Nicolás Cachanosky
El diagnóstico del presidente Milei es correcto. Su solución es incompleta, con cambios necesarios, pero no suficientes. Qué falta
Si el objetivo es eliminar la inflación, el próximo gobierno inevitablemente deberá llevar adelante un cambio de fondo
Desde el inicio de la pandemia, Alberto Fernández sostiene que el Covid-19 ha puesto de rodillas al capitalismo. En un acto de humildad peronista, sostuvo que él va a ser quien reforme al capitalismo internacional. Fernández debe creer que es como David contra Goliat. Pero la realidad es distinta al cuento. En el mundo real David no tendría ninguna chance contra Goliat.
El problema no es que el último comunicado del BCRA no solucione el problema del pequeño mercado de capitales de Argentina, el problema es que es una medida riesgosa.
En cualquier manual escrito por cualquier economista de cualquier parte del mundo, sea de izquierda o de derecha, progresista o conservador, socialista o libertario, el consenso es que es un problema monetario
La economía mundial se encamina a un gran rebote en la postpandemia que Argentina, por lo que hemos visto este último año, va a mirar desde abajo
Con nuevos picos de inflación resurge la pregunta de qué debe hacer el gobierno. Las respuestas siguen siendo las mismas de siempre: atacar el problema de fondo en lugar de esconderlo detrás de argumentos multicausales.
Si contratar empleados es altamente costoso y riesgoso, entonces es de esperar una recuperación más lenta, así como un menor crecimiento a mediano y largo plazo
En su clásico Don Quijote de la Mancha, Cervantes cuenta como Don Quijote pelea contra enemigos imaginarios, los molinos de viento. Viendo el comportamiento reciente del Gobierno en materia de política económica, uno no puede dejar de ver la analogía. El Gobierno se ha embarcado en una cruzada contra molinos de viento. El gobierno también tiene sus Sanchos Panza, aquellos que en el fondo no caen presa del mundo imaginario K, pero acompañan el proyecto por promesas de poder o cargos públicos.
Las propuestas y análisis del flamante organismo deben estar lo más alejados de la política posible. Lo que hace falta son nuevas voces independientes y profesionales
Desde que Perón nacionalizó el BCRA en 1946, la inflación promedio anual ha sido del 60 por ciento
Expectativas por una menor emisión monetaria para financiar gasto público. A su vez, la mirada puesta en bajar la inflación. Todo esto en un contexto de diferencias discursivas entre el Gobierno y las declaraciones de Guzmán.
El Gobierno parece estar convencido de que la solución es aumentar el gasto público
El Gobierno está obligado a cambiar la dirección de la política económica
Mientras los contribuyentes pagan el costo de la inflación, el Gobierno pierde el tiempo con teorías desacreditadas y sin sustento científico sobre las causas de la inflación
Antes del Covid-19, desde el 2011 que Argentina estaba en estanflación. Es decir, casi diez años de una economía que no crece a la par que sufre de alta inflación. Salvo que haya serias reformas de política económica, es de esperar un retorno a la estanflación. Sin cambios que favorezcan mayores inversiones, ¿Por qué esperar un sendero de sostenido crecimiento económico luego del Covid-19?
Se suele decir que el primer mandamiento de la economía es reconocer que los recursos son escasos, y que el primer mandamiento de la política es ignorar el primer mandamiento de la economía.
Una vez más Argentina se enfrenta a un potencial default de la deuda soberana. Joseph E. Stiglitz, Edmund S. Phelps y Carmen M. Reinhart hicieron un pedido público de “buena fe” a los acreedores internacionales.
La Gran Depresión de la década del 30 fue la peor crisis económica del siglo XX, con una tasa de desempleo llegando al 25%. Los impactos sociales y económicos de la Gran Depresión persisten hoy día. Una preocupación, entendible, es si la pandemia puede derivar en una Gran Depresión.

