Lunes, 18 Mayo 2020 00:00

La deuda impagable, nuevas cristinadas judiciales y Alberto el malabarista - Por Ignacio Zuleta

Escrito por 
Valora este artículo
(1 Voto)

La reestructuración tuvo fuerte debate legislativo. Qué dejó la reunión de la dupla en Olivos. Y cómo el Presidente construye su imagen.

 

Sutilezas brutales o cómo el cristinismo desautoriza a Guzmán

La afirmación más importante que dio el Gobierno sobre los meandros de la negociación de la deuda, la hizo en boca de la máxima autoridad para atender ese trámite. "El miedo que yo tenía era que, realmente, los bonistas acepten nuestra propuesta. Porque, si aceptaban, ¿con qué les íbamos a pagar? No estamos en condiciones de pagar 1.000 millones de dólares, ni 1.000 millones de pesos. Me dicen: '¿Usted qué opina?' Yo tengo miedo de que acepten porque esa deuda es impagable". Lo dijo José Mayans en el debut del Senado virtual. El legislador es, además, el jefe de la bancada de los peronistas cristinistas, el responsable institucional máximo de la Argentina en el tema deuda externa, como titular de la Comisión Bicameral de la Deuda (traducción simple de un rótulo más pomposo: Comisión de Seguimiento y Control de la Gestión y Contratación y de Pago de la Deuda Exterior de la Nación). No puede acumular más chapas, pese a su estilo chancero y gastador. Tiene más poder en el tema deuda que el ministro Martín Guzmán y que el propio presidente Alberto Fernández, porque la deuda es un asunto del Congreso, y el Ejecutivo actúa por delegación de esas funciones.

Esa afirmación del senador figuró en su discurso de cierre de la sesión que le aprobó las DNU al Gobierno, y marca un camino -como no lo han hecho afirmaciones capciosas de otros funcionarios- en la voluntad o no de defaultear la deuda. Queda consignado, porque en la Argentina la opinión de un congressman no tiene la respetabilidad que tiene, por ejemplo, en los Estados Unidos. Los clientes de este tipo de mensajes atienden lo que dicen los legisladores, que pertenecen además al partido que gobierna el país. Mayans es vicario de las percepciones de Cristina de Kirchner, que viene diciendo desde su debut como senadora en diciembre de 2017 que "esta deuda no se puede pagar". Mayans, que no es Parrilli (a quien Cristina destrata en público), nunca dirá nada en un tema tan delicado si no es en concierto con la vicepresidente.

Reabre el Senado para discutir superpoderes

El Senado ganó músculo con el debut de la virtualidad legislativa. Será este lunes la sede de un debate de postín. Está citada la Bicameral que analiza los DNU y tiene para tratar un paquete de decisiones también coronavirales. Entre ellos el decreto 457 que autoriza al Ejecutivo a gastar por encima de las limitaciones que tenía para este año, que era el 7% según la última ley de emergencia.

La oposición hizo interconsultas sobre el temperamento que le darán a la discusión, que podrá verse on line. Allí el Gobierno defenderá la necesidad de gastar más de lo que tenía autorizado. Los críticos de esta decisión la consideran más de fuerza simbólica que de necesidad y urgencia técnica. Hacia adentro es una reivindicación del rol de Santiago Cafiero como jefe de Gabinete, frente a las críticas de sectores cristinistas que querrían esa posición para algún propia tropa. Hacia afuera, es consagrar la táctica que traduce el dicho “poder del que no se abusa, poder que no se tiene”. La oposición le hubiera dado las facultades a Alberto, que es quien decide el gasto, no Santiago.

Lo manda por DNU para exhibir la voluntad de no acordar, una muestra de intransigencia, actitud que en el peronismo se premia. Y más en un gobierno débil como éste. Otro sector de la oposición, el bloque que administra Graciela Camaño -Consenso Federal- también lo considera redundante. En un análisis del que participó el mentor de ese sector, Roberto Lavagna, se concluyó que con el 7% que tenía autorizado, prácticamente no había tope, porque el mayor porcentaje del gasto ya tiene finalidad específica y está comprometido.

Estas licencias se disparan fácilmente, pero las consecuencias se pagan, tarde pero se pagan. Néstor Kirchner prorrogó por DNU un pacto fiscal para no devolver a las provincias el 15% que les había sacado por los acuerdos previsionales. Terminó en un juicio que perdió la Nación y que se le facturó a Mauricio Macri apenas asumió. Sigue sin pagarse esa deuda.

Alberto, el malabarista de los platitos chinos

El juego de Alberto es mostrarle a cada sector, propios y ajenos, que puede administrar contradicciones ajenas, sin comprarse los problemas de cada cual. Es su manera de sobrevivir como presidente vicario de poderes ajenos. No parece interesarle despertar del sueño del administrador de consorcio, y pelear por una posición de poder propia. O no ve que sea el momento.

Se entrevista con Cristina tres horas y consiente una andanada de cristinadas: suelta de presos, pedido de libertades a amigos, deserción de la Oficina Anticorrupción de las causas contra ella, reforma judicial para anegar los tribunales y poner las causas en una licuadora que las reparta de otra manera, hasta el juguete rabioso de hablar de una ampliación de la Corte.

Pero cuando los intendentes cristinistas lo atacan a Horacio Rodríguez Larreta por abrir actividades que atraen a trabajadores del conurbano, lo llama para sacarse una foto y abrazarse a él. Se protege de sus gurkhas con el argumento de que, de paso, lo protege a Horacio de sus propios gurkhas de Cambiemos.

Viejo este rol de decirle a cada uno lo que prefiere escuchar. Intenta, como el malabarista de los platitos chinos, manejar con destreza y capacidad de ilusionar, los palos que sostienen los platitos que giran locamente. La imagen la hace circular en peñas y reuniones el ex diputado Miguel Toma, que le explica al amigo de muchos años del PJ de la Capital que es Alberto, cómo el malabar agita los platitos ajenos en el aire, sin comprarse ninguno, y todos al mismo tiempo. Lo que sabe el malabar es que el espectáculo termina siempre con los platitos volando por el aire, y se estrellan en el suelo, para probar que eran frágiles y de fina porcelana. Eso ocurre en algún momento. Pero el malabar cobra lo mismo.

Mayans enrolla el documento del Central para pegarle a la oposición

El Senado, siempre de turno, será la sede de otro debate que promoverá el Gobierno en beneficio propio. Mayans anunció que convocará para el viernes próximo a la comisión de la Deuda para discutir los documentos que dio a conocer el jueves el Banco Central sobre la fuga de divisas del país. Mayans hizo este adelanto en una reunión de la comisión de Economías Regionales.

El informe del Central es un capítulo de la respuesta a los reclamos de la oposición sobre la necesidad de abrir la economía, y superar a la cuarentena como única agenda posible -para usar el dictamen de Miguel Pichetto, que junto a Alfonso de Prat Gay es el que más irrita al Gobierno-. También responde a los mensajes sobre la necesidad de evitar un default de la deuda. El documento da un completo detalle del crecimiento de la salida de capitales del sistema, y señala al gobierno de Macri como el facilitador de los mecanismos de desregulación que permitieron -afirma el estudio "Mercado de cambios, deuda y formación de activos externos, 2015-2019"- que un país que exporta por USD $ 60.000 millones, haya permitido, con desregulaciones para la circulación de divisas, salidas del sistema de una cantidad equivalente de dólares.

"La formación de activos externos (FAE) de los residentes (coloquialmente llamada “fuga de capitales”) se triplicó, superando los USD 86.000 millones. Aun durante la primera fase de auge e ingreso de capitales, la formación de activos externos de los residentes alcanzó los USD 41.100 millones. "En la etapa de aceleración de salida de capitales, a partir de mayo de 2018, la FAE alcanzó los USD 45.100 millones", dice el paper que Mayans quiere enrollar para pegarles a sus adversarios.

¿Es la punta de alguna denuncia en la Justicia, como la que hizo el macrismo contra proyectos como el de dólar futuro? El Gobierno lo negó este fin de semana. Pero es complementario de la denuncia que hizo el fiscal Federico Delgado, sobre la presunta desatención de la AFIP en el ciclo macrista, a los datos acercados por la OCDE sobre cuentas en el exterior. Una ironía, porque uno de los desvelos de la burocracia del macrismo era el ingreso del país a la OCDE, y ahora ese sello sirve para un regreso al túnel del tiempo.

La respuesta de la oposición animará el debate que quiere promover el viernes Mayans como presidente de una reunión de comisión a la que la oposición llevará a sus estrellas. Los ex funcionarios, a los que el informe señala como responsables de la fuga de capitales, intercambian comentarios previos, y recuerdan que recrudeció en 2008 después de la guerra del campo y llegó a picos altísimos en 2011, cuando Cristina ganó las elecciones y, acto seguido, estatizó las acciones de Repsol e impuso el cepo. ¿Su gobierno también facilitó la salida de dinero del sistema? El juego de regulación y desregulación es un tópico de los gobiernos, que pasan de momentos de bonanza a crisis por el estrangulamiento del sector externo, que se intentan remediar con cepos y corralitos, que a su vez justifican nuevas desregulaciones. También hay datos en ese informe que ya había consignado Federico Sturzenegger en su paper "Macri's Macro” (“The Meandering Road to Stability and Growth”, Brookins Papers on Economic Activity, September 5–6, 2019). En el gráfico de fuentes de dólares ingresados se suman USD 125.000 millones, de los cuales USD 12.000 millones son anotados como "capitales especulativos", menos del 10%. Es difícil explicar el colapso de una economía con un porcentaje tan bajo de dólares especulativos.

La fantasía del colchón como fondo anticíclico

El debate al que convoca Mayans forzará la necesidad de los dirigentes del anterior gobierno a ejercer la defensa, más cuando la salida de dólares del sistema es un proceso de todos los gobiernos. El cálculo del Central es que este proceso alimenta los USD 219.000 millones que tiene el público en el colchón -según el cálculo que publicó el sábado este diario- y que constituye el fondo anticíclico que sostiene la economía de la Argentina -o lo que queda de ella en esta crisis-. En realidad, todos los gobiernos especulan con que ese colchón sostiene el sistema, y que hay que rodearlo y exprimirlo a través de impuestos, blanqueos y otros géneros del apriete, para que suelten el jugo. También la identificación de los responsables da para la pelea política.

Hoy un desvelo del Gobierno es la demora de la Comisión Nacional de Valores, que maneja Adrián Cosentino, en lograr información sobre el negocio del Contado con Liqui. Es el mecanismo que se emplea para sacar dólares del sistema. Alberto se queja de que pidió hace dos meses los datos para saber quiénes operan en ese mercado, al que presume ligado a la escalada del dólar paralelo. La intención es señalarlos públicamente, aunque sea una operación legal. Se impacienta con la demora del CNV en recopilar y enviarle la información, que hasta ahora es parcial, porque no incluye la identificación de fondos de fuera del país. Alberto se queja de que hay alguien que se ríe de las regulaciones. Si un banco le demora datos al regulador, se escuchó en Olivos, en una semana el Central le arma un expediente. ¿Por qué no pasa eso en otras oficinas? La demora es una herida en la autoridad del presidente, para la que de nada le sirve - como reconoce ante algunos visitantes - que hoy registre más prestigio en las encuestas que Cristina.

Mesa de arena mirando al 2021

La oposición se despertó sobre el fin de semana con este final de la luna de miel con el Gobierno. Algún adelanto hizo el martes Macri en una reunión a solas, y presencial, con Pichetto en sus oficinas de Olivos. Macri insiste en permanecer en silencio y no disputar posiciones ante los socios de Juntos por el Cambio. Sabe que su actuación puede ahondar divisiones que pueden beneficiar al Gobierno, que hizo músculo abrazado hasta ahora a Larreta o a "Gerardo" que es Morales, no Zamora, y mantiene abierta la oficina de carancheo. Sólo ha picado, hasta ahora, Ricardo Alfonsín. El jefe de Gobierno llamó a una videoconferencia con diputados nacionales de la Capital para revisar la actuación de sectores que trabajan cerca del oficialismo, como el que anima desde afuera Emilio Monzó.

Ese pedido de reunión marca un cambio de Larreta hacia la toma de posiciones más relacionadas con la política que con la gestión, que cree es su tabla de salvación. Entiende que el público paga en votos la gestión, cuando algunos tratan de convencerlo de que el público busca política. La tarea de la política en una crisis es convertir la incertidumbre -un veneno que derrumba sistemas- en riesgo, algo que entra en el renglón de la racionalidad y se puede calcular, ponderar, y en todo caso, remediar. En ese mismo rumbo, almorzó el viernes en su oficina de la calle Uspallata con María Eugenia Vidal, a quien el Gobierno mandó a medir como candidata a diputada nacional, porque sabe que a un año del cierre de listas de candidatos para las PASO 2021, no le sobran los nombres para enfrentar a la ex gobernadora. Estaban junto a ellos Diego Santilli y Álvaro González. Los últimos cabeza de lista han sido Fernanda Vallejos (2017, perdió) y Sergio Massa (2019, ganó), dos dirigentes que recortan más de lo que suman.

María Eugenia emula los silencios de Macri. Cree que hoy no tiene sentido ni utilidad discutir con Kicillof, que tiene a los intendentes no cristinistas alineados con Alberto y Larreta, y que cuando la peste amaine habrá transcurrido el primer año de gobierno, y estará para un juicio de residencia. Mover a María Eugenia como candidata a diputada la juega como ficha de un Cambiemos ampliado en Buenos Aires, y es tomar distancia del grupo Monzó-Frigerio, que está en operaciones con base en el Congreso Nacional y en la legislatura bonaerense, en donde animan un bloque junto a radicales de Gustavo Posse. Menearla para esa candidatura es un juego de doble filo porque la reactiva para otro proyecto del ala generacional: Vidal candidata a jefe de Gobierno en la lista de Larreta presidente.

El barbijo no deja ver el bosque

La confusión que generan los mecanismos del nuevo sistema mueve a conclusiones resbaladizas sobre el voto. En la sesión del Senado, el voto fue casi masivo en favor de los DNU firmados por Alberto para prevenir las pestes. Las excepciones en la oposición produjeron una ensalada informativa que reclama aclaraciones, porque la actitud de la oposición no fue tampoco unánime en dos de los proyectos.

Para que quede un poco más en claro tanta oscuridad, vale decir que la actitud del senador Marín Lousteau no fue la única con diferencias frente al oficialismo. En el proyecto de cierre de las fronteras (despacho 19), el peronismo votó por el Sí; Bullrich, G. González y Tagliaferri se abstuvieron; y/o rechazaron Basualdo, Blanco, B. Poccard, Castillo, Cobos, Costa, Crexell, De Angeli, Elías de Pérez, Fiad, Giacoppo. Lousteau, Marino, E. Martínez, J. Martínez, Olalla, P. Naidenoff, Poggi, R. Machado, Romero, Schiavoni, Tapia, Vega, Verasay y Zimmermann. En el despacho 25, sobre despidos e indemnización por despido, el peronismo fue por Sí (incluyendo el voto de Lousteau, entre otros), Bullrich fue por No y se abstuvieron Basualdo, B. Poccard, Castillo, Crexell, De Angeli, Elías de Pérez, Giacoppo, Marino, E. Martínez, Olalla, P. Naidenoff, R. Machado, Romero, Schiavoni, Vega y Verasay. Queda enmendado cualquier error informativo, con la salvedad de que hay errores baratos y otros más caros.

CRISTINA RENOVADA ANTE LOS TELEVISORES

La apertura del Senado reavivó a Cristina como animadora de pantalla y recuperó el hábito de titearlo en público a Oscar Parrilli. Fue el objeto de las chanzas de Cristina, que con ese humor más bien machirulo que tiene, comprensible por la convivencia con políticos varones de machismo indiscutible, que le han dado la impronta a su estilo de actuación. Le quitó el uso de la palabra, lo gastó por haber dedicado buena parte de su discurso a explicar los DNU de Macri y no los de Alberto que había que aprobar. Imperdible el paso de comedia, un espectáculo que puede suplir la cancelación de las ficciones que ha dispuesto la industria del espectáculo.

Sra. presidenta (Fernández de Kirchner): Le quedan dos minutos con treinta segundos, senador.

Sr. Parrilli: Macri sancionó nada menos que algo así como ochenta DNU (sigue). Se me acaba el tiempo, pero la verdad es que todavía hay…

Sra. presidenta: Le quedan menos de 40 segundos; menos, 35 segundos.

Sr. Parrilli: Podría seguir diciéndole…(...) Bueno, presidenta: se me termina el tiempo…

Sra. presidenta: Se le acabó.

Sr. Parrilli: Simplemente…

Sra. Presidenta: No, no… Ya está. Diez minutos de DNU del macrismo ya terminaron. Se le terminó el tiempo.

Sr. Parrilli: Bueno; demasiado…

Sra. presidenta: ¿Tiene más decretos?

Sr. Parrilli: Hay más.

Sra. Presidenta: No. Pero ya no tiene más tiempo, senador.

Sr. Parrilli: La seguimos la próxima. Gracias.

Sra. presidenta - En la próxima seguimos con los DNU de los anteriores cuatro años. Gracias.

Y eso que Cristina estaba de humor. Cuando se cayó el sistema en un pasaje de la sesión confesó: "Vamos a hacer un breve intermedio de cinco minutos y reiniciamos, si Dios quiere. Estoy muy mística últimamente. Esto me ha tornado un tanto mística: al fenómeno le veo algo de bíblico". Cuando explicaba el modo de votar, chanceó: “Tengo vocación docente últimamente. Así que, si es necesario, lo repito. ¿Está claro?".

Ignacio Zuleta

Visto 1012 veces

Fundado el 4 de agosto de 2003

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…