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Las fuerzas armadas despliegan un operativo sanitario sin precedentes. El ministro de Defensa, Agustín Rossi, ordenó alistar a todos los hospitales militares para enfrentar la pandemia del Covid–19. Nunca antes había sucedido eso durante el proceso democrático.

Hay que remontarse a la guerra de las Islas Malvinas en 1982 para encontrar un antecedente similar donde todos los centros sanitarios dependientes del Estado Mayor conjunto funcionaran en red y bajo un criterio unificado.

De esta manera, Argentina cuenta con toda su estructura sanitaria militar para luchar “contra este enemigo invisible que ingresa en nuestros cuerpos”, según describió el propio presidente Alberto Fernández.

Los jefes militares recibieron instrucciones precisas para poner en marcha el alistamiento sanitario. Eso incluye desde optimizar los equipos técnicos con que cuenta cada institución médica, a la construcción de hospitales reubicables, pasando por la disposición completa de todo el personal de la Dirección de Salud a los requerimientos de la emergencia.

También fueron convocados todos los cadetes de cuarto año de la Licenciatura de Enfermería del Colegio Militar de la Nación y los aspirantes del segundo año de Enfermería, más todo el personal retirado no mayor a 60 años y que no formen parte del grupo de riesgo.

El Mapa de los hospitales

En Campo de Mayo ya funciona un Hospital Militar Reubicable construido con un sistema de diez containers sanitarios móviles, que fueron traídos desde China, durante el gobierno de Mauricio Macri, a fines de 2017. El complejo montado en el predio militar tiene capacidad para diagnosticar y atender pacientes; y para cubrir necesidades de emergencia, ante desastres naturales y situaciones de apoyo a la comunidad.

También están a disposición de la emergencia los tres hospitales militares ubicados en la ciudad de Buenos Aires. Son las estructuras sanitarias más poderosas que tienen las fuerzas. Se trata del Hospital Militar Central, el Hospital Naval “Cirujano Mayor Dr. Pedro Mallo” (Caballito), y el Aeronáutico, de la Fuerza Aérea, en el barrio de Pompeya. En este caso también se trata de una estructura modular que estuvo funcionando con las misiones de paz en Haití.

A estos se suman una red de establecimientos militares preparados para esperar el pico de la pandemia. A24.com pudo acceder a la lista de los hospitales en red aportados por las fuerzas de seguridad y desplegados en todo el país: el Hospital Militar Córdoba “Cirujano Mayor Eleodoro Damianovich (Ciudad de Córdoba); Hospital Aeronáutico Córdoba “Dr. Agesilao Milano” (ciudad de Córdoba); Hospital Militar Bahía Blanca (Provincia de Buenos Aires); Hospital Naval Puerto Belgrano de Punta Alta (Provincia de Buenos Aires); Hospital Militar Regional Paraná "Cirujano de División Doctor Francisco Soler" (Entre Ríos); Hospital Militar Río Gallegos; Hospital Militar Salta "Cirujano Mayor Doctor Joaquín Díaz de Bedoya"; Hospital Militar Regional Comodoro Rivadavia (Chubut); Hospital Militar Regional Mendoza "Cirujano Primero Doctor Diego Paroissien"; Hospital Militar Curuzú Cuatiá (Corrientes); Hospital Naval Ushuaia; dos Hospitales Reubicables (uno perteneciente al Ejército y el otro a la Fuerza Aérea) y la Residencia Militar Buenos Aires (CABA).

Esta red sanitaria tiene una cantidad de camas críticas que ya están a disposición. En el Hospital Central hay 20 con posibilidades de instalar 20 más. En Campo de Mayo hay 8 y pueden sumarse el doble; el hospital Naval cuenta con unas 40 camas y en el Aeronáutico 15. En la provincia de Córdoba 14, en Mendoza 6, Paraná 5 y Puerto Belgrano 4.

A toda esta estructura sanitaria hay que agregarle el trabajo que están realizando los laboratorios de las Fuerzas Armadas en la producción de alcohol en gel donde se instaló un reactor para profundizar la capacidad productiva; y el área de Sastrería Militar, donde ya se confeccionaron más de 50.000 barbijos tipo 1 para niños, y cerca de 1000 uniformes sanitario con camisolines y cofias para médicos y enfermeros.

Las fuerzas armadas fueron las primeras en tomar contacto con el flagelo de la pandemia. El 5 de febrero, cuando la situación actual era inimaginable, se aplicaron las primeras medidas sanitarias preventivas en las bases antárticas frente al desembarco de buques provenientes de China, donde el covid -19 ya había eclipsado al gigante asiático.

Ahora con el pico de la enfermedad a punto de desplegarse en el país esta red sanitaria militar se prepara para intentar ampliar las capacidades del sistema de salud nacional y poder enfrentar de la mejor manera al enemigo invisible.

Facundo Pastor

 

Las ventas en los comercios minoristas se derrumbaron cerca del 50 por ciento en marzo, afectadas por las medidas tomadas para mitigar el avance del coronavirus que limitaron a tan solo 19 los días de actividad plena en los locales físicos y bajo modalidad on line, según un relevamiento realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

“Fue un mes atípico, con 19 días de actividad ya marcada por el Covid-19 y 12 días en cuarentena. En ese contexto, las ventas cayeron 48,7% anual en el mes, medidas a precios constantes”, sostuvo la CAME.

En base a las proyecciones realizadas por la entidad pyme, “por cada día de aislamiento preventivo en marzo el comercio minorista perdió ventas por $10.360 millones”.

En este marco, solo el 24% de los negocios pudo cubrir la totalidad de sus cheques y el 74% de las pymes cree que una vez finalizada la cuarentena tardarán más de cinco meses en volver a la normalidad.

La medición de la CAME abarcó a un total de 1.100 negocios de todo el país, que fueron relevados entre el miércoles 1/04 y el viernes 10/04 por un equipo de 30 encuestadores localizados en las capitales del país, GBA y CABA.

“Las ventas estuvieron muy marcadas por la restricción de circulación de gente y luego la cuarentena que obligó a cerrar a gran parte de los rubros”, señaló la entidad en un comunicado.

En la CAME señalaron que las líneas de ayudas y crédito anunciadas por el gobierno, “no terminan siendo un gran aliciente para los comercios pymes”.

En el caso de las líneas de préstamos al 24%, el 71% de los comercios relevados dijo que no las solicitó, “en buena medida porque no creen que las consigan o les parecen costosas”.

“Más expectativas hay en las ayudas para pagar salarios: el 45% de las pymes consultadas planea solicitarlas”, agregó la entidad.

Prórroga de ARBA

La Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) resolvió prorrogar hasta el próximo 10 de junio los vencimientos de cuotas o anticipos de planes de pago que operaban en abril, debido a la pandemia del coronavirus.

Los de mayo, en tanto, se reprogramaron para julio y así sucesivamente con el resto de los vencimientos.

El anuncio lo realizó el director ejecutivo del organismo, Cristian Girard, en su cuenta de Twitter, en la que afirmó que “en virtud de las dificultades económicas que estamos atravesando en este contexto inédito, decidimos dar dos meses de gracia a los contribuyentes que se hayan acogido a un plan de pagos”.

“La medida alcanza a 200.000 contribuyentes y supone un costo fiscal para la Provincia de $2.000 millones”, posteó @cristiangirard, quien destacó que “esta decisión está en línea con las políticas que venimos desplegando desde el gobierno provincial, porque sabemos las dificultades económicas que están atravesando nuestras pymes, comercios y profesionales independientes”.

A partir de la prórroga, las cuotas o anticipos que vencían mañana se reprogramaron para junio, las de mayo para julio y, de forma análoga, las restantes.

Del mismo modo, para los nuevos planes que se suscriban desde ahora y hasta el 31 de mayo, el anticipo o primera cuota recién vencerá el 10 de junio.


 

No hay un consenso en la industria y los gobernadores y Alberto demora la definición por la cuarentena.

La prórroga inicial de la cuarentena por el coronavirus que anunció el viernes Alberto Fernández, que podría extenderse hasta el invierno, demoró otras decisiones del Gobierno, como la definición de un precio local del petróleo, situación que puede complicar la producción de hidrocarburos y las finanzas de las provincias con yacimientos.  

Como relató LPO, después que el precio del petróleo cayera a 23 dólares el precio del barril, días antes de declararse el coronavirus como pandemia mundial, los gobernadores petroleros reclamaron un precio sostén del crudo en el país, conocido como "barril criollo", que les permita cobrar más dinero por regalías.

Propusieron que fuera 54 dólares y el ministro de Producción, Matías Kulfas, ofertó 46 dólares. Pero la decisión se demora y las provincias siguen con la soga al cuello.

En la conferencia del viernes, el presidente no anticipó ninguna decisión y los gobernadores creen que la crisis de la industria petrolera no está entre sus prioridades para los próximos días.

El gobierno ofrece un barril criollo de USD 46 a los gobernadores petroleros

Fuentes del sector afirmaron a LPO que habría una posibilidad de acordar un barril criollo en torno a los 40 dólares, pero no es una decisión fácil, porque en el sector petrolero tampoco hay un acuerdo pleno sobre que hay que hacer para paliar los bajos valores del crudo, porque no a todos los perjudica. Como explicó a LPO el senador Alberto Weretilneck, ex gobernador de Río Negro, el precio del barril era de 63 dólares el 14 de noviembre, cuando los precios del surtidor subieron por última vez.

Fuentes del sector afirmaron a LPO que habría una posibilidad de acordar un barril criollo en torno a los 40 dólares, pero no es una decisión fácil, porque en el sector petrolero tampoco hay un acuerdo pleno sobre que hay que hacer para paliar los bajos valores del crudo.

"Con esas proyecciones las provincias escribieron sus presupuestos y se van a fundir. Y las grandes ganadoras son las cuatro empresas que tienen una cadena integrada, compran y venden en surtidor: YPF, Axion, Shell y Puma. Compran o producen, refinan y venden al precio vigente", sostuvo.

Esto no es compartido por las empresas que de hecho están viviendo una situación crítica. Con los actuales valores la exportación de crudo, descontados impuestos y retenciones, se acerca a la peligrosa franja de precios en los que implica una pérdida. En un mundo que hay sobre oferta de crudo por la parálisis global de la economía por la pandemia, qué hacer con el petróleo que se extrae empieza a ser un problema.

Una salida es exportar casi al costo, pero hay días en que el precio se vuelve negativo. Y otra es almacenar, pero la capacidad instalada tiene un límite. Por eso, YPF junto a otras compañías contrató un barco petrolero y lo están cargando, a la espera que remonte el crudo. Además, empezaron a cerrarse fuerte los pozos. La compañía estatal, por ejemplo, bajó a la mitad la explotación de Loma Campana, su explotación estrella en Vaca Muerta. Una medida similar tuvo que tomar la petrolera Vista, de Miguel Galuccio.

Es que los precios bajos no favorecen los proyectos exportadores como el de Vaca Muerta, una de las esperanzas del país para el ingreso de divisas. Los inversores esperaban una ley con garantías en los contratos, que nunca fue enviada al Congreso y en estas condiciones no tienen incentivos para producir.

Pero la situación es tan mala que incluso golpea a las refinadoras por la caída brutal de la actividad económica. La venta de nafta se cayó un 80 por ciento y la de gasoil un 50 por ciento. YPF cerró su refinería de Plaza Huincul y las otras las tiene produciendo al 50 por ciento. También están en una situación crítica las refinerías de PAE y de Transfigura.


 

Más de 220 mil empresas se registraron en las primeras 48 horas en el Programa de Asistencia en Emergencia para el Trabajo y la Producción (ATP), informó hoy la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).

A lo largo de las primeras 48 horas desde que se habilitó la registración en el Programa de Asistencia en Emergencia para el Trabajo y la Producción (ATP), se anotaron más de 220 mil empleadores.

Las empresas interesadas en acceder a los distintos beneficios creados para amortiguar el impacto económico del aislamiento social preventivo y obligatorio deben inscribirse en el sitio web de la AFIP.

Todos los empleadores, sin importar la actividad que desarrollan ni la cantidad de trabajadores que se desempeñan en su firma, deben registrarse hasta el próximo miércoles 15 de abril, inclusive. La registración no solo no implica renunciar a ningún beneficio previsto en el programa sino que facilitará el acceso a futuras herramientas que se creen en el marco de la emergencia sanitaria.

Siete de cada diez empresas que accedieron al programa obtuvieron automáticamente una prórroga por dos meses del pago de las contribuciones patronales correspondientes a marzo que vencían en abril. Esta medida es complementaria de las herramientas previstas en el ATP.

A partir del lunes 13 de abril, la AFIP solicitará a cada empresa inscripta en el programa datos económicos para determinar cuáles son los demás beneficios a los que podrá acceder.

El organismo requerirá los datos de facturación por ventas. Los empleadores deberán reportar los ingresos facturados entre los días 12 de marzo y el 12 de abril de 2019 y 2020.

Al ingresar al sistema deberán completar el monto total para ambos años y cargar una planilla con información desagregada (podrán descargar del sitio un modelo de ese documento). A las empresas con más de 100 trabajadores se les requerirán datos financieros básicos.

Con el objetivo de facilitar y reducir la carga burocrática, el procedimiento de inscripción al ATP solicita a los empleadores que habiliten al organismo a compartir información con el Ministerio de Trabajo y la Anses.

La AFIP sólo requiere este permiso para que las empresas no se vean en la necesidad de realizar una presentación adicional ante las dependencias encargadas de canalizar el pago de los REPRO y la asignación compensatoria al salario, dos de los beneficios previstos en el programa. 

Fuente: www.elchubut.com.ar

 

El sacerdote jesuita, que alerta sobre el riesgo de un estallido del que "no tendríamos retorno", destaca que esta crisis muestra con crudeza la fractura social y "el fracaso colectivo en torno al Estado".

Rodrigo Zarazaga acaba de terminar una reunión en Zoom con quince CEO de la Argentina. Minutos después, atendió telefónicamente a la nación para conversar sobre el impacto de la cuarentena en el conurbano bonaerense y #SeamosUno, la iniciativa que reúne a iglesias de distintos cultos, empresarios y organizaciones de la sociedad civil en pos de un objetivo ambicioso pero posible: llegar con cajas de alimentos a cuatro millones de argentinos y ayudar a paliar el hambre en tiempos de emergencia.

Sacerdote jesuita, doctor en Ciencia Política por la Universidad de California y licenciado en Filosofía y Teología, Zarazaga conoce como pocos el conurbano, ese territorio vasto e inconmensurable que dio origen a Conurbano Infinito (Siglo XXI), uno de los libros más leídos y consultados sobre la región que condensa el 28% de los votantes a nivel nacional y el 75% de los votantes de la provincia de Buenos Aires.

Desigual, fracturado, con enormes e históricos déficits estructurales, el conurbano concentra más de 15 millones de personas en un 0,5% del territorio argentino; y mucho antes del "tsunami de la pandemia y la cuarentena ", intentaba dar pelea y sobrevivir entre la pobreza, la informalidad y la changa. "Hay que movilizarse para que la gente no pase hambre porque el que no comió y no sabe si va a comer mañana, cae en la desesperación.

Y la desesperación puede llevar al caos, y los argentinos tenemos que frenarlo antes de llegar a ese abismo", dice Zarazaga; la palabra "abismo" se asomará en distintos momentos de la conversación. "Se palpa el miedo al coronavirus pero también se palpa la realidad del hambre", agrega el politólogo que días pasados, junto con otros integrantes de #SeamosUno (www.seamosuno.com.ar), se reunió con el presidente Alberto Fernández y miembros de su gabinete.

A pocos días del escándalo por la compra de alimentos con sobreprecios y las renuncias masivas del Ministerio de Desarrollo Social, que lidera Daniel Arroyo , Zarazaga insiste en que millones de argentinos deben transitar la cuarenta con alimentación asegurada y explica que, en el caso de #SeamosUno, hay empresarios que donan y ayudan en la logística y hay un control en todos los pasos del proceso, para asegurar la transparencia.

"A veces recibimos comentarios muy duros de gente que pasó por otras experiencias como estas de compras con sobreprecios y que le cuesta creer, pero nuestro Norte es llegar al que tiene hambre y llegar al millón de hogares".

A pesar de un presente incierto y acuciante, el politólogo y fundador del CIAS -una escuela de liderazgo por la que han pasado decenas de hombres y mujeres de distintos partidos políticos de la Argentina- tiene esperanza de que esta emergencia sea una oportunidad para generar liderazgos distintos, consensuales, que construyan a partir de las diferencias, a pesar de las diferencias y con las diferencias. Por eso, cree que #SeamosUno es, también, una pequeña muestra de lo deseable: "Nos reunimos para dar respuestas concretas superando muchos prejuicios y muchas diferencias culturales."

Sobre la posibilidad de que esta crisis sea una oportunidad para superar grietas, dice, entre risas: "Soy un hombre de fe, necesito creer que seremos mejores". Pero luego se pone serio: "Uno de los efectos de esta pandemia es que nos ha hecho descubrir que estamos todos en el mismo barco y no hay salvación individual."

¿Cuál es el impacto de la cuarentena en territorios que ya estaban en emergencia sanitaria y alimentaria?

Hay dos niveles para analizar. Por un lado, el Estado, que es irreemplazable. Nadie tiene la capacidad que tiene el Estado de cubrir el territorio nacional y asistir a la población, transferir ingresos y proveer alimentos, pero también esta emergencia deja al descubierto la precariedad y los límites de nuestro Estado.

Para que te des una idea, en el país hay más de 4200 villas; el conurbano y la capital suman más de 1300. O sea, el 10% de la población argentina vive en villas y asentamientos. Y ahí el sistema de salud a duras penas cubre la atención primaria, el derecho al hábitat está muy vulnerado y el Estado no puede garantizar el derecho al agua potable. Entonces, el impacto de esta crisis en estos sectores nos muestra con crudeza nuestro fracaso colectivo en torno al Estado. Y uno ve dos realidades.

¿Cuáles?

La cuarentena de Netflix y la del canal abierto; la cuarentena de los que pedimos delivery y la de aquellos que tienen que pedalear para llevar el delivery. Pero, a pesar de las serias dificultades estructurales que hacen mucho más difícil enfrentar la pandemia cumpliendo los protocolos de sanidad y de higiene, noto que la gente tiene miedo de contagiarse.

El otro día estaba con una familia en una casilla de chapa y circulaba la idea de que quizás se iba a levantar la cuarentena. Y la verdad es que a pesar de estar pasando hambre, tenían miedo de que se abra. La gente vive en la tensión entre el hambre y el miedo a contagiarse.

No es cierto que la gente en el conurbano no cumpla la cuarentena: la gente no quiere contagiarse y el ritmo de la vida ha cambiado, pero es mucho más difícil cumplir la cuarentena cuando son seis personas en una habitación que si estamos en una casa con jardín.

¿O sea que es posible hacer cumplir el aislamiento a personas que están pasando hambre?

A la persona que está pasando hambre le gana la desesperación. Las primeras medidas tuvieron que ver con cuidar la salud de la gente y me parece bien que sea una prioridad. Ahora hay una necesidad de movilizarse para que la gente no pase hambre porque el que no comió y no sabe si va a comer mañana, cae en la desesperación. Y la desesperación puede llevar al caos y los argentinos tenemos que frenar antes de llegar a ese abismo.

¿Cómo observa las tensiones y el debate entre salud y economía?

La salud exige encierro y la economía demanda flexibilización y apertura. Esa tensión existe. Me parece bien que el primer criterio sea la salud pero mientras cuidamos la salud, es fundamental pensar cómo contenemos a los que están pasando necesidades extremas.

Vos mencionabas a los que ya estaban en crisis con una situación social muy preocupante y muy vulnerable, pero ahora hay todo un grupo de gente a la que no le ha llegado la asistencia social, que no está acostumbrada a ir al comedor, que no están teniendo ingresos y que están con dificultades enormes: la peluquera del barrio, el carpintero, el vendedor ambulante. Es muy duro: uno les ve la cara de dolor y vergüenza cuando se acercan a pedir comida a una parroquia o a un comedor.

¿La iniciativa de #SeamosUno tiene que ver con estas dificultades de llegar a todos que tiene el Estado?

Se ve al Estado movilizándose y también se ven problemas de coordinación, de déficit estructural y de desigualdad estructural que no se resuelven de un día para el otro. La respuesta de #SeamosUno tiene que ver con que el hambre en el conurbano puede llevar a la desesperación, y ella nos puede llevar al abismo. Entonces, nosotros también tenemos que cuidarnos en este momento de crisis ayudando para que las familias puedan transitarla con lo mínimo: comiendo.

Es lo más básico. No hay Argentina sana si no estamos todos sanos. No hay una Argentina buena si no es buena para todos. Uno de los efectos de esta pandemia es que nos ha hecho descubrir que estamos todos en el mismo barco y no hay salvación individual.

En el conurbano hay presencia de efectivos de gendarmería, de ejército y la policía bonaerense, y operativos de patrullajes y sobrevuelos. Una de las mayores preocupaciones es evitar disturbios. ¿Percibe riesgo de desborde social o saqueo?

Veníamos con una crisis económica y social muy grande, sobre esta crisis nos pega la pandemia y las restricciones que impone la cuarentena. Hay gente pasando hambre y hay que prever qué puede hacer un padre de familia cuando un hijo le diga, por tercer día consecutivo, que tiene hambre. Por eso el Estado y todos los que ocupan un lugar de liderazgo en los distintos sectores de la sociedad tienen que estar presentes para evitar el estallido. Porque de ese estallido no tenemos retorno.

Usted ha trabajado largamente sobre la relación entre los punteros y la política, y la función de contención social que ejercen más allá de la tracción de votos. ¿Qué papel tienen los punteros en esta crisis?

Prefiero referirme a "referentes territoriales". La realidad está hoy muy fragmentada y existen "los punteros", figuras asociadas al politiquero oportunista del barrio. Eso existe, y al igual que los políticos de primera línea, pasan de un espacio a otro y ven dónde consiguen más recursos, pero hay una amplia gama de mujeres que abren comedores en su propia casa, que asisten al barrio, está el pastor, el cura. Se ve mucho oportunista que trafica con esta situación, pero también se ven muchas fuerzas vivas que son fundamentales para la contención.

Usted dijo que la pandemia era un tsunami. Se están viendo ya las consecuencias dramáticas en los países centrales. ¿Cuál cree que será su impacto en los países periféricos?

Si existe previsibilidad, yo no la tengo. Veo las fotos de Guayaquil [N. de la R: el desborde del sistema de salud que provocó una acumulación de muertos, la demora en recolección de cuerpos, las inhumaciones colectivas de cientos de cadáveres y la construcción de nuevos cementerios] y veo las fotos del conurbano, y se me hiela la sangre de pensar qué puede pasar. Tengo miedo que tengamos más pérdidas que las que el pueblo argentino pueda asumir.

El conurbano no es un territorio monolítico y hay una constelación de actores que contienen y asisten. ¿Hay coordinación entre ellos o cada uno hace lo que puede, como puede?

Los relatos hegemónicos están en crisis; no hay un credo que se imponga en el territorio. No hay un solo partido, una sola iglesia ni una sola agrupación social que sea única en el territorio. Ahora, sí veo muchos problemas de coordinación entre los distintos niveles de gobierno y temas de coordinación entre lo privado y lo público, pero si uno ve en esto una oportunidad de generar conciencia de que hay que superar las diferencias para ser capaces de responder a la emergencia, podríamos tener determinados consensos para el día de mañana.

En ese sentido, nuestro colectivo es una luz de esperanza porque es la primera vez que están trabajando juntas las distintas iglesias: la comunidad judía, los pastores, la iglesia católica. Nos reunimos para dar respuestas concretas superando muchos prejuicios y muchas diferencias culturales. Ahí me parece que hay un germen de una manera de liderar distinta, que entienda al país como una concepción colectiva.

Una de las características de las últimas décadas es la conformación de guetos de ricos y guetos de pobres, y una dificultad para construir puentes entre ellos. ¿Este contexto demanda encierro y aislamiento no profundiza lo peor?

O profundiza lo mejor, porque ahora no existe que el del country esté sano si se generaliza el coronavirus afuera. Si se generaliza la pandemia en el conurbano, nadie va a estar a salvo en el country. Así como en las crisis puede emerger lo peor, también emerge lo mejor. En ese sentido, como en las crisis personales, creo que como país hay una oportunidad para crecer y espero que los argentinos, esta vez, la tomemos.

El aflojamiento gradual de la cuarentena, que podría llegar en un futuro, ¿es peligroso en los barrios y villas donde la subsistencia diaria es una urgencia mayor e impostergable?

Se trabaja con dos enemigos: el primero, el que nos aterró a todos, es el coronavirus; ahora yo estoy asustado con el hambre porque es lo que palpo todos los días. Se palpa el miedo al coronavirus pero también se palpa la realidad del hambre. Hay que privilegiar la salud, claro, pero habrá que ir dando la posibilidad de que la gente pueda tener algún ingreso.

Desde hace décadas que se habla de la inviabilidad de la provincia de Buenos Aires: una provincia superpoblada y subrepresentada con enormes problemas estructurales. Algunos investigadores, como Andrés Malamud, sugieren partirla en tres. ¿Coincide?

Coincido definitivamente con Andrés en dar un debate sobre esto. Hay que dar debate sobre el crecimiento demográfico y me parece fundamental empezar por cortar el flujo hacia el conurbano.

Eso significa, entre otras cosas, impulsar las economías regionales, porque el conurbano es también una expresión del fracaso de nuestro federalismo.

Astrid Pikielny

 

Se confirmó el fallecimiento de otras seis personas más. En total son 2142 casos confirmados, desde que empezó la pandemia.

El gobierno informó este sábado 167 casos nuevos de coronavirus y el fallecimiento de 6 personas. Durante el mes de marzo, el promedio de los casos diarios estaba debajo de los 80 diarios y en las últimas semanas se aceleró. Este incremento en las cifras de positivos no es necesariamente un aumento en la cantidad de contagiados, sino también el reflejo de más testeos en todo el país.

Con más del doble de casos diarios que hace tres días, el promedio de esta semana queda en 99 casos, lo que da cuenta de esta aceleración. Cabe recordar que el 31 también se amplió la definición de caso sospechoso, lo que puede haber disparado la presencia de casos. Todavía en el gobierno no han cuantificado si el amontonamiento de personas hace 8 días en las puertas de los bancos, se tradujo en un aumento en los casos.

En la jornada, el distrito que dio el salto más importante fue Río Negro, que sumó 23 positivos en un solo día, un incremento del 55% de los casos en un solo día y llegó al total de 65 casos. Estos saltos ya se observaron en otras provincias como Córdoba y Santa Fe conforme fueron llegando los reactivos para hacer los tests de forma descentralizada.

Con más del doble de casos diarios que hace tres días, todavía en el gobierno no han cuantificado si el amontonamiento de personas hace 8 días en las puertas de los bancos, se tradujo en un aumento en los confirmados.

Con los datos de hoy se confirma un total de 2142 contagiados de coronavirus (5 de ellos en las Islas Malvinas), 440 ya curados y también 89 muertos. En efecto, la relación fallecidos sobre casos positivos se aceleró casi un 50% en las últimas semanas al pasar del 2,8% el 2 de abril al 4,2% esta jornada.

Lo que también crece son la cantidad de casos de circulación comunitaria que hoy se ubican en el 14% cuando a comienzos de mes rondaban el 8%: "Del total de esos casos, 816 (38%) son importados, 712 (33%) son contactos estrechos de casos confirmados, 304 (14%) son casos de circulación comunitaria y el resto se encuentra en investigación epidemiológica", señala el reporte diario del Ministerio de Salud.

Respecto de los 6 fallecimiento de este sábado, el gobierno confirmó que se trata de "Una mujer de 82 años residente en la provincia de Buenos Aires; y 5 hombres, dos residentes en la Ciudad de Buenos Aires (CABA), de 69 y 71 años; y tres residentes en la provincia de Buenos Aires, de 47, 79 y 62 años".

La Ciudad de Buenos Aires sumó 46 confirmados hoy y llegó a 587 casos, mientras que la provincia contabilizó 37 nuevos positivos y sumó 544 contagios.


 

Saldría el 15 con la misión de traer un embarque de 1500. Apuesta a producir 250 por semana y tener 10 mil en el pico de contagios. La esperanza rosarina y el riesgo de quedarse sin insumos importados.

La agencia oficial china de noticias Xinhua informó este sábado que Alberto Fernández conversó con su par de ese país Xi Jiniping para conocer los riesgos de flexibilizar la cuarentena por el Coronavirus, que vence el lunes y estiraría varios meses con prórrogas quincenales.

Pero la charla también giró en torno a la asistencia médica que puede brindar el gigante asiático y el mayor interés del presidente argentino es la venta o donación de los 1500 respiradores que le pidió por teléfono hace un mes y nunca llegaron.

Según fuentes oficiales, el 15 partiría a Beijing un avión de Aerolíneas Argentinas con personal del Ministerio de Salud y la Cancillería para retirar un embarque. La logística es el gran desafío porque hay una guerra mundial declarada por los insumos médicos y muchos contenedores se están perdiendo en los aeropuertos.

El Gobierno de Turquía retuvo unas semanas un cargamento de 150 respiradores que iba a España y otro dirigido al Estado de Bahía, al norte de Brasil, quedó en Miami porque Donald Trump ordenó al Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) confiscar cualquier embarque de material medicinal que cruce por su país.

La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) determinará si los equipos deben ser devueltos para su uso en Estados Unidos, en caso de tratarse de producción local, o hay alguna chance de mejorar la oferta al proveedor extranjero que no tuvo mejor idea que usar uno de sus aeropuertos como escala. Por si fuera poco, Alemania denunció que agentes estadounidenses desviaron un cargamento de 400 mil barbijos en Tailandia que tenían destino final Berlín. Negociaron en un mejor precio en un free shop.

En este escenario cinematográfico, el desafío del contingente argentino que partirá a China será encontrar lo que vaya a buscar y traerlo a salvo, una expedición bélica en tiempos de pandemia. Y según pudo saber LPO, ni siquiera está bien claro el contenido de la carga. Habría una parte comprada por Nación, otra por la Provincia y algunas donaciones que estarían alojadas en el consulado argentino pero nadie vio. Hasta no se descarta otro vuelo el 17.

Por si acaso, el plan B del ministro de Salud Ginés González García es duplicar la fabricación local de la empresa cordobesa Tecme, líder en el mercado y con 3700 embarques comprometidos al exterior cuando estallaron los casos de coronavirus.

El Gobierno le prohibió exportar, compró su stock disponible y le encargó a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) asistencia full time para multiplicar la capacidad de producción. Fue el silencioso episodio local de la guerra mundial por los insumos médicos.

Cuando expuso ante los jefes de Diputados, hace un mes, Ginés anticipó que conseguir respiradores sería su principal desafío y en su teleconferencia de la semana pasada ante la Comisión de Salud de esa Cámara aportó más precisiones.

La logística es el gran desafío porque hay una guerra por los insumos médicos y muchos contenedores se están perdiendo en los aeropuertos. El Gobierno aún no puede garantizar que tendrá los 1500 que pidió

Informó que el país tiene 8500 camas con equipos de terapia intensiva y respiradores, con un promedio de ocupación de 85% que bajará a 50% si se posponen las internaciones y, un dato no menor, los accidentes siguen a la baja por la cuarentena. Se puede postergar una cirugía plástica pero no una intervención por un choque múltiple.

Pero reconoció que necesita "entre 1500 y 2000 camas más" en "el sector público o privado", dijo no tener aún confirmada la llegada del cargamento chino y confió en incrementar la fabricación en la empresa cordobesa. Era de 80 o 90 por semana hace un mes y con los aportes de la Conae escaló a 150, distribuidas en las zonas de mayores contagios, con la colaboración en la logística de las fuerzas armadas.

La principal recomendación que recibió fue la de dividir la línea de producción en distintos ámbitos, por si existiera un foco de contagio. Ginés espera que en mayo puedan producirse 250 respiradores por semana en esa planta y llegar a los 2000 que necesita sin confiarse en el arribo del embarque chino.

En realidad, la demanda no puede precisarse, pero en Salud calculan que al menos un 5% de los infectados necesitan asistencia respiratoria, por lo general ancianos o pacientes con enfermedades preexistentes. Podrían ser más porque, según los relatos médicos que llegan desde los países centrales, el Covid 19 provoca enfermedades colaterales que requieren oxígeno.

Los infectados en Argentina aún no llegaron a 2000 pero ni siquiera empezó el frío y el virus sobrevive a las superficies por mucho más tiempo cuando la temperatura promedia los 10 grados, como en los inviernos locales. Tal es así que el ministro de Defensa Agustín Rossi confirmó que el servicio Meteorológico Nacional organizó un sistema de alertas tempranas para advertir cuando llegan los días frescos.

Por lo tanto, con circulación social de la enfermedad en los principales centros urbanos, en Salud creen que no será fácil bajar de los 254 mil infectados y más de 10 mil respiradores en uso. La cuarentena, que Alberto se resigna a flexibilizar, tiene el objetivo de reducir al mínimo los focos de contagio y abastecerse de infraestructura médica cuando llegue lo peor. Los respiradores son el talón de aquiles.

Quiere evitar las experiencias de países como España, Italia o Estados Unidos, donde el pico de enfermos se descontroló y las autoridades de cada clínica eligen qué paciente merece pelear por su vida en una sala de cuidados intensivos. Los más ancianos siempre tienen las de perder, por eso hay tanta insistencia para que no salgan de sus hogares.

Aumentar la fabricación de respiradores no es una tarea sencilla y menos aún crear nuevas líneas de producción confiables para situaciones críticas. El costo promedio de un artefacto oscilaba los 300 mil pesos hace dos meses y ahora escala a 800. Cuando la pandemia fue noticia mundial hubo argentinos que llamaron a las fábricas para comprar el suyo y fue necesario que el Gobierno concentrara las compras y las distribuyera en las provincias según los picos de contagio.

Como en la mayoría de los negocios tecnológicos, Temec utiliza insumos importados porque hasta ahora no había producción local con una alta demanda para fabricar sin pérdida. Los principales son las válvulas Parker, una marca estadounidense que por ahora garantiza a sus clientes el cumplimiento de sus contratos. Trump aún no tocó su puerta.

"Nosotros podríamos producir válvulas pero debería ser parte de un proyecto estratégico del Gobierno porque si no, no dan los costos. Tenes que diseñar, probar el proceso y garantizarlo y cada respirador necesita al menos 10", explicó a LPO Vicente Campenni, gerente general del INVAP, la empresa de tecnología de Río Negro con clientes en todo mundo.

Existen muchos proyectos para aumentar la producción de respiradores en el país pero los expertos que asesoran al Gobierno piden agradecer a los voluntariosos pero bajar las expectativas, porque finalizar una línea de producción tecnológica sin errores no es una tarea sencilla como para hacerla en un mes.

Recuerdan que cuando el Invap fabricó los radares hubo una celebración con las pruebas iniciales pero el gran desafío de los científicos fue garantizar el mantenimiento sin fallas, un trabajo riguroso que no puede tener plazos tan estrictos.

Con un respirador, no hay margen para correr riesgos. "Debe haber muchas pruebas para descartarse un pico de presión y un testeo preciso de componentes. El Gobierno no puede esperar que un proyecto nuevo le garantice la provisión para el invierno, pero sí tal vez quedar cubierto para el año que viene", afirmó a LPO uno de los expertos que asesoró en la Casa Rosada. De todas maneras, en Salud aceptan que si llegara a existir el día en el que falten respiradores, se probará lo que haya dando vueltas.

ADIMRA junto a su asociado @adoxsa desarrollaron una técnica para aumentar la disponibilidad inmediata de respiradores para ser utilizados en la atención de pacientes afectados por Coronavirus. Conoce más detalles %uD83D%uDC49 https://t.co/vVWG2n6ONe pic.twitter.com/VZomKcD9jW

El encargado de autorizar nuevos modelos es la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) que en los próximos días deberá definir si aprueba el prototipo de Inventu, una empresa armada por profesionales y estudiantes de la Universidad de Rosario que confía en fabricar hasta 1000 respiradores por semana a un costo mucho menor, porque sus componentes sólo servirían para atender el Covid 19.

Costarían entre 2 y 3 mil dólares y entre los insumos importados están las pantallas chinas, que deberían llegar sin problemas si Jiniping y Alberto siguen llevándose bien. El proyecto avanzó sin pausas los últimos 20 días con la colaboración de Fabricaciones Militares, el aporte de la Universidad de Rosario y una donación de 10 mil dólares de la Asociación de Loterías, Quinielas y Casinos Estatales de Argentina (ALEA), que habría alcanzado para financiar el 50% del prototipo. El Anmat tiene la última palabra.

Hay otros experimentos de empresas locales para fabricar válvulas con impresoras 3D y el proyecto de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Admira) para convertir los respiradores de anestesia en equipos de respiración de ventilación mecánica y aportar los 2500 que faltan. Pero Ginés no puede confiarse. Necesita aumentar la fabricación local y esperar que llegue completo el embarque de China. Nada sencillo.

Mauricio Cantando


La Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) informó que a partir de las 0 horas de mañana sábado los beneficiarios del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), cuyo trámite haya sido aprobado, podrán entrar en la página web del organismo para ingresar su número de cuenta bancaria y su Clave Bancaria Uniforme (CBU) y, de esta manera, acceder al cobro de este beneficio.

Los ingresos deberán hacerse por terminación de DNI en la página www.anses.gob.ar con la Clave de la Seguridad Social y seguir las instrucciones para anotar su número de CBU y cuenta bancaria.

“De esta manera, se activará la operación para que se proceda a la acreditación de la ayuda extraordinaria y el cobro de la misma en su cuenta”, explicó la Anses mediante un comunicado.

El orden de ingreso será el siguiente: sábado 11, los titulares de DNI terminados en 0 y 1; domingo 12, los beneficiarios de DNI finalizados en 2 y 3; el lunes 13, los terminados en 4 y 5; el martes 14, los finalizados en 6 y 7; y el miércoles 15 deberán ingresar los titulares de los DNI terminados en 8 y 9.

En el caso de aquellas personas que prefieran cobrar por otros medios de pago, Anses informó que “podrán elegirlos a partir del jueves 16 entrando también en la página web y siguiendo una serie de instrucciones que se darán a conocer esta semana”.

A comienzos de la próxima semana se precisará la fecha de cierre para este trámite.

La Anses advirtió que quienes no puedan llegar a inscribirse con CBU en la primera fase de inscripciones del 11 al 15 de abril, podrán hacerlo igualmente en la fase de inscripción para los beneficiarios no bancarizados.

El organismo informó además que dará a conocer en los próximos días el cronograma de pagos del IFE con todas las fechas y opciones de cobro.

Por otra parte, y terminado el pago del Ingreso Familiar a los solicitantes ya aprobados, la Anses abrirá una instancia para volver a considerar aquellos casos que no fueron aprobados, por haberse producido cambios no informados al organismo en la situación laboral o familiar de esas personas o, también, por falta de datos.

La Administración recordó que los solicitantes están en condiciones de acceder a este beneficio siempre que él o algún miembro de su grupo familiar no perciban ingresos provenientes de un trabajo en relación de dependencia público o privado; o de ser monotributista de categoría “C” o superior, o del régimen de autónomos; o de una prestación de desempleo.

Tampoco se incluye a quienes cobran jubilaciones, pensiones o retiros contributivos o no contributivos nacionales, provinciales, municipales o de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA); o planes sociales, salario social complementario, Hacemos Futuro, Potenciar Trabajo u otros programas sociales nacionales, provinciales o municipales, a excepción de los de la Asignación Universal por Hijo o Embarazo.


 

Adofo Rubinstein dijo que era prematuro evaluar la curva del virus y el efecto del aislamiento.

Si hay alguien que puede ponerse en los zapatos de Ginés González García, ministro de Salud de la Nación, ese es Adolfo Rubinstein, el médico que desempeñó aquella responsabilidad hasta diciembre, si bien con el rango de secretario.

Especialista en Epidemiología Clínica con título de posgrado en Harvard (Estados Unidos), sanitarista y militante de la Unión Cívica Radical (UCR), el ex funcionario nacional dice que adhiere a la estrategia de la cuarentena total, pero cuestiona la escasa cantidad de exámenes del nuevo coronavirus covid-19 y la atribuye a la subestimación inicial del problema.

“En la Argentina hay alrededor de 70 tests cada un millón de habitantes: necesitamos ir rápidamente a por lo menos 1.000”, calcula en una entrevista telefónica.

Según el ex ministro y ex secretario de Salud de la Nación, el combate de la pandemia “recién está comenzando” en el país más allá de que ya haya pasado un mes desde la detección del primer caso.

“Estamos saliendo de la parte de contención donde la mayoría de los contagios eran importados. Ahora vemos muchos más casos de contactos estrechos con los viajeros que estuvieron en zonas de circulación viral y un 30% de pacientes confirmados cuya cadena de contagio no podemos discernir claramente”.

Esto es lo que se llama transmisión comunitaria o circulación local”, explica. Rubinstein concluye que, por esa razón, todavía es prematuro decir cuál es la trayectoria del coronavirus y evaluar el efecto de las medidas tomadas el 19 de marzo, cuando el presidente Alberto Fernández decretó el aislamiento social obligatorio, además de la suspensión de las clases, de los vuelos y de los espectáculos. “En pocos días tendremos otro panorama. Hoy (por el miércoles pasado) no sabemos a ciencia cierta qué es lo que va a pasar”, opina.

-¿Cuánto margen hay para sostener la cuarentena total?

-Es la medida más dura y entiendo que hay muy poco margen para seguir prorrogándola en forma generalizada porque tiene unas consecuencias muy negativas sobre la economía.

Por otra parte, no es posible salir de este aislamiento sin una estrategia para los grupos vulnerables, como los mayores de 60 años y los enfermos crónicos: es recomendable que ellos sigan en sus casas. También habrá que focalizar en poblaciones especiales: las clases y los espectáculos seguirán suspendidos, y hay que pensar en los que viven en las villas y los asentamientos de los grandes conurbanos del país.

Luego, habrá que tener la capacidad para detectar a quienes presenten los mínimos síntomas porque, si no, van a circular, y habrá un rebrote. Y la verdad es que no disponemos de tanto tiempo para planificar estos cuidados.

-Usted estaba en la función pública nacional cuando los expertos y los organismos multilaterales advirtieron que podría haber una pandemia. ¿Los gobiernos no escucharon esa alerta?

-Nunca hubo un llamado de la Organización Mundial de la Salud ni de las Naciones Unidas para decir que el peligro de una pandemia era inminente. Esto estuvo siempre latente e instalado desde el comienzo de este siglo, sobre todo con la irrupción del SARS en 2003. Después vinieron el ébola, la gripe A y el MERS, que, al igual que el SARS, es un coronavirus. Y luego llegó esto. Estamos ante la quinta epidemia del siglo XXI.

De modo que esto comienza a ser una amenaza constante que tiene que ver con causas muy profundas que van desde el cambio en el ecosistema hasta el calentamiento global y la urbanización, particularmente en los países orientales y, sobre todo, en China.

Allí hay un movimiento acelerado de migraciones internas donde el consumo de animales silvestres produce problemas a grandísima escala. China casi duplicó su población urbana en los últimos 20 años y esto está relacionado con la generación de las epidemias.

-¿Cómo está el país para afrontar un reto de esta clase?

-El año pasado, cuando yo todavía era secretario, pedimos a la Organización Mundial de la Salud que hiciera una evaluación externa de nuestra capacidad operativa para responder a catástrofes, desastres y epidemias. Hicimos un ejercicio con expertos internacionales en el ámbito de la agenda de Seguridad Sanitaria Global y nos fue razonablemente bien. Ellos visitaron todos los puntos de entrada al país; las estructuras de Salud y de Defensa, y, en muchos aspectos, terminamos aprobados.

En otros, no. En (la estación aeroportuaria internacional de) Ezeiza estábamos débiles y, de hecho, eso se vio en esta epidemia. La evaluación tuvo lugar en septiembre y los resultados llegaron en enero, ya a esta gestión. El peligro de una pandemia es permanente y la mayoría de los países no está preparado para un golpe de semejante magnitud.

-La centralización inicial de los testeos en el Malbrán, que ahora comenzó a descentralizarse, ¿es consecuencia de esa falta de preparación?

-Lo que ocurrió es que hubo dos etapas en la acción del Gobierno. En febrero, que es cuando se debió haber hecho algunos preparativos, se demoraron porque no le prestaron la atención debida a la pandemia. Hubo una cierta subestimación. Y, entonces, no se adquirieron suficientes reactivos. Chile, por ejemplo, compró 250.000 reactivos a principios de febrero: nosotros a esa altura teníamos 1.500. Esa demora nos perjudicó e hizo que la red de 35 laboratorios descentralizados que tiene el Malbrán no funcionara.

No había materiales para hacer detecciones. Este cuello de botella se está empezando a resolver con la distribución de 30.000 reactivos, pero la verdad es que corremos de atrás porque todavía hay una centralización en el Malbrán y bastante demora para obtener los resultados.

-¿Cuántos testeos diarios sería razonable tener en la Argentina?

-Corea, Alemania y otros países desarrollados están cerca de los 10.000 testeos por cada millón de ciudadanos. Esto implica alrededor del 1% de la población. Nosotros estamos recién en 70 por cada millón: todavía nos falta un buen trecho y creo que deberíamos llegar rápidamente a al menos los 1.000 testeos.

-¿Qué rol considera que debe tener la oposición en estas circunstancias tan excepcionales?

-Juntos por el Cambio está haciendo un acompañamiento cerrado: ha apoyado todas las medidas que se han tomado y ha estado con el Presidente cuando las anunció.

Me parece muy importante el mensaje de que este problema trasciende la grieta y la disputa política porque se trata de una cuestión de Estado. Eso, por supuesto, no quiere decir que uno no pueda disentir en ciertos aspectos.

Yo creo que fueron muy buenas las decisiones adoptadas para aplanar la curva de contagios de tal manera de que el sistema de salud pueda responder así como entiendo que hubo un error cuando se creyó que el coronavirus no iba a llegar porque esa actitud nos quitó reflejos. De todas maneras no imagino un escenario apocalíptico.

El problema es serio y preocupante, pero vamos a salir adelante y ojalá que salgamos mejores.


 

En todos los casos se mantiene el aislamiento de los grupos de riesgo, la suspensión de clases y de eventos masivos. Pero buscan flexibilizar movimiento de transporte, actividad en comercios y en otros sectores clave de las economías locales.

Los gobernadores ya comenzaron a diseñar propuestas individuales para flexibilizar desde el lunes 13 la cuarentena en sus distritos, que le enviarán en las próximas horas a Alberto Fernández y que serán analizadas por el Ministerio de Salud de la Nación y el Comité de Expertos.

De antemano, hay tres lineamientos que no cambian y que igualan a todas las provincias: los chicos seguirán sin ir a clases, los grupos de riesgo deberán mantenerse aislados y no habrá eventos masivos.

La posibilidad de establecer escenarios diferentes en el país surgió en la videoconferencia que los mandatarios mantuvieron este martes con el jefe de Estado, en la que quedó claro que el Gobierno sostendrá el aislamiento obligatorio especialmente en la Capital Federal y el Conurbano, donde anida el 70% de los contagios, hasta por lo menos el 23 de abril.

Hay, sin embargo, casos con índices preocupantes también, como Chaco, Santa Fe y Córdoba, que superaron la barrera de los 100 contagios. Allí, en efecto, la cuarentena “light” asoma por ahora como una posibilidad lejana. La semana pasada el chaqueño Jorge Capitanich le presentó al Presidente un plan de 16 puntos para salir paulatinamente del aislamiento.

Incluye, entre otros, financiamiento nacional con piso de garantía de coparticipación federal de abril a mayo, limitar la circulación de vehículos hasta el 31 de mayo, suspensión del ciclo lectivo durante todo abril en zonas de circulación viral, garantizar la provisión de vacunas antigripales, y reapertura de actividades comerciales y fronteras a fines de abril.

En cambio, la contención de la situación epidemiológica en otros puntos del país podría traducirse en una salida gradual con foco, esencialmente, en la actividad económica. En ese lote se anota, por caso, Chubut cuyo gabinete de ministros pule una propuesta que contempla habilitación de ciertos servicios directos de plomería, gas y luz (no así el de personal doméstico), la apertura de locales para el pago de servicios, la extensión del delivery hasta un horario que hoy no está permitido. Chubut es uno de los tres distritos que hasta el momento no registra casos. Los otros son Catamarca y Formosa.

También se prepara para una salida progresiva Tierra del Fuego. El gobernador Gustavo Melella estudia la posibilidad de que las industrias textiles y electrónicas de la provincia puedan volver a producir. Estará enfocada en pequeños sectores, y será controlada y contenida.

En la zona de Cuyo, Mendoza avanza en un proyecto que incluye, como anexo a los protocolos de las actividades que se sumen, la declaración jurada de salud de cada trabajador en la cual se determine que no tiene síntomas compatibles con el coronavirus. Y trazan un esquema común de normas sanitarias para rubros como construcción, comercio y servicios, industria manufacturera, alimenticia, gastronomía, hotelería y cosecha de diferentes productos.

En declaraciones a El Sol, el subsecretario de Industria y Comercio, Alejandro Zlotolow, dijo que se trabaja en coordinación con el Ministerio de Salud en protocolos para la reactivación de las actividades económicas que, consideramos, paulatinamente se van a ir liberando desde el 13 (lunes) de este mes”. “Los protocolos buscan unir en grandes rubros las medidas para permitir la actividad económica, preservando la salud de los trabajadores”, aclaró el funcionario del gobierno del radical Rodolfo Suarez.

Con un registro bajísimo de casos (apenas 1), San Juan también se encamina hacia una progresiva flexibilización. El gobierno de Sergio Uñac acelera un plan que incluye aumento de frecuencia de colectivos, horarios escalonados de trabajo en la administración pública, comercios y bancos. Además, contempla habilitar el servicio de taxis y remises, que sólo podrán circular con un solo pasajero abordo. El diseño de las alternativas está a cargo de un Comité Pos Aislamiento, integrado por expertos en salud y funcionarios provinciales.

Neuquén, en tanto, encarará un proceso de habilitaciones paulatinas que alcanzará a comercios y al sector de la construcción. Esta provincia, sin embargo, aparece como uno de los distritos patagónicos con mayor número de casos (70 hasta el momento).

"Comparativamente es un número elevado, pero ocurre porque desde hace tres semanas se realizan testeos propios en dos laboratorios, y en el día se obtienen los resultados. Eso hace que se pueda manejar mejor cualquier plan de contingencia y prevención", explicó un colaborador del gobierno de Omar Gutiérrez.

Florencia Arbeleche

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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