Sebastián Dumont

Resulta extraño ver la indignación provocada por la aparición de un vacunatorio vip en el Ministerio de Salud de la Nación. No porque no se trate de un hecho escandaloso sino porque desconocerlo, de alguna manera, sería propio de vivir en otro país. Es la Argentina Blue que funciona así en todo.

Jorge Asís es quien instaló la frase "caramelo de madera" que se utiliza en la siguiente nota que intenta describir una realidad bien peronista: Alberto Presidente, (La) Cámpora al poder". 

La agitada interna en la policía de la provincia de Buenos Aires preocupa a los jefes municipales. No es nuevo. Desde los tiempos de Daniel Scioli como gobernador para no ir a buscar en el archivo aquella frase de Eduardo Duhalde cuando habló de la mejor policía del mundo. El control de los territorios no puede escindir el costado de la seguridad, tema de agenda permanente en las campañas electores pero que, lejos de solucionarse, empeora.

El precio de la comida en la Argentina es motivo de debate. Y, sobre todo de preocupación en el gobierno. En cada recorrida que llevan adelante los funcionarios del área de desarrollo social escuchan con mucha insistencia este reclamo. Se trata, nada más ni nada menos, que la base electoral que le ha dado el triunfo al Frente de Todos en 2019. El aumento de las toneladas de alimentos que llegan a los barrios podrían ser insuficientes si no se detiene el incremento de los valores cuando se destina mayormente el ingreso familiar a comprar insumos para comer.

¿Qué se votará en 2021? La respuesta es, en apariencia, muy sencilla. Se elegirán diputados nacionales y en ciertas provincias senadores. Además de la renovación parcial de las cámaras provinciales y los concejos escolares. Pero en la Argentina, desde hace mucho tiempo, los comicios de medio tiempo se dirimen como si se trataran de elecciones ejecutivas.

El aumento de los casos de coronavirus, las constantes idas y vueltas discursivas del gobierno con respecto al mismo tema pondrán, por un tiempo, fuera de la agenda las discusiones intestinas dentro del oficialismo.

El devenir del PJ bonaerense, que va camino a quedarse en manos de Máximo Kirchner puso de relieve, una vez más por si hiciera falta, la existencia de un proyecto político dentro del oficialismo que tiene al presidente Alberto Fernández como un elemento táctico y nada más.

Alberto Fernández cumple su primer año como presidente de los argentinos.  Los primeros 365 en la Jefatura de Estado estuvieron signados por una pandemia que aún no se va, más allá que en nuestro país la sensación es otra.

La permanencia, continuidad y ampliación del “cristinismo” se explican sólo por lo que suceda en la Provincia de Buenos Aires. 

De manera definitiva, La Cámpora, es decir Cristina Kirchner, ha decidido borrar todo vestigio de Juan Perón, como si ello fuera posible. Pero se trata de una “batalla cultural” que va dando sus pasos a medida que puede con la ventaja de ser el único espacio político que actúa bajo un plan para llevarlo a cabo. El resto, los peronistas que reivindican al jefe del movimiento nacional, siguen dispersos. En el último aniversario del 17 de noviembre, se dio una nueva muestra de ello.

Muchas son las teorías que se tejen sobre Máximo Kirchner y su influencia en la política argentina. Nadie puede dudar de un rol central dentro de la coalición de gobierno y, sobre todo, en la construcción y despliegue de la agrupación política La Cámpora, cuyo nacimiento no estuvo ligado de manera directa a su persona.

“La Argentina es ese extraño lugar en donde mueren todas las teorías”, la frase pertenece a Cristina Fernández de Kirchner en su reciente carta cuya exégesis se ha multiplicado como en pocas misivas. Sin embargo, sirve para describir un momento muy particular que vive el país e incluso se podría sumar otra aseveración: “ninguna norma o ley es lo suficientemente contundente para que no pueda ser modificada según los tiempos políticos”.

¿El problema es el dólar? No el único. Pero los efectos que genera el descontrol cambiario pega muy duro en las expectativas y en la sensación “de viene algo peor”.

Si algo ha provocado la pandemia es exponer con más claridad pensamientos, maneras y forma de accionar. La posibilidad de esconder o estirar ciertas maniobras encontraron un límite en la realidad. Y en el costo político que eso conlleva.

El Partido Justicialista fue fundado en 1972. El origen es por la prohibición del Presidente de facto de aquel momento, Alejandro Agustín Lanusse del uso de apellidos, de la palabra nacional, o argentino en la denominación de los partidos políticos.

“La noción de barón también se utiliza en el terreno de la política para nombrar a quien posee un gran poder en una región o en una entidad. Estos barones pueden influir en el funcionamiento o en la organización de las estructuras que dominan”.

“Habrá que elegir qué es lo que queremos que explote, pero va a explotar”, sostiene a este medio un alcalde experimentado. Se refiere a la salud, la economía, y la tensión social. Es la teoría de poder atemperar los daños indefectibles de lo que va a ocurrir. Y que no los tome por sorpresa. Es aquí donde la experiencia es clave. Algo que, muchas veces, se rehúsa a creer “la nueva política”.

¿Quién controla el territorio? El conurbano, la geografía más poblada y diversa de la Argentina atraviesa un combo difícil que lleva a pensar, en muchos casos, que la situación podría descontrolarse con apenas un empujón. Las advertencias privadas son, por lejos, mucho más frecuentes que las públicas. Por ahora.

 

“Detrás de las tomas de terrenos están Movimientos Sociales y lúmpenes” contestó el Ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires Sergio Berni ante la consulta, por un fenómeno que se expande con mucha rapidez, ya no sólo en el conurbano, sino en todo el país.

 

Eduardo Duhalde fue el último gobernador de la provincia de Buenos Aires con peso propio y armado independiente con los intendentes. No era un delegado del gobierno nacional.

 

La reunión se produjo hace 10 días en un distrito del interior bonaerense ubicado al oeste, donde un grupo importante de concejales con representación política importante en sus distritos dieron el primer paso. Es algo de aquello que ya se habla entre los intendentes del conurbano con más frecuencia de lo que parece: la traba a las reelecciones de los mandatos.

En forma subliminal, las autoridades políticas van instalando que el esfuerzo de esta nueva cuarentena en el AMBA cuya fecha de finalización es el 17 de julio se extenderá. Cada vez con más frecuencia se escucha Agosto o Setiembre.

 

Se escucha con demasiada frecuencia la necesidad de establecer un plan que de certezas para cómo continuar luego de la pandemia del coronavirus, sobre todo en la economía.

 

La manera en que va a continuar la cuarentena en el Área Metropolitana a partir del 8 de junio mostrará nuevas diferencias entre Ciudad y Provincia de Buenos Aires.

 

La velocidad de los acontecimientos supera con holgura los tiempos de la política a la hora de la toma de decisiones. Mientras se discute cómo sigue la cuarentena en el área metropolitana, mucha gente ya decidió.

 

La máxima atención sobre los vaivenes de la pandemia del coronavirus deja pasar sin tanta estridencia varias situaciones que emergen en la política nacional y la bonaerense.

 

Cristina Kirchner volvió a mostrar, por si hiciera falta, su jefatura política y está dispuesta a respaldar a los suyos, aunque eso implique profundizar tensiones dentro del oficialismo tanto a nivel nacional como provincial.

 

En el año 2014, Daniel Scioli junto a Alejandro Granados lanzaron las policías locales en la provincia de Buenos Aires. Los por entonces aspirantes a ingresar en la nueva fuerza de seguridad se inscribieron en sus municipios y allí los intendentes observaron una situación que solía repetirse en varios casos: había muchos anotados con antecedentes penales por delitos o, incluso, con detenciones en su haber por robos.

 

Un día más en el conurbano. Aún resta una semana para la finalización de esta etapa de la cuarentena de casi seguro prolongación, pero el panorama real ha empezado a cambiar.

 

Luchas políticas en el oficialismo en la previa del escándalo por la compra de alimentos de parte del Ministerio de Desarrollo Social.

 

Las Fuerzas Armadas en las calles del conurbano son, por ahora, para tareas de asistencia. Pero, por lo bajo, hay funcionarios municipales que no verían con malos ojos mayor presencia para otras tareas.

 

La principal preocupación que tienen los intendentes del Gran Buenos Aires es que el coronavirus penetre en los barrios más carenciados de sus distritos.

 

El conurbano será el peor sitio para estar, aún no comenzamos a ver los verdaderos efectos del coronavirus”, sostiene a este medio un experimentado secretario de salud de un distrito del Gran Buenos Aires donde en su órbita no hay hospitales provinciales, pero sí municipales.

 

Mientras el coronavirus avanza en el mundo y lleva a la suspensión o postergación de actividades, la política bonaerense muestra síntomas de cuál es su destino para los meses que vienen de este año.

 

El principal activo electoral del Frente de Todos que gobierna la Argentina y la provincia de Buenos Aires es el conurbano bonaerense. Allí se asentó el éxito en las urnas el año pasado para que Alberto Fernández llegue a la presidencia y Axel Kicillof a la gobernación.

 

La multitud que se reunió el martes pasado en la plaza del Congreso para pedir justicia por el asesinato de Fernando Báez Sosa puso de relieve, una vez más, el drama de la inseguridad que se vive en la provincia de Buenos Aires desde hace muchos años. Entre los miles de asistentes conmovidos por el brutal crimen de Villa Gesell, muchos de ellos llevaron sus reclamos por casos particulares.

 

La cuestión es más profunda. En los últimos días se le ha dado mucha difusión a la tensión política entre los intendentes del conurbano y el gobierno de Axel Kicillof. Sin embargo, más allá de que existan ciertos alcaldes disconformes, para entender esta y otras situaciones hay que ir más lejos.

 

"En el peronismo somos así, cuando estamos afuera del poder tendemos a la unidad, cuando volvemos, se agrandan las diferencias internas", la descripción de un histórico pero vigente dirigente del peronismo bonaerense alcanza para describir este momento en el oficialismo nacional y provincial.

 

El título de esta nota no es antojadizo. Se remite a una serie de congresos sobre el abordaje de la nocturnidad y sus consecuencias, hoy exaltadas públicamente a raíz del asesinato de un joven en Villa Gesell tras una feroz y letal golpiza.

 

Las tensiones esgrimidas durante este tiempo para poder avanzar en la aprobación de la Ley Impositiva bonaerense sirvieron, sirven y servirán para tener proyecciones de cómo será la relación del gobernador Axel Kicillof con su propio espacio político, pero también con la oposición, dominada por sus propias internas para capturar la representación del sello que, aseguran, tiene más de un tercio de apoyo en el territorio.

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