Sergio Berensztein

Aunque la expropiación de Vicentin no se haya consumado, marcó el comienzo de la relación traumática entre el sector privado y la administración conducida por Alberto Fernández.

 

El escándalo del diputado Ameri en el Congreso confirma la decadencia de nuestra clase dirigente: está mal capacitada para ocupar los cargos que desempeña.

 

 

Algunos investigadores creen que amplios sectores de clase media de la Argentina, Brasil, Colombia y México podrían caer en la pobreza. En nuestro país, aún no hay un plan económico proestabilidad y crecimiento.

El intervencionismo, el dirigismo extremo y la improvisación ante problemas recurrentes podrían llevar el país hacia la banquina.

 

La Argentina es un país inusual: los peores enemigos de los gobiernos son ellos mismos. Son artífices y responsables, y víctimas, de un sistema político disfuncional que desgobierna al país y lo vuelve cada día más irrelevante.

 

La política no es solo poder y recursos: también se entremezclan ideas, proyectos, esperanzas, aspiraciones. Los actores políticos tienen intereses materiales y simbólicos complejos y contradictorios que se expresan y entran en conflicto en la arena pública.

La agenda que impulsan los segmentos radicalizados del oficialismo ignora las principales demandas de la ciudadanía, fundamentalmente en términos económicos.

 

Desde su surgimiento, pero en especial desde el retorno a la democracia, el peronismo se vio siempre a sí mismo como el partido del poder.

 

Al peronismo nunca le fue bien en la ciudad y todo hace suponer que esto tenderá a continuar al menos en las próximas elecciones. Larreta era una amenaza latente. Ahora, se convirtió en una mucho más real.

 

 

La gran paradoja de la política argentina actual consiste en que la domina en gran medida una figura rechazada por más del 60% de la sociedad, que perdió cuatro de las últimas seis elecciones, que para evitar una nueva derrota -tal vez la definitiva- se vio obligada a declinar la candidatura presidencial y resignarse a ocupar la vicepresidencia, que tiene baja aceptación incluso dentro de su propio partido y que sigue siendo ignorada por los principales líderes del mundo civilizado.

Si había una industria con la cual había que ser sumamente cuidadoso -porque aquí las inversiones son más determinantes- era justamente la de las telecomunicaciones.

 

 

 

"El Gobierno prometió acuerdos que finalmente no propuso y la sociedad argentina, cada vez más polarizada, nos reclama que profundicemos la crítica en un momento en que de verdad hacen falta consensos: es una disyuntiva de la que no sabemos cómo salir".

 

El dirigente radical reapareció en charlas por zoom y busca influir en la dirección que tomará la UCR de cara a las legislativas de 2021 y las presidenciales de 2023.

 

En Esperando la carroza, el recordado film de Alejandro Doria (1985), los personajes, suponiendo erróneamente que Mamá Cora se había suicidado, asisten a un funeral en el que no tenían a quien velar.

 

Las fuerzas de sustentación que el kirchnerismo posee desde la radicalización del 2008 condicionan sus propuestas y su margen de acción.

La duración de la cuarentena empezó a erosionar la imagen de Alberto Fernández, pero no así la del jefe de Gobierno porteño.

 

Traidores y enemigos: gracias a las escandalosas declaraciones de los exjueces federales Oyarbide y Canicoba Corral nadie puede dudar de la imperiosa necesidad de reformar profundamente la Justicia.

 

Mientras recompone su poder político y soluciona sus problemas judiciales, la vicepresidenta requiere que el Gobierno no fracase.

 

 

Si algún ingenuo ciudadano hubiese tenido interés en indagar respecto de las propuestas electorales de los distintos candidatos a las elecciones de octubre pasado habría llegado a una simple conclusión: la fórmula de los Fernández presentaba un plan diseñado para satisfacer a la gran mayoría de los economistas, al FMI y, en especial, a los infaustos y descreídos tenedores de títulos públicos.

 

El del Frente de Todos es un caso único: es la vicepresidenta la que tiene un liderazgo más fuerte y además es la accionista mayoritaria en términos electorales.

 

¿Escalará la "grieta" dentro del Frente de Todos o lograrán sobrevivir a todas estas tensiones?

 

 

En estas horas aciagas no es sencillo ser un gobernante populista en un país pobre y estancado. Si se estimula el consumo con emisión monetaria se dispara la inflación.

 

En todo el mundo gana consenso la idea de revisar el capitalismo contemporáneo, en especial cuestiones como los excesos de desregulación, las serias distorsiones en términos de distribución del ingreso y las inequidades en función de género y de minorías étnicas, culturales y hasta religiosas.

 

La pandemia desató una crisis económica global, aunque las cifras muestran que la Argentina, que arrastraba una situación muy compleja desde comienzos de 2018, se enfrenta a una tormenta casi perfecta.

 

 

Es muy humano eso de pensar en utopías o en ideas apasionadas con las que entusiasmarnos con mejores horizontes, en especial cuando la realidad es sombría y compleja.

Al margen de las características improvisadas y sinuosas de la política exterior que caracteriza al mandato de Fernández, lo preocupante es el uso descuidado e imprudente de su palabra.

 

Sería un error leer lo ocurrido como una defensa a una empresa privada, como planteó a modo de chicana algún funcionario. Lo que hubo fue una defensa de la propiedad privada como principio.

 

El mismo gobierno que había enarbolado la idea de un Consejo Económico y Social para fomentar el diálogo, fortalecer el consenso y desarrollar políticas de Estado toma una decisión clave para el futuro del país de manera arbitraria, unilateral y sorpresiva en el peor momento posible: el avance sobre Vicentin en medio de la agudización de la pandemia, la crisis económica y el creciente descontento social consecuente debilita políticamente a un presidente forzado a liderar los segmentos más extremos del kirchnerismo para no aparecer totalmente desdibujado .

 

 

Las tortuosas vicisitudes que expone el intento de expropiar Vicentin permiten extraer un conjunto de lecciones respecto del perenne (dis)funcionamiento de la política en el país.

 

 

Muchas decisiones hubieran generado reacciones muy severas con el peronismo en la oposición. Sin embargo, ahora pasan totalmente desapercibidas.

 

El presidente retomó el tono conciliador que quiere imprimirle a su gestión: federalizó su agenda y busca acercarse a los empresarios para reconstruir la economía.

 

El espejo de Erised, ubicado en un rincón perdido de Hogwarts, la escuela a la que asistía Harry Potter permitía a quien se posara delante de él ver reflejado su máximo anhelo.

 

En los últimos días, vimos cómo Alberto Fernández busca romper el monopolio discursivo que lo caracterizó desde el anuncio del aislamiento social, preventivo y obligatorio.

 

Pasaron 210 años y el pueblo sigue sin saber de qué se trata el modelo económico que la clase dirigente tiene pensado para sacar al país de esta interminable decadencia.

 

El presidente dio cifras equivocadas, pero Kicillof, ¿a quién le habló? Cree que hizo más que Bernardino Rivadavia, Juan Manuel de Rosas y varios gobernadores peronistas juntos.

 

La escasa autonomía de Fernández y la falta de una oposición articulada llevan a preguntarse si es Cristina la única que tiene un proyecto político para el país

 

La expresidenta mantiene un caudal para nada desdeñable, pero no es suficiente para imponer un giro extremo, suponiendo que ese caudal sigue intacto en la actualidad.

 

Algunos sectores temen que la pandemia del COVID-19 facilite la concentración de poder en manos del Ejecutivo.

Pandemia, dólar, deuda y política exterior son temas cruciales en los que las equivocaciones pueriles se pagan caro

 

La necesidad de acordar con los acreedores debería darse lo más rápidamente posible, pues las consecuencias de un nuevo default serían desastrosas para el país.

 

Alberto Fernández anunció la cuarta extensión del aislamiento, pero la Ciudad y la Provincia deberán mantener estrictos protocolos.

 

Para el kirchnerismo, 2020 es el año de acumular poder; en 2021, volverían al silencio y un discurso light que les permita seducir al electorado

 

El problema del país con los pesos es una pandemia perenne que indudablemente se está complicando. Algo parecido ocurre con la justicia y el sistema penitenciario.

 

La parálisis económica de los países y regiones que suelen traccionar la demanda global como China, Estados Unidos y Europa genera la ruptura de los circuitos comerciales habituales.

 

Mientras el poder Legislativo argentino debate cómo funcionar en tiempos de coronavirus, en el resto de los países afectados los congresos siguieron funcionando ininterrumpidamente.

 

¿Puede el contexto de incertidumbre, entre la pandemia y la crisis de la deuda, horadar la legitimidad del sistema democrático?

Desde la tentación de precipitar un nuevo default hasta el uso de la pandemia del coronavirus para restar protagonismo a la corrupción K, una estrategia que pone a prueba a la ciudadanía

 

Al anunciar la iniciativa, el presidente no sólo logró el apoyo de los gobernadores sino de los que, sea o no eventualmente reelecto, van a ser responsables de los futuros pagos.

 

El miedo a ser contagiado cede ante los avances positivos del programa implementado por el gobierno de Fernández, que logra achatar la curva.

 

 

Homero Manzi convivió con la tuberculosis y murió un lustro antes de que estallara la epidemia de polio, en 1956. Sin embargo, su premonitoria frase "ya nunca me verás cómo me vieras", del famoso tango "Sur", describe a la perfección el escenario que plantea el coronavirus: soplan vientos de cambio inéditos para la sociedad globalizada y muchos de sus componentes más característicos se habrán modificado significativamente cuando la pandemia haya pasado.

 

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