Argentina en el Mundo

La expresidente argentina fue a declarar en el juicio sobre el intento de asesinato que sufrió en la puerta de su casa. El kirchnerismo convocó a sus simpatizantes para apoyarla, pero no fue nadie. 

El expresidente argentino Alberto Fernández (Buenos Aires, 65 años) ha pasado los últimos días encerrado en su departamento, una torre de lujo en el barrio de Puerto Madero, a pocos metros de la Casa Rosada.

“Podemos ser una potencia exportadora, no sólo en materia energética sino en todos los sectores primarios de la economía”, dice el presidente argentino en Chile.

El kirchnerismo se solidariza con la exprimera dama Fabiola Yáñez, mientras el Gobierno usa el escándalo para arremeter contra las políticas feministas. La denuncia judicial de Fabiola Yáñez contra el expresidente argentino Alberto Fernández es demoledora: la exprimera dama lo acusa de haberla golpeado en varias ocasiones mientras convivían en la quinta presidencial, incluso cuando estaba embarazada, y de someterla a “terrorismo psicológico” y acoso telefónico en la actualidad, tras una ruptura que los hizo poner un océano de por medio.

Un repartidor alerta a la policía de una varilla que asomaba por entre el adoquinado. Al excavar encuentran un pasadizo a más de tres metros de profundidad que comunicaba un depósito con la sucursal bancaria.

Desde el Hospital San Roque en Villazón indicaron que la madre de la niña rechazó la internación de la niña.

¿Qué fibras toca el discurso del mandatario argentino: misógino y negacionista de la desigualdad de género? ¿Hay una grieta en la generación Z? No voy a pedir perdón por tener pene”. “No voy a sentir vergüenza de ser un hombre blanco, rubio y de ojos celestes”.

Con 147 votos a favor y 107 en contra, la Cámara baja avala la Ley Bases que le otorga facultades legislativas al presidente ultraderechista, habilita la privatización de empresas públicas y flexibiliza el régimen laboral.

La agenda contra las menciones de la igualdad de género, la diversidad sexual y el cambio climático mantiene en alerta a la linea tradicional de la Cancillería, dentro y fuera del país.

El presidente de Argentina tenía previsto privatizar más de 40 empresas, pero serán 8 y deja en lista de espera la televisión pública, radios, webs y la agencia Telam, un objetivo pendiente por estar politizadas y no ser rentables.

Top