Viernes, 19 Agosto 2022 08:52

Massa va agotando el crédito que le dio el establishment y el mercado y se achica el tiempo para mostrar resultados - Por Leandro Gabin

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Massa aún tiene margen para extender la tregua, pero pocas chances de hacer algo más que el "Plan Llegar"

"Sergio es más importante por lo que evita que por lo que puede hacer en realidad". Así reseñó un importante empresario que estuvo en el Council of the Americas el sentimiento que hay en el mundo de los negocios con el ministro de Economía. Sergio Massa, en realidad, es consciente y por eso no deja pasar la ocasión pública para pedir que no lo llamen "súperministro" ni "salvador". 

Así y todo, fue la frutilla del postre del evento organizado en el coqueto Hotel Alvear donde se encargó de dejar pocas definiciones en lo económico y un poco convincente llamado a la oposición. ¿Le alcanza para convencer? En parte, sí. Al final de cuentas, como lo definió Luciano Laspina, el ministro es un “hábil encantador de serpientes” que sabe comprar tiempo.

"El amigo de la embajada" de Estados Unidos como lo acusó Cristina Kirchner a Massa en la época de mayor enemistad, sigue con su operativo para tentar que vengan inversiones. No será tarea fácil en medio del cepo cambiario, la brecha arriba del 100% y la frágil estabilización que logró el tigrense.

Jorge Argüello, el embajador en EE.UU., confirmó que armará reuniones con los popes de las dos grandes petroleras como Exxon y Chevron en la gira de Massa por el país del norte. Dicen que hay intenciones de hacer negocios en el país (básicamente por Vaca Muerta), pero que las condiciones no ayudan. Una obviedad.

Los hombres de negocios escucharon a Massa en el Council pero no se llevaron ninguna sorpresa en lo económico. Algunos incluso se rieron por la acusación que hizo pública sobre un empresario que logró importar US$ 20 millones en toallas y que será perseguido por la Justicia.

"Los problemas de la Argentina no pasan por un vivo que pudo facturarle al Banco Central US$ 20 millones diciendo que traía toallas. Ojalá la fuga hormiga fuese el problema de la Argentina", dijo uno, algo espantado por el ejemplo que puso el ministro en frente de los empresarios e invitados al evento.

Si bien los principales referentes del establishment local que estuvieron presentes, como Eduardo Elsztain (IRSA), Marcelo Figueras (Laboratorios Richmond), José Urtubey (Celulosa Argentina), Sebastián Bagó (Laboratorios Bagó), Alfredo Coto, Santiago Soldati, José Luis Manzano y Martín Cabrales (Café Cabrales), entre otros, escucharon "más de lo mismo", ahora ese discurso tiene algo más de peso porque tendría un sello de aprobación por parte de la CEO del Frente de Todos.

"Hay un acompañamiento lógico al ministro porque el rumbo que traza suena razonable. Ahora, también lo era el de (Martín) Guzmán y (Silvina) Batakis. La diferencia es que pareciera que Sergio tiene esa espalda política para llevar a cabo lo que dice. El único riesgo es que Cristina vuelva a poner piedras en la rueda", analizó un empresario.

Las pinceladas a grandes trazos del plan Massa irán perdiendo impacto en el tiempo, algo que sabe perfectamente el ministro. Por ejemplo, la situación de las reservas del Banco Central que ahora están pasando por un "veranito" luego de que en agosto bajara drásticamente la importación de energía a casi la mitad. El Central está pudiendo comprar algo en el mercado, pero las arcas oficiales están en rojo (reservas netas líquidas negativas en torno a los US$ 6.000 millones).

“El mercado continúa otorgando crédito al nuevo equipo económico, pero el plazo para actuar se acorta día a día”, advierte el banco CMF con el ex BCRA Gustavo Cañonero a la cabeza. Los últimos días se logró tranquilizar el mercado principalmente a través del canje ofrecido para estirar vencimientos y por medio del aumento de tasas que busca otorgarle un mayor atractivo al posicionamiento en moneda local. Pero los dólares alternativos ya empezaron a rebotar levemente.

Y en materia fiscal queda un largo camino por recorrer, ya que el nuevo bono a jubilados compensaría el ahorro que implica el ajuste propuesto de tarifas, por lo que la previsión de déficit fiscal no mejoraría. “Desde la asunción de Massa, el mercado parece otorgar un voto de confianza que solo se podrá sostener en caso de que las expectativas generadas se tornen en medidas reales que comiencen a socavar los principales desequilibrios macroeconómicos”, dice CMF.

La dinámica, creen en Economía, todavía le da margen para el "paso a paso" de Massa. El tema de los Repos que sigue repitiendo el ministro (lo nombró en el Council) es una ficción. Fuentes cercanas a lo que se está negociando con los bancos confirman que no habrá plata para blindar las reservas, algo imposible ahora porque los bonos que se entregan como colateral no valen nada.

Sino que la apuesta, o más bien el ofrecimiento más serio, es que haya un préstamo de estos bancos para recomprar deuda local en el mercado. Así, habría demanda ficticia (pero demanda al fin) que impulsará una mejora de los precios y caída de la tasa que pagan. ¿Intentará volver al mercado en algún momento? Eso es ciencia ficción.

El negociador de esto es Leonardo Madcur que, además, es la persona encargada de manejar la agenda argentina con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Tal como adelantó El Economista, Sergio Chodos está corrido de sus funciones, al menos en lo operativo, y Leonardo Madcur es quien tiene el diálogo con el staff del organismo.

Massa, como hace el jefe de Gobierno porteño, se vende como un "anti grieta" y llamó a la oposición a sentarse en una mesa para lograr acuerdos básicos para la Argentina del mediano-largo plazo. El gesto es, en realidad, solo eso. Primero el ministro tiene que lograr que las variables clave de la economía se estabilicen en serio. La inflación sigue desanclada: el IPC GBA que elabora Ecolatina mostró un crecimiento de 6,3% entre la primera quincena de agosto y el mismo periodo de julio.

"Un mayor deslizamiento cambiario, en conjunto con la inercia mencionada y los impactos puntuales del aumento de 40% en colectivos y trenes en el AMBA y la ronda de actualizaciones de precios previstas en prepagas y expensas llevarían al índice de agosto a situarse en torno al 6,2% (+74,6% interanual)", vaticina la consultora. 

Y dice que, de cara a los próximos meses, la falta de un ancla robusta que estabilice las expectativas, ajustes en tarifas, reapertura de paritarias y un sostenido crawling peg contribuirán a una mayor persistencia del fenómeno inflacionario.

"Aun estimando una desaceleración en los últimos cinco meses del año, que podría estacionarse en la zona del 5% mensual, proyectamos que la inflación cerraría el año con un piso del 90%", apuntan.

Massa, que llamó una “eternidad” sus primeros 10 días al frente de Economía, aún tiene margen para extender la tregua, pero pocas chances de hacer algo más que el “Plan Llegar”. Un horizonte de mínima que hasta hace algunas semanas parecía inalcanzable para el oficialismo.

Leandro Gabin

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