Miércoles, 04 Mayo 2022 11:42

¿Dólar tranquilo? solo por ahora - Por Salvador Di Stéfano

Escrito por Salvador Di Stéfano

Problemas internacionales, alta incertidumbre y un escenario económico que languidece nos llevan a un bajo crecimiento en el año 2023. Estrategias defensivas para ahorristas, alta inflación y dólar tranqui, por ahora y solo por ahora. 

Problemas internacionales, alta incertidumbre y un escenario económico que languidece nos llevan a un bajo crecimiento en el año 2023. Estrategias defensivas para ahorristas, alta inflación y dólar tranqui, por ahora y solo por ahora. 

La economía argentina sigue sin lograr los dólares suficientes para financiar las importaciones, el pago de deuda, intereses, dividendos, ahorros de los argentinos y la venta de pasajes al exterior. En los últimos 12 meses el saldo de la balanza cambiaria es negativo en U$S 401 millones. Pronóstico reservado para las reservas, la restricción externa sigue presente en nuestra economía.

Las reservas argentinas están cada vez más bajas, la devaluación del yuan le quito peso al crédito chino en las reservas, que en términos netos son negativas en más de U$S 3.000 millones.

En el mes de mayo necesitamos que el Banco Central comience a incrementar las compras de dólares, de esta forma elevaría las reservas y podría contener la suba de los dólares alternativos. La campaña de soja y maíz sigue a buen ritmo, la llegada de camiones a puerto se incrementa y estamos en un escenario de liquidaciones en crecimiento.

El campo se muestra bastante remiso a vender, la alta volatilidad económica y política llena el escenario de incertidumbre. Sobre 41,2 millones de toneladas a cosechar, están vendidas con precio 5,2 millones de toneladas, muy poco para lo que estamos acostumbrados. Para el mes de julio deberían estar vendidas cerca de 20 millones de toneladas, hay por delante mucho dinero por ingresar. En maíz, sobre una cosecha de 49,2 millones de toneladas, hay vendido con precio 15,9 millones de toneladas. Para el mes de julio deberían estar vendidas unos 30 millones de toneladas. En resumen, en el término de 90 días deberían ingresar dólares por el equivalente a unos 15 millones de toneladas de soja y maíz, esto implicaría unos U$S 13.500 millones.

El problema no son los dólares que ingresan, de hecho en lo que va del año el ingreso de dólares por exportación de cereales y oleaginosas se ubicó en U$S 11.098 millones, cuando en el año 2019 para igual período era de U$S 6.104 millones. Dios es peronista, cuando llegan al poder el precio de la soja alcanza valores impresionantes.

En la actual coyuntura, tenemos un severo problema en Estados Unidos, ya que se está sembrando con mucha dificultad el maíz y la soja, todo hace presumir que nada será fácil. Por ende, se descuentan precios firmes de cara a los próximos meses.

La recaudación del mes de abril fue muy buena, ingresaron $ 1.345.595 millones, creció un 64,0% anual, y se recaudaron $ 100.000 millones más que en el mes de marzo. Creemos que el resultado fiscal de abril debería venir mejor de lo esperado.

Para el mes de mayo, junio y julio el ingreso de dinero al fisco será muy importante, vence ganancias de persona jurídica más anticipos, ganancia de persona humana más anticipos, bienes personales, y de yapa en julio hay que pagar el aguinaldo. Conclusión, no hay pesos suficientes en la economía para afrontar estos vencimientos. Algunos contribuyentes tendrán que vender mercadería en stock, otros desahorrar, tomar crédito o vender dólares, nadie tiene suficiente dinero en efectivo para cancelar esta montaña de vencimientos.

El jueves 12 de mayo conoceremos el dato de la inflación del mes de abril, nadie sabe a ciencia cierta cómo viene el resultado, pero podríamos decir que se abre un abanico de posibilidades entre una inflación en torno del 5,5% y 6,5% mensual.

Una suba de la inflación de esta magnitud nos dejaría una inflación anualizada en torno del 57% anual, lo que obligaría a que el Banco Central convoque a una reunión para subir la tasa en un 1% nominal, a niveles del 48,0% anual, lo que debería generar una suba del plazo fijo a niveles del 47,0% anual.

La mejor herramienta para ahorro es el plazo fijo ajustado por inflación, ya que a partir del día 13 de mayo comenzará a devengar la tasa de inflación del mes de abril. En el último año el plazo fijo ajustado por inflación mostró un rendimiento superior al 50% anual, y con el correr de los próximos meses podría llegar a un rendimiento del 75% anual para fin de año.

La dinámica inflacionaria se retroalimenta todos los meses ante una economía que no recibe inversiones, le falta competitividad y productividad. La suba de costos con una economía que no produce mayor cantidad de bienes hace que los precios ajusten a la suba, todo esto sin contar la enorme emisión monetaria que arrastramos del segundo semestre del año 2022.

Conclusión

  • El día clave es el jueves 12 de mayo cuando se conocerá la inflación del mes de abril, un aumento a niveles del 57% anual, invitará a una suba de tasas que cambiará el mapa de las inversiones. También tendría impacto político ya que hay rumores de cambio de ministro (cambio que nunca se concreta).
  • El dólar seguirá muy presionado por la falta de dinero efectivo, el Estado se sigue financiando en el mercado interno (genera iliquidez), y los impuestos a vencer obligarán a vender stock de mercadería, desahorrar en pesos o vender dólares en el mercado.
  • El mundo se va poniendo más complejo: suba de tasas en Estados Unidos, Europa con severos problemas económicos derivados de la guerra de Rusia Ucrania, faltante de mercadería a escala global, y China cerrado al mundo por coronavirus.
  • Una vez más se conjugan problemas financieros, corte de cadena de suministros y falta de mercadería, estos cocteles de problemas no hacen más que llevarnos por el camino de mayor inflación mundial, por ende, la suba de tasas que vemos en Estados Unidos no será la última, y vendrán nuevos problemas por delante.
  • El año 2022 luce negativo, pero el problema es que no dejara arrastre positivo para el año 2023, en done los motores de crecimiento siguen sin aparecer. Hay que trabajar en estrategias empresarias que contemplen que no hay por delante un horizonte de mejora de salario real, más inversiones, menos inflación y dólar estable.
  • Lamentablemente hay que trabajar pensando que en el año 2022 el PBI crecería el 2,6%, con un consumo aumentando a un ritmo del 5,8%. Para el año 2023 el PBI crecería 0,5%, con un consumo que en el mejor escenario estará estable. Un mercado de consumo que se ira contrayendo, y las empresas deberán ofertar mayor paleta de productos, en especial ajustando por precio y calidad a la baja.
  • Se recomiendan estrategias defensivas con los ahorros, apostar por acciones en el exterior no luce positivo, la tasa comenzó a mandar en el horizonte, y cuando esto ocurre la liquidez es la que manda. El dólar por ahora y solo por ahora estable, para fin de año superando los $ 300. Más información en informes privados.

Salvador Di Stéfano
Analista económico, financiero y en negocios, conferencista, investigador y consultor privado.

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