"La 'Reforma Judicial' que encara este Gobierno no responde a las necesidades de la mayoría de los argentinos", escribió Julio Piumato, secretario general del gremio de los judiciales en el muro mientras hablaba el Presidente. "La Justicia está en Estado de Emergencia declarada y estas iniciativas no contemplan esa realidad. ¡Hace falta un Plan Estratégico para sacar a la Justicia de la postración y que ésta cumpla los fines que la Constitución Nacional, que establece y fundamentalmente garantizan su independencia y no el interés del Gobierno de turno!", cuestionó el sindicalista.
"Si el objetivo es lo que dice el Presidente habría que empezar de nuevo con intervención de la comunidad organizada judicial, jueces abogados y trabajadores judiciales, y alcanzar de una vez por todas con la Justicia que se merecen todos los argentinos", agregó.
Además de la reforma judicial, la relación con la vicepresidenta apareció en escena entre los empresarios que escuchaban a Fernández. "El Presidente dice cosas que Cristina contradice. El problema de desconfianza es que él no se planta frente a Cristina Fernández. Parece que manda ella. Por eso no le puedo creer", dijo Héctor Alfredo Poli, director de Pluspetrol.
"Lamentablemente su palabra esta tan devaluada que no es creíble. El sábado avaló el concepto de que los empresarios somos los enemigos frente a (Horacio) Verbitsky", cuestionó Alejandro Gawianski, presidente de HIT, en referencia a la entrevista a El Cohete a la Luna.
"El día que hagamos una autocrítica integral, y no sólo la crítica del predecesor como causante de todos los males, estaremos en condiciones de salir", reflexionó, en tanto, Santiago Pordelanne, CEO de Equifax. "Muy bueno el relator del pasado. A ver cuándo empieza a mirar y gestionar para el futuro", dijo Facundo Favelukes, presidente de BVS TV SA.
"Ese modelo de país, con la autoridad centralizada en 'el puerto', permitía planificar un destino común. Desde hace décadas la autoridad del Estado es débil", analizó en otro tramo del discurso presidencial el politólogo Julio Burdman.
Los CEO o directivos de las grandes empresas o que tienen "rosca" con la política a través de las cámaras empresariales prefirieron el silencio. Algunos, en tanto, se dirigieron directamente a los periodistas en vez de optar por el muro.
"Rescato mucho una visión de país federal y el impulso que se la va a dar a la obra en general. Queda como desafío el tema de equilibrar las variables macroeconómicas, sobre todo la variable cambiaria", dijo a LA NACION José Urtubey, directivo de Celulosa y hombre de la Unión Industrial Argentina (UIA).
LA NACION preguntó en el chat de la plataforma de IDEA a 14 empresarios qué opinaban del discurso de Alberto Fernández. Sólo dos empresarios contestaron en off the record. "En el auditorio había muchos ejecutivos de multinacionales que son los responsables de lograr apoyos financieros de sus headquarters para fondear proyectos. Creo que se perdió una oportunidad de convencer a estas empresas en que inviertan aquí", indicó el directivo.
"Fue confuso, idéntico al que hizo el Día de la Industria. No se entiende si está a favor o en contra del capitalismo, va y viene", analizó otro hombre de negocios. "En un mundo confuso y a la deriva se necesita alguien te guíe y marque el rumbo con claridad, como Angela Merkel".
Francisco Jueguen


El discurso del presidente Alberto Fernández, más largo de lo esperado por los organizadores, tuvo escasa repercusión entre los empresarios del 56º Coloquio de IDEA. El silencio de los directivos de empresas y algunas críticas a sus palabras marcaron la apertura del encuentro.