Miércoles, 11 Agosto 2021 11:28

Córdoba, una victoria asegurada de una coalición desordenada - Por Silvia Mercado

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Macri decía que "mi límite es Negri" pero su candidato terminó acordando. ¿Por qué la candidatura de Manes surgió en esta provincia?

Desde el 2015 Mauricio Macri tiene un vínculo especial con Córdoba. Se sabe, los votos de la provincia fueron cruciales a la hora de consagrar su victoria a la Presidencia de la Nación, donde Cambiemos obtuvo 71.52% y el Frente para la Victoria 28.48%, o sea, una diferencia de 43.04. Y a pesar de las dificultades económicas, esa diferencia se sostuvo en el 2019 con 61.29% que obtuvo Juntos por el Cambio con apenas 29.27% que alcanzó el Frente de Todos.

Tanto es así que el ex Presidente imaginó en algún momento la posibilidad de mover su domicilio a la provincia mediterránea para candidatearse a senador, un plan que impulsaron especialmente en su entorno pero que a él nunca lo terminó de convencer.

Sin embargo, desde el día cero que llegó a Casa Rosada quiso apropiarse políticamente de los hilos cordobeses que lo representaban. Dentro del PRO, dirigentes vinculados a Emilio Monzó cuando se ocupaba del armado nacional habían tejido de la mano de Nicolás Massot una sucesión de acuerdos con los radicales que no eran amigos de Macri.

Esa relación terminó dinamitada, Monzó y Massot se alejaron de Córdoba, pero muchos de quienes los acompañaron en lo que por los años 2014 y 2015 era un albur siguieron manejando el PRO cordobés, para disgusto del ex presidente: hasta llegó a pedirle a uno de esos dirigentes que abjure de Monzó en público a cambio de obtener el reconocimiento partidario.

Dicen que Fernando De Andreis fue el autor de esa suma de estrategias, inclusive de la idea de que Macri tenga un dirigente que en Córdoba lo represente "de verdad". La nominación finalmente recayó en Gustavo Santos, el ex ministro de Turismo de relación estrecha con el equipo que rodea al ex presidente, a través de su hijo.

Cuentan las malas lenguas que en todas las reuniones que Macri hizo para ordenar las listas en la provincia de Córdoba repitió -obsesivamente- una frase: "mi límite es Negri". Se convenció de que el titular del interbloque opositor tenía que quedarse donde estaba y darle lugar a Luis Juez, para promover una empatía distinta con el electorado, que le permitiera arrastrar a su candidato, Santos, de poco conocimiento en la provincia.

Pero tantas manos en el plato solo producen garabato, y el desorden que se produjo en la dirigencia cordobesa en las últimas 48 horas antes del cierre fue de tal magnitud que Negri terminó con Santos. Juez, que era el candidato a senador que quería Macri, quedó aliado con Rodrigo de Laredo, el radical que quería promocionar el ex presidente contra Negri.

Por qué se armó semejante entrecruzamiento de candidatos es lo que quiso saber El Cronista. "Siempre quisieron intervenir el distrito desde CABA, así las cosas no pueden funcionar jamás", es la explicación que da un viejo dirigente radical. "Mover los hilos de la política no es para cualquiera, el ex presidente se esfuerza por desarrollar ese talento, pero parece que todavía no aprendió", ironiza una dirigente que respalda a Juez. Un hombre del PRO hace otro aporte: "Los radicales tienen veinte vectores distintos, nos es fácil para nadie".

Y agrega otro dato insospechado: "La candidatura de Facundo Manes sale de estos desaguisados. Cuando los radicales vieron que el macrismo iba por ellos se volvieron locos e inventaron una candidatura en la provincia de Buenos Aires para evitar que se los coman crudos".

Pese a todo, el electorado sigue siendo fiel a las ofertas opositoras. Proyectando indecisos, un estudio realizado entre el 25 y el 28 de julio de la consultora con mayor experiencia en la provincia, CB Consultora, obtuvo 24.3% para las candidaturas de Luis Juez y Tristán de Loredo y 20.2% para las candidaturas de Mario Negri y Gustavo Santos, o sea, 44.5% para ambas listas. En cambio, para Alejandra Vigo y Natalia de la Sota (Hacemos por Córdoba) 17.1% y apenas 10.4% para Carlos Caserio y Martín Gil, los candidatos del Frente de Todos.

En el estudio de Opiniones y Tendencias (en este caso con 9.7% de indecisos), le va mejor a la boleta de Alejandra Vigo y Natalia de la Sota, donde llegan a 24.1%. Sin embargo, Juez y De Loredo están en 23.1% y Negri y Santos en 20.2%, porcentajes similares. También le da más a Caserio y Gil, con 14.3%.

Esta es la foto de hoy y claro que puede cambiar. Difícilmente, sin embargo, los cordobeses se vuelquen a opciones que le huelan a kirchnerismo. Está probado que todos los intentos de seducción que Alberto Fernández realizó en la campaña de 2019 cayeron en saco roto. Mientras cada fracción de JxC se concentra en cómo sacar la mejor tajada en las PASO, el FdT de Córdoba se prepara para aceptar que ya no tendrá representación parlamentaria en el Congreso este 2021.

Silvia Mercado

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