Malú Kikuchi

Malú Kikuchi

 

La Argentina es un país privilegiado…con vocación suicida. La naturaleza ha sido pródiga en dones de todo tipo, largos de enumerar. Un enorme territorio, el 8º del planeta y una larguísima costa marítima, rica en pesca.

 

 

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, presentó un Protocolo de Seguridad en el cual se permitiría a las Fuerzas de Seguridad usar sus armas de fuego si la ocasión así lo ameritase. Sin gritar “Alto”. Y la reacción fue digna de Zaffaroni: ¡Qué horror, van a poder usar sus armas!

 

 

La ONG internacional Human Right Watch (HRW), a través de su director para las Américas, José Vivanco, denunció al príncipe Mohamed Bin Salman (MBS) de 33 años, heredero del trono de Arabia Saudita y hombre fuerte de su país, por delitos contra los DDHH en Yemen, por la muerte de Jamal Khashoggi y le pidió a la justicia argentina que se hiciera cargo.

 

 

Entre las Analectas de Confucio*, hay una particularmente educativa, “le preguntaron al maestro que sería lo primero que haría si fuese gobernante y respondió: me pondría de acuerdo sobre el significado de las palabras, porque si todos no entendiéramos lo mismo al decir una palabra, sería imposible gobernar”. La Analecta es más precisa y mucho más poética, pero el sentido es sobre lo que significan las palabras.

 

 

Retroceso, la palabra deriva del latín, “retro”, hacia atrás y “cessus”, andando. Ir hacia atrás. Y esta vez, algunos argentinos han tratado de retroceder 109 años, es un poco mucho. En la Argentina del 2018, en el tiempo de internet y de la nanotecnología, hay ¡ANARQUISTAS!

 

 

¿Qué les pasó? Hace apenas un año, el 22/10/2017, las elecciones legislativas las ganó Cambiemos. Ganaron en 13 provincias, empezando por la de Buenos Aires, bastión de CFK y en CABA ganó Lilita con el 51%.

 

 

La palabra no sólo suena bien, es imprescindible para todo, en particular para los políticos gobernantes. Viene del latín “cor” y este del griego, “Kardia”, o sea corazón. Significa valor, dejar de lado el miedo, “echar el corazón por delante”. Algo de lo que definitivamente, carece el gobierno.

 

 

Perdón, voy a ser referencial. Los hechos me superan y simplemente, no entiendo. Me refiero a la caótica situación que se vivió dentro y fuera del congreso de la nación, hace dos días, cuando en diputados se intentaba votar el presupuesto para el 2019. Las circunstancias fueron demenciales.

 

 

El fiscal Sebastián Scalera, a partir de una denuncia hecha por Pablo “el Bebote” Álvarez, jefe de la barra brava del Club Atlético de Independiente, hoy preso, acusó a Pablo Moyano, hijo de Hugo y secretario adjunto del sindicato de camioneros, de asociación ilícita y lavado de dinero.

 

 

¡Qué difícil es separar la paja del trigo! Mucho más si se trata de tiempos en los que la posverdad, hace que el subjetivismo le gana al objetivismo. Tratando de respetar los hechos, recurrir a la historia reciente, al 2015 en el que Lilita decidió apoyar a Macri desde la CC ARI y nació Cambiemos.

 

 

¿Qué es Cambiemos? La definición más ortodoxa la calificaría de “formación política”, integrada por la Propuesta Republicana (PRO), la Coalición Cívica (CC) ARI, la Unión Cívica Radical (UCR), el Partido Demócrata Progresista (PDP) y otras asociaciones políticas. Era el 2015.

 

 

La Argentina vive de crisis en crisis, Juan Carlos De Pablo sostiene que la Argentina no tiene ciclos, tiene ciclones. Es cierto. Y en medio de uno de ellos, con el Presidente en Nueva York acompañado por su Ministro de Hacienda y Finanzas, Luis Caputo presidente del BCRA*, renuncia.

 

 

La pregunta no es sobre la estación de trenes y ómnibus que se encuentra en la ciudad de Buenos Aires. La pregunta se refiere a la Constitución Nacional, ésa que juró respetar y HACER RESPETAR, el gobierno nacional.

 

 

El partido peronista “son” muchos partidos. Está el ortodoxo, el del mítico 17/10/1945 de Perón, está el libertario* de Menem y está el seudo revolucionario de los K, en particular el de Cristina Fernández de Kirchner.

 

 

 Disculpen el imperativo, pero ya es hora de terminarla. En la Roma de la antigüedad, la   diosa “Terminus” era la que marcaba los límites. Es tiempo de tener límites, de ser   necesario, es tiempo de imponerlos. Y ya, ahora.

 

 

“No. No me arrepiento”. Recordables palabras de Cristina Fernández el 22/8/2018, desde su barricada, perdón, desde su banca en el senado de la Nación. Cuerpo legislativo que aprobó el allanamiento de 3 propiedades de CFK, por unanimidad, sin condicionar al juez Bonadío.

 

 

La tragedia, que nació en la antigua Grecia, fue una obra dramática, con personajes notables, cuyo protagonista empujado por una pasión irrefrenable, tiene un final terrible. Hoy, “tragedia” también significa situaciones que tienen consecuencias dolorosas e irremediables.

 

 

Sin referencias al fabuloso jardín de Ts’ ui Pên (Jorge Luis Borges, “El jardín de los senderos que se bifurcan”, Ficciones 1944), el diccionario define “bifurcación” como el lugar donde se divide una cosa en dos ramas, dos brazos o puntas. ¿Argentina está ante una bifurcación?

 

 

Érase una vez, desde hace muchos años, un país que tenía una pasión desenfrenada por los bolsos. Pero los bolsos eran solo la cobertura, la pasión real, absoluta, era por el contenido de los bolsos: muchos US$.

 

 

¿Tenemos Fuerzas Armadas o sólo son la carcasa de debilidades desarmadas? Lo segundo, es más exacto. Pero hay 70.000 personas que están dentro de estas Fuerzas. Ganan poco y no tienen una función clara.

 

 

¡Qué cansancio! Otra vez los mapuches son noticia. Y lo seguirán siendo mientras los gobiernos, el nacional, los provinciales y municipales, le tengan miedo a utilizar las leyes que amparan la propiedad privada.

 

 

De acuerdo al diccionario, caradura significa, descarado, atrevido, sinvergüenza. La palabra es perfecta para definir al personaje.

 

 

Se acerca el 9 de julio, día emblemático para la Argentina y, hoy más que nunca, es necesario recordar qué pasó, cómo y porqué pasó, para llegar a declarar nuestra independencia, en condiciones del todo imposibles.

 

 

“Fair play”. La definición en español sería, “juego limpio” o “respeto por las reglas de juego”. En la Argentina es bastante difícil de encontrar; en cualquier ámbito, tanto en el deporte como en la política.

 

 

La corrida cambiaria, la primera en abril y las que siguieron, fueron crisis que se desaprovecharon. Una crisis es una oportunidad. Esa oportunidad se desperdició y la primera provocó las otras. Ahora, algo se cambió.

 

 

En la mañana del 14/6/2018 se votó la media sanción de la controvertida y difícil ley de la “despenalización del aborto”. Salió por 129 votos a favor, 125 en contra y una abstención. La totalidad de los diputados suma 257, estuvieron presentes 255. Un éxito inusual de presentismo.

 

 

Y sin embargo, la quiero. Me refiero a mi país, a la Argentina.

 

 

“Que pague el precio político”, frase muy usada últimamente por sindicalistas y personajes de la oposición. Eso en referencia al presidente Macri que había anunciado el veto a la ley de tarifas, si ésta era aprobada.

 

 

Hoy es un día especial, es uno de los días de la Patria, una Patria que nos llevó años fundar, construir, constituir, hacerla grande después de muchas luchas, sangre, incomprensión, egoísmo y dolor. Pero la Patria está.

 

 

La frase es de Aristóteles, la popularizó Perón; pero por ser cierta, la internalizamos. No todos. El gobierno no lo hizo y la realidad que tiene la mala costumbre de imponerse, porque es real y verdadera, se impuso.

 

 

Se dice que en China, el ideograma “crisis” significa al mismo tiempo “peligro” y “oportunidad”. Ha de ser cierto porque Argentina pasa inevitablemente, de una explosiva fiesta en gastos, a una crisis devaluatoria y de ajuste.

 

 

En 1968, en Francia, el General De Gaulle presidía la V República, inaugurada por él. Ya en febrero de ese año, el clima era muy tenso en los liceos y universidades. El 22/3/68, Daniel Cohn-Bendit, Danny el Rojo, estudiante de sociología, alemán, con otros revoltosos, tomó la Universidad de Nanterre. Era el tiempo de los Beatles y las polleras cortas.

 

 

La noticia es chiquita, perdida en los medios, casi sin importancia, pero es un hecho que de alguna manera nos define como una sociedad que desconoce la inevitable necesidad de tolerar al que piensa distinto.

 

 

Dijo Mauricio Macri jefe de gobierno de CABA y candidato a la presidencia de la Nación el 8/12/2014: “Conmigo se acaban los curros de los DDHH”. ¿Se acabaron?

 

 

Para que todo sea claro y fácil de entender, hay que empezar por las definiciones, que ayudan mucho. Democracia, del griego, demos=pueblo; kratós=poder. El poder lo tiene el pueblo. Desde Atenas, siglo V a C.

 

 

Se supone que todos sabemos qué son los límites. Se supone que todos tenemos límites. Se supone que no todos tenemos los mismos límites sobre los mismos temas. Se supone que algunos límites nos son comunes a todos. La ley es un límite común a todos.

 

 

Los argentinos somos “hipócritas”, por lo menos en el tema educación. La palabra viene del griego, donde quería decir Actor, sin ninguna connotación negativa. Ahora la tiene, hipócrita es definido como una persona que finge una cualidad, sentimiento, virtud u opinión, que no tiene. Nosotros somos hipócritas con respecto a la educación, ocupa el 7º lugar en las demandas sociales.

 

 

Hace pocos días el gobierno anunció un plan social para acceder a los planes sociales. Los beneficiarios de los planes Argentina Trabaja y Ellas Hacen, como contraprestación a la actual limosna (no hay otra definición para explicar el hecho de recibir $$$ sin dar nada a cambio), deberán terminar la primaria y secundario. ¡Horror! ¡Tienen que EDUCARSE!

 

 

La posverdad es un neologismo últimamente muy usado, lo que no implica que la “posverdad”, sin haber sido bautizada de esta novedosa manera, no haya sido usada desde siempre. Lo que es un fraude a la opinión pública.

 

 

N N representa una letra que, repetida y en mayúscula, es terriblemente triste. De alguna manera hacen un agujero en algún lugar del corazón. Viene del latín, “nome nescio”, o sea nombre desconocido.

 

 

El gran Jacinto Benavente decía en su poema: “Cu, cu, cu cantaba la rana! / ¡Cu, cu, cu debajo del agua! / ¡Qué monótona es la rana humana! / ¡Qué monótono es el hombre mono!”.* Vale la pena que busquen el poema en Google, enseña. Disculpen por la introducción literaria, pero los versos de Benavente son lo más claro, de entre todas las cosas claras, que me dejó la marcha referencial del 21/2.

 

 

Sabias palabras del Ministro de Educación de la Nación, Alejandro Finocchiaro a TN, hechas el 15/2/2018. Obviamente hablaba de la educación pública. Que quede claro, la educación pública ha de ser de excelencia, ya que es el único rasero socio-económico que existe. La educación privada es una elección de los padres que quieren que sus hijos vayan a un colegio religioso o aprendan determinado idioma.

 

El 2017 ha sido un año duro, difícil, doloroso. Evidentemente esto es un lugar común, pero los lugares comunes existen por algo, son reales, se refieren a hechos que suceden.

 

Es una época del año en que se espera escribir y desear felicidad, familias reunidas y unidas. En particular para los cristianos que festejan la llegada de Jesús a la Tierra. Y para todos, el milagro del nacimiento de un bebé, que siempre, sin excepciones, es una bendición cargada de esperanzas.

 

El domingo 22 de octubre, hace menos de 2 meses, Cambiemos hizo una memorable elección. Del escaso 2,8% de diferencia que le  ganara en las presidenciales al FPV, Scioli-Zannini en 2015, a pesar del ajuste, de los innumerables errores cometidos (siempre reconocidos), del interminable gradualismo, de Maldonado y de tantas cosas más, el mapa del país se tiñó de amarillo.

 

Esto de que los mártires dan rédito, es tan viejo como la historia de la humanidad. La izquierda más revolucionaria sabe manejar la culpa real o instigada, en particular usando a los medios de comunicación, siempre dispuestos a comprar una “derecha fascista”.

 

Ante la tragedia del ARA San Juan, terrible desde el punto de vista humano, hay 44 personas desaparecidas, cuyo destino desconocemos, buscamos a los responsables en los gobiernos pasados y en el actual.

 

”Señor me arrepiento…” desde la lejana infancia vuelven las palabras liberadoras con las que empezaba la confesión. Cuando esta terminaba, llegaba la alegría intensa de sentirme limpia de los errores cometidos.

 

Es fácil confundir lo legal con lo legítimo, pero no son lo mismo. Legal es todo aquello que es refrendado y permitido por la ley. Legítimo, además de ser legal, no proviene de ninguna institución legislativa, pero confiere autoridad, aceptación y consenso por parte de la comunidad. Es decir que lo legal tiene que ver con la ley y lo legítimo con la aprobación de la sociedad.

 

Los argentinos tenemos hoy demasiadas preguntas que esperan, necesitan respuestas. El caso Maldonado nos ha tenido y nos tiene en vilo desde el 1ª de agosto. A estas horas ya está en marcha la autopsia.

 

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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