Así lo demuestra la sostenida tendencia alcista que en las últimas semanas volvió a mostrar la tasa de riesgo argentino, que hoy vuelve a superar la frontera de los 1600 puntos (cerró en 1601 al subir otro 0,4%), tras un mes de mantenerse por debajo.
El alza es consecuencia directa de una nueva desvalorización general de los bonos de la deuda surgidos del último canje (de hasta 2,2% como en el caso del Global 35), pese que se encuentran a menos de dos meses de comportarse como “bonos”, es decir, de comenzar con los pagos de los cupones, aunque a tasas bajas, dado que en esa reestructuración se pactó con un interés incrementa buscando darle un alivio al país por algunos años para pueda encarar su recuperación. Hasta aquí, se consideraba a esta característica inicial de los papeles como perjudicial para su mejor valorización de mercado.

Los bonos no encuentran "piso", como bien muestra el gráfico
A los analistas no les sorprende el sostenido castigo que estos instrumentos reciben. “El Gobierno exhibió su interna y de una manera que dejó muy en claro quién define. Ese dato explica el mayor recelo del mercado, incluso cuando nuestro riesgo ya esté en niveles altísimos, porque, además, corre el reloj y -más allá de las charlas- no hay avances concretos con el Club de Paris y el FMI”, explicó el economista Juan José Vázquez, analista de Cohen.
“No es casual que esto suceda tras fracasar la política de tarifas que impulsaba Economía para evitar el crecimiento de subsidios y el posible desborde monetario que generaría un aumento del déficit por encima de lo presupuestado”, acotó.
La misma evaluación realiza su colega Adrián Yarde Buller, economista y estratega en jefe de Facimex Valores. “Las últimas semanas mostraron discusiones alrededor de las tarifas, que por ahora parecen más orientadas a contener el crecimiento de los subsidios que a velar por su reducción, al tiempo que las negociaciones con el Club de París todavía no se destraban de cara al vencimiento clave de fin de mes”, indica al describir la conducta de los inversores.
“Se podría decir que sorprende, dado que ya tenemos los bonos a precios muy deprimidos descontando un default con alta probabilidad en 4 o 5 años. Pero esas valuaciones, que en este contexto de suba sostenida en los commodities tendrían que generar algún atractivo para la demanda, sin embargo, ni la mueven y eso pasa porque dudan -con motivos de sobra- que el actual sea un buen punto de entrada. Y creo eso no sucederá hasta que la Argentina no inicie un camino hacia la reducción de los desequilibrios macroeconómicos, un ingrediente clave que aún no aparece”, argumenta.
La sostenida tendencia al alza del riesgo evidencia la desconfianza de los inversores sobre los planes económicos y sanitarios a corto plazo, aun cuando, en su paso por Portugal y España, el presidente Alberto Fernández haya recibido apoyos de cara a la negociación con el FMI para que este organismo “elimine las sobretasas” que aplica cuando hay atrasos en el reintegro de los capitales otorgados, sin que se haya acordado una renegociación.
Los bonos argentinos operan en baja, incluso cuando la provincia de Buenos Aires, gobernada hoy precisamente por Kicillof, extendió nuevamente el período de invitación para canjear su deuda bajo ley extranjera hasta el 21 de mayo, algo que, esta vez, a criterio de analistas, “puede ser favorable para una solución definitiva”. “Las conversaciones y negociaciones, de acuerdo a trascendidos, se estarían llevando a cabo de manera fluida con el principal acreedor que es el grupo GoldenTree Asset Management LP. Las paridades a que operan en los títulos de deuda a canjear así las reflejan”, señaló hoy en su informe diario la consultora Delphos Investment.
Diego Martínez Burzaco, head of research de Inviu, cree que parte de la escalada actual está vinculada con la posibilidad que el país sea próximamente reclasificado como “mercado de frontera”, dejando su lugar en el club de emergentes, donde desde hace años pelea el descenso. “Esa versión, sumada a la reducción de exposición al riesgo global que parecen haber decidido algunos fondos globales, sin duda sumó puntos al riesgo”, explicó.
“Claro que eso no quita que el riesgo argentino ya era sostenidamente alto porque el país no tiene visibilidad. Si a esa base le sumás la visible interna en la coalición gobernante y el impacto que tiene y puede aumentar en lo que era la agenda económica hasta aquí, creo que la suba de los últimos días se explica por sí sola”. concluyó en consonancia con sus colegas.
Javier Blanco


El índice elaborado por JP Morgan vuelve a superar los 1600 puntos, al acercarse la fecha de vencimiento de US$2400 millones con el Club de París, que la renegociación realizada en 2014 por el hoy gobernador Kicillof encareció