Viernes, 02 Enero 2026 23:33

2026 será un año difícil; políticamente incorrecto – Por Humberto Bonanata

ImagenComenzamos el tercer año del régimen mileista con un horizonte nada claro.

Por un lado, el “trader” Luís Caputo continúa timbeando nuestra economía -día a día- como lo hiciera en su pasado en el JP Morgan y luego ejecutar sus “aprendizajes” en la caída económica del gobierno de Mauricio Macri en 2018 cuando nos levó a endeudarnos por U$S 45.000 millones con el F.M.I. merced a la amistad de Macri con Christine Lagarde, entonces cabeza del organismo multinacional.

Todos soñamos en las gloriosas jornadas del G-8 a fines de noviembre de 2018 que podíamos respirar en paz y conducir a nuestro  Presidente Macri a su segura reelección.

Cierto es que el 28 de diciembre de 2017, como celebrando el Día de los Santos Inocentes, Marcos Peña intervino virtualmente el Banco Central en manos virtuales de Federico Sturzenegger, quien en lugar de defender su independencia o en el peor de los casos renunciar, aceptó cabizbajo el sojuzgamiento del “golden boy” que tanto daño nos hizo a los argentinos.

Cuando los Presidentes recurren a su entorno para garantizar la aprobación a sus actos de gobierno, aún equivocados, se encierran en una nube tóxica que sólo los conduce a un final precipitado bajo consecuencias negativas e irreversibles. Véase Menem, De la Rúa, Duhalde, Cristina Kirchner y Alberto Fernández…

El tercer año del mandato define la proyección de un gobierno; o reelección o derrota.

Y eso debe aprender Javier Milei.

Si piensa seguir conduciendo a un país “de fórceps”, socialmente marginado bajo un ajuste sin precedentes, con una economía dependiente de su precio sustancial como el dólar, hundiendo al marginalismo a millones de argentinos y bajo los impulsos compulsivos de la única Diosa en que cree – su hermana Karina- inexperta políticamente como lo fuera José López Rega para Isabel Martínez de Perón, el futuro será inconducente para una verdadera democracia liberal, alberdiana y republicana.

Todos conocemos la historia simbiótica de estos dos hermanos.

“El Jefe” como Javier bautizó a Karina, potencia su incultura mundana y política con impulsos cada día más desubicados de la realidad social.

Y el Presidente descansa en ella su desconocimiento republicano sólo pensando en las diarias variables económicas como si nuestra Patria fuera una mesa de dinero.

Así nos va. Ante su inseguridad afectiva y política decide hacer de la S.I.D.E. un instrumento persecutorio como lo hiciera Juan Domingo Perón en sus primeros dos mandatos. Hunde a nuestra sociedad al “permanente estado de sospecha” y hace del temor reverencial en base a su supervivencia diaria.

Milei sólo confía enfermizamente en “el Jefe” y utiliza a sus mejores defensores con sapiencia y experiencia política, a saber Patricia Bullrich, como estandartes de su lucha por mantener el poder hasta que ya no les resulte útil y genere una molestia.

Karina quiere a su lacayo Manuel Adorni como Jefe de Gobierno junto a Pilar Ramírez como vicejefa en las elecciones del año que viene. Y no quiere a Patricia como candidata potencial a vicepresidente de su hermano.

Analizar políticamente al dueto fraternal resulta verdaderamente imposible.

Sólo una junta médica psiquiátrica internacional pudiera guiarnos sobre su futurología y pensamientos republicanos que tanto desconocen.

¿Tanto habrá fracasado nuestra democracia republicana que estamos en manos de ellos?

Cierto es que ahora pensar es peligroso como en épocas oscuras de nuestra historia en que el poder sólo se mantenía por sí mismo, sin recurrir en la búsqueda de consensos superadores que engloben distintas ideas constructivas que confluyan en premisas mínimas de gobernabilidad y del bienestar constitucional.

La hora de los pueblos se avecina frente a un débil poder que se considera omnímodo. Tal es así que utilizó y luego descartó al mas político de su gobernó como fuera Guillermo Francos.

Cierto también es que la oposición demuestra diariamente sus miserias humanas y posibilita la consolidación de un régimen populista con los pues de barro, sin la base de sustentación de partidos o alianzas políticas que sepa contenerlo.

El histórico partido centenario con sus 134 años de historia; el peronismo con sus 80 años de lucha por el poder en sí mismo y el Pro con su desiderata renovadora post golpe del 2001, ABSOLUTAMENTE AUSENTES de la lucha principista, doctrinaria y disfuncional al populismo fraternal.

Siguen esperando el llamado del “teléfono rojo” que no sonará porque ya no los necesita.

Como Neville Chamberlain y el Mariscal  Philippe Pétain que creyeron que conviviendo con Hitler pudieran evitar la masacre de la Segunda Guerra Mundial, los partidos “opositores” navegan en un río nauseabundo que los conducirá al ahogamiento en tanto no sigan esperando que la diacracia los requiera.

La “pareja fraternal” irá por todos y por todo.

Como deseó hacerlo el kirchnerismo con su “4 x 4” y que sólo falló por la muerte precipitada de Néstor Kirchner, Javier y Karina se alistan para la perpetuidad.

Todo nace y todo muere sólo para ellos. Patricia, su mayor alfil, incluida.

Aún estamos a salvo. Todo depende de la “oposición constructiva”.

Tienen un año para amalgamarse y conformar una tercera opción al mileísmo y al kirchnerismo residual para demostrar su patriotismo.

“No importa quien lleve el palo, lo que importa es la bandera” nos supo enseñar Ricardo Balbín.

“No sigan a hombres, sigan a ideas” predicó Raúl Alfonsín.

En mi cuna cívica sigo confiando.

Humberto Bonanata

www.humbertobonanata.com.ar

Mar del Plata, Enero 3 de 2026

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