Era una mesa de lujo: Ignacio Zuleta, Carlos Pagni, Tata Yofre, Edgar Mainhard y por supuesto Robertito. ¿Por qué ese diminutivo? Porque su fanatismo racinguista lo llevó a que su mail fuera
Una amable reunión, cálida y sincera.
Mas que periodisas eran todos animales políticos. Porque en la relación políticos/periodistas ambos se necesitan constantemente.
Tras el golpe cívico-empresarial de 1989 contra el gobierno de Raúl Alfonsín la política pareció ingresar en una oscura incertidumbre que, hasa el 1 de abril de 1991 (convertibilidad) debió soportar dos hiperinflaciones y una virtual licuació de los depósitos privados con el invento de los Bonex 89.
Luego vino el Pacto de Olivos, anoticiado por la primicia de Roberto en Ámbito, y el radicalismo cayó en un pozo ciego al borde de la ruptura.
Como ”animalito político” ya luchaba civilmente desde mi propio Comité en la querida Sección 17ª. De la que Don Julián Sancerni Giménez había sido su sustento durante mas de medio siglo.
Y en esos momentos de creci miento político desde la oposición, siempre encontré entre los amigos antes mencionados una mano, una declaración, una promoción de un acto barrial y un cáido abrazo.
Siempre me hicieron lugar en las gloriosas "Charlas de Quicho"
Se me fue Robertito pero los demás siguen firmes en su amistad en tiempos tta difíciles como nos toca atravesar a los argentinos.
Deja la posta a su noble hijo Javier que sabrá honrar su memoria.
En manos de dos hermanos paranoides la demcracia liberal, republicana y federal deberá comprometerse a que en 2027 loremos consolidar una tercera vía entre los populismos de izquierdda y derecha.
En el justo término encontraremos la verdad.
Abrazo del alma, Robertito querido.!!!
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