Domingo, 25 Julio 2021 08:30

Larreta hizo su apuesta, Manes crece y le piden a Alberto que resista - Por Ricardo Kirschbaum

Escrito por

La vicepresidenta trata de desentenderse de la coyuntura económica, social y sanitaria.

Un baqueano de las internas políticas sabe que la composición de las listas de candidatos dejan heridas y muestran el juego futuro. En las coaliciones, como lo son Juntos Por el Cambio y el Frente de Todos, se expresa en esas nominaciones el peso de cada uno de los sectores que las componen. También, anticipan batallas por venir.

Larreta supo pasar el rastrillo, pero en toda mesa de juego siempre hay que estar con la guardia alta porque, de pronto, la suerte se puede dar vuelta. El alcalde porteño debe sentirse satisfecho: sacó fichas que molestaban a sus propósitos de largo plazo y puso de las suyas en la mesa grande de la Provincia con Carrió, Jorge Macri, y, algunos aventuran, hasta el radical Posse. Se arriesga Larreta y se estira el PRO. En la Ciudad, en un tiempo inexpugnable bastión radical, se resguarda en el voto porteño, el más fiero anti K, que se emparda en ese sentimiento con el cordobés. Pero es en territorio bonaerense donde Larreta juega gran parte de su proyecto futuro con Santilli.

Los pronósticos favorables a esta apuesta han comenzado a ser puestos en duda. Hay datos, que manejan en el oficialismo, del crecimiento de Facundo Manes, el hecho más fresco hasta aquí, que están entusiasmando al radicalismo y poniendo techo al crecimiento de Florencio Randazzo. Con Manes y con el desafío testimonial en la Ciudad, la UCR está mandando un mensaje de que está dispuesta a recuperar relevancia en la coalición opositora. Ese papel lo había perdido bastante antes -el piso histórico lo tocó con Leopoldo Moreau con 2,3% en 2003- de que Ernesto Sanz peleara por la alianza con el PRO como una fórmula útil para derrotar a Scioli en 2015. Y Macri, luego, los mandó a la vía muerta.

Lo interesante es que los radicales le están diciendo a Larreta que, cualquiera sea el destino de Manes que ellos esperan que sea auspicioso, le disputarán la candidatura presidencial. El mismo sentido tiene la presentación en Capital, con intenciones más modestas, que apunta también a la alianza que tiene Larreta con el radicalismo de Yacobitti, Angelici y Nosiglia, todos sponsors de Lousteau.

En el campamento oficialista hay una certeza: sea cual fuera el resultado de las elecciones, que pinta difícil, habrá un replanteo en la coalición. El entorno de Alberto Fernández se ilusiona e impulsa una resistencia mayor a las presiones del kirchnerismo: Juan Zabaleta se incorporaría al Gobierno y Daniel Arroyo será candidato en la Provincia. La otra baja, Agustín Rossi en Defensa, ya tiene a Daniel Scioli como postulante, impulsado por Cafiero. El embajador en Brasil hace tiempo que quiere volver al barro de la política doméstica pero sus plegarias todavía no han sido atendidas. Es cierto también que la relación entre Fernández y Cristina se ha tensado mucho en este tiempo.

Los resultados parciales del gobierno retraen a la vicepresidenta, que trata de desentenderse de la coyuntura económica, social y sanitaria, como si fuera una observadora de lo que está ocurriendo en el país.

Estas tensiones se incrementarán y se expresarán en el gobierno. Y es lógico que esto ocurra porque, después de noviembre, se entrará en el último tramo de esta experiencia política de la que ninguno de los protagonistas centrales puede eludir su responsabilidad política. 

Ricardo Kirschbaum

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…