Los rostros más visibles detrás del lanzamiento y colapso de la “memecoin” $LIBRA son conocidos: el presidente Javier Milei, el “empresario” estadounidense Hayden Mark Davis y dos enlaces locales, Mauricio Novelli y Manuel Terrones Godoy. Pero hay otro eslabón que permanece en las sombras, refugiado en Estados Unidos.
Se trata de Jonathan Jimenez, un especialista en temas informáticos que participó en el desarrollo del soporte tecnológico del criptoactivo, incluso durante las horas previas a su lanzamiento, el viernes 14 de febrero pasado, con un dato adicional: en los registros disponibles aparece como que permaneció conectado hasta la madrugada del sábado 15, cuando Milei borró su primer tuit y se despegó del proyecto con otro posteo.
La alusión a Jimenez aparece, de manera indirecta y sin identificarlo por su nombre, en un informe oficial que recibió el fiscal federal a cargo de investigar el “caso $LIBRA”, Eduardo Taiano, a fines de marzo. Lo remitió el titular de la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI), Horacio Azzolin, quien ya les requirió a las plataformas tecnológicas y de telecomunicaciones que preserven todo lo que tengan sobre él.
El fiscal Azzolin logró reconstruir que la casilla de correo electrónico
Esa correo electrónico y número de teléfonos pertenecen, según reconstruyó LA NACION, a Jonathan Jimenez, un joven estadounidense que en las redes sociales afirma encontrarse en el estado de Texas, y cuya última interacción en la red social X se registró el 22 de enero pasado, cuando reposteó el mensaje de un tercero.
Jimenez aparece vinculado a “Neww”, una firma de Dallas, Texas, especializada en comunicación digital, marketing en redes sociales y creación de contenidos para consumidores de las generaciones Z y Millenial –es decir, entre los años ’80 del siglo pasado y la primera década del actual- que se presenta a sí mismo como “un estudio post-postmoderno”.
“Colaboramos con marcas, empresas y organizaciones para conectar auténticamente con la cultura juvenil y construir comunidades duraderas y conectadas a su alrededor”, indica Neww en su página web, de tono minimalista. “Somos calculadores, profundamente intuitivos. Vivimos en modo supervivencia y sobrevivimos creando algo increíble”.
En la misma senda, la dirección IP –es decir, el identificador numérico único asignado a cada dispositivo conectado a Internet o una red local- que aparece vinculada a las acciones de Jimenez es rastreable a la misma zona geográfica que el estudio “Neww”. ¿Por qué? Porque su IP 67.154.149.180 se geolocaliza en la ciudad de Irving, en el condado de Dallas, a 20 minutos del centro de la ciudad principal.
De toda la información disponible sobre Jimenez, sin embargo, no surge cómo se involucró en el lanzamiento del criptoactivo $LIBRA. ¿Lo convocó Hayden Davis? El CEO de Kelsier Ventures es oriundo de Texas, luego se mudó a Girona, España, y tras el escándalo retornó a Estados Unidos, donde mantiene un bajo perfil. Según sus allegados, desde febrero se movió entre los estados de Texas, Colorado y California.
Las preguntas se acumulan. ¿Tuvo Jimenez contacto con algún otro ejecutivo de Kelsier Ventures o KIP Protocol? ¿Quién le indicó que debía insertar “vívalalibertadproject” en esa cuenta de correo electrónico? ¿Por qué se mantuvo conectado durante las horas posteriores al lanzamiento de $LIBRA? ¿Por qué se desconectó en la madrugada del sábado 15, cuando Milei se despegó del proyecto con su segundo posteo en la red social X? ¿Interactuó Jimenez con Novelli, Terrones Godoy u otro actor primario o secundario de la operatoria?
(LA NACION procuró contactar a Jimenez a través de su teléfono móvil, su correo electrónico y la consultora Neww durante las últimas semanas, pero no obtuvo respuesta hasta el cierre de esta edición).
El fiscal Azzolin avanzó por la senda de las requisitorias. Le solicitó a Google, X, LinkedIn, Instagram y GoDaddy que preserve todos los materiales que tenga asociados a Davis, Novelli, Terrones Godoy, el otrora asesor de la Comisión Nacional de Valores (CNV), Sergio Morales, de los CEO de KIP Protocol, Julian Peh, y de Cube Exchange, Bartosz Lipinski, y del enigmático “JonyDoes”. Es decir, de Jonathan Jimenez.
Hugo Alconada Mon


Los investigadores judiciales detectaron un eslabón que permanece en las sombras, refugiado en Estados Unidos
