Lunes, 02 Agosto 2021 13:28

Confidencial: se viene una épica y larga batalla en la oposición para definir la candidatura presidencial

Escrito por iProfesional

La oposición es hoy, una suma de fracturas y el anticipo de una batalla por la candidatura presidencial que promete ser para alquilar balcones

Si bien la pelea en el conjunto geográfico que conforman la CABA y la Provincia de Buenos Aires se lleva toda la atención de los medios nacionales, el espacio político identificado como Juntos tiene fracturas de niveles sísmicos en todos los distritos, muchos de ellos tan o más importantes que en la zona portuaria del país, incluso, tan o más irreconciliables.

La Provincia de Córdoba es un campo de combate donde las figuras políticas han llegado a un grado de confusión extraordinario. Como en buena parte del país, la eclosión se produjo cuando Horacio Rodríguez Larreta creyó consolidada su candidatura presidencial, después de bajar de su candidatura a Patricia Bullrich en la Ciudad, e intentar intervenir en el armado de listas en todos los distritos.

En Córdoba también se metió el jefe de Gobierno porteño, pero sin considerar que, en la provincia, la oposición ya se mostraba fracturada. Hace solamente un par de meses, el radicalismo, partido central de Juntos en un distrito donde el PRO tiene poca relevancia, celebró internas que terminaron en la Justicia y que todavía no se resolvieron. Mario Negri, titular del bloque de diputados nacionales de Juntos, y máximo referente del oficialismo radical cordobés, debió enfrentar al joven Rodrigo De Loredo, auspiciado por Martín Lousteau.

¿Negri ganó? En principio sí, pero, pero como hubiese dicho Raúl Alfonsín: "Escupiendo sangre". Por unos pocos votos, en una elección discutida, con denuncias de fraude y presentaciones judiciales por parte de De Loredo que todavía no se han resuelto. Si el sector de Negri ganó, todavía no está claro, lo dirá la Justicia Electoral.

En ese esquema complejo, apareció Larreta al momento de armar las listas y quiso imponer su criterio, bajarlo a Negri de la candidatura senador, colocar a Gustavo Santos, ex ministro de Turismo de Mauricio Macri, pero sin peso político reconocido en el radicalismo mediterráneo, y dejar de lado a todo lo que "tenga olor" a Lousteau y a sus rivales internos del propio PRO, como por ejemplo, la senadora Laura Rodríguez Machado, cercana al ex presidente, y especialmente, a Bullrich, a la que intentó dejar afuera de todo.

Así las cosas, las listas se armaron como una suerte de "revuelto gramajo político", donde cada uno corrió hacia donde pudo, generando un "sálvese quien pueda" casi personal, sin arraigo partidario. Negri no desistió de su candidatura a senador, pero le dejó un lugar a Santos como primer candidato a diputado, defraudando a muchos radicales que no ven en Santos alguien con anclaje social ni manejo territorial, ni nada.

Por el otro lado, la estrategia de Lousteau fue lo que en política se llama "pasar con la ambulancia". De ese modo, recogió al primer gran herido: el siempre maltratado por el oficialismo de Juntos, Luis Juez, con el que obtuvo una cara importante para llevar la candidatura a senador que tanto ambicionaba el ex intendente de Córdoba Capital. Eso le permitió poner a De Loredo al frente de la lista de candidatos a diputados nacionales.

Con la misma lógica ambulanciera, recogió a un costado de la ruta a Rodríguez Machado, a la que colocó segunda, detrás de De Loredo, para terminar de construir una propuesta tan variopinta como atractiva. El sector de Negri está furioso con esa propuesta: "Atrás está el Coti (Nosiglia), mirá si Lousteau va a generar este armado", dice con tonadita un aliado histórico de Negri en el radicalismo cordobés.

El encono de Negri con Nosiglia viene desde las épocas posteriores a las que un grupo de jóvenes diera nacimiento a la Junta Coordinadora Nacional en la Laguna Setúbal, provincia de Santa Fe, y esa agrupación se erigiera en fundamental, luego, en el gobierno de Raúl Alfonsín. Nosiglia quedó como el gran artífice de la Coordinadora de la Capital, y Carlos Becerra y Negri, como los referentes cordobeses.

Ambos siempre culparon al Coti de tratar de irritarlos e introducirles cuñas políticas en su provincia. A Becerra se le pasó el berrinche, cuando Nosiglia intercedió para que fuese jefe de la SIDE en el gobierno de Fernando De la Rúa. Pero Negri, nunca pudo digerirlo.

Esta primaria representa dos cosas diferentes para ambos espacios: para Negri es la bisagra que va a determinar si mantiene el poder en el componente principal de la alianza Juntos, en la provincia que le dio la presidencia a Macri, nada menos, y desde allí, si puede tallar en la selección del precandidato presidencial de la UCR en 2023.

Para Lousteau, es la prueba de fuego para derrotarlo, quedarse con el radicalismo mediterráneo en manos del joven De Loredo, y avanzar en una construcción política que se desarrolla, sin prisa, pero sin pausa, en busca de la presidencia, tal vez, solo tal vez, previa pasada por Jefatura de Gobierno porteña.

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