Sergio Crivelli

Al asumir Javier Milei optó por una estrategia económica de shock y una estrategia política gradualista. El éxito de la primera aceleró la segunda. 

En el de los mercados, la estabilidad no sufrió el impacto de las turbulencias externas y en el corporativo, vapuleó a la UIA. En el político, por mal manejo, quedó pegado a Cristina Kirchner 

Javier Milei y Cristina Kirchner arrancaron de manera casi simultánea la campaña electoral de 2025 con jugadas para despejar sus respectivos espacios políticos. La expresidenta anonadó cualquier amago de oposición interna dejando fuera de combate a Ricardo Quintela sin siquiera competir. 

Después de soportar durante meses los gestos de autonomía de Victoria Villarruel, le aplicó un sosegate para demostrar quién es el que manda. El aislamiento político de la vice fue total. 

Contra todos los pronósticos Javier Milei ha conseguido fortalecer la gobernabilidad desde una posición de notoria debilidad institucional. 

La “motosierra” terminó siendo la piedra angular de un gobierno al que políticos y analistas desprecian, pero al que siguen sin encontrarle la vuelta. El apocalipsis cambiario faltó a la cita. 

Hoy, el futuro es una moneda que está en el aire. Una de las caras representa al Gobierno y la economía; la otra, a los políticos y el Congreso. Una de las dos caerá boca arriba el año próximo y lo que prevalece es la incertidumbre, aunque en los últimos meses el Gobierno parece transitar un camino que se va despejando de manera progresiva. 

Los gobernadores del PJ ven que “la va llevando” y lo apoyan en el Congreso. Euforia libertaria por el triunfo de Trump. Los gremios aeronáuticos y Cristina Kirchner son funcionales a Milei 

Un puñado de sindicalistas muy enfrentados con Milei hizo un paro de transporte con poca repercusión en la calle y débil en lo político. La economía manda; Cristina Kirchner, cada vez menos 

Corría 2011 y en el apogeo de su poder Cristina Kirchner desafió a sus críticos a que armaran un partido y ganaran las elecciones. Lo que creyó imposible tardó apenas cuatro años en producirse. En 2015 con un partido nuevo Mauricio Macri llegó a la presidencia. 

La persistencia de la estabilidad macro desorientó a todos. Los empresarios son optimistas, pero no invierten. El FMI elogia, pero tampoco pone y los políticos no encuentran salida a la polarización 

La estabilidad económica no sólo ha fortalecido al Gobierno; derivó además en un cambio político de por lo menos dos niveles. En el que está más a la vista, los principales partidos sufren un proceso de división interna y realineamiento con eje en Javier Milei. En el otro, menos visible, el electorado da muestras de estar pasando por una modificación de expectativas adversa a la lógica populista. 

Para las 17 de este miércoles, han sido convocadas las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Peticiones, Poderes y Reglamento de la Cámara de Diputados para analizar un temario que contiene una decena y media de proyectos para modificar el régimen de los DNU. Son, en su amplia mayoría, iniciativas opositoras y su objetivo es impedir que el actual Gobierno siga usando esa herramienta legal. 

Doble victoria del gobierno. Derrotó por segunda vez a una oposición aventurera en la Cámara de Diputados y logró que el mercado empiece a convencerse de que el ajuste funcionará. 

En la calle y el palacio la oposición apura el paso. Hoy se espera una nutrida marcha de protesta por los salarios universitarios, mientras en el Congreso se vienen reuniendo legisladores peronistas y radicales con sus gobernadores para aumentar el gasto público, esto es, para dinamitar la estabilidad lograda por el dúo Milei-Caputo. La pelea con el gobierno por plata en el Congreso es el primer round; el último, las elecciones del año viene. 

El viaje a los Estados Unidos le sirvió al presidente Javier Milei para consolidar las expectativas en torno a lo que será la política económica bajo su mandato. Machacó con la defensa de la ortodoxia fiscal y dejó en claro que constituye el eje de su gestión.

El presidente usa una estrategia similar a la de Néstor Kirchner: solvencia fiscal y confrontación con adversarios impopulares. En el caso actual, los sindicalistas de Aerolíneas Argentinas 

El espectáculo montado por el presidente Javier Milei el domingo por la noche en el Congreso fue tan institucionalmente superfluo como agraviante para quienes asistieron desde las bancas. A lo que se puede añadir que políticamente consistió en más de lo mismo: otra fase de la agotadora “blitzkrieg” verbal lanzada desde diciembre pasado; un aluvión de palabras de un gobierno anémico de poder estatal.

Una oposición mayoritaria y anárquica intenta manejar el gasto desde el parlamento. Milei paró el aumento a jubilados pero le aprobaron otro para las universidades. Ahora, el presupuesto 

El peronismo con aliados de la izquierda, radicales y bloques minoritarios intentará hoy infligir una derrota política a Javier Milei que puede detonar la precaria estabilidad macroeconómica de los últimos nueve meses. Lo hará o pretenderá hacerlo en el Congreso aumentando el gasto público sin financiamiento en dos rubros: el previsional y el de la educación universitaria.

Un desorden político generalizado amenaza la precaria calma de los mercados. El peronismo ataca en el Congreso el equilibrio fiscal porque Milei no quiere organizar un oficialismo mínimo 

El Gobierno avanza con lentitud en el saneamiento de la economía en gran medida porque se encuentra con una fuerza equivalente y contraria para preservar el aumento del gasto público y la consiguiente inflación. Así, su principal problema no es dar con la política acertada para superar una herencia macro catastrófica, sino gambetear las piedras que le pone en el camino una dirigencia con tendencias inflacionistas congénitas. 

En el lugar donde los aparatos políticos mandan y Milei está en absoluta minoría imperan la anarquía y las internas. Pero esa situación sigue sin afectar las expectativas económicas positivas. 

El acceso de Javier Milei al poder ha derivado en un proceso de desintegración de las alianzas que concurrieron a las elecciones del año pasado. Los aparatos partidarios absorbieron en un principio, sin inmutarse, el golpe, pero a la vista de las elecciones de medio término comienzan a reagruparse en combinaciones imprevistas. 

El giro opositor de Macri dañó la gobernabilidad y aumentó las dudas sobre el futuro económico. La oposición le apunta al acierto clave de Milei: la baja de la inflación vía austeridad fiscal.  

Antes de la audiencia de la Comisión de Acuerdos del Senado citada para analizar el pliego del candidato a ministro de la Corte Suprema Ariel Lijo, un senador oficialista, Francisco Paoltroni, armó un encuentro parainstitucional para cubrirlo de críticas de orden técnico y moral. 

Milei sabe que es la garantía de la estabilidad de su gobierno. Por eso la oposición la ataca en el Congreso con leyes que aumentan el gasto sin otro financiamiento que el de la emisión 

El escándalo por la violencia de género en Olivos tendrá un efecto político inevitable: el debilitamiento del peronismo, la fuerza más claramente opositora al gobierno y la única que puede poner en peligro su subsistencia. Los votantes y la dirigencia que rechazan a Javier Milei y preden velas a su fracaso corren por lo tanto el riesgo cierto de perder las próximas elecciones por el bochorno de las golpizas a la primera dama. 

Los problemas financieros del gobierno quedan en segundo plano ante el espectáculo de una oposición carente de líderes y de credibilidad. El costo de la violencia de Alberto lo pagará CFK 

Sergio Massa prepara su vuelta con una reunión de su grupo político anunciada para el sábado. Su prematuro retorno es otra prueba de que el sistema partidario sigue sin registrar su derrota a manos de un “outsider” como Javier Milei. También de que su naturaleza es conservadora y está anquilosada en posicionamientos, liderazgos e ideologías que lo llevaron a esa inesperada derrota. 

Como la crisis no derrumbó al gobierno todos los partidos buscan reposicionarse. Milei debe armar un oficialismo apto para gestionar, Macri, blindar el PRO y el PJ dejar atrás la etapa “K” 

Tras el control del brote inflacionario aparecieron problemas financieros: vencimientos de la deuda y falta de dólares. Milei y Villarruel se pelean porque no tiene a nadie enfrente 

En su lucha contra la inflación el gobierno pudo eliminar un seguro otorgado a los bancos que constituía un riesgo de emisión monetaria, pero peleas internas opacaron ese logro 

A pesar de la aprobación de las leyes de Milei en el Congreso y de la firma del pacto de gobernabilidad, siguió el deterioro de indicadores financieros clave y aumentó la presión sobre el blue 

El gobierno de Javier Milei organizó un festejo del 9 de Julio atípico. En lo sustancial, convocó a la firma de un pacto a gobernadores y dirigentes en Tucumán con un relevante nivel de adhesión. En lo menos sustancial, terminó convirtiendo el desfile de tropas en un show personal al subirse a un tanque. De esa manera no sólo se ubicó una vez más en la vereda opuesta del kirchnerismo y de la izquierda que insultan a los Granaderos, sino que proyectó una imagen blindada de poder. 

En su primer semestre de gobierno Javier Milei se enfrentó con la “casta”. Se enredó en una larga disputa con el Congreso en la que se debatieron dos leyes, pero la discusión real era por plata. 

El gobierno logró su primer triunfo en el Congreso justo cuando el plan económico empieza a dar señales de agotamiento. Caputo contratacó anunciado el viernes más ortodoxia monetaria y fiscal 

Si como se prevé, el Congreso cierra mañana el extenso trámite de los proyectos de Ley Bases y de reforma tributaria, el presidente Javier Milei ingresará a su segundo semestre de gestión con un panorama distinto al que encontró en diciembre. Ese escenario reclama nuevas metas, nuevas estrategias y ajustes al equipo de gestión. 

Milei venció la obstrucción del Congreso, pero el plan Caputo necesita un reseteo. Lo favorece, no obstante, una oposición sin ideas que va de la colaboración al antagonismo recalcitrante 

Goethe definió la tragedia como un conflicto en el que las dos partes tienen razón. La actual pelea entre el presidente de la Nación y el periodismo es también un conflicto en el que ambas partes tienen algo de razón pero en su variante circense.

El gobierno tuvo éxitos en cadena en los frentes económico y político. Demolió los pronósticos agoreros de los medios mientras la oposición recurría a la violencia callejera para enfrentarlo 

En seis meses de gobierno Javier Milei no pudo hacer ni lejanamente los cambios económicos prometidos, pero consiguió algo de tal vez mayor importancia: poner en blanco sobre negro las causas económicas y políticas de la debacle de los últimos 80 años. Fue más didáctico que revolucionario. Encontró una manera extravagante de trasmitir su evangelio político, pero sumamente persuasiva. 

Diputados aumentó el gasto público mientras el Senado frenó la ley para aumentar la recaudación. Resultado: la peor semana del año en los mercados. El superávit y la gobernabilidad en riesgo 

Después de tres semanas de dilaciones en el Senado forzadas por la oposición, el presidente aceptó más cambios a sus proyectos, echó a Posse, entronizó a Francos y consiguió los dictámenes. 

Guillermo Francos atribuyó su promoción a jefe de Gabinete a la necesidad de un lazarillo político para Javier Milei. “Para aquellos que dicen que el Presidente no se da cuenta –sostuvo-- el Presidente me elige a mí porque se da cuenta (de) que con la política argentina a él se le hace complicado porque no la entiende, porque tiene diferencias, por “X” motivos y yo tengo una posibilidad mayor de dialogar y ahí viene la propuesta”. 

En Diputados se unieron para aumentar el gasto universitario y el salario docente. En el Senado traban el blanqueo y ganancias para obstruir la recaudación. La gobernabilidad en el laberinto 

La pelea del presidente Javier Milei con el jefe del gobierno español Pedro Sánchez ha sido presentada en los medios como una crisis diplomática, algo que sintoniza con la decisión de este último de retirar su embajadora de la Argentina. La canciller Diana Mondino, sin embargo, calificó el intercambio de agravios como una simple anécdota. Un ambiente de confusión rodea el episodio: pero ¿cuál es su verdadera magnitud, origen y eventual beneficiario? 

El dúo Milei-Caputo logró bajar el del costo de vida a una cifra en cinco meses, mientras en el Congreso una oposición tenaz obstaculiza cualquier cambio y apuesta al fracaso del gobierno. 

Pasaron más de cinco meses desde que llegó al poder, el Congreso no le aprobó una sola ley y la mayoría de la dirigencia de los partidos lo detesta, pero Javier Milei sigue adelante con una performance que nadie esperaba: inflación en baja, estabilidad cambiaria y expectativas macroeconómicas favorables. 

Como el plan económico no colapsa la oposición dura apuró el paso. La CGT lanzó otro paro y el kirchnerismo pisó la ley bases en el Senado donde en el pasado derrotó a Alfonsín y de la Rúa 

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