Carlos Berro Madero

Algunos historiadores y analistas extranjeros que han estudiado las características de la Argentina, suelen decir que nuestro país es tan extenso y rico, que puede ser cruzado arrastrando un arado de un extremo al otro sin encontrar jamás una sola piedra.

Como en el conocido chamamé de Pastor Luna, Cristina Kirchner parece decidida a poner “a todos a bailar”, como dice la letra de la pieza conocida. A bailar a propios (los “Albertos”) y extraños (Macri y sus “siniestros” antecesores de la mafia siciliana).

Bernard Williams sostiene que un anhelo exagerado de veracidad suele poner en marcha un proceso de crítica que debilita enormemente la convicción de que alguna verdad pueda expresarse en su totalidad.

El biógrafo inglés Robert Burdette solía recordar (y esto es muy válido para algunos dirigentes de países en vías de desarrollo) que el mundo no nos debe nada en especial, porque ya existía como tal mucho antes de haber nacido nosotros.

“La ira nunca carece de motivo, pero pocas veces se trata de un buen motivo” - Benjamin Franklin

El populismo consiste en trabajar políticamente para conquistar mentes y corazones de algunos ciudadanos supuestamente desplazados, resolviendo algunos problemas menores de su subsistencia y explotando el anhelo de rápidos cambios de quienes jamás obtienen representatividad suficiente para decidir por sí mismos la orientación que desearían darle a dichos cambios.

Para el ilustre filósofo y economista austríaco Friedrich von Hayek (1899/1992), LAS CAUSAS DE LA INFLACIÓN SON POLÍTICAS Y PSICOLÓGICAS ANTES QUE PURAMENTE ECONÓMICAS.

A pesar de haber dicho Ud. que está conforme con sus primeros días de gobierno, quizá sea la hora de decirle, sin dejarnos tentar por ningún juicio “anti algo”, que somos muchos los que no estamos dispuestos a aceptar las pretensiones de quien, metafóricamente hablando, “cree que dos más dos es igual a cinco; por lo cual, no habiendo motivo para suponerlo demente, debemos asegurar que no lo cree, por mucho que grite y aunque se deje matar por sostenerlo” (Ortega y Gasset)

Decía Jaime Balmes que cuando el hombre emplea mal sus “cuerdas”, se transforma en una suerte de instrumento destemplado.

