Miércoles, 10 Abril 2024 13:03

La ofensiva de poder de Karina Milei enardece a la vieja guardia de La Libertad Avanza - Por Matías Moreno

Asesorada por los Menem, la hermana del Presidente desplaza a dirigentes históricos de los libertarios del armado para 2025, mientras se acumulan las tensiones irresueltas con Pro 

El perfil elevado de Karina Milei, la funcionaria más influyente del Gobierno, y su apuesta a construir un aparato de poder dentro del oficialismo desató una guerra de interpretaciones en las filas de La Libertad Avanza. ¿Se pone en la primera línea de fuego porque ya coquetea con una candidatura en 2025? ¿Intenta enviarles un mensaje tanto a sus detractores internos como a Mauricio Macri, jefe de Pro, sobre su injerencia en el armado político del espacio y en la custodia del ADN de los libertarios? ¿O tiene ambiciones de construir un proyecto sucesorio? 

La silenciosa secretaria General de la Presidencia, a quien su hermano califica como “El Jefe” y cuya voz es determinante dentro de la mesa chica a la hora de tomar decisiones, alimenta esos interrogantes. No solo se puso al frente de la organización del partido en todo el país con vistas a las legislativas del año próximo, en las que Milei intentará incrementar su nivel de representación en las cámaras del Congreso, sino que toma la iniciativa para edificar una imagen pública y acumula fuentes de poder para comprar lealtades y marginar a sus adversarios.

Por caso, su participación en el acto del domingo último por el lanzamiento de La Libertad Avanza en la ciudad de Buenos Aires, casa matriz de Pro, reanudó la guerra fría con la vieja guardia de los libertarios y dirigentes históricos del espacio en suelo porteño, como el legislador Ramiro Marra, excandidato a jefe de gobierno porteño; Eugenio Casielles; Oscar Zago, titular del bloque de LLA en Diputados, o Nicolás Emma, apoderado del Partido Libertario.

Asesorada por el binomio que conforman Martín y Eduardo “Lule” Menem, sus colaboradores de máxima confianza, Karina Milei desató una purga política en suelo porteño. Primero, promovió a María del Pilar Ramírez como jefa de bloque de legisladores porteños, desplazando a Marra. En paralelo, el Presidente convocó al broker para que se sumara al consejo de asesores económicos.

Luego, Karina Milei designó a Juan Pablo Scalese, un joven militante de LLA que había sido candidato suplente en los últimos comicios, como nuevo “armador” del partido en la ciudad. Scalese quedó arropado en su nueva función por seguidores fieles de la hermana del Presidente, pero sin recorrido político, como Juan Ignacio Boutet, fundador de la Juventud Libertaria, la abogada Yamila Fernández o la perfumista Angélica Kelly Correa. “No somos como La Cámpora. Apoyamos al proyecto de cambio que lidera Javier Milei”, aseguran.

La maniobra enardeció a los adversarios internos de Karina Milei. No solo relativizan el peso interno de los aliados que consiguieron los Menem para iniciar el proyecto en la fortaleza electoral de Pro, sino que consideran que la hermana del Presidente ejecutó la jugada a destiempo. “Es parte de la ambición desmedida de Karina. Actúa con mal timing porque sale a armar un partido político en medio de la negociación por la nueva “Ley bases”; tensiona con Pro y los aliados de nuestra coalición”, aseguran en el sector de los marginados por Karina Milei.

En ese grupo desligan al Presidente de los movimientos de fichas de su hermana y los Menem. Especulan que tanto Martín Menem, titular de la Cámara de Diputados, como Lule, mano derecha de Karina en la Secretaría General de la Presidencia, trabajan en tándem para diseñar una línea de resistencia a la confluencia con Pro y retener a las bases más recalcitrantes de los libertarios.

De hecho, Karina Milei y los Menem ya tejen en Buenos Aires o distritos clave del interior, como Córdoba, Santa Fe o Corrientes, para quedarse con el sello de LLA –hay batallas judiciales en varias provincias– y garantizarse una herramienta electoral con presencia en todo el país. De esa manera, llegarán más fortalecidos a la discusión con Pro sobre un eventual acuerdo de integración.

“El Presidente necesita tener un partido nacional, porque eso nos da fuerza, territorio e identidad política”, dice un dirigente cercano a Karina Milei, quien ya abrió un conflicto interno con otra figura central en el ecosistema de LLA: la vicepresidenta Victoria Villarruel.

Los detractores de los Menem, que reemplazaron a Carlos Kikuchi en la tarea de organizar el armado nacional de LLA, y Karina Milei creen que cometen un error al dividir al partido y separar a los aliados que le prestaron el sello para competir a Milei en varios distritos en 2023. A su vez, especulan con que la puesta en escena en la Capital representa un desplante a Pro. “Javier quiere trabajar con Pro, pero los Menem, no; saben que pierden terreno si hay un acuerdo con Macri”, interpretan los desterrados.

Pese a los ruidos internos, Milei volvió a respaldar a su hermana, cuyos interlocutores en Pro suelen ser Hernán Lombardi o Cristian Ritondo, y aventuró que llegará fortificado a los comicios de 2025 para ensanchar su base de sustentación legislativa.

“Con Macri vamos a empezar a trabajar en la convergencia. De cara a 2025 vamos a construir una expresión liberal. Todos los que estamos a favor del cambio sinceramente”, dijo el jefe del Estado en diálogo con el canal Neura. Mientras Milei baraja sus cartas electorales, el expresidente disfrutó un éxito en el juego de bridge: se consagró campeón en la categoría senior durante un torneo en Cali, Colombia.

En el macrismo buscaron minimizar el impacto de la jugada política de Karina Milei en el bastión de Pro. Están más inquietos por otros desaires, como la nominación del juez federal Ariel Lijo para ocupar una de las vacantes en la Corte Suprema o la falta de respuestas a reclamos sensibles y urgentes. Por caso, Jorge Macri sufre el impacto de la recesión, por la caída de recaudación tributaria.

El lunes, el jefe porteño pidió una ampliación presupuestaria por 222.000 millones de pesos. Mientras tanto, Milei sigue sin dar certezas sobre cuándo depositará el 2,95% de los recursos de coparticipación como estableció un fallo de la Corte Suprema. Tampoco hubo avances para resolver el conflicto entre la Ciudad y la Nación por la fuga de presos en comisarías porteñas. Jorge Macri pide que el Servicio Penitenciario Nacional (SPN), a cargo de Bullrich, traslade a los detenidos a las cárceles federales.

En las últimas horas también provocó malestar entre los fieles a Macri en Pro, como Laura Alonso o Daiana Fernández Molero, que el Presidente haya convocado al empresario textil Teddy Karagozian para integrar su consejo económico de asesores. “Falta el ‘Vasco’”, ironizó Alonso.

Matías Moreno

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