Domingo, 01 Noviembre 2026 12:53

De karatekas y halcones: los que se pelean se aman - Por Nicolás Sanz

Todos están con la mira puesta en las elecciones del próximo año y si bien ya hay escenarios medianamente definidos cualquier sorpresa de último momento puede dar vuelta el tablero y obligar a los jugadores a cortar y dar de nuevo. 

Esta semana, la política dio nuevas muestras, tanto explícitas como sugerentes, con la mira puesta en las elecciones del próximo año, con nuevos candidatos lanzados, renovados escenarios y hasta estrategias de las más insólitas. 

Parte de ello se desprende del lanzamiento de la candidatura presidencial de los hermanos Manuel y Santiago Passaglia, provenientes de San Nicolás, provincia de Buenos Aires.

El primero es diputado provincial y el segundo intendente del mencionado partido bonaerense y esta semana lanzaron su candidatura presidencial, que no se sabe quién de los dos la va a liderar, a través de HECHOS, su propio espacio político. Una interesante interna política, o familiar, o lo que sea. Lo importante es que todos los votos van para casa.

Ambos cuentan con un pasado en el PRO y sus antepasados en el Partido Justicialista, por lo que conocen muy bien cómo es el funcionamiento de la política en todos los escalones.

De hecho, según pudo saber Diario Mendoza Today, el lanzamiento de ambos no fue antojadizo, sino que se lanzaron buscando desarrollar un armado desde la provincia de Buenos Aires con el cual tender puentes con otros sectores que les permitan quizá no llegar a la presidencia pero sí construir el camino para llegar a la Casa Rosada en el futuro.

En los corrillos de la política se habla de un intento de acercamiento al armado de Hernán Lacunza, el anticipadamente lanzado candidato a presidente por el PRO, un tipo con intenciones reales de llegar a Balcarce 50 pero sin el apoyo del líder del partido, el ex presidente Mauricio Macri, "el gato volador".

Es que, tal como contó este medio, la idea del ex mandatario siempre fue lanzar un candidato propio que le permita sumar voluntades y desde ese lugar negociar espacios de poder dentro de una eventual alianza con La Libertad Avanza.

Más allá de eso, el ex ministro de Economía viene haciendo gestiones para ganar reconocimiento y verdadero peso electoral. Repite, cada vez que tiene la oportunidad, que va a trabajar duramente para poder sentarse en el Sillón de Rivadavia, pero lo acecha el pasado. El "reperfilamiento" que pareció una buena idea en su momento, hoy lo termina hundiendo.

Lo que no puede negarse es que lanzó una estrategia digna de karateka. Básicamente espera a que el peronismo o el oficialismo nacional se muevan y utiliza la fuerza de ambos espacios para producir el golpe. Es más, muchas veces llega una vez que ya se terminó la pelea.

No se gasta ni se desgasta, su única intención es mostrarse como el hombre que lidera las ideas del cambio pero desde otro camino y con otros modales. Si le dicen tibio él dice que gritar es de cobarde, si le muestran una motosierra él dice preferir la cimentera y si le dicen truco, el tipo canta envido.

Durante el último tiempo se mostró muy activo tanto en redes sociales como en medios de comunicación con el fin de levantar vuelo y por fin poder proyectarse como un aspirante real para suceder al presidente Javier Milei, pero no lo está logrando.

Las encuestas no lo miden y cuando se consulta por el apoyo al PRO estos sondeos dan números realmente bajos. Cambia dependiendo de cuál sea la pregunta puntual, pero por lo general el rango de apoyo se ubica en un margen del 5% al 10%, muy lejos de lo necesario. Teléfono para Lacunza: para llegar al Sillón de Rivadavia primero hay que conseguir que alguien se levante del sillón de su casa.

Por eso teje vínculos, habla con otros sectores y hasta tiene la intención, aún no concretada, de acercar a la presidenta del bloque de senadores libertarios Patricia Bullrich de nuevo al partido amarillo, en una jugada que aún analiza pero duda en ejecutar. Como dice el refrán, "los que se pelean se aman".

El ex funcionario de Macri aún tiene la esperanza de poder aparecer y eventualmente crecer en las encuestas por cuenta propia, pero mientras mira otros factores, porque es bien cierto que por el momento Bullrich permanece dentro de LLA y también es cierto que es otra de las figuras de peso de la política, incluso con más peso que él, en aspirar a la Presidencia.

Lacunza sabe que en caso de sumar a Bullrich a su construcción es muy probable que quiera disputarle la candidatura presidencial, lo que lo dejaría fuera de juego en sus intenciones de por fin poder sentarse en el Sillón de Rivadavia. No es para él el juego de las sillas evidentemente.

Y si bien Bullrich, que tiene mirada de halcón, no cierra ninguna puerta, la realidad es que a pesar de la exhibición de las internas en el Gobierno no parece, no por el momento al menos, que vaya a romper con la Casa Rosada.

Todo este asunto viene a cuento de la telenovela que protagoniza desde hace rato con la Secretaria General de la Presidencia Karina Milei. El amor entre ambas se terminó de romper en aquel momento en el que se le ocurrió la brillante idea de pedir, por favor y de manera muy sutil, "patitas en la calle" para el entonces jefe de Gabinete Manuel Adorni.

La relación entre ambas desde ese momento es inestable, no tanto porque Bullrich necesite a Karina, sino al revés. Si la ex ministra de Seguridad llega a pegar el portazo del Gobierno sería un golpe duro tanto para la propia hermana del presidente como para todo el oficialismo, porque bien se sabe que Bullrich es una aliada de fierro, pero también una opositora con hambre y una desmesurada ambición.

Pero además de lo antedicho, con más de 50 años de trayectoria dentro del mundo de la política, Bullrich supo construir un espacio de poder que muchos de los más experimentados envidiarían. Pero también conoce como nadie las estrategias de despiste y hasta cómo dirigirse a la sociedad. Hay que ponerla a producir Gran Hermano, sin dudas.

Parte de ello se pudo ver esta semana cuando habló de las elecciones en Brasil, dando a entender que Lula da Silva es el presidente electo legítimamente pero que Flavio Bolsonaro es un perseguido político. Es la única que puede hacer tantos malabares para quedar bien con dios y con el diablo, y esa es una cualidad envidiable que se adquiere después de una larga trayectoria política.

Por todo lo antedicho es que esta semana comenzó a correr un rumor dentro de los propios corrillos de la política nacional sobre una suerte de entendimiento entre Bullrich y Milei para poder sumar votos y medir el humor de la gente. Una especie de terapia de pareja en la que quizá tengan que contratar a una terapista que les recuerde cuándo discutir y cuándo no.

Según pudo saber Diario Mendoza Today, luego de un encuentro que tuvieron hace unas semanas en el que la senadora y el presidente se proyectaron en una boleta juntos con la vista puesta en las elecciones del próximo año, comenzaron a hacer una suerte de juego en el que ambos parecieran enfrentados. "Qué par de pájaros los dos, qué original, tal para cual".

La lógica funciona de la siguiente manera: Milei hace o dice algo fiel a su estilo disruptivo, Bullrich sale a contradecirlo, se generan rumores de malestar en Casa Rosada y se mide el humor de la gente. Los protagonistas conocen el resultado de una pelea falsa que el público considera real. Titanes en el ring un poroto.

La idea con ello sería, en caso de ir juntos en una boleta, mantener el voto del núcleo duro de los libertarios pero a su vez preservar votos de un sector del republicanismo que en las elecciones del 2023 apoyó a Milei pero hoy no lo mira con buenos ojos.

Y ello a su vez se da un contexto en el que las encuestas comienzan a darle una imagen positiva superior a la ex ministra de Seguridad en comparación con el presidente y hasta una ventaja en caso de que se produzca un balotaje con el candidato del peronismo.

La lectura que se hace dentro de Casa Rosada es que "la unión hace la fuerza" y si Milei y Bullrich se fusionan harían una fórmula prácticamente invencible que aseguraría la reelección de Milei en un escenario en el cual la segunda se catapultaría como candidata a presidenta en 2031. De hecho, a los propios les sugiere que "después de Milei es mi turno". Pareciera que no tener ansiedad le está dando ansiedad.

La apuesta es de lo más lógica, sobre todo teniendo en cuenta que comienzan a surgir referentes capaces de robarse votos del elector republicano y que el peronismo no logra concentrar un liderazgo que le permita hacer una elección superadora.

No obstante, quien mejor parece estar posicionado es el gobernador bonaerense Axel Kicillof, no solo porque las encuestas lo ubican como el opositor con mayor intención de voto, sino porque es el único que realmente comenzó a tejer un armado amplio en el interior del país.

Hace poco más de un año que lanzó el Movimiento Derecho al Futuro con el fin de despegarse de la figura de la ex presidenta y su ex mentora Cristina Fernández de Kirchner en una jugada que al principio parecía estar destinada al fracaso. Un audaz acto de fe que rozaba el suicidio político para jubilar a la jefa.

Sin embargo el tiempo (ese gran traidor) le dio la razón y hoy, políticamente y dentro del mercado peronista, cotiza mucho mejor que el kirchnerismo, condenando a La Cámpora a la inédita y traumática experiencia de tener que bailar al ritmo de otra persona.

Los resultados de sus avances en el interior del país pueden verse con claridad en Mendoza, donde ya lanzó tres sedes, no casualmente, en los departamentos de Ciudad, Guaymallén y San Martín, los tres con Gobiernos radicales.

El tipo descubrió que para ganar elecciones a veces hay que hablarle a la gente que no te aplaude los chistes, dejando atrás el exótico vicio de mirarse al espejo. Se armó de valor para abandonar la zona de confort y arriesgarse a conocer el mundo exterior. Casi como un niño de 55 años aprendiendo a caminar.

el mandatario de la provincia de Buenos Aires está convencido de que en la interna peronista va a ser quien salga victorioso y que la base de apoyo va a tener que replegarse detrás de él ante un eventual balotaje, por ello no está tan concentrado en encantar a los propios y busca sumar nuevos apoyos, sobre todo en provincias electoralmente opuestas, como es el caso de Mendoza.

En el medio, esta semana volvió a surgir la discusión por la eliminación o suspensión de las PASO. El gobernador Alfredo Cornejo, uno de los más aliados de la Casa Rosada, freezó su definición y sostuvo que hay que analizar con detenimiento el sistema.

Es que el presidente dice que es un sistema que, de correrlo de escena, terminaría ahorrando unos 250 millones de dólares. El argumento del mandatario provincial es que "peor es elegir mal" teniendo en cuenta que si no se realizan las elecciones PASO la interna ya no se ordenaría de cara a la sociedad.

Ahí hay un pase de facturas congelado en el tiempo, vintage. Es como una de esas novelas viejas que repiten por cable, que cobró fuerza total en el mismísimo instante en que el diputado nacional Luis Petri decidió camuflarse de violeta y alinearse con La Libertad Avanza.

Petri, quien llegó al gobierno de Milei a través del Ministerio de Defensa luego de aspirar a la vicepresidencia en la lista que encabezaba Patricia Bullrich, hoy aspira a gobernar la provincia de Mendoza y no lo oculta.

Y el tema de las primarias termina generando un cortocircuito en medio de la intención del Gobierno provincial de llevar a cabo una alianza electoral con el Gobierno nacional que le otorgue una holgada victoria como la que aconteció en las elecciones de medio término del 2025.

Por el momento todo indica que pese a los deseos de la Casa Rosada, las PASO no se eliminarán y lo que se pone en juego más bien es tratar de suspenderlas para que no se realicen el próximo año.

Más allá de ello, Petri seguirá insistiendo en su intención de llegar a la Casa de Gobierno de Mendoza, manteniendo contactos con otros sectores que puedan catapultarlo, y reuniéndose con referentes del PRO y del radicalismo dialoguista.

Ello se da en el marco de una disputa mayor en medio de las intenciones del intendente de la Ciudad de Mendoza Ulpiano Suarez de suceder al gobernador. La disputa madre, hoy al menos, es entre un radicalismo enfrentado al mileísmo y un libertario que dialoga con el otro sector del radicalismo.

En el medio aparece el PRO en la provincia, que espera a que el resto de los partidos muevan piezas para saber cómo avanzar pero que no se queda quieto y hasta conversa con el propio Mauricio Macri para plantearle inquietudes.

Es que según pudo saber Diario Mendoza Today, desde terreno mendocino le insisten al ex presidente con la idea de que tiene que haber una estrategia unificada en todo el país, muy lejos de los planteos de otro sector del partido amarillo que sostiene que las negociaciones deben hacerse individualmente.

Macri los escucha a todos, pero aún no tomó una decisión. Lo único claro es que se diferencia de Milei si lo considera necesario para marcar postura propia, algo que quedó en evidencia esta semana por ejemplo cuando felicitó a Lula da Silva por la victoria electoral.

En fin, como puede verse, todos están con la mira puesta en las elecciones del próximo año y si bien ya hay escenarios medianamente definidos cualquier sorpresa de último momento puede dar vuelta el tablero y obligar a los jugadores a cortar y dar de nuevo.

La situación no da para menos, ya que el panorama político es claro. Hay una innegable polarización con discursos respaldados desde ambos extremos pero también una parte amplia del electorado que se calcula en alrededor del 40% que no se encuentra representada por esos dos polos.

Desde ese lugar es que empiezan a surgir nuevos espacios y hasta la posibilidad de sumar alianzas de alto alcance que logren conquistar parte de ese votante quizá menos politizado pero no por ello menos informado. Es decir, gente que sabe perfectamente lo que pasa pero que todavía conserva la inocencia de un niño o de un adulto que esquiva los debates políticos.

En todo caso, resta saber cuáles serán finalmente las alianzas, quiénes se mantienen de pie en el camino hacia las urnas, quiénes se bajan, cómo quedará conformado el escenario electoral y, un punto que la política suele perder de vista pero qué se sabrá los mismos días de las votaciones, cuántos ciudadanos finalmente participan de los comicios. Este último en realidad será el dato que lo defina todo.

Por ahora, la política electoral se parece más a una partida de ajedrez, disputada en una cancha de boxeo, con algunos jugadores de póker. Todos tienen una estrategia, todos quieren ganar y algunos todavía están tratando de descubrir quiénes son sus compañeros de equipo y a qué realmente están jugando...lo cual explica perfectamente porqué la mitad de los candidatos termina metiéndose un gol en contra antes de que empiece el partido.

Nicolás Sanz
Editor Diario Mendoza Today   
Fuente: https://mendozatoday.com.ar/politica/de-karatekas-y-halcones-los-que-se-pelean-se-aman/

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