Sergio Berensztein

 

 

La cultura de la confrontación tiene varias caras: judicialización de la política, politización de la Justicia, huelgas porque sí, manifestaciones callejeras, cacerolazos

La radicalización del Presidente y el avance de la visión del Instituto Patria puso en retirada a intendentes, gobernadores y sindicalistas no kirchneristas.

 

 

“Juan Domingo Biden”. Las iniciativas del presidente demócrata tienen como referencia el estado de bienestar europeo más que el partido de Perón o la ideología de los Fernández

La fallida salida del subsecretario de Energía pone de manifiesto las internas dentro del propio Gobierno y la ausencia de un plan estratégico para resolver los problemas estructurales de la económica argentina.

 

 

¿Está el país en condiciones de aprovechar la oportunidad que se abrirá en la próxima década? ¿Podremos ordenar nuestras prioridades para integrarnos al sistema internacional?

En los presidencialismos de tipo federal es mucha la asimetría. La diversificación es una ventaja cuando predomina la incertidumbre.

 

 

Las condiciones de una crisis económica se están acumulando y es casi imposible adivinar cuál puede ser el disparador

La justicia porteña ratificó las clases presenciales. La Corte debe decidir sobre la inconstitucionalidad del DNU. Podría tratarse de un duro golpe para el presidente y se reafirmaría la proyección de Rodríguez Larreta.

Las nuevas restricciones que rigen hasta el 30 de abril generaron otro foco de conflicto entre el Gobierno nacional y el porteño. Cómo llegó Alberto Fernández a tomar esas medidas.

 

La vertiginosa intensidad de estas últimas horas ayuda a comprender por qué la Argentina está sumida en un cortoplacismo absoluto: la coyuntura devora cualquier intento de reflexionar más allá de la última insensatez del gobierno de turno. En un entorno donde todo puede pasar y en el que quienes toman decisiones públicas se empeñan en empeorar lo malo que hicieron sus predecesores, resulta suicida desviar el foco en el largo o el mediano plazo. Torcimos el legado del epicureísmo, obligados a vivir (¿sufrir?) el momento no para “relajarnos” y disfrutar sin importar las consecuencias, sino para evitar costos mayores.

El escenario argentino es especialmente turbulento. Todos los problemas tienen por detrás una raíz común: la ineficiencia de la gestión.

En un contexto de severo deterioro político-institucional, las elecciones representan el máximo bastión de las garantías democráticas y por eso su manipulación genera preocupación. 

La enorme distancia que existe entre el Gobierno y la oposición incrementa los costos de transacción para resolver este y cualquier otro problema en la Argentina.

 

Cualquier alivio tributario es siempre positivo. Sin embargo, mientras la Argentina siga sin un plan económico consistente, este tipo de iniciativas implicará únicamente una mejora transitoria.

 

 

Sin vacunas ni hoja de ruta para conseguirlas, sin caja para hacer populismo (la emisión no cesa y se acelera el ritmo de la inflación) y con el tipo de cambio atrasado a pesar de que muchas monedas de la región, como el real, se devalúan (el Banco Central no acumula reservas: las usa para contener artificialmente el dólar), el Gobierno agrava su dinámica autodestructiva que por las infinitas internas y por una radicalización que lo aísla aún más del mundo presagia, como en 2009 y en 2013, un magro resultado electoral.

 

Es un fenómeno que parece no ser exclusivo de la Argentina. Los exmandatarios están siendo investigados, procesados e incluso encarcelados en todo el mundo.

 

 

Si Cristina Kirchner se sabe inocente, ¿por qué no se somete a la Justicia como cualquier ciudadana? Ante una falta de imparcialidad saldría fortalecida

 

 

Las primarias se deberían llevar a cabo el domingo 8 de agosto, pero el contexto imprevisible generado por el coronavirus tiene el potencial de afectar el calendario y las reglas electorales.

 

Formosa no es una sociedad feudal, pero tiene un sistema en el que una vez en el gobierno, el “patrón” utiliza los recursos públicos para retroalimentar su poder y perpetuarse.

Al principio el país había logrado contener en un número relativamente bajo la cantidad de contagios y de víctimas fatales, pero con el correr de los meses la situación se deterioró.

 

 

Pocas personas conocen tanto a Alberto Fernández como Randazzo. La relación se fortaleció cuando ambos eran jefes de Gabinete, el primero de Kirchner a nivel Nación, el segundo de Solá en la provincia de Buenos Aires, pues, de alguna manera, fueron los ideólogos del primer desembarco K en ese distrito vital: juntos diseñaron la estrategia que permitió en 2005 que Cristina se alzara victoriosa nada menos que frente a Chiche Duhalde.

 

 

El país parece resignado a profundizar la decadencia, y no se percibe alarma ante semejante debacle

Alberto Fernández evitó una lucha encarnizada y reveló rápidamente a su sucesor: Carla Vizzotti.

 

Pisos electorales significativos pero insuficientes para ganar la elección. Un núcleo duro que exige posturas definidas, a menudo ideológicamente sesgadas, que podrían alejar (¿espantar?) a los electores más moderados.

 

 

Carlos Menem le imprimió su sello especial a la forma de hacer política en la Argentina. Durante su presidencia, el riojano confirmó, a la vez que amplió, el pragmatismo del peronismo.

Un gobierno dispuesto a cualquier cosa con tal de conseguir un voto evita la acción que podría darle el mejor resultado posible: gobernar bien

Discusiones internas hay permanentemente en todos los gobiernos, pero la particularidad de este enfrentamiento es que amenaza con erosionar a las bases tradicionales del peronismo.

Con una respuesta escéptica por parte de los agentes económicos, el Gobierno convocó a trabajadores y empresarios a una negociación que, de acuerdo con la abundante historia inflacionaria argentina y la experiencia internacional, requiere para funcionar un programa macroeconómico sistemático, consistente y fundamentalmente creíble que influya en las expectativas y cuente con un sólido respaldo político.

Con el ingreso a esta nueva etapa de mayor sensatez y pragmatismo, los sectores más ligados al presidente continúan con sus esfuerzos por diferenciarse de los grupos más radicalizados de la coalición.

 

 

Hace pocos días se difundió el ranking elaborado por la ONG Transparencia Internacional.

 

Inflación, inseguridad e incertidumbre por la economía, en ese orden, son las tres principales preocupaciones de la gente.

 

Varios gobernadores le pidieron al presidente Alberto Fernández la suspensión de las PASO. Sin embargo, esto choca con intereses de sectores kirchneristas.

 

 

 

Joe Biden ya enfrentaba un panorama extremadamente complejo antes de que una turba de fanáticos de Trump tomara por asalto el Capitolio el 6 de enero pasado: un hecho sin precedente que condensa la decadencia del sistema político norteamericano.

 

El gobierno no pone en marcha medidas tendientes a solucionar los problemas de fondo que provocan la inflación. Por el contrario, pretende seguir inflando el consumo artificialmente mediante la emisión monetaria.

 

Al margen de las consecuencias sanitarias, la expansión del virus y las medidas para contenerlo generaron efectos políticos significativos, especialmente en los sistemas democráticos.


Las elecciones en 2021 darán forma al equilibro de poder entre oficialismo y oposición, además de marcar el clima electoral para las presidenciales de 2023.

El foco central de la política argentina está puesto en las diferencias que existen en el interior del Frente de Todos.

Transcurre un mes tradicionalmente complejo en la Argentina. Todos los años, al acercarnos a las fiestas, se despierta un temor generalizado por potenciales desbordes sociales.

 

Llega diciembre y en la Argentina automáticamente pensamos en potenciales desbordes sociales. Razones nunca faltan y el recuerdo de experiencias traumáticas como las de 1989 y 2001 constituye un antecedente clave que sesga nuestra memoria colectiva.

 

Ni el presidente norteamericano ni la vice argentina soportan que exista una institución dentro del sistema republicano de gobierno que no se comporte según sus pretensiones. 

 

 

La puja por el control y la asignación de recursos es uno de los principios (des) ordenadores de la política. Si existen arreglos institucionales adecuados, esa energía se canaliza de forma competitiva y contribuye a mejorar la oferta electoral para que los ciudadanos elijan de acuerdo con sus valores y preferencias.


Precalentamiento, pandemia y cuarentena, radicalización y giro al pragmatismo. Analicemos qué nos dejará el 2020 y qué podemos esperar para el 2021, aunque tan solo sea un pronóstico parcial.

La quita de fondos a la Ciudad tiene una intencionalidad política, además de fiscal. Larreta se convirtió en uno de los máximos líderes de la oposición y una potencial amenaza para Alberto Fernández.

 

Sería injusto y simplista pretender una descripción de la política argentina a partir de dos episodios recientes que impactaron en la opinión pública y pusieron de manifiesto un alarmante grado de improvisación, descoordinación, falta de sentido común y disfuncionalidad.

 

 

 

Durante todo 2020, la administración del Frente de Todos quedó expuesta ante el fracaso recurrente de sus iniciativas. Con el fallido funeral de Maradona, nuevamente mostró su nula planificación


La Argentina se dispone a ingresar en un año electoral que estará caracterizado por su complejidad y volatilidad.

El Gobierno continúa sin mostrar una hoja de ruta clara y aplica medidas cortoplacistas en medio de una situación extremadamente frágil. El ajuste y la negociación con el FMI como telón de fondo del impuesto a la riqueza.

 

Hablamos de Cristina, Alberto, Sergio, Horacio, Patricia y Lilita. Seguimos mencionando a Néstor, pero gana terreno Máximo mientras se expone algo más Mauricio y María Eugenia (Mariu, para los amigos) se apresta a regresar. El punto de inflexión parece haberse dado luego de la gran crisis de comienzos de siglo.

Con la salida de la santafesina María Eugenia Bielsa y el ingreso del intendente de Avellaneda Jorge Ferraresi en Desarrollo Territorial y Hábitat, el gabinete nacional se torna cada vez más metropolitano y menos federal, y con escasa presencia de mujeres.

 

En términos de clima político, el primer freno a la radicalización kirchnerista fue el 8N original, el de 2012, que anticipó el escenario electoral del año siguiente con el FpV retrocediendo y perdiendo en distritos clave.


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