Martes, 11 Enero 2022 10:55

La nueva agenda judicial, la debilidad del Presidente y los palos a Guzmán - Por Ignacio Zuleta

Escrito por

Se aceleran los cambios en la Magistratura y hay dudas por el acuerdo con el FMI.

El Gobierno tiene (por un rato) la llave de la reforma judicial 

El verano es la panacea para los gobiernos débiles. La pausa legislativa les permite tomar el control de la agenda. Sólo puede ser debatido lo que autorice el Ejecutivo en sesiones extraordinarias – que tiene además el privilegio de convocar. Una situación ideal para que el Gobierno intente retomar la iniciativa sobre la reforma judicial.

La Justicia ha sido siempre un dominio propio del peronismo por el control histórico que tuvo en el Senado, y después en el Consejo de la Magistratura. Ha podido designar jueces y moverlos. Pero le ha costado, siendo gobierno y siendo oposición, controlar las decisiones de los magistrados. El cristinismo agregó otras desgracias, como sus fracasos en administrar la Magistratura, o que le avalasen reformas como la Ley de Medios o la Reforma Judicial. El último revés fue el fallo que le negó legalidad a la reforma que se hizo para la integración del Consejo en 2006.

Consuelos de verano: negociar ley o aceptar el corsé de la Corte

El Gobierno, con baraja de copas – sin espadas ni oros -, se guarda la llave del capítulo clave de la reforma judicial a la que intimó la Corte, en su fallo sobre la nueva integración del Consejo. Depende de la voluntad táctica de Olivos que avance este martes la iniciativa de los consejeros para sancionar un reglamento con plazos achatados, que permita reponer un Consejo de 20 integrantes, con el equilibrio que perdió legalidad después de quince años de cristinismo judicial. O, si mira hacia otro lugar de la biblioteca, decide incorporar en el menú de unas sesiones extraordinarias del Congreso, el tratamiento del proyecto de nuevo formato con 17 miembros.

Si esto ocurre, la agenda judicial cobrará importancia en un verano al que le sobran temas igualmente disputados con la oposición, como el acuerdo con el FMI. En los dos asuntos se juega la estrategia para asegurar su competitividad en el proceso electoral de 2023, que ya está rodando y no con buenas perspectivas de éxito. Es lo que le queda por hacer para sacar la pelota del arco después del revés que el Gobierno tuvo en la Corte.

¿Cuánto de interior es el conurbano?

Este martes el Consejo tratará el reglamento de las elecciones para llevar otra vez el Consejo a los 20 miembros, sumando más jueces y abogados que deben salir de elecciones gremiales. Los académicos y los legisladores pueden ser nombrados por las corporaciones sin elecciones. El reglamento que se tratará mañana reduce a la mitad los plazos para la presentación de listas, etc., de manera de que antes del 15 de abril esté funcionando el nuevo Consejo. Hay roces sobre cómo abordar estas reformas de necesidad y urgencia, para salvar la legalidad de los actos del Consejo después del 15 de abril. Por ejemplo, la pelea entre jueces del interior y de la región metropolitana.

En el proyecto de reglamento, se habla de elegir magistrados según un reparto geográfico. Desde juzgados del interior cuestionan que se considere que ser juez del conurbano implique representar al interior. Alberto Lugones es magistrado en el partido de San Martín y Juan Manuel Culotta lo es de Tres de Febrero. ¿Representan al interior? ¿Acaso el interior no arranca en la General Paz? Enigma para geógrafos.

Radicalismo presenta nueva Ley del Consejo

La alternativa de que antes del 15 de abril haya una nueva ley depende de que el Ejecutivo, representado en el Consejo por el hermanísimo Gerónimo Ustarroz (fratre del ministro del Interior), le ponga valor al proyecto que redactó Vilma Ibarra. La única manera de que avance es que lo anoten en el menú de las sesiones extraordinarias. Un sector de la oposición no lo considera del todo malo.

El diputado Pablo Tonelli, bastonero mayor de Cambiemos en el Consejo, cree que el Gobierno se inspiró en un proyecto que él elaboró en 2016 y que su partido nunca habilitó, pese a que lo firmaron todos. Tiene también 17 integrantes “equilibrados”. Previendo el escenario de que el Gobierno se anime a habilitar el asunto en el Congreso, el jefe del bloque de la UCR, Mario Negri, le pone en estas horas el último hilván a otro proyecto que se inspira, a la letra, en el fallo de la Corte. Repone los 20 miembros y avanza sin cambios de fondo en la restauración del formato original hasta 2006, con agregados para preservar la representación de las mujeres. Lo tendrá listo en una semana.

Ya hay casting de estrellas

Para cualquiera de estas alternativas, la oposición prepara respuesta. Los encargados de atender la agenda judicial - Negri, Tonelli, Ernesto Sanz, Ricardo Gil Lavedra - repasan los padrones de un casting de personalidades para integrar ese Consejo ampliado. La reglamentación que se tratará mañana descarta que antes del 15 de abril puedan ingresar jueces o abogados que fueron candidatos en elecciones anteriores. El dictamen es de Graciela Camaño, que se fundamenta en que la Constitución no deja margen para aprovechar elecciones viejas, hechas en otro momento, con otro contexto y otros actores. Deberá haber nuevas elecciones, en realidad dos en el año: una para la integración el 15 de abril y otra antes de noviembre, cuando vencen los actuales mandatos.

El whatsapp valioso en este punto es el que anima Miguel Piedecasas. Este abogado representó a los abogados en el Consejo y lo presidió en algunos turnos. Se referencia como asesor del bloque UCR que preside Negri y se entiende con el ala Sanz-Gil Lavedra. Puede encabezar de nuevo listas de abogados para el Consejo en cualquiera de las dos elecciones del año. También es consultada Marina Sánchez Herrero, que fue representante hasta 2019. Hoy es presidente del Consejo Deliberante de Mar del Plata, milita en el radicalismo y - a quien le interese estas constancias - es la mujer de Maxi Abad, presidente de la UCR de Buenos Aires.

Si todo depende de la salud de Malena…

La prueba de que estamos en manos de un gobierno débil y de baja institucionalidad, es que todo depende de la salud de Malena, cuya voz de sombra (diría Homero Manzione) tiene Covid. Obliga – lección para machirulos – a su marido Sergio a aislarse. Menos mal que no estamos en medio de una guerra; deberíamos suspenderla, como en las comedias de Hollywood. De ese remedio casero que es el aislamiento depende que se confirme el último chat de Sergio con Gerardo Morales: la cita es el lunes 17 con Guzmán y él, en el Congreso. Irán gobernadores de la oposición y jefes legislativos. La demora revela, además, el desinterés de las partes por una imagen que se difumina con el paso de los días, como en el filme “Volver al futuro”, en donde desaparecen los personajes de las fotos según transcurren los tiempos.

Hace una semana, era una urgencia de Estado que estuvieran todos en el Museo del Bicentenario. Ahora todo cuelga de la frágil salud del jefe de los Diputados, que padece de lo mismo que medio planeta. Hoy hay tanto Covid manso, el de la cepa Ómicron, que sirve de justificativo para todo. Hay tantos contagiados que son el pretexto para cualquier decisión. Antes, cuando dominaban las cepas asesinas de 2020, revelar que te había dado positivo o negativo era cuestión de vida o muerte. Se imponían rígidos protocolos que terminaron controlando a todo el sistema político. Antes podía costarte la vida.

Foto de familia o abrazo del oso

Hoy la “gripezinha” es un pretexto más para pasarla mejor. Este oportuno Covid de Estado tiene un adjetivo que filtró el Gobierno a la prensa: el enojo por las críticas de la oposición a la cumbre con gobernadores. ¿Para qué los llevaron si los iban a maltratar? ¿Esperaban otra cosa? El exabrupto del discurso de Axel en una reunión que venía mansa, en donde ni el presidente ni Martín Guzmán habían mencionado siquiera a Macri, mostró el costado más recio de la división de origen que arrastra el peronismo desde 2019.

La imagen desnuda la debilidad de Alberto, que ha pasado de ser banca a ser punto, con tal de contar con esa foto de familia que en la oposición temen, como un abrazo del oso para comprometerlos con otro fracaso de su gestión. ¿Acaso no entiende Axel el esfuerzo de Alberto para convencerlo a Gerardo Morales de que siente a la oposición con Guzmán? Lo que le habrá costado, agregó otro, que estaba sentado junto a Gildo Insfrán, más callado que nunca. Calladísimo, es el presidente del Congreso del PJ - máximo órgano partidario - y padrino de José Mayans, jefe del bloque de senadores. Insfrán antecede en la historia a Cristina, Alberto y Massa, y los sucederá.

El club de la desconfianza

Entre los técnicos del oficialismo hay críticos ácidos de Guzmán. Lo bardean por su interés en mostrar en público explicaciones que no explican, con la intención, lo acusan, de sostener su centralidad y resistir los ataques del cristinismo y de la "casta" de los economistas, que está más bullente que nunca. El sindicalismo y el massismo mantienen el fuego encendido en los altares de Martin Redrado, esperando alguna fumata. La oposición hace lo mismo con Carlos Melconian, que iba a ser ministro de Eduardo Duhalde en 2002, acercado por Juan Carlos Romero, y le sacó la silla Roberto Lavagna, acercado por Raúl Alfonsín.

Cabalga confiado hacia el horizonte. En la oposición hay menos confianza. En la reunión de Juntos por el Cambio del jueves, Macri encabezó el pelotón de quienes creen que el gobierno no quiere ningún acuerdo. Se basa sobre la experiencia anterior a 2015, cuando Cristina derribó todos los acuerdos que le propuso con los bonistas Griesa, incluso alguno timoneado por banqueros locales - amigos que había sindicado Jorge Brito. Axel era el vocero de aquella reticencia a una foto de la rendición.

El teorema de Bein, a revisión

Quienes gobiernan suelen inspirar medidas de fondo siguiendo, de una manera o de otra, las lecciones del teorema del “Colorado” Miguel lví, economista que asesoró a Macri y antes a Scioli. lví hablaba de que hay años “patriotas” (pares) y años “populistas” (los impares, de elecciones). Los pares son para responsables de gobernar para el interés público y el largo plazo, tomando medidas antipáticas y necesarias. Los impares son para los populistas, que tienen que tomar medidas que aseguren su gobernabilidad, porque las elecciones ocurren en años impares.

“Este es un año bilardista, resultadista, lo importante es ganar. Nada de ‘jogo bonito’, lvídate de otra cosa”, le decía en 2019 a Macri, que anotaba puntual. No le alcanzó, como no le alcanzó en 2021 al peronismo, cuando derramó tantos billetes que no dejaron ver las urnas, y perdieron como Macri dos años antes. Una lección. La economía no maneja a la política en el país del recurso abundante.

Los radicales movilizan a los expertos

En la oposición hay varios círculos de pertenencia en materia económica. Los jefazos tienen cada cual su casaca: Ricardo Carciofi, de la fundación Alem, aparece en los zooms de Jesús Rodríguez con gobernadores y legisladores. Javier González Fraga es del stud de Morales; Eduardo Levy Yeyati de Facundo Manes; Hernán Lacunza reporta a Larreta. Estos cuatro son, como dice la prensa militante, el “núcleo duro” de la oposición.

​Integran el whatsapp de más predicación y más reclamado. Giran con órbita propia Luciano Laspina, Alfonso de Prat Gay, Maximiliano Castillo – asesor de Negri -, y Martín Lousteau. En la última semana, este grupo asistió en sucesivos “zoom” a la cúpula de la oposición. Hasta el sábado hubo cuatro seminarios, el último de los gobernadores y jefes legislativos de la UCR con Levy Yeyati, Carciofi, Maxi Castillo y Jesús Rodríguez. Yeyati, baquiano en los laberintos del FMI, explicó que lo que el organismo espera es ver las metas fiscales. Y que no se meterá con la forma como el Gobierno proceda para alcanzarlas, siempre que sean perspectivas realistas, no exageradamente. El informe del FMI sobre el préstamo al gobierno anterior señala que “los programas también deben protegerse contra supuestos de rendimientos poco realistas de las reformas, especialmente cuando el entorno político es incierto”.

Descuidismo legislativo

Un grupo de diputados del PRO movilizó un proyecto de baja del IVA que firma, con foto, Javier Milei. Esta iniciativa, en realidad, era del radical Martín Tetaz, que lo propuso sin suerte cuando terminaba la sesión de Bienes Personales el viernes 21 de diciembre. Se lo tumbaron entre Sergio Massa - que ironizó sobre su falta de experiencia parlamentaria -, Carlos Heller y, quizás sin mala intención, Cristián Ritondo. Tetaz no firmó el proyecto porque Milei es el límite para los radicales -como lo era Macri antes de 2015 para los alfonsinistas. Aquí el diálogo en el cierre de la sesión en donde le tumbaron la baja del IVA:

-Tetaz: Mociono para que se incluya ahora un artículo que establezca la baja del IVA al 18 por ciento.

-Massa: Lo invito a que pregunte al diputado Heller si acepta el agregado que acaba de mencionar. (...) Básicamente, y lo digo con respeto -porque obviamente se trata de un diputado que recién se incorpora al cuerpo- debemos tratar de ayudar en el ejercicio de la dinámica del trabajo parlamentario.

-Ritondo: Señor presidente: en cuanto a lo señalado por el señor diputado Tetaz, nosotros tenemos dudas de que se pueda plantear dentro de esta norma. También es algo que viene dentro del articulado y se presenta ahora, y no tuvimos dictamen. Entendemos que no tenemos tiempo para estudiarlo, pero creemos que esto también se puede tratar en febrero.

Tetaz tiene la estatura -política, desde ya- de quienes no olvidan.

Ignacio Zuleta

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…