En efecto, no puede ser que los medios se hayan olvidado después de cientos de horas y días de hablar del tema de los sepelios históricos, algunos han sido evocados parcialmente y otros directamente omitidos. Y paso a precisarlos: producida la muerte del líder del justicialismo, el general Perón, sus restos se velaron en el Congreso y tuvo trascendencia tanto nacional como internacional, el discurso del Dr. Ricardo Balbín, quien habló en nombre de todos los sectores políticos que no integraban el partido oficialista.
Simplemente lo que quiero es recordar que hasta tuvo el sincericidio de resaltar que venía en representación de aquellos, pero que no sería leal si no asumía lo que fueron sus viejas luchas. Quiso así, sólo atribuir a sus palabras un significado: su voluntad de consolidar definitivamente en el país la unidad nacional.
Poco tiempo después, murió otro expresidente el Dr. Arturo Illia, que también fue velado en el Congreso, y que cuando sacaron su féretro a la calle, no bien se terminó de descender por las escalinatas, un numeroso grupo de gente que lo estaba esperando, se abalanzó sobre el mismo , se lo puso sobre los hombros y así lo transportó hasta el cementerio de la Recoleta, mientras en las calles y desde balcones de la ciudad, durante el recorrido, la multitud lo despedía fundamentalmente por dos motivos, su austeridad en el poder y su determinación en las decisiones.
Recordemos que durante su gobierno se produjo el ingreso de un grupo terrorista que escapaba de Bolivia, entonces sin titubear ordenó a su Ministro de Defensa, que movilizara a la Gendarmería y fuera al Congreso a informar y reclamar a los Gobernadores de las provincias, que pusieran cada uno su policía provincial bajo el comando se quienes estaban designados para poner fin al conflicto, originado por un grupo de delincuentes encabezados por el Comandante Masetti, periodista jefe de lo que era la agencia Prensa Latina y que venía huyendo después de la muerte del Che Guevara.
Si bien el episodio concluyó rápidamente, hubo varios enfrentamientos, murieron cuatro guerrilleros, un gendarme y un policía, y alrededor de diez presos, los que fueron juzgados por la justicia federal y en su caso condenados.
Finalmente, un caso más reciente fue el del gran presidente Raúl Alfonsin. No voy a referirme a su tremenda lucha por consolidar después de muchos años, la vigencia de la República, pero quiero destacar un hito, ya que las pequeñas cosas también hacen la historia.
Cuando falleció sus restos fueron llevados en un vehículo del Ejercito Argentino escoltado por los granaderos y homenajeado por una multitud que casi durante veinticuatro horas pasó por el Congreso para despedirlo.
Es importante señalar que hoy en día no se modifican por negación o por omisión las cosas ciertas de la vida de la república, y por eso creo que disfrazada tras esto, alguna mano en las sombras desde hace tiempo está sugiriendo que en las elecciones para elegir un nuevo gobierno, que se llevarán a cabo el próximo año, la opción va a estar entre el actual gobierno y el candidato que con todo derecho llevará el partido justicialista.
El radicalismo, debe pretender no sólo por los muchos ejemplos de la historia que se pueden nombrar, sino también por el hecho de que administra cinco provincias y porque ha sido respaldado por las elecciones provinciales en cada una de ellas, sus autoridades están consagrando y llevando a cabo cambios ciertos en la gestión provincial, por lo que considero que estas cosas resultan suficientes para pensar que tiene que conformarse una gran coalición que lleve al frente los valores del federalismo, de la defensa de la independencia de los poderes, del no agravio, de no a la descalificación de por si de cosas que a veces avergüenzan a las naciones. Va a haber sin duda una gran coalición de lo que ya tenemos noticias y hay varios sectores políticos que pretenden participar en ella.
Será el pueblo el que en una elección libre y previa, con la ley vigente, decida quienes serán los candidatos, la instrumentación de las mismas, y como se elegirán.
No predominará el cuento de decir que se gastará mucha plata, porque si fuera por eso, habría que pedir primero que aparezca la plata que por ley reiterada ha sido fijada para necesidades imprescindibles del hombre como la salud y la educación. Creo que hay mucho más que declarar, pero es necesario decir las cosas, porque el silencio no es salud en la República.
# Ex Senador Nacional UCR (CABA)


