron. La imposibilidad para que la gente esperara en el interior de los bancos, agregaron, también hizo que las colas fueran más largas.

Anses y Vanoli hablaron hoy a la mañana, apenas estalló el desorden, para decidir que hubiera bancos el fin de semana. Palazzo aceptó enseguida y fue el primero en hacer pública la decisión, en una de las entrevistas que dio durante la mañana.

En el Banco Central y en la Anses señalan que el sindicato de bancarios fue el principal promotor del cierre de las sucursales durante la cuarentena. Pero la decisión no fue producto de la presión sindical. Corrió por cuenta del Poder Ejecutivo, que coincidió en que si la actividad bancaria se mantenía sin interrupciones, iba a ser muy complicado reducir la circulación de gente en las calles.

Con la mirada puesta en lo que viene, Vanoli le sugirió al Presidente que se ampliara la cantidad de bancos que pagan jubilaciones y pensiones, tarea que hoy se concentra en la banca pública y en algunos bancos privados. Contra estos últimos dirigieron su bronca diputados y legisladores del Frente de Todos durante la tarde.

Gabriel Sued

Domingo, 05 Abril 2020 00:00

Horacio y las cacerolas

Escrito por

 

Mientras Mauricio Macri sigue callado, la coalición Cambiemos entró en ebullición. Al estilo de los gremialistas se dividieron en dos bandos: dialoguistas y combativos.

En el primero se anotaron Horacio Rodríguez Larreta, una inesperada Elisa Carrió y un muy previsible Gerardo Morales, porque los radicales siempre son dialoguistas con su fuente de ingresos. Entre los combativos hay sólo dirigentes del PRO o muy allegados como Patricia Bullrich y Miguel Pichetto.

El que la pasa peor es Rodríguez Larreta que ve con preocupación cómo cacerolean en su distrito al presidente con el que pretende tejer acuerdos políticos.

Horacio sin Macri

El problema del jefe de gobierno porteño es que se fotografió repetidamente flanqueando a un presidente que no sólo se volvió objeto de manifestaciones de rechazo en su distrito, sino que elogia a Hugo Moyano y toma medidas contra su electorado básico como el recorte de jubilaciones superiores a la mínima y que amaga, además, con expropiarles las prepagas.

“El problema de Horacio, razonaba un observador que lo conoce a fondo, es que es la primera vez que sale del marketing y entra en la política descarnada de lucha por el poder. Es un excelente burócrata y administrador, pero esto es distinto. Veremos cuánto desgaste soporta”.

El bolsillo de los políticos

Las cacerolas porteñas empezaron como un reclamo para que el gasto político se reduzca. Pero a los políticos les cuesta meter la mano en el bolsillo propio, salvo casos aislados. En el Congreso el inefable Sergio Massa hizo mucha prensa con los aprontes para el recorte de dietas, pero lo que propuso es menos del 2% del presupuesto legislativo. Humo.

Los radicales y los peronistas arrastran los pies. Los únicos que se tiraron a la pileta fue un grupo de senadores del PRO que propuso un corte fuerte a los sueldos las jerarquías de los tres poderes y de los empleados públicos que más ganan. En la pileta no había agua.

Cuarentena: quiénes pierden

Según la última encuesta de la consultora Poliarquía hay un amplio consenso para mantener la cuarentena, pero no a todos les va igual económicamente con el encierro. Ante la pregunta qué le pasó a sus ingresos por el confinamiento sólo el 21% respondió que se mantuvieron iguales.

Pero de esa cifra el grueso son empleados públicos: 56%. De los empleados privados sólo el 27% respondió que sus ingresos se habían mantenido y apenas el 7% de los independientes. Los que vieron disminuidos sus ingresos o se quedaron sin ellos sumaron el 71%.


 

El Presidente habló luego de que la Corte anunciara que sus ministros donarán el 25% de su sueldo por la pandemia. "Después nos llaman populistas a nosotros", dijo.

Alberto Fernández rechazó la baja de sueldos de funcionarios nacionales luego de que los ministros de la Corte decidieran donar el 25% de sus salarios por la pandemia de Coronavirus.

"Yo tengo un gobierno de ministros y funcionarios que no tienen fortunas, no tiene bienes en el exterior, no tienen empresas, viven de sus sueldos", aseguró el Presidente tras realizar una comparación con el gobierno de Mauricio Macri.

No fue la única que realizó a lo largo de la entrevista con Radio Mitre. También dijo que "No tienen los argentinos un Presidente que trabaja una semana y se toma dos de vacaciones".

Desde la Corte habían anunciado la medida luego de que por redes sociales reclamaran que los funcionarios recortaran sus sueldos por la crisis económica que trajo el Coronavirus. "No vengan con esas cosas, porque después nos llaman populistas a nosotros", rechazó Fernández.

Los supremos imitaron a sus pares de la Corte bonaerense, que se reducirán un 20%; y a los diputados de Cambiemos, que pidieron bajarle 30% a todos los funcionarios.

El oficialismo evitó por ahora decisiones institucionales: mientras que algunos senadores se bajaron hasta la totalidad de sus dietas pero no hubo declaración institucional, los diputados no mencionaron el tema y, aún así, Sergio Massa amenazó con un recorte de 200 millones al presupuesto de la Cámara.

"Mis funcionarios no están robando la plata. Los sueldos del Estado no son sueldos importantes. No tengo a nadie que sea un ñoqui, que reciba un sobre por izquierda. Hoy los fondos secretos están destinados al coronavirus, no para enriquecer a un funcionario", agregó el Presidente.


 

Es el caso por ejemplo de los plásticos emitidos por Cencosud o Falabella que llegan a un costo total anual de 153% y 157%. El mes pasado ese porcentaje alcanzaba el 260%.

En medio de las medidas financieras que lanzó el Gobierno para paliar las pérdidas económicas que genera la cuarentena por la pandemia del coronavirus, esta semana el Banco Central (BCRA) habilitó a los tenedores de tarjetas de crédito a cancelar, sin ningún tipo de recargo, el vencimiento de sus resúmenes hasta 13 de abril próximo y ordenó a los bancos limitar en 49% la tasa de interés nominal anual (TNA) para el financiamiento de saldos.

Sin embargo, las tarjetas no bancarizadas, como la perteneciente a Cencosud o la de Falabella llegan casi a duplicar esos valores.

Tarjetas de crédito no bancarias todavía cobran más de 150% en financiación

“En el caso de los vencimientos de tarjetas de crédito, los clientes de las entidades podrán cancelarlos el 13 de abril, sin ningún recargo", aseguró el Central a través de un comunicado, en el que resaltó que la tasa de financiamiento "no podrá superar el 49%". Sobre este último punto, el Central ordenó a las entidades a reducir del 55% al 49% anual la "tasa de revolving", que es aquella que se aplica sobre los saldos impagos de la tarjeta que dejan los clientes.

Lo cierto es que, a pesar del contexto complejo económico para miles de argentinos que se vieron afectados por el parate de la industria como consecuencia de la cuarentena, las tarjetas no bancarizadas continúan cobrando una tasa de interés muy alta. La tasa nominal anual (TNA) ronda el 85%, mientras el costo financiero total (CFTEA) supera ampliamente el 150%.

Si bien hay una baja en comparación al mes anterior, las tasas siguen siendo muy elevadas para el contexto económico.

El Costo de Financiación Total (CFT) este mes en la tarjeta Mastercard que ofrece Falabella es del 157%, cuando ese valor era del 260% el mes anterior. Para los consumos de abril (que se pagan en mayo) la TNA bajó a 79,96%, lo que se traduce en un costo financiero total (CFT) de casi 142%.

En el caso de Cencosud los números son similares: en el CFT los intereses llegan a 153,63%.

“En relación a las tarjetas de crédito no bancarias, el BCRA dispuso dejar sin efecto decisiones de la gestión anterior que modificaban la base de cálculo de la tasa y la elevaban considerablemente. A partir de ahora, la tasa de interés de estas tarjetas no podrá superar el 25% del promedio de la tasa de créditos personales de las entidades financieras, excluyendo a las tasas de los proveedores no financieros de créditos”, explicaron fuentes del BCRA.

Los valores que cobran hoy las tarjetas no bancarizadas son similares a los números que manejaban los principales bancos antes de la resolución del BCRA.

De acuerdo a un relevamiento realizado por el Banco Nación al 5 de febrero, el Santander tenía una TNA de financiación del 93%; el Galicia, del 87%; Macro, del 85%; BBVA, 81%; Supervielle, 69%; Ciudad, 67%; Credicoop y Banco Provincia, 65%.

Belén Fernández

 

Las sucursales bancarias volverán hoy a atender al público, por primera vez desde la implementación de la cuarentena social obligatoria. Pero lo harán para atender sólo a beneficiarios de planes sociales, jubilados y pensionados que no cuentan con tarjeta de débito.

El Banco Central dio a conocer esta tarde un comunicado para brindar precisiones sobre el alcance de esta resolución.

Estos son los principales puntos:

Se atenderá la demanda de aquellas personas que no podían cobrar sus jubilaciones, pensiones, planes o programas sociales, por no contar con su tarjeta de débito.

¿Qué días abrirán las entidades bancarias?

A partir del día viernes 3 de abril en horario habitual bancario.

¿Abrirán solo tres días?

No. La atención continuará los días subsiguientes en horario habitual bancario.

¿Abren todas las sucursales?

Sí.

¿Quiénes podrán realizar trámites durante esos días en las entidades?

Sólo se atenderán a personas jubiladas y pensionadas que no cuenten con su tarjeta de débito. Personas que cobren planes o programas de ayuda social de la ANSES que no cuenten con su tarjeta de débito.

Si soy jubilado y ya cuento con una tarjeta de débito ¿Puedo cobrar por ventanilla?

No. Se deberá realizar el cobro a través de cajeros automáticos.

¿Qué no se podrá hacer?

El resto de las operaciones deberán realizarse a través de cajeros automáticos, homebanking o banca móvil, tarjetas de débito o crédito y billeteras electrónicas.

¿Cuáles son las medidas sanitarias a implementar en las sucursales?

El BCRA dispuso un estricto cumplimiento de normativa sanitaria para preservar la salud de todas las personas contemplando la provisión de elementos de limpieza y desinfección. Además, de la implementación de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud: lavarse las manos con frecuencia, evitar llevarse las manos a la cara, mantener la distancia entre personas, estornudar o toser en el pliegue del codo, ventilar los ambientes, limpiar las superficies y los objetos de uso frecuentes.


 

Desarrollar una vacuna o un tratamiento para un virus recién descubierto es un esfuerzo minuciosamente lento y detallado.

Reino Unido busca frigoríficos para cadáveres ante aumento de decesos por virus En un mundo ahogado en petróleo, descubren otra enorme reserva en Brasil EEUU instaría a cubrirse la cara por riesgo de virus en el aire Desarrollar una vacuna o un tratamiento para un virus recién descubierto es un esfuerzo minuciosamente lento y detallado.

Encontrar un compuesto que funcione, probarlo en animales y luego implementarlo en ensayos clínicos en humanos puede llevar años. E incluso los mejores expertos en virología y epidemiología suelen trabajar en la oscuridad, pasando largas y solitarias horas en el laboratorio y obteniendo un interés fugaz solo cuando una enfermedad desconocida genera titulares. El nuevo coronavirus ha cambiado todo eso.

“Tengo 57 millones de cosas que hacer a la vez”, dice Sarah Gilbert, una investigadora de la Universidad de Oxford que ideó una vacuna considerada una de las principales candidatas para detener el brote. Al igual que a otros líderes en la batalla por contener el Covid-19, le falta sueño y tiempo mientras reúne fondos y solicita información sobre cómo poner rápidamente la vacuna en producción.

Gilbert es una de tantos héroes de la crisis actual, científicos que compiten contra un virus que está causando temor y estragos en todo el mundo. Desde Asia hasta Europa, América del Norte y África, los expertos en enfermedades infecciosas están probando vacunas, desarrollando nuevas pruebas para el virus o ideando estrategias innovadoras de salud pública para controlar el brote. Esta es una historia sobre las personas que trabajan a toda máquina para salvarnos de la pandemia.

Comienza en China, donde los médicos y los científicos desempeñaron roles fundamentales para alertar al mundo sobre lo que se llamaría COVID-19. Pocos merecen más crédito por hacer sonar la alarma que Ai Fen, jefa del departamento de emergencias del Hospital Central de Wuhan.

El 30 de diciembre, recibió un informe de laboratorio sobre un paciente con neumonía inexplicable. Ai dice que estalló en un sudor frío mientras rodeaba las palabras “coronavirus SARS” en tinta roja.

Después de notificar a sus superiores y advertir a sus colegas médicos que tomaran precauciones, envió capturas de pantalla del informe a sus antiguos compañeros de la escuela de medicina. “Si hubiera sabido cómo se desarrollaría esto, no me habría preocupado de que me reprendieran”, dijo a la revista china Renwu.

“Habría corrido la voz en todas partes”. Aun así, el informe de Ai rebotó entre los médicos de la ciudad, terminando con Li Wenliang, el oftalmólogo de 34 años que se hizo conocido como el denunciante de Wuhan. Comenzó a alertar al público sobre el peligroso virus que se propagaba por la ciudad, incluso cuando los funcionarios chinos insistían en que no había transmisión de persona a persona. Murió en febrero después de infectarse, lo que provocó una ola de críticas sobre la manera en que China manejó el brote. “No soy una denunciante”, dijo Ai a Renwu. “

Yo fui quien distribuyó la alarma”. Un superior en el hospital la regañó por “difundir rumores” enviando mensajes de texto a otros médicos sobre el virus. Los censores chinos han intentado borrar su entrevista de Internet, pero los blogueros la han capturado y vuelto a publicar. No respondió a solicitudes de comentarios. Mientras Ai estaba alertando a otros médicos, investigadores en Shanghái dirigidos por Zhang Yongzhen estudiaban un espécimen de un paciente de Wuhan con fiebre inexplicable.

El equipo de Zhang concluyó que la muestra era un nuevo coronavirus similar al SARS. Comenzaron a secuenciar el genoma completo del virus, que fue publicada el 11 de enero en virological.org por Edward Holmes, un virólogo de la Universidad de Sídney que forma parte del consorcio de Zhang. Zhang, investigador de la Universidad de Fudan, declinó hacer comentarios.

Con la publicación del genoma, los expertos en enfermedades infecciosas de todo el mundo se abalanzaron sobre el código en un apuro por comprender qué tan rápido podría propagarse este nuevo patógeno y cuán mortal podría volverse. Gran Bretaña Gilbert dirige el programa de patógenos emergentes en el Instituto Jenner de Oxford, llamado así por el médico que inventó la vacuna contra la viruela en el siglo XVIII.

Cuando se enteró de la propagación del nuevo coronavirus en China durante las vacaciones de Año Nuevo, la inmunóloga tuvo una idea de lo que podría estar en juego. Había estado supervisando los ensayos clínicos de una vacuna contra otro coronavirus que causa neumonía respiratoria y provocó una crisis de salud pública mundial en 2014: el síndrome respiratorio del Medio Oriente (MERS).

Cuando surgió por primera vez, el MERS parecía excepcionalmente peligroso, matando a aproximadamente un tercio de los infectados. Pero si bien se extendió a 27 países y más de 850 personas murieron a causa del virus, no es tan fácil de transmitir como el virus que causa la COVID-19.

El año pasado, cuando el nuevo virus surgió en China, Gilbert estaba comenzando una segunda serie de ensayos en humanos en Arabia Saudita para una vacuna contra el MERS, a fin de demostrar que es segura y desencadena una respuesta inmune. “Sabemos que funciona en un mono”, dice Gilbert. “No estaba claro si era efectiva en humanos porque no había suficientes casos de MERS para descubrirlo”.

“Podemos pasar de la secuencia a la vacuna en muy poco tiempo” Eso no será un problema con el brote actual, que ha infectado a más de medio millón de personas en todo el mundo. Tan pronto como los científicos de Shanghái publicaron la secuencia genética para el virus, el equipo de Gilbert comenzó a fabricar una vacuna contra la COVID-19 para probar en ratones, utilizando la misma técnica que utilizó para la vacuna contra el MERS: la proteína enriquecida del coronavirus se agrega a un adenovirus, un portador inofensivo, para producir una vacuna que estimule una respuesta inmune y proteja el cuerpo. Gilbert fue una de los varios investigadores que respondieron a un llamado de la Organización Mundial de la Salud en 2015 para proponer metodologías para desarrollar vacunas contra el ébola, el MERS y un grupo de otras enfermedades menos notorias pero aterradoras.

La lista de la OMS también incluía la “Enfermedad X”, ese patógeno desconocido que acecha a la vuelta de la esquina esperando provocar una pandemia mundial. Gilbert propuso la plataforma de su equipo, que permite a los investigadores responder rápidamente a nuevas enfermedades a medida que surgen.

“Podemos pasar de la secuencia a la vacuna en un espacio de tiempo muy corto”, dice ella.

La vacuna contra la COVID-19 de Gilbert es una de aproximadamente tres docenas en desarrollo alrededor del mundo. Si bien todas tienen sus puntos fuertes y débiles, y algunas están más avanzadas que otras, los científicos dicen que es bueno tener tantas ideas competitivas, porque cualquiera de ellas corre el riesgo de ser rápidamente cerrada si surgen problemas de seguridad. Una cosa que comparten todos los equipos es la sed de efectivo, que siempre es escaso.

En febrero, Coalition for Epidemic Preparedness Innovations, un grupo en Oslo fundado en 2017 para financiar el desarrollo de vacunas, le dio dinero a Gilbert para producir suficiente vacuna para pruebas a pequeña escala. Luego, el 24 de marzo, el equipo de Gilbert ganó una subvención de 2,2 millones de libras (US$2,7 millones de dólares) del gobierno del Reino Unido para ayudar a pagar los ensayos clínicos en humanos, que se espera comiencen en abril. “Estamos trabajando todo el día”, dice ella.

“Tenemos muchos planes para desarrollar”.

Estados Unidos Si bien es probable que pase un año o más antes de que una vacuna esté lista, hay una creciente esperanza de que los medicamentos para tratar a los pacientes con COVID-19 puedan aliviar los efectos de la enfermedad. Los científicos observan de cerca los ensayos clínicos dirigidos por Andre Kalil, un médico de 54 años especializado en neumonía en el Centro Médico de la Universidad de Nebraska.

El especialista en enfermedades infecciosas de origen brasileño está supervisando los primeros ensayos clínicos en EE.UU., los cuales buscan determinar si un medicamento experimental llamado remdesivir podría ayudar a los pacientes que padecen el coronavirus.

El ensayo, con más de 100 pacientes en docenas de hospitales, arrojará resultados iniciales en una semana más o menos, pero por ahora incluso Kalil no sabe qué pacientes están recibiendo el medicamento o solo el tratamiento de apoyo estándar. “Mi esperanza es que esto pueda cambiar el juego, pero como clínico y científico no tengo forma de saber si este medicamento está funcionando o no”, dice. “Esa es la única manera de hacer una buena ciencia”.

Tan pronto como Kalil vio los informes sobre el coronavirus en China en enero, él y su equipo comenzaron a investigar posibles terapias, pensando: “tenemos que comenzar a prepararnos para lo peor”. Eso los llevó a remdesivir, desarrollado por primera vez por Gilead Sciences Inc. Aunque había resultado decepcionante como tratamiento contra el ébola, remdesivir se había estudiado en animales contra otros coronavirus, como el SARS y el MERS. “Los datos son convincentes”, dice. “Pero cada virus es muy diferente”.

En febrero, la Unidad de Biocontención del Centro Médico de Nebraska recibió a los primeros pacientes que regresaron a Estados Unidos desde el Diamond Princess, un crucero que había sido puesto en cuarentena frente a Yokahama, Japón, después de un brote de coronavirus. Un estadounidense del barco fue el primer voluntario para la prueba, y ahora el equipo de Kalil está inscribiendo nuevos pacientes todos los días a medida que el virus se propaga en la comunidad local.

El hospital está tratando a pacientes de COVID-19 en dos pisos, y Kalil y su personal controlan regularmente sus propias temperaturas para asegurarse de que no se infecten ellos mismos. “Va más rápido de lo que predije”, dice. “Es una carrera contra el tiempo”. Al igual que muchos expertos en enfermedades infecciosas, Kalil dice que aprendió lecciones importantes del brote de ébola en 2014-2016.

Si bien el brote cobró miles de vidas y duró casi dos años, los científicos no tuvieron tiempo suficiente para completar estudios rigurosos diseñados para prevenir el sesgo –ensayos aleatorios en los que ni los médicos ni los pacientes saben quién está recibiendo el medicamento o un placebo– o ignoraron esos controles vitales por completo.

“¿Qué aprendimos?”, pregunta Kalil. “No aprendimos absolutamente nada en términos de nuevas terapias. No podemos permitirnos repetir esto”. Kalil teme que hoy se pueda cometer el mismo error, mientras los médicos de todo el mundo distribuyen tratamientos no probados sin el rigor de los ensayos clínicos.

Eso incluye la cloroquina, el medicamento antipalúdico, y los antivirales contra el VIH lopinavir y ritonavir, los cuales se han utilizado para tratar a pacientes con COVID-19, pero pueden ser tóxicos y no han sido aprobados para su uso contra el nuevo coronavirus.

“Si estos medicamentos pueden ser útiles para eliminar el coronavirus, son buenas noticias, pero nunca lo sabremos a menos que haya un ensayo aleatorizado y controlado”, dice. “Tenemos que ofrecer a nuestros pacientes ciencia real. Es la única forma de ayudarlos”.

La OMS Para el hombre que lidera la respuesta del coronavirus en la Organización Mundial de la Salud, el hecho de que científicos como Kalil tengan que apresurarse a probar nuevas terapias potenciales es ridículo. ¿Por qué, pregunta, no se hizo esto hace años, y por qué tenemos tan pocos medicamentos antivirales efectivos?

“Es casi ridículo dada la magnitud de la amenaza percibida”, dice Michael Ryan, jefe del programa de emergencias sanitarias de la agencia de la ONU. “Todavía estamos volviendo a los mismos medicamentos antiguos que hemos estado usando durante 20 años”. El trabajo de Ryan es llevar a los 194 estados miembro de la OMS a desarrollar tratamientos y almacenar recursos para prepararse para una pandemia en tiempos de calma.

El mundo gastó alrededor de US$1.000 millones para detener la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo el año pasado, pero los países vecinos solo obtuvieron una quinta parte de los US$65 millones que solicitaron de las naciones más ricas para prepararse para el próximo brote. “Cuando llega la crisis, reaccionamos y decimos, ¿por qué no hice algo al respecto antes?”, dice. “Esa es la condición humana. Pero la realidad es que el precio que pagamos por eso como sociedad es muy alto”.

Sin embargo, las agendas políticas de los países más ricos –que contribuyen con la mayor parte de los fondos de la OMS– pueden superar las recomendaciones de la agencia. Con poco poder para hacer cumplir la ley y una historia de no enfrentarse a los gobiernos durante las crisis de salud, la OMS es ridiculizada con frecuencia como sin dientes.

La crítica viene de todos lados. Cuando Ryan y el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, elogiaron a China por su enfoque de “láser” para abordar la COVID-19 en enero, los críticos los atacaron por sonar como peones de Pekín. Luego, seis semanas después, fue atacado por una velada crítica a los gobiernos que responden lentamente.

“La velocidad triunfa sobre la perfección”, dijo Ryan durante una conferencia de prensa el 13 de marzo. “Sean rápidos. No tengan remordimientos”. Ryan tiene poca paciencia para tales debates e insiste en que los países deben buscar un contacto agresivo para contener el brote. Ha entendido la importancia de una acción rápida y decisiva desde la primera emergencia que enfrentó, un brote de ébola en Gabón en la década de 1990.

“En una crisis, no tienes el lujo del tiempo, y tienes que acelerar las decisiones incómodamente”, dice. “No siempre tendrás la razón. Siempre hay que tomar una decisión antes de tener suficientes datos”.

Ryan confía en que eventualmente se desarrollará una vacuna y se encontrarán nuevas terapias, pero le preocupa si estarán disponibles para todos los que las necesiten.

“No estaré contento si recibimos una buena vacuna y solo las personas que pueden pagarla la obtienen”, dice. “Eso sería una gran tragedia”. Senegal Es una tragedia que amenaza con desarrollarse en África, donde los sistemas de salud frágiles y una población que ya lucha contra la malaria, el VIH y el ébola hacen que la COVID-19 sea aún más peligrosa.

El virus ha tardado en llegar a África, pero el continente de 1.200 millones de personas tiene más de 4.200 casos en 46 países, y es probable que muchos más hayan pasado desapercibidos. A la vanguardia del esfuerzo de África está Amadou Alpha Sall, un experto en enfermedades infecciosas de 50 años que dirige la rama de Senegal del Instituto Pasteur, un centro de investigación global.

En enero, cuando Sall comenzó a escuchar sobre la misteriosa neumonía en China, comenzó a pensar: “preparémonos”. El 27 de febrero, Nigeria confirmó el primer caso en África subsahariana. Cuatro días después, el día en que Senegal informó su primera infección, Sall fue convocado a una reunión en el palacio presidencial con altos funcionarios del gobierno y expertos en enfermedades.

Casi al mismo tiempo, la OMS le pidió al grupo de Sall que se encargara de uno de los dos laboratorios clave que coordinan pruebas en toda la región. Desde entonces, Sall, que estudió virología y salud pública en Francia y Gran Bretaña y ha asesorado a gobiernos de todo el mundo sobre brotes, ha estado trabajando 18 horas al día con colegas de todo África.

“No duermo mucho”, dice. Las autoridades sanitarias esperan que la experiencia del continente con el ébola ayude a combatir el coronavirus. Después de que el ébola golpeara a la vecina Guinea en 2014, el equipo de Sall fue uno de los primeros en supervisar las pruebas, una parte crucial de la respuesta. La epidemia invadió la región, causó la muerte de más de 11.000 personas y obstaculizó el tratamiento de otras enfermedades, pero Sall dice que África está en una posición más fuerte esta vez.

“En los niveles más altos, las personas son mucho más conscientes y reaccionan rápidamente”, dice. “Eso no significa que va a ser perfecto, pero va a ser mucho mejor”. El ébola también resaltó la necesidad de que África desarrolle su propia capacidad para responder a emergencias.

No hubo una vacuna contra el ébola a tiempo para ayudar a la gente de África Occidental, pero se implementó una en la República Democrática del Congo en 2018 después de un nuevo brote. Con un socio en Gran Bretaña, Sall está desarrollando una prueba para la COVID-19 que puede arrojar resultados en tan solo 10 minutos, en lugar de las horas que lleva hoy.

Aunque el costo sigue siendo una barrera, su objetivo es hacerla asequible incluso para países con sistemas de salud vulnerables. Y su tecnología de prueba está diseñada para funcionar para otras enfermedades que seguramente surgirán, impulsadas por el cambio climático, las poblaciones cada vez más móviles y la resistencia a los antibióticos.

“Vamos a vivir en una era de epidemias que se presentan regularmente”, dice. “Esta será nuestra forma de vida”. Singapur En medio de los esfuerzos en todo el mundo para enfrentar la COVID-19, el éxito de Singapur para controlar el virus ofrece un modelo para contener un brote. Apenas reportó sus primeras muertes por COVID-19 el 21 de marzo, casi dos meses después de que el virus llegara a la ciudad-estado. Mientras que los casos se duplicaron en la última semana a 844, principalmente debido a los viajeros que regresan a casa, las pruebas de coronavirus del país han estado entre las más agresivas del mundo.

Hasta la semana pasada, Singapur había llevado a cabo más de 39.000 pruebas, una tasa más alta per cápita que Corea del Sur, ampliamente considerado exitoso en la reducción de casos a través de extensos controles. Como directora ejecutiva del Centro Nacional de Enfermedades Infecciosas, Leo Yee Sin está ayudando a dirigir la respuesta de Singapur, implementando las lecciones aprendidas mientras combatía el SARS en 2003 y la H1N1 en 2009.

A principios de enero, cuando comenzaron a surgir informes del virus de Wuhan, inmediatamente comenzó a prepararse, sabiendo que inevitablemente se dirigiría hacia ella debido a los extensos vínculos entre China y Singapur.

“El SARS llegó a Singapur sin que nos diéramos cuenta”, dice Leo, de 60 años. “Con la COVID-19, la diferencia distintiva es que la vimos venir”. Antes de que se descubriera el primer caso en Singapur el 23 de enero, su centro ya había desarrollado su propia prueba para detectar el virus y comenzó a aumentar su capacidad para evaluaciones masivas.

Singapur puede administrar más de 2.000 pruebas diarias y está trabajando para expandir eso. Los primeros pacientes que dieron positivo recibieron tratamiento en el centro de Leo, donde los investigadores comenzaron inmediatamente a estudiar el virus. Leo esperaba que, al igual que con el SARS, los pacientes con coronavirus infecciosos mostraran síntomas que los hicieran más fáciles de detectar y poner en cuarentena antes de transmitir la enfermedad. Pronto entendió que estaba lidiando con algo completamente diferente.

“Los pacientes pueden transmitir el virus muy pronto”, dice.“La eliminación viral, para nuestra sorpresa, fue mayor en las primeras etapas de la enfermedad y disminuye a medida que la enfermedad progresa”. Leo utilizó esa investigación temprana para aconsejar un cambio de estrategia para el Ministerio de Salud de Singapur, y recomendó que los médicos ofrezcan cinco días de licencia médica a cualquiera que muestre signos de dificultad respiratoria para que puedan quedarse en casa y no propagar la enfermedad.

La táctica de Singapur de realizar pruebas agresivas mientras rastrea y aísla contactos de personas infectadas ha funcionado en parte porque el centro de Leo tiene un lugar para poner en cuarentena a los pacientes. Hace poco más de un año, su equipo comenzó a mudarse a un nuevo edificio de 14 pisos con 330 camas dedicadas al tratamiento de enfermedades infecciosas.

“Nos consideramos muy afortunados de tener un nuevo edificio justo a tiempo para este patógeno”, dice ella. “Bromeamos entre nosotros que es un edificio muy costoso y muy costoso de mantener, pero la inversión ha retornado más de lo que esperábamos”. Con una población de 5,7 millones, Singapur puede no ser fácil de copiar para países más grandes.

Hasta ahora, ha logrado limitar la transmisión sin medidas draconianas como cerrar escuelas o centros comerciales, pero ha anunciado el cierre de bares y cines a medida que los casos continúan aumentando.

“Anticipamos que esto es solo el comienzo de la epidemia”, dice Leo. “Lo mejor que se puede hacer en términos de cierre de escuelas y distanciamiento social es cuando la epidemia está a punto de alcanzar el pico. Nadie tiene una bola de cristal para determinar cuándo será eso”.


 

La Organización Mundial de la Salud lo desaconsejaba, pero el criterio está cambiando. Especialistas creen que su uso masivo en Asia es una de las claves de la contención de la pandemia en ese continente.

Los especialistas comenzaron a cambiar sus opiniones sobre los barbijos y en varios países ahora impulsan su uso. Lo que es prácticamente una costumbre en oriente, en occidente es mirado por recelo por los transeúntes, aunque el Coronavirus podría transformar los prejuicios.

Consciente de esta resistencia la task force de la Casa Blanca creada para combatir la pandemia que hoy tiene en Estados Unidos su epicentro y un ritmo de contagio infernal, liberó este jueves una recomendación urgente: Toda la población debe salir a la calle con barbijo para disminuir los contagios, sobre todo de los enfermos asintomáticos, que en la mayoría de los casos desconocen su condición. Se trata de un cambio mayúsculo de posición porque hasta ahora este comité de expertos desaconsejaba su uso.

La casa Blanca acaso dejó entrever los motivos de esa recomendación cuando agregó en su declaración de este jueves que sigue pidiendo a la población que no compre los barbijos más técnicos (N95) para que estos queden disponibles para el personal médico.

El comité de la Casa Blanca creado para lidiar con la pandemia pidió este jueves a toda la población que cada vez que salga a la calle use barbijos, sobre todo para acotar los contagios provocados por parte de los pacientes asintomáticos: fue un cambio total de su posición inicial desaconsejando su uso.

Es que ante la ausencia de una vacuna que permita erradicar el virus y frente a la amenaza de la implosión económica, los barbijos se transformaron en una opción barata para intentar ralentizar los contagios. Claro que es un objeto que llama la atención y causa hasta desagrado en los países donde su uso es, hasta ahora, muy acotado.

Hay una diferencia entre los barbijos, de fácil fabricación casera, y las mascarillas. Los primeros cubren la boca y evitan que las partículas salgan, pero no que entren. Sirven más para evitar contagiar a otros que para evitar contagiarse. La expansión de la pandemia incluso ha convertido a los más sofisticados, como los N95 de triple filtrado, casi en un objeto de lujo que otorga cierto status social a sus portadores.

Las mascarillas, pueden llegar a filtrar más del 95% de las partículas que están en el aire, pero son un bien escaso y su uso está destinado a profesionales sanitarios. Días atrás la Organización Mundial de la Salud evitó recomendar el uso de barbijos por ese motivo: no son 100% eficaces. La principal crítica es que crean una "falsa" sensación de seguridad en quienes los utilizan y dejan de tomar medidas más probadas como la distancia social mínima de un metro y medio y el intenso lavado de manos.

Algunos especialistas descreen de esa sugerencia y consideran que está relacionada con la falta de insumos para profesionales de la salud. "Llegan a recomendar que los usen todo el mundo y te quedás sin stock para los que más lo necesitan, que es la gente que trabaja en salud y está más expuesta", coincidió un médico porteño consultado por este sitio.

Mientras que en los países orientales son casi una prenda igual de importante que la bufanda o los guantes durante el invierno, para occidente son toda una rareza que genera alarma entre los ciudadanos que se cruzan con una persona enmascarada. Ni hablar en la Argentina.

El filósofo coreano Byung-Chul Han publicó en los últimos días uno de los artículos que más circularon en redes sociales sobre la pandemia. Allí compara las reacciones de los europeos con las de sus connacionales de Corea del Sur.

"En Europa impera un individualismo que trae aparejada la costumbre de llevar la cara descubierta. Los únicos que van enmascarados son los criminales. Pero ahora, viendo imágenes de Corea, me he acostumbrado tanto a ver personas enmascaradas que la faz descubierta de mis conciudadanos europeos me resulta casi obscena", escribió Chul Han.

No son pocos los especialistas que empiezan a creer que el uso masivo de barbijos en Asia puede ser un factor a considerar para que la pandemia haya sido controlada más rápido y con menor costo social y de vidas, en ese continente.

No son pocos los especialistas que empiezan a creer que el uso masivo de barbijos en Asia puede ser un factor a considerar para que la pandemia haya sido controlada más rápido y con menor costo social y de vidas, en ese continente. De hecho, en países como Singapur o Corea del Norte, ejemplos globales de aplanamiento de la curva de contagio, ya no impera el confinamiento obligatorio que se aplica en la mayoría de los países de occidente. Pero prácticamente toda la población utiliza barbijos.

Como los especialistas piden no comprar los barbijos descartables utilizados en los hospitales para que el stock existente se destine a los profesionales de la salud, en países como República Checa los propios ciudadanos se pusieron a fabricar millones de barbijos de algodón y el gobierno decretó obligatorio su uso.

En Japón el el primer ministro Shinzo Abe rechaza por el momento imponer un aislamiento obligatorio como reclama gran parte de sus ciudadanos. Cuando días atrás ofreció como respuesta hacer llegar barbijos a los 50 millones de hogares del archipiélago, recibió todo tipo de agresiones en las redes sociales.

En países como República Checa los propios ciudadanos se pusieron a fabricar millones de barbijos de algodón y el gobierno decretó obligatorio su uso.

Pero no todo es tan simple. Algunos especialistas consideran que si no existe un entrenamiento sobre qué hacer con los barbijos, cuánto tiempo usarlos y como lavarlos, su uso puede traer más complicaciones que alivio. Sin embargo, no precisan con claridad cuáles serían esas complicaciones.

"Si estás a tres metros de una persona es poco probable que te contagies, pero si tenés un barbijo en tu casa y lo querés usar, bienvenido. Es posible que baje algo los contagios, pero lo más importante sigue siendo lavarse las manos, no tocarse la cara y desinfectar las superficies", agregó el médico consultado por LPO.

En la Argentina, la biblioteca también está dividida, pero incluso entre los funcionarios que rodean a los mismos mandatarios. Frente a las imágenes de los principales referentes políticos sin máscaras o barbijos que les cubran el rostro, desde un importante distrito explicaron a LPO que era lo mejor "porque los médicos plantearon que hay que contagiarse para inmunizarse".


Se cumplen hoy 15 años de aquel 2 de abril de 2005, día en que moría san Juan Pablo II, el Papa polaco que gobernó la Iglesia durante casi 27 años de pontificado.

En la víspera el papa Francisco invitó a “confiarse a la Divina Misericordia y a la intercesión de San Juan Pablo II, en “estos días difíciles que estamos viviendo” con motivo de la epidemia de coronavirus Covid-19.

El pontífice realizó esta invitación en el saludo a los fieles de lengua polaca al finalizar la audiencia general de este miércoles 1 de abril, que presidió desde la Biblioteca del Palacio Apostólico del Vaticano.

Francisco señaló que “el hombre de hoy ve que los signos de muerte se han hecho más presentes en el horizonte de la civilización”. Ahora, “vive más en el miedo, amenazado en el mismo núcleo de su existencia. Cuando se sientan en dificultad, que su pensamiento vaya hacia Cristo: sepan que no están solos. Él los acompaña y nunca decepciona”, aseguró Francisco a los polacos.

La muerte de Karol Wojtyła, fue un momento histórico vivido intensamente, no sólo por los católicos sino por el mundo entero. El papa Benedicto XVI lo beatificó el 1 de mayo de 2011 y el papa Francisco lo canonizó el 27 de abril de 2014.

La congoja de los fieles alcanzó su punto máximo cuando impartió su penúltima bendición desde la ventana de su estudio con aquel conmovedor y fallido intento de pronunciar algunas palabras. Volvería a asomarse a la ventana el 30 de marzo para bendecir a la gente por última vez. Allí se comprendió que se trataba de la última aparición pública del largo y doloroso Via Crucis con que concluyó su vida la noche de aquel 2 de abril. Eran las 21.37.

Falleció en la víspera del Domingo de la Misericordia, fiesta que él mismo había establecido habiendo sido hijo espiritual de Santa Faustina Kowalska.

Un extraño silencio, muchas lágrimas, en lugar de aplausos para saludar al Papa polaco por última vez. Muchos jóvenes que pasan el mensaje y se congregan en las calles adyacentes del Vaticano para rezar juntos. Se llegará a un millón en los próximos días para dar un último adiós al ataúd del “papa de los jóvenes”, “el papa de las familias”, el “papa de los trabajadores”.

Roma fue invadida por una peregrinación espontánea que clamaba “santo súbito”. Incluso diez horas o más en una fila para tener unos segundos de oración en la basílica. Y luego el funeral con todos los jefes de estado más importantes del tiempo.

Cardenal Comastri: Juan Pablo II transformó su cruz en amor

“A pesar de los muchos sufrimientos y de la larga enfermedad, Karol Wojtyla siempre dio a quienes lo conocieron la sensación de ser un hombre en paz y lleno de alegría”, expresó el cardenal Ángelo Comastri, vicario general del Papa para el Estado de la Ciudad del Vaticano, entrevistado por VaticanNews sobre qué enseñanza sacar hoy de san Juan Pablo II ante la pandemia que atemoriza al mundo.

“Juan Pablo II -continuó el purpurado- sabía que la vida es una rápida carrera hacia la Gran Fiesta: la Fiesta del abrazo con Dios, el Infinitamente Feliz. Pero debemos prepararnos para el encuentro, debemos purificarnos para estar listos para el encuentro, debemos quitar las reservas de orgullo y egoísmo que todos tenemos, para poder abrazar a Aquel que es el Amor sin sombras. Juan Pablo II vivió el sufrimiento con este espíritu: e incluso en los momentos más duros (como el momento del atentado) nunca perdió su serenidad. ¿Por qué? Porque siempre tuvo el objetivo de la vida por delante. Hoy en día mucha gente ya no cree en el objetivo de la vida. Por eso viven el dolor con desesperación: porque no ven más allá del dolor.”

El vicario del Papa para el Estado del Vaticano agregó: “El dolor indudablemente asusta a todos, pero cuando es iluminado por la fe se convierte en una poda del egoísmo, de las banalidades y frivolidades. Aún más. Los cristianos vivimos el dolor en comunión con Jesús Crucificado: aferrándonos a Él, llenamos el dolor de Amor y lo transformamos en una fuerza que desafía y supera el egoísmo aún presente en el mundo. Juan Pablo II fue un verdadero maestro del dolor redimido por el Amor y transformado en un antídoto para el egoísmo y la redención del egoísmo humano. Esto sólo es posible abriendo el corazón a Jesús: sólo con Él se puede entender el dolor y apreciarlo”.

“Todos recordamos el último Viernes Santo de Juan Pablo II. Esa inolvidable escena que vimos en la televisión: el Papa, ya sin fuerzas, sostenía el Crucifijo con sus manos y lo miraba con un fuerte amor y se podía sentir que decía: "Jesús, yo también estoy en la cruz como tú, pero junto a ti espero la Resurrección". Todos los santos vivieron así.

Por último el cardenal Comastri contó una anécdota que vivió junto al santo papa: “En marzo de 2003, Juan Pablo II me invitó a predicar los Ejercicios Espirituales en la Curia Romana. También participó en ese curso de Ejercicios Espirituales con un recogimiento ejemplar. Al final de los Ejercicios, me recibió con gran amabilidad y me dijo: "Pensé en darte una cruz como la mía”.

Jugué con el doble sentido de la palabra y le dije a Juan Pablo II: "Santo Padre, es difícil para usted darme una cruz como la suya...". Juan Pablo II sonrió y dijo: "No... esta es la cruz", y me señaló una cruz pectoral que quería donarme. Y luego añadió: "Tú también tendrás tu cruz: transfórmala en amor. Esta es la sabiduría que ilumina la vida". Nunca más he olvidado este maravilloso consejo que me dio un santo”, concluyó el cardenal.


 

 

El Gobierno nacional trabaja en una norma para "extender la validez", hasta el 6 de abril, de los certificados para circular en auto por el país, de modo de dar más tiempo para tramitar el Certificado Único Habilitante de Circulación, creado el fin de semana para unificar todos los permisos de excepción al aislamiento social, preventivo y obligatorio que rige por el coronavirus.

"Estamos trabajando en una norma para extender la validez del resto de los certificados un tiempo más para que se tenga margen de tramitarlo", dijo la secretaría de Innovación Tecnológica, Micaela Sánchez Malcom.­

Se trata de la norma cuya puesta en vigencia se había anunciado para el primer minuto de la jornada de hoy y que, ahora, fue pospuesta.­

"La fecha de vigencia de los permisos actuales era en principio hasta el 31 de marzo, a la noche, pero la vamos a extender posiblemente hasta el 6 de abril", señaló la funcionaria a esta agencia.­

El domingo último, mediante una publicación en el Boletín Oficial, el Gobierno creó el Certificado Único Habilitante para Circulación ante la emergencia del Covid-19, válido para circular en la vía pública para las personas exceptuadas del aislamiento obligatorio, ya sea por desempeñarse en alguna de las tareas consideradas esenciales u otros motivos contemplados en la norma.­

Sin embargo, como el domingo se saturó la página web para tramitar el certificado -a través de la plataforma trámitesadistancia.gob.ar- y el lunes ocurrió lo mismo, el Gobierno decidió extender el plazo de entrada en vigencia de la nueva norma.­

La plataforma de trámites a distancia tuvo el lunes picos de hasta 80.000 consultas simultáneas para acceder al formulario­

Sánchez Malcom explicó que "se extenderá la coexistencia de los certificados" hasta el 6 de abril y en el mientras tanto las las personas exceptuadas podrán circular con los permisos con los que lo hacían ahora, emitidos por cada uno de los distritos.­

No obstante, aclaró que, ahora, el sitio web https://tramitesadistancia.gob.ar/ , desde donde se gestiona el Certificado Único, "funciona bien". El certificado creado es personal e intransferible, y debe ser exhibido junto con el DNI si lo requiere una autoridad competente al momento de circular por la vía pública. Además, tiene una vigencia de siete días corridos y es renovable.­

 

El Ministerio de Salud de la Nación autorizó hoy la prescripción y la venta de medicamentos mediante la presentación de recetas en formatos digitales, mientras dure la medida de aislamiento social obligatorio por la pandemia de coronavirus.

La decisión, que fue oficializada mediante la Resolución 696/2020 publicada en el Boletín Oficial, abarca medicamentos psicotrópicos, medicamentos para pacientes con tratamiento oncológico o con enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT), y "cualquier otro medicamento que se utilicen bajo receta, excluidos los estupefacientes".

Para que la receta en estos formatos tenga validez deberá reunir algunos requisitos como: ser "una foto de la receta con membrete del centro asistencial o del profesional prescriptor manuscrita o con letra imprenta de ordenador o receta electrónica del financiador que permita identificar al profesional prescriptor".

También debe cumplir con las previsiones dispuestas en la Ley Nº 25.649 de Promoción de la Utilización de Medicamentos por su Nombre Genérico y estar firmada "de puño y letra o con firma digital, cumpliendo con las exigencias de la Ley N° 25.506 en el caso que corresponda y estar membretada con los datos del profesional o del financiador permitiendo identificar unívocamente al prescriptor".

La receta debe, además, contar con sello con nombre, apellido y número de matrícula del profesional, que de no figurar en el membrete por ser de un centro asistencial deberá ser legible. "Esta exigencia regirá si se firma digitalmente, aunque se tenga membrete siempre que no figure como epígrafe en la receta digital del financiador".

Para que sea aceptada, la receta debe tener fecha posterior a la entrada en vigencia del Decreto Nº 297/2020, contener los datos completos del paciente al que se prescribe (nombre, apellido y documento) e incluir la leyenda “RECETA DE EMERGENCIA COVID -19”.

Finalmente, no se podrán prescribir unidades que superen el tratamiento mensual crónico y se prevé que la validez "no superará los SIETE (7) días corridos desde el día de la prescripción para su presentación a la efectiva dispensa".

La resolución establece que la selección de la farmacia para la provisión del medicamento "será potestad del paciente" y recuerda que debe ser cercana al domicilio donde realiza el aislamiento.

En tanto, los profesionales que prescriban deberán habilitar registro denominado “Libro prescriptor bajo COVID-19”, donde colocarán los datos establecidos en un anexo de la resolución.

Finalmente, se informa que aquellos pacientes que tengan en su poder recetas en formato de papel, podrán utilizarla en un plazo de 90 días desde su fecha de prescripción; en tanto que el médico podrá prescribir en formato de papel los medicamentos de los tres próximos meses de tratamiento para facilitar que no tenga que concurrir al consultorio.


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Fundado el 4 de agosto de 2003

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