Laura Di Marco
El Presidente se enojó esta semana con los miles de argentinos que viajaron al exterior, en plena expansión del coronavirus. "El día 13 de marzo yo les avisé que había una pandemia", fustigó con razón y sin advertir, tal vez, que el reproche alcanzaba indirectamente a su propia vicepresidenta, que en la madrugada del lunes 16 -y sin urgencia aparente- decidió subirse a un avión hacia La Habana para buscar a su hija Florencia, desafiando además la limitación por su edad: ya entonces, el Gobierno había recomendado el aislamiento social para los mayores de 60.
Cuando lo que está en juego es la supervivencia, la economía pasa a un segundo plano. Sucede en las guerras, en las catástrofes naturales, en los atentados terroristas.
Mientras el riesgo país trepaba el lunes negro a 2800 puntos -la marca más alta de los últimos 15 años-, los bonos soberanos seguían cayendo en picada en el nivel de flotación de los fondos buitre.

