El INDEC divulgó los datos de la inflación de mayo. La misma se ralentizó respecto a abril, ubicándose por debajo de las proyecciones porque se posicionó en el 7,8% mensual. Las estimaciones rondaban el 9%. Así, la tasa interanual consiguió nuevamente tres dígitos (+114,2%).
En los primeros cinco meses del 2023, los precios acumularon una suba del 42,2% (13 puntos por encima de lo acumulado en igual período de 2022). Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles experimentaron el mayor crecimiento mensual con un aumento del 11,9%. La razón de ello esencialmente estuvo en la suba de tarifas en los servicios de electricidad y gas natural. Restaurantes y hoteles tuvo un incremento del 9,3%; Salud, del 9% y Equipamiento y mantenimiento del Hogar, un 8,8%.
No es menor señalar que Alimentos y bebidas indicó un aumento del 5,8%, después de la disparada de abril en más de un 10%. La categoría Regulados tuvo un aumento del 9%, seguida por IPC Núcleo (7,8%). Los Estacionales exhibieron una suba del 6% y, según el Relevamiento de Expectativas de Mercado del BCRA, la inflación anual será de 148,9%.
Menor volatilidad cambiaria
En la desaceleración inflacionaria de mayo, influyó, por una parte, una menor volatilidad cambiaria. Para la segunda quincena de abril, el dólar blue rebotó un 14%. En mayo, las cotizaciones alternativas permanecieron estables.
Por otra parte, si bien “Alimentos y bebidas no alcohólicas” volvió a ser el rubro de mayor incidencia en el incremento general del índice, dado el peso que tiene, venía de un 9,7% promedio durante febrero-abril. A pesar de esto, el aumento de mayo fue el tercero más alto, detrás de abril de 2002 y 2023.
A su vez, el IPC Núcleo, excluyendo Regulados y Estacionales, ascendió un 7,8% en promedio durante los últimos cuatro meses. Nada parecería indicar que la tendencia a la baja persista, ya que los desequilibrios macro (fiscal, monetario y cambiario) siguen exacerbándose. El BCRA no logra alterar la sangría de reservas. El crawling-peg oficial se mantiene en 7,5%-8% mensual. Y mes a mes, se viene agudizando la dispersión de precios relativos.
En otro orden, el Tesoro aprobó la primera prueba del mes en materia de deuda, a costa de una indexación casi total de los instrumentos colocados. En la primera licitación de junio, el 94% del financiamiento neto obtenido fue vía títulos indexados. Se enfrentaban vencimientos por $429 mil millones, y colocó títulos por un valor efectivo de $872 mil millones. Esto significa que el financiamiento neto de $443 mil millones es equivalente a un roll-over del 203%. También se mejoraron los plazos de colocación, financiándose a 9 meses.
En síntesis, a pesar de la desaceleración de mayo, no hay fundamentos para ver un cambio de tendencia inflacionaria. Con expectativas desancladas, fundamentos macro deteriorados y la incertidumbre electoral, es factible que la inflación siga en torno al 8%. Al margen, el Tesoro logró un buen resultado en la licitación, ya que:
- Colocó mucho más de lo que vencía.
- Mejoró los plazos de financiamiento.
- Casi la totalidad de los vencimientos estaba en manos del sector privado.
La contrapartida es la creciente indexación de la deuda.
Federico Pablo Vacalebre
Profesor de la Universidad del CEMA


A pesar de la desaceleración de mayo, no hay fundamentos para ver un cambio de tendencia. Con expectativas desancladas, fundamentos macro deteriorados y las PASO en el horizonte, es factible que la inflación siga en torno al 8%. 