Domingo, 15 Noviembre 2020 09:35

Turbulencias que llegan desde el Norte - Por Ignacio Zuleta

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Fuegos artificiales. El triunfo de Biden genera expectativas. Es un momento para detectar si las amistades apostadas son reales. El FMI con la oposición y el bochorno del Presupuesto. Grabois, un dedo que para temer.

Las turbulencias globales agitan también estas orillas. La incertidumbre que trasmite el resultado de las elecciones en Estados Unidos, con un Joe Biden "presidente electo a certificar", mueve por acá a definiciones que permitan posiciones ventajosas. No hay dudas de que va a gobernar. Pero hay que tomar posiciones sobre cómo y con quién lo hará. Las globalidades del Norte generan ilusiones también en el gobierno. Por ejemplo, cuando leen que la exdiplomática Susan Rice está en carrera para acompañar a Biden en la Secretaría de Estado. Estuvo antes en la lista de postulantes a ser candidata a vicepresidente.

Esta african-american, como Kamala Harris, fue la jefa de los espías – asesora de Seguridad – de Bill Clinton. En Olivos está anotada como amiga de Gustavo Béliz, secretario estratégico de Alberto que se perdió el BID, por no acordar con Brasil. Creía, como Alberto, que Jair Bolsonaro se caía y que convenía estar lejos de él. Mala estrategia para el país, que se perdió el manejo de una de las grandes cajas por temor a una foto equivocada. Si Rice es designada en ese cargo, y se prueba que efectivamente es amiga, será un activo para la Argentina. La Secretaría de Estado en Washington no solo es la cancillería.

Es una virtual jefatura de gabinete por encima de los demás ministros. Tanto que está en la línea de sucesión en caso de una acefalía en cadena - por allá la línea es presidente, Vice, congresal designado en asamblea legislativa, Secretario de Estado. Ya hubo en Estados Unidos un presidente que vino de la cámara de Diputados. Gerald Ford reemplazó al renunciado Richard Nixon, porque el vice Spiro Agnew había renunciado. Lo primero que hizo Ford fue indultarlo a Nixon por el Watergate y se sacó de encima esa sombra terrible. Nadie se lo reprochó. Es un ademán tercermundista esto de presumir amistades en el techo del mundo. Sergio Massa llegó a decir que era socio de Rudolf Giuliani, abogado de Trump, de quien Macri también se decía amigo.

A ninguno de los dos le aportaron mucho esos nombres en su agenda de contactos. Massa estuvo con Biden en aquel viaje a Davos que hizo junto a Macri en 2016, el mismo que había rechazado Daniel Scioli. Participó de un diálogo en el cual Macri lo presentó como el amigo opositor. Al salir, hubo una photo&video opportunity de Biden con Sergio, quien escuchó un consejo del entonces vicepresidente de Obama: sea un buen opositor. Hubo que traducirle la frase y eso lo convenció a Massa de aprender algo de inglés.

La oposición a examen con el FMI

Este lunes la cúpula de la oposición de Juntos por el Cambio se reunirá con la delegación del FMI. El grupo de enviados del organismo recorre el espinel de funcionarios, empresarios y políticos, pero le presta atención a un encuentro casi masivo previsto con las autoridades de los partidos de la coalición opositora, sus jefes legislativos y los responsables de las comisiones de Presupuesto y Hacienda. Han preparado la letra fina que se discutió ayer sábado, en una reunión especial de la mesa de Cambiemos, en donde hubo informes que vienen de expertos de la oposición que ya han estado con el FMI, algunos vinculados con la Fundación Alem, el "think tank" de los radicales. Uno de ellos es Alejandro Einstoss, que publicó en estos días un estudio completo sobre “Precios, tarifas y subsidios a la energía”.

Los opositores llegan después del tumulto en el Senado, adonde el proyecto de Presupuesto que debía ser aprobado sin chistar rebotó por una desprolijidad tercermundista, motivada en la pasión por la virtualidad El gobierno ha aprovechado la excepcionalidad de la peste para imponer reglas que le dan ventajas frente a la oposición. Lo prueba este bochorno, en las mismas horas cuando el FMI toma el examen final. Saben que este presupuesto es, como otros antes, un dibujo. Lo que no sabían es que se trata de arte no figurativo, cuando debería simular realismo. El Senado siempre aprobó lo que enviaba Diputados, porque algunos senadores suelen asistir todos los años a las reuniones en la cámara baja y participan de los.

El episodio, inocuo pero feo, le dio letra a la oposición para los reproches técnicos de Martín Lousteau y Esteban Bullrich y las pullas políticas de Humberto Schiavoni y Luis Naidenhoff. La posición del oficialismo fue echarle la culpa de todo a la herencia recibida de Macri, que se e quejaba de la herencia recibida de Cristina.

Se globalizan proyectos piqueteros

También en la búsqueda de la globalidad, las organizaciones que coordina Juan Grabois llevaron su plan principal a las orillas de la ONU. Se trata del Plan de Desarrollo Humano Integral (Tierra, Techo y Trabajo), antes llamado Plan San Martín, un plan de desarrollo pospandemia.

Es tan ambicioso que busca financiarse con impuestos ya existentes, pero que fondean al gobierno nacional, a las provincias y a los municipios. Alberto lo ha alentado, pero no lo hace propio. El objeto de ese encuentro el viernes pasado entre Grabois y el italiano Roberto Valent, Coordinador Residente de la ONU en la Argentina, es buscar acogerlo a otro mega plan, el Marco de Cooperación de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible. Es el documento de planificación estratégica más importante de la ONU, recoge una renovación de las llamadas Metas del Milenio, y ya tiene un acuerdo previo con el gobierno argentino.

El plan de Grabois es de cuatro años; el de la ONU abarca también 2021-2025. En la crisis de 2001, otro plan de la ONU, el llamado Diálogo Argentino, sirvió para una salida de aquel marasmo, al punto de que Eduardo Duhalde dijo que era su plan de gobierno. Néstor Kirchner, apenas asumió, lo liquidó. Era una herencia del peronismo del grupo Mausoleo. Quizás porque el paraguas de aquel plan lo ponía la Iglesia, en la que actuaba, sin el protagonismo que tuvo después, el arzobispo de Buenos Aires, hoy el papa Bergoglio. El animador de aquel Diálogo en nombre de la ONU fue el embajador Carmelo Angulo Barturén, entonces delegado del PNUD en el país. Valent puede ser el nuevo Carmelo, aunque a éste le costó aquel compromiso. Cuando el gobierno de España lo designó embajador en Buenos Aires, Kirchner pidió que lo separasen por albergar reuniones con políticos y empresarios en la embajada. Angulo es hoy directivo en la Universidad Camilo Cela, adonde ha dado clases Alberto Fernández y tiene una cátedra el propio Duhalde. El objetivo de la reunión del viernes entre las organizaciones y la delegación de la ONU fue identificar sinergias, porque los dos planes tienen objetivos comunes.

Audacias: la Renta Argentina para 10 millones

¿En qué puede terminar? Grabois mantiene en bajo perfil un proyecto más ambicioso que el desarrollo de los barrios populares (fruto de los acuerdos con el gobierno de Cambiemos y que le financian las rentas del Impuesto País, que sumará lo que venga del impuesto a los recontra ricos) y que por ahora logró que pasase al área de Daniel Arroyo. Es el plan de la llamada Renta Argentina o Salario Argentino. El formato que el jefe de la CTEP propone aquí es extender el IFE (Ingreso Familiar de Emergencia) a un monto de $10 mil por mes, para un universo de 10 millones de personas.

Este ingreso abarca, en el diseño hoy teórico, a excluidos del sistema, pero también a desocupados que pueden salir de esa condición, y que pertenecen a una clase media baja que perdió el trabajo. No es a cambio de una contraprestación laboral, a partir de la hipótesis de Grabois que, si se le exige una tarea a cambio, en el modelo actual de organización política, es una fuente de clientelismo. Si el desocupado encuentra trabajo, el empleador puede tomarlo como un bono, a descontar de los impuestos que debe pagar. “Hay distintas visiones – admite Grabois -; la mía es que sin una política de ingreso masiva para población en edad laboral (18 a 65) estamos jodidos.” ¿Y si de estos “conversatorios” con la ONU sale el financiamiento para tamaño gasto? El papa Bergoglio ha montado su programa en las llamadas “Metas del Milenio” de la ONU del año 2000. Eso explica su adhesión a los acuerdos ambientalistas de París, el discurso en la ONU de 2015 y el contenido de la encíclica “Laudato Si”. Fue el motivo del interés de Bergoglio en conocerla a Susana Malcorra, con quien se entrevistó cuando era funcionaria de la ONU apenas asumió el papado, para interesarse en la meta del Milenio.

Incorrecciones

Grabois ha llevado el proyecto a todas las parroquias políticas, que van del neurólogo Facundo Manes a Sergio Massa, pasando por Diego Bossio, académicos de la UBA y de la Di Tella, y hasta diputados radicales de cuyo nombre no me quiero acordar. Por supuesto lleva también, aunque es inconfesable, la venia celestial del papa Francisco. Claro que un proyecto como éste tiene incorrecciones políticas que requieren capacidad digestiva poco común en la dirigencia. Hace pocos días Grabois llegó a un extremo dialéctico inadmisible para el oficialismo.

“Carrió firmó- dijo en un reportaje a Perfil – una ley cuya redacción en un 60% fue de este servidor: la Ley Nacional de Barrios Populares, que conlleva una expropiación masiva, declara de utilidad pública y sujetos a expropiación muchos macizos de tierra, donde están 4.400 barrios populares. En el momento tuve una discusión con Cristina, pero me entendió y me ayudó. Ella me preguntaba cómo podía salir la ley desde el macrismo. No podía salir con un gobierno popular, porque diría que iba contra la propiedad privada. En cambio, a la derecha de Mauricio Macri no hay nada. Era la única posibilidad que tenían. Y lo negociamos nosotros con el macrismo. Estuvieron en la negociación Fabián Rodríguez Simón, Mario Quintana, Carolina Stanley, Marcos Peña. Con algunos de ellos me llevo más o menos y con otros muy mal, pero tenemos una perspectiva que trasciende a quien gobierna”.

El eje Vaticano-Larreta

Entre esas incorrecciones figuran nuevos emprendimientos que aúnan apoyos vaticanos y respaldos locales. Por ejemplo, la Universidad Latinoamericana de las Periferias (UnPer) que anima el cura villero “Charly” Olivero, de la Villa 2. Es una iniciativa que se arma sobre la base de Familia Grande Hogar de Cristo (FGHC) con la Escuela Nacional de Organización Comunitaria y Economía Popular de la UTEP, de Grabois. Busca resolver las situaciones familiares de exclusión causadas o potenciadas por el consumo de drogas, y concretar el programa bergoglista de Tierra, Techo y Trabajo. Tiene terminal vaticana en la organización Comunión y Liberación.

La red de hogares se inspira en los Hogares de Cristo, fundados por el jesuita chileno Alberto Hurtado. Bergoglio, en 1960, vivió un año en Chile para su “Juniorado” – etapa de su formación – y esa experiencia influyó en su trayectoria posterior. La sociedad de la CTEP con Cambiemos no se agotó con el pacto de las grandes leyes que sancionaron antes de 2019 – economía popular y expropiaciones, 2016 y 2018. Sigue con la administración porteña de Rodríguez Larreta que se ha comprometido ahora a ceder un edificio comunal para que tenga su sede la UnPer.

Quién tiene el dedo eléctrico en el gabinete

Le agrega morbo a la historia el hecho de que la demora de María Eugenia Bielsa en tramitar los fondos para financiar el proyecto es lo que le costó el cargo. Fue después de que el ministerio de Vivienda perdiera la oficina en manos de Arroyo. Este ministro firmó el jueves con el BICE el acuerdo para crear el fideicomiso para manejar los dineros ya recaudados por el impuesto País – el recargo al dólar turista – con esa finalidad. Son ya $11.000 millones lo que tiene el Fondo de Integración Socio Urbana (así se llama esa nueva caja).

Para quienes siguen la saga de Massa como el pacman que se queda con todas las cajas, tiene aquí otro testimonio porque ese banco estatal lo maneja, como al ministerio de Desarrollo, el massismo a través de José Ignacio de Mendiguren. Unos dineros que hubiera querido tener el nuevo ministro de Vivienda, Jorge Ferraresi. Lo madrugaron antes de asumir. El dedo eléctrico en el gabinete lo tiene Grabois, aunque lo apliquen Cristina y Alberto, aunque sea en beneficio de Massa. Este programa se lleva una porción también de lo que se recaude por el impuesto a los ricos que este martes va al recinto de los Diputados.

Un seguro para que las organizaciones entornen de afecto la sesión, como lo hicieron cuando se aprobó en 2016 la ley de economía popular y en 2018 la ley de villas. Ese abrazo puede ser este martes más eficaz que cien rosqueos de Máximo, a quien le cuesta aprender cómo se maneja un bloque de 119 diputados siendo oficialismo. Aparece votando en las dos últimas sesiones, pero desde algún lugar del éter.

Para el terreno tiene como mariscales a los Moreau, Leopoldo y Cecilia. En la sesión del nuevo impuesto seguramente aparecerá. No porque la sanción remedie mucho por el monto que recaudará – bien poco para los agujeros que provoca un Estado derrochón y amiguero. Sí porque es una señal para identificar a los enemigos de clase sobre la cual montar la campaña electoral que se viene. Delicada operación de maquillaje por el lugar que ocupa su familia en esa división entre ricos y pobres.

Ignacio Zuleta

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