En los últimos 30 años, solo un gobierno ganó elecciones presidenciales con una economía languideciente. Fue el de Carlos Menem, cuando obtuvo la reelección en mayo de 1995 con el 49,9% de los votos. La economía iniciaba una recesión gatillada por el efecto Tequila, la industria caía y el desempleo alcanzaba un récord histórico del 18,4%. Pero el dólar se mantuvo estable y la inflación fue del 0% mensual (lejos del 13,6% de mayo de 1990).
Sin el contagio de una crisis financiera externa —como la de México en 1995—, ni una hiperfinflación previa que actúe como factor disciplinante de la conflictividad social, el "modelo" de Javier Milei genera incertidumbre en Wall Street. Hay dudas sobre el financiamiento, el escenario electoral y si una "economía dual" (y en recesión) gana elecciones, según las impresiones que recogió una comitiva del Banco Galicia que se reunió con fondos en Nueva York.
El Presidente reconoció la semana pasada desde Estados Unidos que para crecer es necesario terminar con la inflación, aumentar el ahorro y bajar el riesgo país y la tasa de interés. Pero todavía no está claro que la estabilización haya terminado: la inflación rebotó del 1,7% al 1,9% mensual en septiembre pese al ancla cambiaria y la actividad planchada, el crédito privado en pesos se volvió a estancar el mes pasado, y el riesgo país terminó en 648 puntos el viernes, el segundo récord en 11 meses.
El índice reflejaría, en parte, la preocupación que ven en Nueva York por la falta de dinamismo de los sectores intensivos en mano de obra. "Varios inversores creen que el gobierno no tiene herramientas o voluntad de potenciar esos sectores. Asumen que el crecimiento seguirá siendo heterogéneo y que la probabilidad de reelección de Milei no está asegurada bajo estas condiciones. Esto implica un costo financiero hoy dada la percepción de riesgo generada por las alternativas políticas", advirtió el Galicia.
Después de la caída de la actividad del 2,9% en julio, FIEL estima que el crecimiento interanual del segundo semestre no superaría el 0,6% (frente al 2,3% del primer semestre), por lo que la economía crecería menos de 1,5% en 2026, lejos del 3 al 5% previsto al principio. Luego de que en julio se destruyeran 15.000 empleos formales, un 75% evalúa que la situación del mercado laboral es mala, según la última encuesta de Atlas/Bloomberg.
"Esta dinámica, sin embargo, no parece implicar el comienzo de una recesión prolongada, asumiendo que se mantienen condiciones favorables para los sectores que hoy impulsan el crecimiento (minería, agro), se detiene la contracción real de depósitos y préstamos en pesos, y gradualmente comienzan a rebotar desde el piso la industria (con buen desempeño exportador) y la construcción (con algún aumento de la obra pública)", señaló FIEL.
Son varias condiciones que hoy no parecen estar garantizadas y provocan inquietud en economistas como Alberto Ades. El exGoldmanSachs invitado por Milei a exponer ante el gabinete sugirió que, para reducir los "costos de la transición", podría ayudar un dólar más alto, aunque reconoce que el gobierno no estaría dispuesto a hacerlo por su impacto en la inflación, o bien un relajamiento de la política monetaria.
Esa lectura empezó a contagiar a los administradores de fondos locales. Facimex propuso en un informe reciente relajar la política monetaria y acelerar la compra de divisas, mientras que Balanz espera una recuperación gradual del consumo con la desinflación, aunque advierte que un repunte más marcado requeriría un sesgo monetario más expansivo, algo que el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, intentó mostrar desde Bangkok.
En las mesas con inversores realizadas en el marco de las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial, el funcionario planteó que el ciclo monetario se normalizó este año después del shock del 2025, con una reducción de la mora y baja de tasas para las empresas, a la vez que anunció un "estímulo monetario" en camino. La lectura en los bancos es que el crecimiento no va a venir por "anabólicos" de mayor gasto o subsidios, sino por la recuperación del crédito.
En Nueva York, esperan señales en el frente político: si se van a suspender o eliminar las PASO, si La Libertad Avanza tejerá acuerdos con gobernadores y cómo se definirá la interna peronista. Milei viajará este lunes a la Expo Argentina Oil & Gas en Neuquén, donde se espera un nuevo acercamiento con el mandatario Rolando Figueroa, quien fue clave el jueves para sostener el DNU 70. La convocatoria disparó el precio de los pasajes a la provincia. Habrá una docena de CEOs de las petroleras, pero Milei solo estará 6 horas, ya que por la noche viajará a España.
El otro interrogante que el gobierno no consigue despejar es cómo se financiará en 2027 sin acceso al mercado internacional. La semana tuvo dos buenas noticias: el Banco Central volvió a comprar dólares a buen ritmo y el Tesoro colocó deuda en pesos más allá de 2027 por primera vez desde julio. La mala es que los bonos Globales cayeron 1,1% promedio, a pesar del contexto positivo para la renta fija internacional.
En ese marco, Milei aseguró la semana pasada que dispone de una "bazuca" de US$ 125.000 millones para atender una eventual corrida cambiaria, y Luis Caputo mencionó el swap con China desde Tailandia. El banco Comafi revisó los números y encontró que las compras de divisas, swap chino y futuros suman cerca de US$ 35.000 millones, de los cuales buena parte ya tiene un destino asignado.
La contracara del uso de esos recursos es su costo en pesos: cada dólar vendido retira pesos del mercado, y esa absorción presiona sobre el costo del dinero, mientras que una tasa más alta eleva la irregularidad crediticia y enfría la actividad. La alternativa, según la entidad, sería subir el dólar o restringir flujos de capitales, es decir, reponer el cepo. "Creemos que solo se utilizaría si la demanda de cobertura se volviera excesiva, aunque es una herramienta que ya se usó en el pasado", dijo el Comafi.
Juan Manuel Barca
Fuente: https://www.clarin.com/economia/alcanza-economia-fria-ganar-elecciones-duda-resurgio-wall-street_0_oSSUezYmps.html

Los inversores tienen inquietudes sobre el impacto de la recesión de cara a las elecciones. Creen que el Gobierno no tiene herramientas o ánimo de potenciar las actividades que generan más empleo. El plan que ensaya el Gobierno y los pedidos de un "estímulo". 