Joaquín Morales Solá
No todo es como parece. Ni siquiera como lo cuentan. El peronismo está exponiendo argumentos falaces para respaldar la candidatura del juez federal Ariel Lijo como miembro de la Corte Suprema. Al mismo tiempo, se refugia en encendidos discursos de oposición para manotear la conducción de la Comisión Bicameral de Seguimiento de los Servicios de Inteligencia, para derogar el decreto de necesidad y urgencia de Javier Milei que dispone de 100.000 millones de pesos más para la SIDE (sin la obligación de rendir cuentas) y para crear una nueva fórmula de aumentos para los jubilados, que siempre fueron la variable de todos los ajustes del Estado.
Desde los tuits por Francia, el vínculo entre Milei y Villarruel atraviesa una crisis que se profundiza y arroja esquirlas sobre los intereses del propio gobierno libertario
Hiperbólico y autorreferencial, como siempre, Javier Milei cree que él también se hizo cargo de la sepultura del periodismo. Siglos de periodismo han llegado a su fin, según el Presidente, quien le abre las puertas de esa manera al monopolio de las redes sociales, sobre todo de X, su preferida. El liberalismo del jefe del Estado no llega al extremo de aceptar la vigencia de la primera de las libertades (la de prensa, porque sin ella no podrían existir las otras libertades) ni su modernidad está en condiciones de rechazar una discusión medieval, como es el debate por la libertad de expresión.
El futuro próximo de la causa, a cargo del juez Julián Ercolini, se centrará en conseguir los testimonios que confirmen las graves aseveraciones de quien fue la primera dama del país
Nunca imaginó que sería presidente de la Nación, pero menos imaginó que su vida pública terminaría reducida a pobres escombros de la historia. Alberto Fernández enfrenta un destino de cárcel o encierro después de que se conocieran no solo los chats de María Cantero, la exsecretaria privada del expresidente, sino también una parte pequeña, aunque suficiente, de las imágenes que Fabiola Yáñez compartió sobre durísimas golpizas recibidas de mano de quien fue jefe del Estado.
El expresidente Alberto Fernández quedó muy complicado con la denuncia de su expareja, Fabiola Yáñez; las razones de fondo y el rumbo que podría tomar la causa
Según preocupados funcionarios del Gobierno, un amigo con cargo oficial de Santiago Caputo les pidió a los dos candidatos a jueces del máximo tribunal, Manuel García-Mansilla y Ariel Lijo, que firmaran un acordada sin fecha para que Ricardo Lorenzetti asuma la presidencia del mismo
En Federico Sturzenegger y Pablo Moyano podría resumirse la opción entre el cambio, promovido por una mayoría de la sociedad, y el statu quo, defendido a su vez por casi la mitad de los argentinos
El país vive un momento doblemente peligroso. Hubo, por un lado, una amenaza real del régimen teocrático de Irán, a través del diario oficialista Tehran Times. El periódico que mejor expresa las opiniones del gobierno iraní señaló que la Argentina pagará por haber reconocido formalmente que Hamas es una organización terrorista. Lo es. Qué duda cabe. El gobierno de Irán es, además, el responsable de los dos atentados que volaron la embajada de Israel en la Argentina, primero, y la sede de la mutual de la comunidad judía (AMIA), después, en los años 90.
A veces, tiene remedio. Solo la directora general del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, suele ponerlo en su lugar a Javier Milei. El jueves último, le mandó decir con su vocera que Rodrigo Valdés, el director del Hemisferio Occidental del organismo, seguirá ejerciendo el cargo, a pesar de las presiones del gobierno argentino para que lo desplacen. Valdés había sido criticado con información falsa por el propio Milei. Asunto terminado.
No se puede objetar ninguno de los puntos incluidos en el Acta de Mayo; hay una disociación permanente entre lo que dice y hace el Presidente
Una situación parecida (o peor) solo puede buscarse durante el auge de Cristina Kirchner en el poder, hasta que el auge se terminó y ella entró en las sombras de la política. También durante el apogeo de la expresidenta era riesgosa la opinión crítica sobre su gobierno; una tormenta promovida por los servicios de inteligencia solía caer sobre los críticos con acusaciones falsas, alteraciones de historias personales o filtración de información en poder del Estado sobre los ciudadanos. Con Javier Milei, el riesgo es que el Presidente se aferre a un micrófono o a X y les dedique los peores adjetivos a políticos, economistas o periodistas.
Como Cristina Kirchner, el Presidente eligió el enfrentamiento permanente; es probable que estos días haya apuntado a mandatarios y periodistas para que hablemos de eso y no de la peligrosa impaciencia de los mercados
Es probable que la mayoría de los empresarios acusados en la llamada causa de los cuadernos pida el beneficio que le dieron a Calcaterra
Milei conserva índices de aprobación ligados a la reducción de la inflación; pero las sociedades reclaman un poco más (o mucho más) después de haber concretado alguna conquista
El paisaje depende siempre del lugar desde donde se lo mire. La reciente resolución, polémica y controversial, de una sala de la Cámara de Casación Penal sobre la conocida causa de los cuadernos, la investigación periodística más importante que se ha hecho sobre la corrupción política contribuyó a ratificar el excepcional trabajo del periodista Diego Cabot publicado en LA NACION y las posteriores pesquisas del fiscal Carlos Stornelli y del juez Claudio Bonadio, ya fallecido.
Un eventual fracaso de la Ley Bases podría colocar a Milei, al país y a su sociedad en una situación de crisis política, económica y social de consecuencias imprevisibles
La “casta inmunda” que trabaja en el Congreso, ese “nido de ratas”, como Javier Milei calificó en días recientes a los legisladores, es el mismo poder que en la semana que se inicia debería aprobar en el Senado la Ley Bases, fundamental para el proyecto presidencial
El Presidente ha dicho entre los suyos que no le importa ser un gobernante, bueno o malo, sino un histórico y crucial reformador de las convicciones argentinas
Una cosa es el presidente desaforado y transgresor, que es la imagen que le gusta construir delante de sus seguidores, y otra cosa es el jefe del Estado que al final del día evalúa los resultados de su administración
Hubo presidentes transgresores en la historia argentina, pero ninguno llegó a tanto, se hayan desempeñado dentro o fuera del país
Milei violó un principio básico de la política al difamar a la familia de un líder extranjero, mientras ignora la única conspiración que lo está cercando: la candidatura de Lijo a la Corte
El peronismo quedó atrapado en el kirchnerismo, cuyo recuerdo en la sociedad solo fortalece al actual jefe del Estado; el radicalismo implosionó y Pro se lame las heridas después de la larga guerra civil entre Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta
Un influyente mediador con los Kirchner le prometió a Máximo la impunidad implícita de su madre y le contó que el magistrado es el “mejor anestesista” de la Justicia, con una vasta experiencia en el arte de hacer dormir las causas sensibles que le tocan
Trascendió que la Cámara Federal Penal se había pronunciado en respaldo de la candidatura de Lijo, pero tres de los seis jueces lo negaron, en un episodio sin precedente para ese fuero
Hay favores que la casta agradece. Uno de ellos es hablar muy mal de la casta mientras se le hacen favores a la casta. Sería injusto señalar que existe solo la casta política, porque también sobreviven la empresaria, la sindical y, sobre todo, la judicial. La judicial es la única casta que gobierna sin un mandato fijado por la Constitución, salvo la edad máxima de los 75 años para ejercer la magistratura.
El histórico caso de corrupción podría tener una sorprendente derivación sobre los empresarios involucrados; la Casación define la sentencia en juicio por el atentado a la AMIA
Javier Milei está aplicando el ajuste más importante de la economía que se haya registrado en el mundo en los últimos años. No es su culpa. Es la consecuencia de 16 años de kirchnerismo, que destruyó aún más lo que ya estaba destruido. En todo caso, los desacuerdos con el Presidente y el ministro de Economía, Luis Caputo, refieren a cómo hacen el ajuste.
Jamás el Presidente podría alcanzar la aprobación del Senado para sus candidatos a la Corte si no sucediera antes un pacto con la exvicepresidenta
La candidatura del juez Lijo a la Corte no prosperará sin apoyos entre los 33 senadores que responden a la expresidenta
La decisión de Milei sobre la Corte Suprema lo colocó en una esfera muy lejana del cambio y la renovación que el Presidente dice promover
La eventual nominación presidencial para que el juez Lijo acceda al máximo tribunal puso en guardia a Rosatti, Rosenkrantz y Maqueda
Cuidado: algún error cometió el Gobierno para que una cámara del Congreso (el Senado, en este caso) haya rechazado, como pocas veces antes, un decreto de necesidad y urgencia. Es también injusto hablar del gobierno en general cuando quien siembra la discordia es el propio presidente de la Nación. Un modo agresivo de relacionarse y un sistema intolerante de gobernar parecen agotarse. Esto no se advierte todavía en ninguna encuesta.
Si Milei lograra cumplir con su promesa de dinamitar “desde adentro al Estado”, ¿quién mandaría tropas a Rosario? ¿Quiénes estarían en condiciones de juzgar a los narcotraficantes?
Algo que nunca había sucedido antes ocurrió en el mediodía del jueves último: el Fondo Monetario Internacional se interesó, mediante formales palabras de su portavoz, en que los jubilados argentinos conserven su poder de consumo y en que los subsidios sociales no pierdan capacidad de compra.
Alberto Fernández no necesitó nunca de María Cantero, la mujer de su amigo Martínez Sosa, para navegar en un rubro, el de los seguros, que conoce como ningún otro político
La verdadera revolución de Milei estuvo en las propuestas políticas, aun cuando algunas de estas contienen decisiones económicas: la reforma sindical, la reforma electoral y la convocatoria a la oposición para firmar lo que él llamó pomposamente el “Pacto de Mayo”, que no es más que un listado de las cosas que hacen desde hace mucho tiempo los países serios del mundo
El conflicto de Chubut es uno de esos problemas en los que todos tienen algo de culpa y ninguno tiene la responsabilidad total
Pudo haber sido una casualidad. O pudo haber sido simplemente lo que parece: que la dirigencia política (dejémosle el apelativo de “casta” a Javier Milei) haya decidido resguardar una de las cajas negras que usa para financiarse. Sucedió hace poco, cuando el Presidente decidió retirar del tratamiento parlamentario su proyecto de ley ómnibus, porque gran parte de los diputados se habían trabado en el tratamiento del inciso “h” del artículo 4 de ese proyecto.
Las formas son tan importantes como el contenido en la vida democrática; las palabras violentas de un mandatario pueden terminar en hechos violentos
Quizás se trate del amanecer de otro sistema de partidos políticos o, tal vez, sea solo un estertor más, sin consecuencias prácticas, del antiguo régimen. La inenarrable reaparición de Cristina Kirchner y las insistentes versiones sobre una fusión entre la oficialista La Libertad Avanza y su aliado Pro señalan que hay movimientos subterráneos en la esfera partidaria. La platea de ese espectáculo está ocupada por una sociedad que atraviesa uno de los peores momentos económicos desde la hiperinflación de 1991.
El acercamiento del pontífice con el presidente argentino fue también la manera de llevar a la práctica una de sus frases predilectas: “La unidad es más importante que el conflicto”
¿Qué sucede en un país donde sus políticos están siempre al borde de un ataque de llanto? ¿Cuál es el grado de impotencia que existe como para que no puedan esconder sus emociones en público?
¿En el Congreso faltó moderación o eficacia? ¿Fue malicia opositora o ineficacia propia?
En el bloque de Unión por la Patria cuestionan las facultades delegadas por el Congreso al Poder Ejecutivo, pero todos los mandatarios kirchneristas gobernaron con superpoderes; todavía quedan otras batallas
La política de zigzag perpetuo de Javier Milei está haciendo dudar a los diputados más dialoguistas sobre el destino que se pretende para el proyecto de ley ómnibus en el Congreso
El paquete fiscal de la ley ómnibus de Milei cayó poco antes de su naufragio en el Congreso, pero el ajuste se hará
En el fárrago de decisiones que Milei envió al Congreso, hay muchas que provocaron colisiones dentro de los propios bloques dialoguistas
Las intensas discusiones en la Cámara de Diputados se dan porque ningún otro gobierno mandó al Congreso un proyecto tan enorme; los legisladores prefieren postergar por ahora los cambios que no influyen en la solución del descalabro económico
El sistema de circunscripciones uninominales que impulsa el Gobierno tendría como primer beneficiario al kirchnerismo, lo mismo que algunas designaciones frustradas y nunca explicadas; las miradas sobre el jefe de Gabinete

