Miércoles, 13 Septiembre 2023 12:43

Massa pide no comprar dólares y Milei apunta a las Leliqs, dos caras de la moneda en crisis - Por Daniel Fernández Canedo

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Al anunciar el nuevo piso de Ganancias, el ministro candidato pidió consumir antes de comprar dólares. Y ante la olla a presión que representan las Leliqs, asesores de Milei proponen bajar abruptamente esa tasa de interés. Pero esa salida impactaría muy fuerte en el tipo de cambio. 

El pedido del ministro-candidato Sergio Masa a los trabajadores convocados por la CGT en Plaza de Mayo fue con tono paternal. 

"Si tienen que ahorrar compren un autito, algún bien producido en la Argentina, no me vayan a comprar dólares" fue el reclamo compensador al anuncio de la suba del piso para el cobro del Impuesto a las Ganancias para los sueldos de los empleados que ganan entre $ 700.870 y $ 1.770.000.

El tono hizo recordar al ex ministro Juan Carlos Pugliese cuando, a fines de marzo de 1989 en medio de una corrida que enfrentaba el gobierno de Raúl Alfonsín, dijo: “Les hablé con el corazón y me respondieron con el bolsillo".

Ahora Massa les habla con el bolsillo y pide que si van a ahorrar, consuman antes que comprar dólares como si eso fuese una forma de ahorrar divisas de las que, además, carece.

La sugerencia lanzada por el ministro constituye una síntesis del dilema cambiario en el que el círculo empieza y termina en el cepo cambiario y la falta de dólares que caracteriza la gestión del gobierno de Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Sergio Massa.

Desde hace tiempo los argentinos recurren a "ahorrar consumiendo" lo que parece un contrasentido pero se considera un intento para cuidar el poder de compra después de las devaluaciones o los saltos de la inflación.

Un ejemplo reciente fue el aumento del consumo de alimentos en los días posteriores a la devaluación de 18% del lunes 14 de agosto, el día posterior a las PASO.

En esos días se dieron dos fenómenos simultáneos. Uno fue la velocidad del traslado de la devaluación a los precios de los alimentos, casi instantánea. El otro, el repunte de las ventas de artículos de primera necesidad por parte de las familias.

La carrera de cobertura cambiaria tuvo tradicionalmente en la compra de autos también su capítulo para la clase media.

Autos, electrodomésticos, computadoras, instrumentos musicales, relojes fueron, en el transcurso de las crisis, tomados como "sustitutos de dólar" en los tiempos de carreras por conseguir divisas.

A Sergio Massa no se le escapa que los autos que se producen en el país tienen entre 60% y 70% de componente importado, ni tampoco que la marcada escasez de autos 0km es precisamente por escasez de dólares a precio oficial tanto para importar partes como unidades terminadas.

Massa en campaña ruega que no le compren dólares mientras Javier Milei y sus asesores empezaron a analizar una salida posible para el sensible tema de las Letras de Liquidez, Leliqs, y los pasivos del Banco Central.

El tema cobra relevancia tanto por la cantidad de pesos involucrada como por la idea de que de ese laberinto no se sale sin provocar una crisis.

El stock de Leliqs y pasivos del Central superan los $ 19 billones que, a su vez, generan la emisión de $1,9 billones mensuales que se vuelca a un mercado caracterizado por la falta de dólares y el exceso de pesos.

Uno de los asesores de Milei, el economista Carlos Rodríguez, propone bajar en forma sensible la tasa de interés que pagan las Leliqs (hoy 118% anual, 9,8 mensual) como medio para salir del laberinto pero con el riesgo del impacto en el tipo de cambio.

En otras palabras, si se baja a la mitad la tasa de las Leliqs y se libera una enorme masa de pesos, y sin tomar otras medidas, el salto del dólar podría ser abrupto.

Cerca de Milei dicen que él quiere evitar toda forma de plan Bonex, canje de depósitos por bonos públicos y, desde ya, una hiperinflación como consecuencia de otro salto fuerte del dólar.

Desactivar esa montaña de pesos con el menor costo posible y en un período muy corto es, según el razonamiento de los allegados al candidato, el punto de partida para la vigencia de un dólar único y libre.

Aún después de haber subido el dólar oficial 22% el Gobierno no logró bajar la tasa de interés y la brecha cambiaria sigue en 100%. La carrera inflacionaria se llevó los beneficios y el candidato Massa se largó a repartir pesos que, en gran medida, tampoco tiene.

Milei le pidió al gobierno que no envíe al Congreso el Presupuesto 2024 el 15 de septiembre sin antes consultar con él y dio un paso al frente en la discusión de la herencia económica que recibirá el gobierno que asuma el 10 de diciembre.

La futura herencia

Un Informe de la consultora Empiria puso el foco sobre la herencia y alerta sobre un posible empeoramiento en estos meses.

Toma 18 rubros o datos de la economía para comparar las herencias de 2015, 2019 y la estimación para este 2023.

Entre los datos se encuentra: reservas netas en dólares del Banco Central, stock de Leliqs, deuda pública, tipo real de cambio, inflación, nivel de las tarifas, déficit fiscal, nivel de los salarios en dólares, etc.

De esa comparación surge una herencia más compleja que la que recibió el gobierno en 2015 y mucho más que la dejada en 2019.

Massa abre la caja de los pesos para la campaña apoyado en el cepo cambiario y la promesa de que mantendrá en $ 350 al dólar mayorista hasta el 15 de noviembre. Y sobre esa olla a presión, la oposición empezó a alertar sobre las consecuencias.

Daniel Fernández Canedo

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