Javier Milei volvió eufórico de París. Y el triunfo de Flavio Bolsonaro lo tonificó. En la reunión de Gabinete se autoelogió y se jactó por el apoyo a Bolsonaro: “Yo lo avalé cuando estaba 10 puntos abajo, y terminó ganando”.
El entusiasmo se lo festejó el Gabinete: el Gobierno cree que Bolsonaro ganó porque Milei lo respaldó contra Lula. Pablo Quirno fue el campeón mundial: “Vemos que se ratifica la influencia global del presidente Milei”.
El show de la arrogancia lo terminó el vocero presidencial. En su afán de adular a su jefe, comparó “el liderazgo de Milei” con las virtudes de Leo Messi. Adrián Ravier ya cometió muchos desaguisados y exagera para evitar que lo echen.
La cuestión venía bien, hasta que el propio Milei metió ruido en el Gobierno y entre los operadores: invitó a un influyente economista de Wall Street a exponer en el propio Gabinete.
Alberto Ades lo visitó a solas el domingo, en Olivos. Ambos tienen una buena relación y en el medio del encuentro Milei le propuso exponer ante sus ministros.
La inusual invitación la tomó sin consultar, ni avisarle a Toto Caputo. Al ministro le molestó la jugada y tomó una decisión: enfermarse y no participar el lunes del encuentro.
Toto, horas después -fenómeno de la medicina-, tuvo una inesperada recuperación: se mostró en perfecto estado para vociferar en el ultraoficialista streaming Carajo. El Gordon Dan -para eso le pagan- se cansó de tirarle centros. Caputo eludió hablar de Ades y agresivo dijo: “Le arrancamos la cabeza a la oposición”.
La movida de Ades generó múltiples versiones en la City. La lectura externa al Gobierno fue la siguiente: que Milei buscaba otras voces y opiniones, frente a una economía que no termina de despegar y le pone presión a su reelección.
Ese fue el comentario en la Unión Industrial. También entre los banqueros de Adeba y los poderosos de la AEA.
Ades es un influyente en Wall Street. Adhiere al actual modelo, pero desde hace tiempo tiene reparos en las cuestiones centrales como el plan monetario y cambiario.
Se trata de tres objeciones centrales: cree que hay que acelerar la acumulación de reservas, liberar el mercado de cambios y tener un dólar más caro.
Lo primero que hizo al salir de la Casa Rosada fue escribirle a Toto. No quiere ningún problema y menos avalar las versiones conspirativas del Círculo Rojo. Se referían a una eventual candidatura futura al Palacio de Hacienda. Lo aclaró así: “Todo es una fantasía”.
El embrollo político lo armó el propio Milei: metió a un reconocido economista en un Gabinete sensible, donde los ministros se interrogan cuándo “va a derramar” el modelo. Aún se desconoce si fue un error político o si fue una decisión adrede.
Los Karinos hace tiempo que están preocupados por el parate e insisten cuándo se va a reactivar. Diego Santilli cuenta que se frustra con las respuestas de Toto: “Hay que aguantar, Colo”.
La cuestión estuvo en la cena que ambos tuvieron con los gobernadores en París. Duró una hora, después de la recepción en la embajada.
El conjunto de mandatarios fueron los encargados de plantear el parate económico y los problemas de fondos. Toto, en cambio, usó el inflador anímico. Así dijo: “A principios del año próximo estarán los resultados”. Y remató: “Me deben tener confianza, porque se va a notar en el consumo”.
Utilizó esos términos, porque sus pronósticos suelen fallar. Hace un semestre había prometido que los próximos 18 meses iban a ser “los mejores que Argentina haya visto en décadas”.
Ya pasó un semestre de aquel 14 de abril y la economía está por entrar en recesión.
Los mandatarios provinciales evitaron la polémica. Caputo, después, se sinceró y metió un tema central: habló de un clima enrarecido, del sostenido aumento del riesgo país y las dudas que existen en Wall Street sobre Argentina. Y admitió: “Si se instala la incertidumbre electoral, se puede complicar la economía todo el año 2027”. Fue ahí cuando pidió apoyo y propuso: “Necesito un acuerdo político con ustedes para frenar la amenaza K”.
Clarín confirmó el contenido de su exposición con cinco mandatarios. Trascendió que durante toda la Argentina Week en París circuló algo inquietante. Los jefes de las multi hicieron también una insistente pregunta: “¿Quién va a ser el candidato opositor?”.
Los nombres que se mencionaron fueron solo dos: Axel Kicillof y Sergio Massa.
El Colo aprovechó el ablande de Toto y volvió a pedir acordar para eliminar las PASO. Los gobernadores patearon la pelota a la tribuna: solo la mitad las rechazan.
Uno de los gobernadores –dicen que fue Gustavo Sáenz- contragolpeó: “Primero arreglen con el PRO y con Patricia. Después vengan a hablar con nosotros”.
Los mandatarios sostienen que Bullrich quiere mantener las PASO. Y dicen que lo hace por una cuestión: competir por la presidencia y hacer una interna contra el propio Milei.
Mauricio Macri tampoco apoya la eliminación de las PASO. Jorge Macri lo dijo esa noche en la embajada. En el PRO existe una fuerte interna por la relación con Milei. Hubo fuerte roces entre los primos.
Jorge quiere cerrar rápido un acuerdo, que le garantice su candidatura con el aval de Karina. Mauricio no está de acuerdo.
El expresidente quiere atrasar todo lo posible la negociación. Mauri cree que Milei profundizará su deterioro y que –por lo tanto– negociar más adelante le permitirá sacarle más ventajas en un pacto con la Casa Rosada.
Fede Sturzenegger estuvo activo en la disertación de Ades. Volvía de un frustrado viaje a París: solo un puñado de personas escuchó su alocución final, entre ellos, Nicolás Pino.
Igual el Coloso es un cruzado. Ahora, convenció a Milei –en sus charlas de Olivos– en avanzar con la ley de Cabotaje: abrir el trasporte marítimo y fluvial a los “extranjeros”. La cuestión genera una resistencia sindical. Y provocó fuertes ruidos internos.
El propio Horacio Marín –cada vez más escuchado en Olivos– advirtió que los “dogmas” de Sturze pueden complicar el negocio petrolero. Marín tiene muy fresco el dislate con los prácticos: Sturzenegger armó su propio estrecho de Ormuz en Buenos Aires.
Marín envió ese mensaje a la Casa Rosada. Y recordó lo que ocurrió en el 2023: “Puede afectar el abastecimiento de la nafta y complicar la carrera presidencial”.
Antes viene el Papa León XIV. La organización del evento es monumental. Existe mucha presión para el “Encuentro con el Mundo del Trabajo”.
Había una intención de la CGT y empresarios críticos (CAME-UIA) de entregarle un documento sobre la dura realidad social al Sumo Pontífice.
Después, en los últimos días, se habló de una exposición a cargo de Gerardo Martínez y de Daniel Funes de Rioja.
Karina estaba en estado de shock y boicoteó la iniciativa. Temía una “bomba” contra el programa económico.
La Pastoral Social, al final, cambió todos los planes. Hablarán cinco representantes del “mundo del Trabajo”: no dirigentes nacionales.
Son breves textos que ya están en Roma. El Papa dará una respuesta a esas cinco propuestas. Existe hermetismo, pero algo concreto se sabe. León XIV hará una defensa férrea de la producción y del salario de los trabajadores.
Marcelo Bonelli
Fuente: https://www.clarin.com/opinion/euforia-milei-bomba-ades-intimidad-caputo-paris_0_IHp96k4yv8.html

El Presidente se atribuye una parte importante del triunfo de Bolsonaro y sorprende al Gabinete invitando a exponer a un economista con reparos al plan económico.
