Domingo, 30 Agosto 2026 13:39

El "shock" de precios relativos e impuestos que desafía la competitividad industrial argentina - Por Nadín Argañaraz

La producción enfrenta un cambio profundo en su estructura de costos: mientras alquileres y energía ganaron peso frente a los precios de venta, las maquinarias y las materias primas se abarataron. El resultado es una menor incidencia de algunos costos, pero también márgenes más ajustados y un fuerte desafío para mejorar la competitividad. 

En los últimos tres años ha habido un cambio sustancial de los precios relativos de la economía, que son en una economía de mercado las señales que promueven la asignación de recursos. En el caso de un consumidor, definen sus decisiones de consumo y de ahorro. En el caso de un empresario, sus decisiones de consumo e inversión. 

Lo que ha habido es un cambio importante y rápido de las reglas de juego. Se eliminaron trabas y regulaciones a las importaciones. Se modificaron marcos regulatorios de distintas actividades. Se inició un proceso constante de suba de los precios relativos de la energía y del transporte, a través de la disminución de subsidios por parte del Estado.

Parte del ajuste del gasto nacional se hizo a través de una sustancial reducción de los salarios reales de los empleados públicos nacionales. Se modificó la estructura tributaria, principalmente en materia de impuesto Pais y de derechos de exportación, como así también de suba del impuesto a los combustibles. El Gobierno considera que todos estos cambios van a posibilitar un crecimiento económico sostenido.

Si se quiere trazar una metáfora, el cambio de escenario es como que prácticamente de la noche a la mañana se cambie toda la señalética de una ciudad.

En efecto, si uno salía de su casa y solamente podía doblar a la derecha, ahora puede hacerlo únicamente doblando a la izquierda. Y así con la mayoría de las calles. Esto implica que hay que cambiar los recorridos habituales y en ese proceso para algunos habrá costos y, para otros, mejoras. Para varios un costo alto y para otros un costo menor.

Algunos agentes económicos pueden considerar que los cambios son permanentes y otros que son transitorios, porque no van a ser sostenibles. Cada agente económico actúa en función de su expectativa, en este caso económica.

El contexto industrial

En esta columna, concentro el análisis en los costos industriales, concretamente en cómo evolucionaron respecto al precio industrial mayorista, durante los últimos tres años, concretamente desde fines de 2023. El objetivo es identificar qué precios relativos se movieron, cuánto se movieron y en qué sentido se movieron.

Muchas veces, ante un determinado impulso, los precios relativos cambian en un mismo sentido. Por ejemplo, el conflicto bélico en el Estrecho de Ormuz provocó una suba del precio del petróleo, encareciéndolo relativamente respecto a otros bienes. Obviamente, esto implicó un mayor costo relativo de los fletes. Si el conflicto finaliza, se espera que los precios relativos vuelvan a niveles previos.

Ahora bien, en Argentina ha habido un cambio estructural de reglas de juego, con cambios de precios relativos en direcciones contrapuestas y de diversa magnitud. Voy a dividir los cambios de precios relativos en tres: costos relativos que subieron, costos relativos que se mantuvieron más o menos iguales y costos relativos que bajaron. Estas modificaciones consolidan, en algunos casos, comportamientos que ya están ocurriendo en otras regiones del mundo.

El análisis base se hace considerando como precio relativo a la relación entre un costo industrial determinado y el precio mayorista al que vende la industria argentina. Si el costo subió más que el precio al que vende la industria, la incidencia de ese costo aumentó. Y, si la suba fue menor, la incidencia del costo bajó.

Obviamente, la industria estaría mejor si la incidencia de la suma de todos los costos en el precio fuera menor que a fines de 2023 y, viceversa, si la suma de las incidencias fuera mayor.

Algunos números

Lo primero que puede mencionarse es que los costos que más han aumentado con relación al precio de venta mayorista de la industria son los alquileres y la energía. En ambos casos el precio relativo más que se duplicó. En el otro extremo, las maquinarias y las materias primas industriales son los costos relativos que más han bajado. El precio relativo de las maquinarias y el de las materias primas industriales se ha abaratado alrededor de un 25% entre fines de 2023 y la actualidad.

La característica distintiva de este reciente cambio de precios relativos es que presenta subas y bajas de manera simultánea. Si se trabaja con grupos de costos, se destacan bajas de los costos relativos de las materias primas y de las maquinarias.

Por el lado de las subas, se distinguen los servicios (fletes, publicidad, mantenimiento y alquileres) y las remuneraciones al trabajo (sueldos y cargas sociales). En el lote de costos con bajos cambios relativos, se incluye el grupo de costos integrado por energía y empaques y el constituido por impuestos a los ingresos brutos, tasas municipales e impuesto al cheque.

Los servicios han tenido un aumento de precio relativo del orden del 30%. Las remuneraciones al trabajo han aumentado un 16% su precio relativo. Por su parte, las materias primas han bajado un 9% y el costo del capital ha bajado un 24%, aproximadamente.

El combo integrado por empaque y energía ha tenido un aumento de precio relativo del orden del 3%, con importante suba de la energía e importante baja del costo de los empaques.

Lo que surge de los impuestos

Surge un comportamiento llamativo en el aspecto tributario. Los impuestos a los Ingresos Brutos, junto con las tasas municipales y el impuesto al cheque integran el podio de los tributos más distorsivos que tiene Argentina. Dado que estos tributos accionan como un porcentaje del precio, básicamente no han modificado su precio relativo en los últimos tres años.

Dada una ponderación de los diversos costos industriales, los costos totales pueden haber aumentado en algunos casos un 10% más que el precio de venta industrial mayorista. En efecto, los márgenes industriales han bajado, lo que no necesariamente implica que eso derive en pérdidas, ya que depende de la situación en el periodo base.

Lo que sí es concreto es que estos impuestos han bajado su importancia relativa en el total de costos industriales.

El abaratamiento relativo de las maquinarias

Los cambios recientes de precios relativos promueven la sustitución de mano de obra por capital. En efecto, el precio relativo entre la maquinaria y la mano de obra, luego de encarecerse durante los primeros meses de 2024, empezó a disminuir, manteniéndose un 25% abajo durante varios meses y pasando a un nivel un 35% inferior durante lo que va de 2026.

Este importante cambio de precio relativo tiene efecto sobre las nuevas inversiones y también sobre cambios de la estructura de producción de las industrias existentes. Con esta señal, es altamente probable que muchas empresas incorporen tecnología como vía para aumentar la productividad y de esa manera ser más competitivas internacionalmente.

Pedido de bajas de impuestos, entre otros

Dado este significativo cambio de precios relativos, las empresas están activas, modificando sus estructuras de costos puertas adentro. Y, paralelamente, las cámaras empresarias piden activamente una baja de impuestos, tanto al gobierno nacional, como al provincial y municipales.

Como ya se describió, al estar los impuestos mencionados básicamente atados al precio de venta, hoy tienen una menor incidencia en los costos que la que tenían tres años atrás.

Hoy rinde menos una baja de impuestos que hace 3 años, si se la mide por baja de costos, y más si se lo hace en relación con márgenes menores, aunque esto está sucediendo con varios componentes de costos, no solamente con los impuestos.

La sociedad argentina transita este año con una baja del peso relativo del gasto público consolidado del orden de 7 puntos porcentuales del PBI respecto a 2023, una caída inédita tanto por la magnitud como por la rapidez en la que se realizó.

Las dos terceras partes de esta baja se ha destinado a financiar la eliminación del déficit fiscal y el tercio restante a financiar la pérdida de recaudación derivada de cambios tributarios y de base imponible.

De ahora en más, seguir bajando el peso relativo del gasto en la economía, para sostener nuevas bajas de impuestos, presenta un enorme desafío social. En efecto, la búsqueda de mayores bases imponibles por mayor formalización adquiere más relevancia.

Ante un año electoral que parece haberse anticipado, en un contexto de estabilidad no habitual, el empresario industrial tiene que seguir tomando decisiones.

Es clave su expectativa sobre el resultado electoral, principalmente con relación al grado de sostenibilidad de las actuales reglas de juego. Por ahora, respecto a 2023, la industria manufacturera argentina está produciendo un 11% menos, con un 6% menos de empleos asalariados formales.

Nadín Argañaraz   
Consultor y presidente del Iaraf  
Ilustración Eric Zampieri 
Fuente: https://www.lavoz.com.ar/negocios/shock-precios-relativos-impuestos-desafia-competitividad-industrial-argentina_0_G7D6Vk6C4R.html

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