Lunes, 20 Julio 2026 13:16

Más trabajo en negro y menos jubilaciones: la otra cara de la recuperación económica - Por Mónica Filippi

Mientras algunos sectores de la economía muestran números positivos, el mercado laboral argentino sigue dejando señales preocupantes. El crecimiento impulsado por el campo, la energía y la minería no alcanza para mover al resto de la actividad económica, especialmente en las ciudades, donde el empleo formal continúa retrocediendo. Además, las bajas jubilaciones son un reflejo de esta situación.

 

Los datos muestran una realidad incómoda: entre noviembre de 2023 y abril de 2026, los sectores más dinámicos apenas sumaron 11.000 puestos de trabajo registrados, mientras que la economía urbana perdió 267.000 empleos formales. En términos generales, el saldo es negativo: desaparecieron alrededor de 255.000 puestos de trabajo registrados en empresas privadas.

 

Las jubilaciones son un tema crucial en este contexto, ya que muchos trabajadores se ven afectados por la falta de empleo formal.

Aunque el desempleo no se disparó, eso no significa que la situación haya mejorado. Lo que ocurrió es que muchas personas encontraron alguna forma de generar ingresos, pero fuera del sistema formal, lo que a su vez impacta en sus futuras jubilaciones.

Se estima que en ese mismo período el empleo informal —ya sea como asalariado sin registrar o como trabajador independiente que no está inscripto en el Monotributo— aumentó en 450.000 personas.

En otras palabras, hoy hay más gente trabajando, pero en condiciones mucho más frágiles, con salarios generalmente más bajos, sin aportes jubilatorios ni cobertura laboral.

Las consecuencias de este deterioro laboral no terminan en el presente. También empiezan a sentirse en el sistema previsional, especialmente después de la decisión del Gobierno de dejar atrás las moratorias jubilatorias. Según un informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA) basado en estadísticas de la Subsecretaría de Seguridad Social reflejan el cambio:

  • -En 2024 se otorgaron unas 105.000 jubilaciones con aportes completos y cerca de 320.000 beneficios mediante moratorias o la PUAM.
  • -En 2025 las jubilaciones contributivas subieron levemente hasta 113.000, mientras que las otorgadas por moratoria y PUAM bajaron a 248.000.
  • -Para 2026 se proyectan unas 110.000 jubilaciones con aportes y apenas 123.000 beneficios a través de la PUAM.

Esto implica que las nuevas jubilaciones caerían cerca de un 45% respecto de 2024.

La explicación es sencilla: quienes reúnen los 30 años de aportes siguen siendo prácticamente la misma cantidad todos los años. En cambio, al cerrarse las moratorias, quienes no llegan a esos requisitos solo pueden acceder a la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que exige tener 65 años y paga un haber equivalente al 80% de la jubilación mínima.

La expansión del trabajo informal no solo afecta los ingresos actuales de millones de personas. También compromete las jubilaciones futuras.

Cada vez habrá más adultos mayores que llegarán a la edad de retiro sin los aportes necesarios y dependerán de la PUAM, con ingresos inferiores a una jubilación común. Incluso quienes logran completar sus aportes muchas veces lo hacen a través del Monotributo, por lo que también terminan cobrando la jubilación mínima.

En ese escenario, la calidad de vida de los futuros jubilados podría deteriorarse aún más que la de los actuales.

Frente a este panorama, especialistas sostienen que la prioridad debería ser impulsar políticas que generen empleo formal y de calidad, de manera que más trabajadores aporten al sistema previsional.

La modernización laboral aparece como uno de los pasos necesarios, aunque advierten que por sí sola no alcanza. Consideran indispensable avanzar también con una reforma tributaria que simplifique el esquema impositivo y reduzca la carga sobre las empresas. Entre las propuestas figura la creación de un “Súper IVA”, que reemplace impuestos como Ingresos Brutos y algunas tasas municipales sobre las ventas.

Al mismo tiempo, plantean una reforma previsional que vincule el monto de las jubilaciones con los aportes realizados durante la vida laboral y la expectativa de vida, eliminando regímenes especiales y estableciendo un complemento solidario para quienes lleguen a la edad de retiro con pocos años de aportes.

El fin de las moratorias jubilatorias responde a la necesidad de ordenar un sistema previsional cada vez más exigido. Sin embargo, los analistas advierten que ese cambio, por sí solo, no resuelve el problema de fondo.

Argentina enfrenta una presión doble: por un lado, la baja natalidad y el aumento de la expectativa de vida, que ponen en tensión el sistema jubilatorio de reparto; por el otro, el deterioro persistente del mercado laboral, donde crece la informalidad y disminuye el empleo registrado.

Sin reformas que impulsen el trabajo formal y hagan más sostenible el sistema previsional, el riesgo es que las próximas generaciones lleguen a la jubilación con ingresos cada vez más bajos y una protección social mucho más limitada.

Mónica Filippi 
Fuente: https://periodicotribuna.com.ar/mas-trabajo-en-negro-y-menos-jubilaciones-la-otra-cara-de-la-recuperacion-economica/

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