Una mayoría de parlamentarios conformada por venezolanos que responden al régimen de Nicolás Maduro, algunos uruguayos, brasileños y el bloque del Frente de Todos volvió ayer a impedir, como ocurrió 10 días atrás, que el Parlasur adhiriera al informe sobre violaciones de los derechos humanos en Venezuela realizado por la expresidenta chilena Michelle Bachelet para las Naciones Unidas.

 

 

El aspirante peronista defendió la legalización del aborto, mientras el actual presidente evitó pronunciarse.

Los seis candidatos a la presidencia de Argentina celebraron su primer debate público. Y, contra pronóstico, fue el aspirante con más posibilidades, Alberto Fernández, quien se mostró más agresivo. En lugar de contemporizar, el peronista Fernández atacó una y otra vez al actual presidente, Mauricio Macri, y le acusó de mentiroso. Además, adoptó una posición clara en una cuestión tan crucial y delicada como el aborto: se declaró a favor de la legalización, mientras Macri prefirió no pronunciarse.

Con el formato previamente pactado por los equipos de cada candidato, eran casi imposibles las sorpresas y los errores. No las hubo. En realidad, no hubo un auténtico debate, sino una serie de breves monólogos previamente memorizados y ordenados por temas.

El primer debate de la campaña, celebrado en Santa Fe (el segundo y definitivo antes de las elecciones del 27 de octubre está previsto el próximo domingo en Buenos Aires) confirmó los principales argumentos de los dos grandes rivales. Macri pidió un nuevo mandato para completar “el cambio”, desafiando ocasionalmente la incredulidad de la audiencia, como al decir que el país estaba “mejor” que a su llegada, aunque no se notara “en el bolsillo”. Fernández pidió la presidencia para “volver a poner la Argentina en pie” y recuperar “la economía productiva”.

Roberto Lavagna, que fue ministro de Economía al inicio de la recuperación tras el colapso económico de 2001 y 2002, y aspira a representar el peronismo más reformista, fue vago en su exposición y apeló al consenso.

En un par de ocasiones, Alberto Fernández le dio la razón. No hubo roces entre ellos, potenciales aliados en el futuro. Los demás candidatos fueron realmente a lo suyo. Nicolás del Caño, del Frente de Izquierda, propuso medidas típicamente socialistas y guardó medio minuto de silencio “por las víctimas de la represión en Ecuador”.

José Luis Espert desarrolló un manual de liberalismo casi puro en lo económico, con duros ataques a los sindicatos y a la gratuidad de la universidad pública. Y el ex militar Juan José Gómez Centurión encarnó al Bolsonaro argentino, con elogios al Ejército (y palabras de comprensión para la última dictadura) y un feroz y continuo rechazo a cualquier hipótesis de legalización del aborto.

Macri arrancó con un ataque al flanco más vulnerable de Fernández, el de la pasada corrupción kirchnerista. Y recordó que el propio Fernández había descalificado la gestión presidencial de Cristina Fernández de Kirchner, antes de aceptar encabezar una candidatura con ella de presidenta. Pero el “factor Cristina” apenas volvió a mencionarse, salvo en una frase aislada del ultraliberal Espert.

Fernández devolvió el golpe recordando el debate final de las últimas elecciones, en el que Mauricio Macri prometió acabar con la inflación y la pobreza. “Ganó la presidencia el candidato que mintió”, subrayó el peronista. Acusó a Macri de haber “destruido la economía” generando una recesión a la que no se ve término, una inflación superior al 50% anual, más desempleo, más pobreza y una deuda externa que se acerca al 100% del Producto Interior Bruto. Afirmó además que buena parte del préstamo de 57.000 millones concedido por el Fondo Monetario Internacional se la habían llevado al extranjero “los amigos” de Macri.

El candidato peronista dijo que no debían esperarse de él ni dogmas ni fórmulas infalibles e invariables, sino medidas pragmáticas que nunca perjudicarían “a los que trabajan”. Una vez más, repitió que el consumo interno (que contribuye en un 70% a la riqueza argentina) se había desplomado y era necesario recuperarlo, así como fomentar la exportación.

En su intervención final, Macri lamentó que volvieran “el dedito”, en referencia al dedo más o menos acusador que blandió Fernández a lo largo del debate, y la arrogancia “típica” del kirchnerismo. “Sabemos que tenemos problemas”, dijo, “pero volver a tener los problemas del pasado no nos va a ayudar”.

Enric González

 

La decisión del presidente se produce entre críticas por su orden de retirar las fuerzas estadounidenses del norte de Siria despejando el camino al ataque turco contra los kurdos.

El presidente Donald Trump ha anunciado este lunes que impondrá aranceles al acero procedente de Turquía en castigo por sus “acciones desestabilizadoras en el noreste de Siria”. Además, autorizará “pronto” la imposición de sanciones contra oficiales del Gobierno y detendrá “inmediatamente” las negociaciones de cara a un acuerdo comercial con Turquía.

“La ofensiva militar de Turquía pone en peligro a los civiles y amenaza la paz, la seguridad y la estabilidad en la región. He sido perfectamente claro con el presidente [turco Recep Tayyip] Erdogan: la acción de Turquía está precipitando una crisis humanitaria y creando las condiciones para posibles crímenes de guerra”, afirma Trump en un comunicado.

 

“Desafortunadamente, Turquía no parece estar mitigando los efectos humanitarios de su invasión”, añade, y concluye: “Estoy totalmente preparado para destruir rápidamente la economía de Turquía si los líderes trucos continúan por este peligroso camino destructivo”.

El presidente ha hecho público el comunicado después de haberse reunido con sus consejeros por la mañana. No aclara cuándo podrán imponerse las sanciones ni a partir de qué momento entrarán en vigor los aranceles. Sí explica que estos gravámenes al acero “volverán a ser del 50%, el nivel anterior a la reducción de mayo”.

La Casa Blanca recortó en mayo los aranceles que impone al acero turco del 50% al 25%. Se habían subido al 50% el año pasado, como medida de presión en un conflicto a raíz de la detención de un clérigo estadounidense acusado por el Gobierno truco de espionaje. Turquía es el octavo país productor de acero y, en 2018, cerca del 5% de sus exportaciones de la aleación fueron a EE UU.

Respecto a la posibilidad de castigar a miembros del Gobierno, asegura Trump que promulgará "una orden ejecutiva que autorice la imposición de sanciones contra actuales y pasados oficiales del Gobierno de Turquía o cualesquiera personas que contribuyan a las acciones desestabilizadoras de Turquía en el noreste de Siria”. Habla de “un amplio rango de consecuencias”, que incluyen “sanciones financieras, bloqueo de propiedades y la prohibición de entrar en Estados Unidos”.

El anuncio se produce poco después de que, este domingo, el secretario de Defensa Mark Esper confirmara que la práctica totalidad de las tropas estadounidenses se marcharán del norte de Siria (cerca de un millar de efectivos), cumpliendo órdenes del presidente.

La semana pasada, Turquía inició una ofensiva militar en el norte de Siria contra las milicias kurdas, fieles aliados de los estadounidenses en su lucha contra el Estado Islámico en la región. La ofensiva fue facilitada por la decisión de Trump de despejar el camino a las tropas turcas, retirando el medio centenar de soldados que tenía en la zona.

La decisión de Trump de abandonar a su suerte a los aliados kurdos produjo un fuerte rechazo en Washington, incluso entre legisladores republicanos que han apoyado siempre al presidente. Los congresistas llevan días presionando al Gobierno con iniciativas bipartidistas encaminadas a imponer sanciones a Turquía.

Pablo Guimón

 

El huevo es un alimento de elevado valor nutritivo habitual en nuestra dieta. Es considerado un alimento estructural por su contenido de proteínas, necesarias para formar, mantener o reparar los diferentes tejidos del cuerpo. Un huevo aporta más de 6 gramos de proteína, lo que representa alrededor del 10% de la recomendación diaria de un adulto y el 30% de la de un niño en edad escolar.

Las partes comestibles del huevo son la clara y la yema. La primera constituida principalmente por proteínas y agua, la segunda por grasas, proteínas y la mayoría de sus vitaminas y minerales. El perfil de grasas del huevo es saludable, predominan las insaturadas (monoinsaturadas y poliinsaturadas) y un pequeño porcentaje de saturadas, no contiene grasas trans.

El huevo es fuente de vitamina B12, que interviene en la formación de glóbulos rojos y de células nerviosas. Una unidad aporta el 85% de la ingesta recomendada para un adulto. También aporta vitaminas A, D, E, otras del complejo B (como el ácido fólico) y minerales como hierro, fósforo y zinc. Contiene sustancias carotenoides que actúan como antioxidantes y benefician la función visual.

Una unidad aporta aproximadamente 190 mg de colesterol. Antes existía la recomendación de limitar la cantidad diaria a 300 mg, pero en la actualidad varias guías internacionales eliminaron la restricción. Se demostró que el colesterol proveniente de la dieta se absorbe en un pequeño porcentaje y que el impacto en los niveles en sangre es bajo. En este sentido, las Guías Alimentarias para la Población Argentina recomiendan incluir hasta un huevo por día.

Según el Código Alimentario Argentino, un huevo se considera fresco cuando no ha sido sometido a temperaturas inferiores a los 8ºC o bien cuando mantenido a temperatura ambiente no supera los 30 días de la fecha de postura. Al sumergir el huevo crudo en una solución de agua con 10% de sal, este debería hundirse. Si el huevo flota en el agua significa que no es tan fresco o que las condiciones de conservación no fueron adecuadas.

Al cascar el huevo, la yema debería quedar centrada y suspendida en la clara. A medida que pasa el tiempo, la clara pierde consistencia y eso hace que se desparrame en el plato. Si al romper el huevo la yema se rompe, significa que es menos fresco.

Una vez cocido, se puede determinar el estado de frescura del huevo por el tamaño de la cámara de aire existente entre la clara y la yema: si esta es pequeña significa que el huevo es fresco.

En el hogar, se recomienda evitar dejar los huevos a temperatura ambiente o expuestos a la luz solar o a fuentes de calor. Se deben conservar en la heladera y retirarlos al momento de la preparación. Es importante que no entren en contacto con otros alimentos que puedan contaminarlos, como las carnes frescas, y desechar los que tengan moho en sus cáscaras.

Debido a sus propiedades físico-químicas, el huevo es un ingrediente básico de varias recetas, sirve como espumante, emulsionante, colorante, aglutinante y coagulante. Sin embargo, algunas preparaciones que lo utilizan crudo pueden resultar peligrosas, como la mayonesa casera, que se ha asociado a brotes de salmonelosis. Para evitar este riesgo se recomienda cocinar siempre hasta que la yema y la clara estén firmes, alrededor de 75ºC.

Durante este mes las Estaciones Saludables y Mercados de la Ciudad ofrecerán de manera libre y gratuita diversas actividades y charlas sobre la importancia del huevo en la alimentación, a cargo de nutricionistas. Para conocer los días y horarios de las charlas, ingresar en: buenosaires.gob.ar/desarrollo-saludable/charlas-saludables.


Fundado el 4 de agosto de 2003

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…