Viernes, 31 Julio 2026 13:34

Historia de la independencia del Banco Central y los desafíos para la nueva independencia - Por Jorge Colina

Milei quiere volver a una Carta Orgánica más dura para el Banco Central: sin financiamiento al Tesoro, con sanciones y menos chance de emisión. 

Entre el 1992 y el 2001, durante la convertibilidad, la Carta Orgánica del Banco Central decía que su única función era preservar el valor de la moneda y que en la ejecución de la política monetaria y financiera no estaba sujeto a órdenes del Poder Ejecutivo Nacional. 

Esto implicaba que el Banco Central era independiente y lo único que tenía que hacer es que no haya inflación. En otro artículo decía que sólo podía financiar al Tesoro a través de la compra, a precios de mercado, de bonos del Estado. Esto es lo que se conoce como el "quantitative easing". Esto es, el Banco Central no puede emitir para prestarle directamente sino que debe entrar al mercado de valores y comprar, como si fuera cualquier inversor, los títulos del Estado.

En el 2002 se sale de la convertibilidad y se le da al Banco Central la facultad de manejar la inflación con metas de inflación y la posibilidad de prestarle directamente el Tesoro, pero con un tope de 10% de la recaudación del Tesoro. La independencia del Banco Central se mantuvo.

En el 2012 se cambia la Carta Orgánica para decirle chau a la independencia del Banco Central y su función dejó de ser cuidar el valor de la moneda y pasó a ser promover el empleo y el desarrollo económico con equidad social (sic). También se puso que puede emitir para prestarle al Tesoro hasta el 12% de la base monetaria y si al Tesoro no le alcanza entonces le puede prestar más hasta el tope del 10% de la recaudación del Tesoro.

Así es como en el nombre de la política para el empleo y el desarrollo económico con equidad comenzó la fiesta de la emisión inflacionaria. Fiesta que terminó en una vorágine de más del 200% anual de inflación que desembocó en el presidente Milei haciendo pagar a los argentinos la factura de la fiesta inflacionaria.

De aquí que el presidente Milei no quiere que suceda esto nunca más y, por ello, anunció que quiere volver a la Carta Orgánica de 1992 – 2001 pero reforzada. Volver a la independencia del Banco Central, con la única función de cuidar el valor de la moneda y prohibición de prestarle al Tesoro. El refuerzo es que pondría sanciones penales para funcionarios que violen estos principios.

¿Corresponde volver a los ‘90 en materia de Banco Central?

La expresión volver a los '90 siempre genera crispación. Por eso lo mejor es mirar a ver qué hacen los vecinos. Un ejemplo inspirador es Perú. En 1993 institucionalizó la independencia del Banco Central con la prohibición estricta de emisión monetaria para financiar el déficit fiscal y, lo más importante para Argentina, la prohibición estricta de fijar controles de cambio más fuertes sanciones para los funcionarios que violan estos principios.

El ejemplo es inspirador porque Perú en los últimos 10 años tuvo una tasa de inflación anual de apenas 3,5% y creció un 26%, mientras que en el mismo período Argentina no creció y tuvo una tasa de inflación anual de 66%. Detrás de estas dinámicas tan diferentes está que Perú tiene una tasa de inversión de 24% del PBI y Argentina a gatas llega al 18% del PBI. De hecho, Argentina nunca pudo superar el 20% en lo que va del siglo XXI.

La independencia del Banco Central tiene asociado una tasa de inflación mucho más baja y un crecimiento económico más alto. El orden de causalidad es que la estabilidad favorece la inversión y esto da sostenibilidad al crecimiento económico.

Lo más relevante de Perú es que, además de la independencia, la prohibición de prestarle al Tesoro y las sanciones para funcionarios es que le elimina al Banco Central toda potestad de fijar barreras al mercado libre de cambio. Esto es muy importante porque es lo que genera la confianza para que la gente demande más pesos en lugar de dólares. Los funcionarios argentinos quieren que la gente demande más pesos que dólares, pero a la vez parecen estar enamorados del "cepo".

Otra cosa. Para que los candados institucionales al Banco Central funcionen y sean creíbles no alcanza con una ley que modifique la Carta Orgánica del Banco Central. La razón es que queda latente, como ocurrió en el 2002 y se potenció en el 2012, la posibilidad de ley posterior que revierta el esquema. Por eso, es imprescindible un marco institucional que le de sostenibilidad al equilibrio fiscal. No es casualidad que la autonomía del Banco Central se abandonó en el 2002 en el marco de una crisis cuyo disparador fueron los déficits fiscales provinciales.

Este marco institucional de equilibrio fiscal es un Nuevo Acuerdo de Coordinación Tributaria y de Funciones entre la Nación y las provincias. Con el actual desorden y solapamiento de impuestos y roles entre la Nación y las provincias la independencia del Banco Central es poco creíble.  

Para reforzar habría que poner en la nueva ley que una futura modificación de la Carta Orgánica del Banco Central requiere mayoría agravada de ambas cámaras del Congreso, o sea, el 67% de los votos de los diputados y senadores totales, no sólo de los presentes.

Jorge Colina 
Fuente: https://eleconomista.com.ar/economia/historia-independencia-banco-central-desafios-nueva-independencia-n97056

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