Julián De Diego
Los candidatos de la oposición y los del oficialismo, salvo alguna rara excepción, olvidaron la crisis laboral generada por el marco económico y potenciado por la pandemia, y solo atinaron a hacer un diagnóstico de la dramática situación. La mayoría de ellos pregona y hasta profetiza como si fueran expertos, pero no tienen la menor idea de lo que están diciendo ni lo que están propiciando.
El gobierno nacional fijó la inflación 2021 en el 29% aclarando que no hay un techo para las paritarias, los gremios parten de ese piso, pero quieren recuperar lo perdido en 2020 y asegurar un plus de 2 o 3% sobre la inflación real. El sector empresario viene de la pesada carga del año pasado con importantes pérdidas, y la economía del 2021 exhibe incertidumbre, ambigüedad, y algunos sectores con moderado optimismo.
Los beneficiarios del sistema jubilatorio van a recibir ajustes inferiores a la suba de precios, de modo tal que su capacidad de ingreso vuelve a sufrir un nuevo retroceso, muy lejano al modelo arquetípico del 85% móvil que se pregona en las campañas
Hace muchos años que advierto desde mi opinión oral y escrita que ya no existen en la Argentina desempleados o excluidos, solo existen subsidiados. El Covid-19 reavivó como herramienta el subsidio universal sanitario, ahora como un recurso frente a la paralización de las actividades por el confinamiento y la cuarentena.

