Andrés Oppenheimer

Un artículo reciente del Financial Times titulado “No hay futuro en la Argentina” refleja el pensamiento generalizado de que la Argentina es un país sin esperanza. Pero tras la victoria de la oposición en las elecciones legislativas del 14 de noviembre, creo que todavía hay esperanza para ese país tan castigado por el populismo. Por supuesto, la Argentina sigue siendo un caso de manual de cómo el populismo puede destruir un país a pesar de todas sus riquezas.

Lo que pasó ayer en Washington D.C., cuando el presidente Donald Trump alentó tácitamente a sus seguidores a tomar las calles para revertir los resultados de las elecciones de noviembre de 2020 antes de dar marcha atrás y pedirles que se vuelvan a sus casas, fue un ejemplo clásico de un intento de "autogolpe" latinoamericano.

