El documento circula en Twitter y reúne las firmas de numerosos nombres de la política, la cultura y los derechos humanos en Argentina. El ex presidente brasileño cumple condena desde abril de 2018.

El segundo nombre que aparece en el escrito es precisamente el de su compañera de fórmula y ex presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, y en cola vienen el de decenas de nombres fuertes de la política, la cultura, la dirigencia sindical, la educación académica y la militancia de los derechos humanos en el país.

El documento comenzó a circular esta mañana de martes en las redes, de mano del Partido de los Trabajadores (PT), fracción que responde a Luiz Inácio Lula Da Silva, y que promueve su libertad por considerarlo un preso político en lo que se conoce como la Operación Lava Jato.

Lula permanece preso desde el 7 de abril de 2018 en la sede de la policía federal de Curitiba, cumpliendo una pena de 8 años y 10 meses de cárcel por corrupción. Su detención, entienden desde su sector, se efectivizó con el objetivo de que no participara de las elecciones del 2018, a las que iba como candidato a la presidencia y en las que triunfó Jair Bolsonaro.

"500 días de Injusticia. Lula Libre Ya", dice el texto del petitorio publicado en Twitter por el PT, y que también cuenta con las firmas del Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, el candidato a gobernador bonaerense, Axel Kicillof y Sergio Massa.

La adhesión de los referentes argentinos es mencionada por los compatriotas de Da Silva como "La ex presidenta Cristina Kirchner, El futuro presidente de Argentina Alberto Fernández, el futuro gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof...".

La condena a Lula es obra del juez Sérgio Moro, hoy ministro de Justicia de Bolsonaro, quien lo encontró culpable en la acusación de la fiscalía: desde allí señalaron que Da Silva recibió en forma oculta un departamento de la empresa OAS a cambio de favores en licitaciones de su gobierno.

Ahora, el Supremo Tribunal Federal tiene que resolver un habeas corpus para considerar a Moro sospechoso de parcialidad. Este giro surge de las revelaciones del sitio The Intercept sobre el accionar político y fuera de la ley del magistrado para condenar a Lula, de acuerdo a mensajes privados en la app Telegram que salieron a la luz.

En la vereda opuesta a su causa judicial, Pérez Esquivel lleva adelante una campaña para que Lula sea condecorado con el Premio Nobel de la Paz por su tarea gubernamental de reducir el hambre durante su mandato, entre 2003 y 2010.

 

El Gobierno ordenó reducir la fabricación de 2 aviones sobre 4 previstos en plan.

La devaluación impactó en el plan de producción del jet entrenador IA-63 Pampa III. El Ministerio de Defensa, Secretaría de Investigación, Política Industrial y Producción a cargo de Luis Riva en conjunto con la Secretaría de Gestión Presupuestaria y Control que dirige Graciela Villata, ordenó a la Fábrica Argentina de Aviones (FadeA) reducir a sólo 2 aviones sobre 4 previstos en el plan de fabricación además de la compra de insumos para un quinto aparato de backup.

El cese de producción de las aeronaves será a partir de 2020. Los interrogantes financieros derivados del costo del dinero y el arrastre de deudas impagas en dólares a proveedores vuelven a poner en jaque al management de la planta que había recuperado la capacidad de producción del Pampa tras años de idas y vueltas. Antonio Beltramone, CEO de la fábrica estatal cordobesa asegura que los 4 aviones en línea de producción para este año estarán finalizados según el schedule chart de Federico Bima Kronemann, jefe del Programa Pampa.

Dos aeronaves irán para el cliente principal, la Fuerza Aérea Argentina que recibió un par a principios de año y fueron asignados a la VI Brigada Aérea de Tandil, la base donde se asentaban los cazabombarderos Mirage, desprogramados en 2015. Los dos Pampa III restantes del plan de 2019 corresponden a un cliente extranjero, la Fuerza Aérea de Guatemala.

La negociación de exportación por unos 28 millones de dólares quedó suspendida hasta tanto el gobierno de Guatemala ordene el proceso de adquisición conforme la legislación de aquel país. La operación entró en un impasse en medio de la lucha electoral por la presidencia de Guatemala.

El escenario cambió el 11 de agosto pasado. Alejandro Giammattei, candidato conservador del partido Vamos fue el vencedor en las elecciones celebradas en el país centroamericano. Se impuso en segunda vuelta con cerca del 59% de los votos a Sandra Torres, candidata de la formación UNE que había cuestionado la operación de los Pampa III.

La parte argentina, Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA), cancillería y ministerio de Defensa, cumplió con el trámite formal de rigor para este tipo de negociación encuadrada bajo el formato G to G, gobierno a gobierno. Se hizo al amparo del Convenio de Cooperación Científica y Técnica entre la República de Guatemala y la República de Argentina, suscrito en la ciudad de Buenos Aires el 27 de agosto de 1980 más un Acuerdo Complementario de Cooperación entre los dos ministerios de Defensa fechado el 31 de mayo de 2019 y un Convenio Específico de Cooperación Técnico Militar del 3 de junio de 2019. La planta cordobesa asignó la unidad de serie N°1031 y la 1032 al pedido guatemalteco, la primera está a un 90% de su fabricación.

El modelo de negocio y su viabilidad de crecimiento radica en la fabricación para la Fuerza Aérea Argentina y la exportación a mercados militares de la región y de otros países en vías de desarrollo que buscan un entrenador de avanzada con bajo costo de operación y mantenimiento. El Pampa III está por debajo de los 1.500 dólares la hora de vuelo. Puede satisfacer esas condiciones pero como en cualquier proceso productivo se necesita vender a escala para bajar costos. FAdeA debería apuntar a un modelo más integrado en su cadena de valor, con más contenido de conjuntos y componentes locales (hoy un modesto 13 por ciento) y procesos de agregado de valor, como vienen insistiendo los empresarios de las pymes especializadas de la industria aeroespacial.

La Secretaría de Gestión Presupuestaria y Control, se diría la dueña de la billetera del Ministerio de Defensa asignó recientemente cerca de 450 millones de pesos para la continuidad del Programa Pampa pero retaceó fondos de funcionamiento a la empresa (sueldos, servicios, etc.) “Usen parte del dinero de fabricación para atender los gastos de funcionamiento” es la respuesta, palabras más o menos que dio la secretaria Villata ante el reclamo del management de FAdeA. Manta corta, un proceso de fabricación necesita fondos a ritmo y no puede estar sujeto a vaivenes erráticos de un gestor.

La preocupación por el dólar pos PASO también recayó en oficinas de la administración estadounidense. Funcionarios del Foreign Military Sales, FMS (traducido del inglés, Ventas Militares al Exterior) un programa del Gobierno de los Estados Unidos (Departamento de Defensa) por el que Argentina compró 12 aviones Texan II T-6C, interrogaron a Villata sobre la capacidad de pago de una deuda de unos 8 millones de dólares ante el escenario de un cambio del gobierno nacional. La suma corresponde a un lote de repuestos para esos entrenadores vendidos vía FMS a la Fuerza Aérea.

Edgardo Aguilera

 

El candidato a presidente por Consenso Federal, Roberto Lavagna, aceptó hoy la convocatoria del flamante ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, y a través de su cuenta de Twitter afirmó que sus "técnicos están a disposición para contribuir con opiniones y propuestas al objetivo de la estabilización".

Esta mañana Lacunza, luego de asumir como titular de la cartera de Hacienda tras la renuncia de Nicolás Dujovne, realizó un llamamiento a los referentes económicos de los principales espacios políticos para "preservar la estabilidad" del país.

"El presidente (Mauricio Macri) nos ha pedido que convocáramos a los referentes económicos de todos los espacios que han competido para ponernos de acuerdo en algunas condiciones básicas para preservar la estabilidad", había dicho Lacunza esta mañana en conferencia de prensa.

Un par de horas más tarde Lavagna, escribió un tuit en donde afirmó: "de acuerdo con nuestra vocación por el diálogo y los consensos, en Consenso Federal hemos aceptado la invitación del ministro de Hacienda y Energía".

"Por lo tanto, nuestros técnicos están a disposición para contribuir con opiniones y propuestas al objetivo de la estabilización", agregó Lavagna, quien el jueves pasado suspendió su campaña presidencial a propósito de la crisis económica que atraviesa el país.

Desde Consenso Federal indicaron que una eventual reunión con Lacunza -que todavía no tiene fecha ni encuentros pautados-, podría estar encabezada por Marco Lavagna, junto a otros referentes económicos del espacio.

 

 

Confía en que diputados del PRO con origen en el PJ se diferencien de sus pares macristas si son oposición. Y en una colaboración del Senado.

"Son amigos", "Él fue su profesor", son algunas de las explicaciones que dan desde el bunker de Alberto Fernández para justificar su vínculo con Emilio Monzó, excluido de la campaña de Juntos por el Cambio y despojado del Gobierno tras el cierre de listas de junio.

La derrota de Mauricio Macri le permitió su reivindicación personal y Alberto, siempre según sus allegados, habló con él por teléfono incluso antes de aceptar un contacto con el presidente para frenar el precio del dólar.

Monzó no cambió sus pretensiones: se conforma con ser nombrado embajador en España y contener a su desguarnecida tropa. Si en octubre se consagra presidente, Alberto tiene qué pedirle: en diciembre, si repite los resultados de agosto, Cambiemos tendrá 110 diputados sin jefes fuera del palacio y muchos son peronistas.

Como relató LPO, el frente Todos, que podría funcionar en bloque o en interbloque, quedaría cerca del quórum y podría alcanzarlo con los partidos provinciales. Si rompe a los ahora oficialistas alcanzará un control pleno del recinto.

Alberto habló con Monzó antes de su comunicación con el presidente para frenar el dólar. Con los números de las primarias, Cambiemos tendría un bloque grande en diciembre, pero muchos son peronistas y quedarían si jefe.

Quedarán al menos dos diputados PRO cercanos a Monzó: el secretario de Interior Sebastián García de Luca, que ganaría su banca por la provincia de Buenos Aires; y el también bonaerense Juan Aicega, con dos años de mandato por delante. Se van Nicolás Massot, Sergio Buil y Javier Pretto.

Massot, De Luca, los diputados provinciales Marcelo Daletto, Guillermo Bardón y el senador bonaerense Gabriel Monzó integran la mesa chica del aún presidente de la Cámara baja nacional.

Tras ser ignorados en el cierre de listas, Daletto y Bardón son los más interesados en garantizar un futuro político de su jefe, desde su casa de Carlos Tejedor o la embajada de Madrid. El lunes se apuraron en responsabilizar a Jaime Durán Barba por la derrota de Macri y amenazan con una fuga del bloque de María Eugenia Vidal en la Legislatura bonaerense.

El monzoísmo inicia contactos con Alberto y se burla de Duran Barba

En el Congreso están en la mira del peronismo diputados del PRO que vienen del PJ, como los tucumanos Beatriz Ávila y Domingo Amaya, el riojano Felipe Álvarez y el sanjuanino Marcelo Orrego, los últimos tres incluidos en la listas de este año por gestión de Miguel Pichetto. Marcos Peña prefería poner a los propios.

La conducción de un bloque tan numeroso como el que le quedaría a Cambiemos en Diputados empezó a ser tema de negociación esta semana y el primero en aparecer fue Horacio Rodríguez Larreta, con reconocidas pretensiones de ser candidato presidencial en 2023.

Se reunió con varios diputados radicales para pedirles que sigan unidos al PRO, pero no le será fácil posicionarse como líder si Macri se va mal de la Casa Rosada. Muchos oficialistas críticos que lo frecuentan, como el propio Monzó, le habían recomendado diferenciarse antes de votar o hasta desafiarlo públicamente como posible sucesor este año. No los escuchó.

Y aunque lo intente, tampoco será sencillo resolver los pleitos abiertos entre los diputados cambiemistas, más álgidos después de una derrota tan dura, aunque no definitiva. Los radicales ya libran su interna entre el grupo de Mario Negri, su jefe y con los votos juntados para reelegir; el presidente del partido Alfredo Cornejo, que llegará a la Cámara baja en diciembre; y algunos cercanos a Enrique "Coti" Nosiglia como Emiliano Yacobitti.

El PRO se reunió el martes pasado al mando de su flamante jefe Álvaro González, cercano a Rodríguez Larreta y con la reelección casi garantizada para seguir cuatro años más en su banca. Aun así, en diciembre Macri quería reemplazarlo con Carmen Polledo, su preferida, pero no le será fácil si deja de ser presidente. En diciembre, además, Elisa Carrió tendrá una veintena de diputados afines y su voz se hará sentir más fuerte hacia el interior de Cambiemos, si el bloque persiste como tal.

En el Senado Alberto tendrá control pleno del recinto si reedita los resultados de las primarias, pero Cambiemos tendría 28 bancas que difícilmente puedan sostenerse unidas. Entre los ocho del PRO hay varios con poco interés en seguir compartiendo proyectos en común con los radicales sin un presidente de la Nación que se los exija.

Pero hay cuatro peronistas que funcionaron como aliados del Gobierno y Fernández podría requerirlos en ocasiones especiales para alcanzar dos tercios, necesarios para nombrar al procurador general de la Nación o algún juez de la Corte.

Se trata del sanjuanino Roberto Basualdo, el puntano Claudio Poggi, el salteño Juan Carlos Romero y el santafesino Juan Carlos Reutemann, que era oficialista cuando Alberto era jefe de Gabinete de Néstor Kirchner. Por ahora, todos niegan cualquier vínculo con el candidato más votado en las primarias pero desconocen jefes que no sean Macri. Larreta aún no los abordó. No será fácil que lo escuchen.

Mauricio Cantando

Fundado el 4 de agosto de 2003

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